¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 59
HOLA A TODOS!!!
SE QUE TARDE MUCHO Y LO SIENTO, PERO LES ASEGURO QUE SOLO DEJARE LA HISTORIA EL DIA QUE LA TERMINE. NO ES MI INTENCIÓN DEMORARME TANTO EN ACTUALIZAR, PERO NO SIEMPRE TENGO TIEMPO, ESTUDIO MEDICINA Y ES UNA CARRERA MUY DEMANDANTE.
ESPERO QUE LES GUSTE EL CAP., GRACIAS POR SUS COMENTS... ME ENCANTAN
BUENO, BASTA DE DISCURSOS... A LEER!!!
Al día siguiente Herm se levantó muy temprano, sonrió al ver a su pequeña hija a su lado, de pronto su cara se tornó triste, al recordar la falta de memoria de su esposo.
A continuación se metió a la ducha, meditó lo que tenía que hacer mientras el agua caliente recorría su curvilíneo cuerpo, poco a poco estaba recuperando su linda figura. Tomó la toalla, se cubrió y salió camino al armario para comenzar a vestirse. Al final había decidido ir al hospital, lo más probable era que Draco no quisiera verla, de ser así aprovecharía la visita para ver a su amigo el pelinegro, deseaba de todo corazón que estuviera mejor.
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Buen día hija - la saludó Jane apenas entró a la habitación.
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Buenos días mamá - la castaña estaba terminando de vestirse y se disponía a alimentar a su hija.
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¿Vas a salir? - indagó la Sra. Granger.
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Si… voy a hospital - le dijo mientras sostenía a la bebé y tomaba asiento en la pequeña sala de su habitación - ¿Podrías encargarte de Maddy?
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Claro, pero… ¿estás segura? - la miró con ternura - Hija, si Draco aún no te reconoce y…
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Lo sé mamá - interrumpió ella - Pero necesito saber cómo está… además, quiero ver a Harry - le explicó.
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Bueno - aceptó su madre no muy convencida - Yo me encargaré de mi nieta mientras estas fuera… pero, ten paciencia… las cosas tarde o temprano se solucionaran - y diciendo esto salió camino a la cocina para preparar el desayuno.
Momentos después Herm terminó de alimentar a la pequeña Malfoy, se puso de pie y se dirigió a la habitación contigua para acostarla en su cuna, justo antes de hacerlo miró su blanquecina piel y esos hermosos ojos grises que tanto les gustaban, era tan parecida a su padre.
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Buenos días princesa - la saludó Robert.
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¡Hola papá! - se giró para besar su mejilla.
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¿Te sientes mejor? - indagó él - Tu madre me contó lo que sucedió con Draco…
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Pues… es solo que... - miró a su alrededor con amargura - no sé qué sucederá con nosotras si Draco no nos recuerda nunca.
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¡Oh cariño! - el Sr. Granger la abrazó - Ya verás que esto se soluciona pronto… ustedes se aman…
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En estos momentos me odia… si tan solo le hubiera creído… tal vez no se hubiera ido y… - se lamentó.
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No Hermione… no pienses que es un castigo - le reprendió - Estas cosas pasan.
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Supongo que tienes razón, pero… no puedo evitar sentirme así - aceptó la castaña.
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Sé que no es fácil, pero trata de tomarlo con calma - le sugirió su padre- Ven, vamos… tu madre preparó el desayuno - la cogió de brazo salir de la habitación.
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Ni siquiera tengo hambre - admitió más tranquila.
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Tienes que alimentarte… aun te estas recuperando hija - le recordó mientras caminaban escaleras abajo.
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Está bien… está bien - aceptó y sonrió débilmente.
En el comedor ya todo estaba listo, Jane había preparado uno de los platillos favoritos de Hermione. El desayuno transcurrió en silencio, la castaña estaba más tranquila, la compañía y los consejos de sus padres la habían ayudado un poco, comió más aprisa que de costumbre, tomó su bolso y salió de la Mansión, no sin antes asegurarse nuevamente de que sus padres se encargarían de Maddy el resto del día.
Minutos después se apareció en San Mungo, caminó a la sala de espera pensando que era demasiado temprano y que sería la primera, sin embargo, se sorprendió al ver a Xenophilius Lovegood y a los hermanos Ron y George Weasley ahí, al parecer habían pasado la noche acompañando a Luna.
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¿Cómo se encuentra Harry? - preguntó apenas los saludó.
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No pasó la noche muy bien - se apresuró a contestar el Sr. Lovegood.
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A pesar de eso los sanadores aseguran que se recuperará - añadió Ronald.
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Entonces ¿lo peor ya pasó? - inquirió aun preocupada.
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Si… está muy lesionado, pero ya se encuentra fuera de peligro - comentó George con una leve sonrisa.
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Que gusto escuchar eso - Herm suspiró aliviada, al fin un problema menos.
Conversó unos minutos más antes de irse hacía la habitación de Draco, al llegar ahí permaneció fuera dudando si debía entrar o no, no podría aguantar la mirada de odio de su esposo una vez más.
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¡Hola Hermione! - la saludó el moreno, quien acababa de llegar acompañado de su esposa.
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¡Hola chicos! - dijo e hizo un gesto con la mano.
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¿Acabas de llegar? - inquirió él.
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Si… no sé si entrar - se mordió el labio - Le temo a su reacción - admitió.
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Creo que es mejor que no lo hagas… ayer después de que fuiste entró el sanador a examinarlo y…
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¿Te dijo algo de su falta de memoria? - interrumpió impaciente.
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Si… se debe al golpe en la cabeza -le explicó - El problema es que no sabemos si temporal o…
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¿Puede ser irreversible? - de inmediato las lágrimas comenzaron a inundar sus ojos (n/a pobre).
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Es poco probable, pero si - admitió Blaise - El medimago me aconsejo hablarle poco a poco de su vida actual, pero sin alterarlo o forzarlo a recordar.
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¿Cuándo lo darán de alta? - la castaña comenzaba a pensar en la posibilidad de alejarse de él.
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Probablemente en un par de días... ¿por qué? - entrecerró los ojos y la miró interrogante.
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Porque creo que lo mejor es que Maddy y yo nos vayamos a casa de mis padres, para que esté tranquilo.
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No te apresures, yo creo que lo mejor que tú e incluso tus padres estén en la Mansión cuando Draco vuelva, a pesar de todo eso podría ayudarlo a recordar - le aconsejó - El único inconveniente es que el sanador sugirió que por ahora no debe ver su hija.
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Esto va a ser muy difícil para mí - las lágrimas salieron y recorrieron las mejillas de la castaña - No sé si podré soportarlo…
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Cálmate Herm… ya verás que muy pronto Draco va a recordar todo - la reconfortó Ginny.
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Tranquila - le dijo el moreno - Yo entraré a ver como se encuentra y te mantendré al tanto… ¿Por qué no vas con Givevra a la sala de espera?
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Ven… vamos - la abrazó su pelirroja amiga.
Herm accedió sin objeción, mientras Blaise se disponía a entrar a la habitación del rubio. Cuando entró este se encontraba aun dormido, se miraba tranquilo así que decidió no despertarlo. Cogió una de las sillas y la colocó en uno de los extremos de la habitación, tomó asiento y aguardó a que se despertara.
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¿Blaise? ¿Hace mucho que llegaste? - preguntó Draco apenas despertó.
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Hace apenas unos minutos… ¿Cómo pasaste la noche? ¿te sientes mejor? - indagó.
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Aun me duele un poco la cabeza, pude dormir toda la noche, pero tuve algunos sueños extraños - le contó.
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¿Qué tipo de sueños? - curioseó su amigo.
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Soñé con Granger, pero aun no puedo recordar nada - le dijo - Blaise, por favor explícame que es todo esto de que tengo una hija con ella.
Su amigo lo miró, meditó un poco, suspiró y se acercó a él para tratar de resolver sus dudas.
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Hace casi una año Hermione y tú se encontraron en el Gran Baile de Aniversario - le contó - Se excedieron de copas, discutieron como siempre y… terminaron durmiendo juntos…
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¿De verdad? - se incorporó y comenzó a relajarse poco a poco para escuchar el relato de su amigo.
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Al principio no tenías la seguridad de haber tenido intimidad con ella pero…
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¿Se embarazó? - interrumpió.
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Así es - confirmó Blaise - No lo aceptaste de inmediato… sin embargo, después de meditarlo decidiste que no que querías que tu hijo fuera un bastardo… le propusiste un trato a Herm…
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¿Qué trató? - curioseó.
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Te casarías con ella, una farsa para reconocer al bebé - le explicó - y el nacimiento de su hijo significaría el fin del trato pero…
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Pero ¿qué? - inquirió el rubio aun confundido.
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Draco han pasado muchas cosas desde entonces - suspiró de nuevo al recordar.
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¿Cómo qué? ¡Por Merlín Blaise habla de una vez! - dijo con desesperación.
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Herm y tú disfrutaban estar juntos, se volvieron nuestros cómplices cuando supieron lo mío con Ginevra.
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¿Hace cuánto tiempo que te casaste? - indagó impaciente - ¿Qué otras cosas cambiaron?
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Hace un par de meses, compartimos la boda con Harry y Luna - le explicó - Ustedes se enamoraron, a ambos les costó mucho aceptarlo… nosotros les ayudamos un poco - sonrió al recordar aquello.
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Es que… ¿cómo es posible que me haya enamorado de Granger? - aun no podía creer lo que su amigo le contaba.
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Es amable, muy linda… simplemente te conquistó - comentó Blaise encogiéndose de hombros - Y justo cuando disfrutaban de su vida juntos… Pansy decidió entrometerse.
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¿Pansy? - se sorprendió - ¿Qué tiene que ver en todo esto?
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Es algo difícil de explicar - dijo pensativo - Hace apenas unas semanas nos enteramos que mi cuñado Ronald y ella se entendían… además ambos estaban aliados para separarte de Herm…
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¿La rata y Parkinson? ¿es broma? - preguntó sorprendido.
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No… y un día Pansy hizo creer a tu mujer que la ustedes tenían algo que ver - continuó el moreno - Herm y tú discutieron, ella cayó por la escalera aun embarazada… estuvo a punto de morir…
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¿Qué? ¿Por qué rayos no puedo recordar todo eso? - se enfadó consigo mismo.
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Tranquilízate… de a poco iras recordando - le aseguró - Lo mejor es que hables con Hermione, con tus suegros…
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¿Mis suegros? ¿Te refieres a los muggles padres de…
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Así es… se están quedando en la Mansión Malfoy para ayudar a tu mujer - le explicó con calma, imaginando que se alteraría aún más.
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¿Qué carajo hacen ahí? ¿Quién dijo que podían ir? - inquirió molesto.
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Tú - respondió Blaise sin dudar - Antes de irte me pediste que los hiciera sentir como en casa… incluso hace unos meses tú te hospedaste en la suya- agregó con ironía.
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¡Por Merlín!... solo eso me faltaba - se llevó las manos a la cabeza - ¿Hice alguna otra estupidez que no recuerde?
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Mmm… déjame pensar - el moreno comenzó a relajarse, esto llevaría tiempo - Veamos… compraste un auto muggle muy costoso para ti y… le obsequiaste otro a su suegro, además le pediste perdón a Harry, Luna y Ron…
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Basta… basta - una sonrisa se dibujó en el pálido rostro - Pensándolo bien… prefiero no saberlo - comenzaba a tomar esto con humor.
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Como quieras - el moreno también sonrió - No creerías todas las cosas que hiciste por amor - se burló.
De pronto el silencio se apoderó de la habitación, Draco estaba pensativo y su amigo solo lo miraba paciencia, apenado por lo que le sucedía.
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¿Cómo es mi hija? - preguntó con timidez.
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Por desgracia… igual a ti - sonrió Blaise - Es una pequeñita muy linda, rubia, de ojos claros, pero grandes como los de su madre - la describió con ternura.
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Me gustaría recordarlo todo… después de lo que me has dicho… - de pronto se puso serio, ya no sabía que pensar, como actuar, todo esto era muy extraño para él.
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Te aseguró que nunca habías sido más feliz… tienes una linda familia - expresó Blaise - Pronto lo recordaras, no te desesperes.
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Tratare de no hacerlo…