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¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 60

HOLA A TODOS!!!

POR FIN HE VUELTO, SE Q NO TENGO PERDON POR DEMORAR TANTO, PERO SE ME COMPLICA BASTANTE ESTANDO EN EL HOSPITAL Y EN LA ESCUELA.

AQUI LES DEJO ESTE CAP., NO ES TAN LARGO PERO ESPERO QUE LES GUSTE, LES PROMETO Q NO DEJARE LA HISTORIA HASTA TERMINARLA. NO SE DESESPEREN.

SALUDOS A TODOS, GRACIAS POR TODOS SUS COMENTS.

A LEER!!!

- ¿Ves lo que ocasionas?- se quejaba la castaña mientras salía tambaleándose de un salón.

- ¿Yo? Pero si fuiste tú quien sacó la varita- reclamaba él.

- ¿Qué ganas con molestarme Malfoy?... ¿ahora cómo voy a irme a casa? Ni siquiera pude avisarles a mis amigos…

La chica hablaba sola, él la miraba ausente, no se había percatado antes de lo bien que lucía. La admiraba de arriba abajo, de verdad había cambiado, miró sus ojos e instintivamente la tomó por la cintura y la besó, fue un beso profundo. En un principio ella se quedó paralizada, después simplemente se dejó llevar, el beso continuo hasta que ambos estuvieron a punto de caerse debido al exceso de copas.

Sin siquiera darse cuenta de lo que hacían, continuaron besándose, después caminaron torpemente por las desiertas calles nocturnas, de cuando en cuando el rubio tiraba del brazo de ella, se detenían y volvían a besarse. Pronto llegaron a una pequeña casa, Granger abrió la puerta y lo condujo escaleras arriba hasta lo que al parecer era su habitación. Él no pudo evitar sonreír ante la iniciativa de ella, comenzaba a imaginar lo que seguía. Pronto ambos comenzaron a besarse nuevamente, acariciaban sus cuerpos con deseo, con pasión. Sin más despojó a la chica de su vestido, mientras ella hacía lo mismo con el traje de gala de él…

- ¿Esstáss ssegura dee esstoo Graangerr? - preguntó con dificultad, cuando ambos estaba desnudos.

- ¿Creess quee noo tee meeerezcoo? - le dijo ella al oído.

- Nuuncaa dijee esso - aclaró, le dedicó una sonrisa (n/a sexy… obvio!!) y a continuación se acercó aún más a ella, la tomó por la cintura y comenzó a mordisquearle el cuello al tiempo que intentaba conducirla hasta la cama (n/a par de borrachos).

Acariciaba cada parte de su cuerpo con vehemencia, la besaba con desesperación, mientras ella se aferraba a su fornida espalda con las uñas, pronto pudo entrar dentro de ella, el placer inundo su cuerpos…

De pronto Draco despertó, sudoroso, alterado y un tanto confundido por aquel extraño sueño, entonces ¿era así como había comenzado todo? ¿estaba comenzando a recordar su vida con Granger? o ¿se había imaginado todo esto solo por lo que su amigo le había contado?

Al día siguiente se encontraba mucho mejor, durante el resto de la noche se le había dificultado dormir debido no solo al dolor de cabeza, sino también a la enorme cantidad de pensamientos que inundaban su cabeza. De cuando en cuando dormitaba un poco y despertaba debido a los extraños sueños que tenía con respecto a lo que le había dicho Blaise. El más raro era sin duda aquel en el que veía a Hermione Granger rodar escaleras abajo y a los medimagos informándole que su esposa podría morir.

El rubio y una Granger embarazada y al parecer furiosa, discutían en una habitación que él identificó como suya. Malfoy se aferraba al marco de la puerta mientras la castaña, que sujetaba su baúl, apuntaba hacia su pecho con la varita mágica, en un instante él salía despedido por el aire debido al hechizo de ella. Como pudo logró ponerse de pie, cogió del brazo de Granger quien se apresuraba a huir, forcejearon un poco hasta que la castaña rodó escaleras abajo mientras el gritaba su nombre, ella yacía inconsciente…

Minutos después entraba a una desierta sala de hospital, avanzaba algunos pasos y se encontraba con las miradas de compasión de Blaise, Potter, Lovegood y los Weasley. Una enfermera, según indicaba su atuendo, salía de una habitación ubicada al final del pasillo y lo invitaba a entrar, el rubio entró temeroso, el sanador se encontraba ahí, examinando a Hermione Granger, apenas terminó le dirigió una mirada que bien pudo interpretar como de lástima, le informó el delicado estado de salud en que se encontraba y salió de la habitación. Draco dudó un momento y a continuación caminó hacia la cama, la chica parecía estar en medio de un muy profundo sueño, se le veía tan serena que el apuesto chico no pudo evitar sentir tristeza y fuerte instinto de protección hacia ella.

  • ¿Qué carajo fue eso? - el rubio miraba al techo tratando de entender aquello…

Mientras tanto a Hermione le había sucedido lo mismo, tampoco lograba conciliar el sueño, no dejaba de pensar en la situación, tarde o temprano Draco sería dado de alta y ella no sabría qué hacer, aunque lo más probable era que tuviera que irse de la Mansión Malfoy con Maddy…

Un par de días pasaron, más lento de lo que todos hubieran querido, Harry estaba mejor, las visitas de sus amigos y los cuidados de Luna lo habían ayudado a recuperarse de a poco. El tan esperado día llegó, Draco sería dado de alta y la castaña aun no sabía que pasaría con ella y la pequeña Malfoy. Blaise le había suplicado que permaneciera en la Mansión, él se encargaría de hablar con su amigo. Los Granger aún estaban de visita, aguardaban la llegada del rubio debido a que probablemente tuvieran que llevarse a hija y a su nieta con ellos.

Era casi mediodía, Hermione se encontraba en la habitación de su pequeña hija, ansiosa, angustiada por lo que pudiera pasar esa tarde. Admiró a bebé un momento, cada día se parecía más a su padre, sería una lástima si crecía alejada de él, una lágrima recorrió su mejilla.

  • Ejem - carraspeó la mucama que acababa de entrar a la habitación.

  • Dime… ¿qué se te ofrece? - preguntó ella al tiempo que secaba la lágrima disimuladamente.

  • El Sr. Zabini está en la biblioteca… dice que necesita hablar con usted - le informó la mujer.

  • Gracias… en un momento voy - se puso de pie con su hija en brazos mientras la mucama se retiraba.

  • Pórtate bien... iré a ver que quiere tu padrino - le dijo mientras la colocaba en la cuna, como si esta comprendiera aquello.

Bajó la escalera y se dirigió a la biblioteca, apenas entró se topó con Blaise, quien se encontraba de pie frente al escritorio.

  • Buenos días - lo saludó - Pensé que estarías en el hospital…

  • Hola - se acercó a ella para besar su mejilla - Justo vengo de ahí - le dijo después.

  • Mmm… ¿cómo está Draco? - curioseó la castaña.

  • Mucho mejor, aunque un poco inquieto por su pérdida de memoria - le contó y a continuación la invitó a tomar asiento en uno de los sillones - A pesar de eso está feliz de volver… odia los hospitales - sonrió.

  • Me imagino - fue lo único que dijo ella.

  • Hermione… vine porque él me lo pidió - comenzó a explicarle - quiere hablar contigo antes de volver.

  • ¿Hablar conmigo? ¿para qué? - preguntó sorprendida - Si es para que deje la casa, yo…

  • Tranquila Herm… no es por eso - le advirtió el moreno.

  • Entonces ¿para qué? - inquirió confundida.

  • Si quieres averiguarlo ve con él… vamos al hospital - le sugirió.

  • Está bien - dijo no muy convencida - Confiaré en ti… iré.

Ambos salieron de la biblioteca, la chica subió rápidamente las escaleras camino a su habitación, tomó su bolso y buscó a su madre para decirle que saldría por un momento.

Blaise permanecía en la sala de estar, cerca de la chimenea y sostenía un recipiente con los polvos flu, listo para partir camino al hospital en compañía de la mujer de su mejor amigo.

En unos instantes ambos llegaron a San Mungo, se dirigieron en silencio hacia la habitación del rubio y cuando estuvieron frente a la puerta Blaise la incitó a entrar, ella asintió temerosa y a continuación entró,su esposo se encontraba sentado en una de las sillas.

  • ¡Buen día Granger! - la saludó el distante rubio educadamente.

  • ¡Buen día! - musitó ella sin mirarlo - Blaise dijo que quieres hablar conmigo.

  • Así es… ejem - carraspeó para llamar su atención y apenas logró que lomirara le indicó que tomara asiento frente a él - Supongo que sabes que hoy vuelvo a casa…

  • Si… lo sé - dijo la castaña.

  • Sabes también que no recuerdo nada de mi vida contigo - comenzó decirle - lo poco que sé me lo ha dicho Blaise… hasta donde tengo entendido tú y yo teníamos un trato hasta el nacimiento del bebé…

  • Si… te casarías conmigo para darle un apellido y anularíamos el nacimiento apenas naciera - confirmó ella.

  • Hasta hace algunas semanas, cuando creías que te había engañado con Pansy… el plan era el mismo ¿no es así? - indagó Malfoy, la castaña solo se limitó a asentir con la cabeza - Pues no veo razón no continuar con el plan ahora que no recuerdo nada, solo que habrá algunas modificaciones…

  • ¿Modificaciones? ¿de qué se trata? - por primera vez lo miró a los ojos, esos ojos grises que tanto le gustaban, que hace unos días reflejaban odio y que ahora parecían confundidos.

  • Te concederé la anulación del matrimonio, pero… en tanto estén listos los tramites me gustaría que permanecieras en la Mansión Malfoy - le confesó - el hecho de que no recuerde a nuestra hija no significa que me desentienda de ella, además…

  • Además ¿qué? - curioseó Hermione.

  • Durante estos días he tenido sueños muy extraños acerca de ti, lo he pensado y… - se sinceró por fin - aunque no lo creas me gustaría recordarlas, tengo la esperanza de que su estancia en la Mansión me ayude a hacerlo…

  • ¿De verdad? - se sorprendió ella - Y ¿qué sucederá si eso no funciona? - inquirió.

  • Apenas se firme la anulación del matrimonio podrás irte, no hay razón para que estés atada a un hombre que solo recuerda porque te odia y no logra recordar porque te ama - Draco tomó la mano de su esposa - Es lo mejor Granger - concluyó firmemente cuando ella le dirigió una mirada de desaprobación…