¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 67
HOLA A TODOS!!!
POR FIN LO HE TERMINADO, UNA SINCERA DISCULPA POR LA DEMORA ES Q NO HABIA TENIDO MUCHO TIEMPO DE ESCRIBIR E INTENTO HACERLO LO MEJOR POSIBLE XQ USTEDES LO MERECEN.
ESPERO LES GUSTE ESTE CAP. COMO PODRAN IMAGINAR LA HISTORIA ESTA LLEGANDO A SU FIN Y POR TANTO ESPERO TERMINARLA ESTE FIN DE AÑO ASI Q ACTUALIZARE PRONTO... NO SE OLVIDEN DE DEJAR SU COMENTS.
POR ULTIMO ESTE CAP. Y EL RESTO DE LA HISTORIA, SE LO QUIERO DEDICAR A UNA PERSONA MUY ESPECIAL... MI ABUELITA RUFI, LA MEJOR ABUELA Q ALGUIEN PUEDE TENER, PUES ERA UNA MUJER ADMIRABLE Y AUNQUE HACE UNOS DIAS Q YA NO ESTA CON NOSOTROS... SIEMPRE VOY A RECORDARLA.
A LEER!!!
El sábado llegó al fin, hoy era el día, la celebración del Gran Baile en honor a los magos caidos en la batalla de Hogwarts, hacía apenas un año que había comenzado todo y Draco Malfoy no podía creer todo lo que había vivido desde entonces. Habían pasado unos días desde su mejoría y aunque moría por contárselo a Hermione, prefería hacerlo en el momento perfecto, después de todo el Medimago le había asegurado que todo estaría bien.
¿Estás lista para esta noche Jane? - curioseó el rubio a la hora del desayuno.
Si… claro - respondió distraída.
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No pareces muy entusiasmada… ¿sucede algo? - inquirió preocupado al tiempo que la miraba atentamente.
No, nada… es solo que… - dudó ella.
¿Qué pasa amor? - tomó su barbilla y la obligó a mirarlo - Dime… ¿estás así porque aun no logro recordar?
Pues… tal vez… es solo que me hubiera gustado que este día fuese diferente - aceptó la castaña.
- El día recién comienza, puede que sea muy diferente - le dedicó una radiante sonrisa y la besó tiernamente.
Después de aquello el resto de la mañana transurrió con tranquilidad, la castaña se tomó las cosas con calma y por la tarde incluso parecía un poco entusiasmada con la idea de ir al baile, por primera vez como la envidiada esposa del apuesto Draco Lucius Malfoy.
-
Esto tomará tiempo ¿no es así? - curioseó él apenas su mujer salió de la ducha.
Supongo que un poco - dijo sonriente mientras se dirigía al armario para coger el vesido que había comprado.
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Ni hablar, esperaré… lo que sea por llevar a la mujer más hermosa al baile - se acercó y besó su mejilla - Estaré con Maddy en la biblioteca.
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Está bien… trataré de darme prisa - le prometió.
Draco dio un enorme suspiro sabía qie no lo haría, salió camino a la habitación contigua, tomó a su pequeña hija y se dirigió a la biblioteca, le gustaba estar ahí y últimamente le gustaba aun más hacerlo con su hija en brazos, pasaba mucho tiempo admirándola e incluso conversaba con ella, la causante de la inmensa felicidad que ahora vivía.
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Tendrás que portarte bien princesa… mamá y yo estaremos ocupados - le decía a su pequeña - Hoy es el día… le espera una gran sorpresa - ella lo miraba atentamente y de cuando en cuando sonreía, algo que enloquecía a su orgulloso padre.
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Estoy lista - anunció Herm apenas entró después de un buen rato - ¿Nos vamos?
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Está bien - dijo él aun sin mirarla - P-p-pero Jane - tartamudeó en cuanto levantó la vista.
La castaña llevaba un vestido largo de color jade que ajustaba perfecto a su figura, el escote era discreto por el frente y más pronunciado en la parte de atrás, gran parte de su espalda al descubierto lo que era un deleite para su esposo, su cabello estaba recogido en una coleta atada un hermoso prendedor perteneciente a las joyas de la familia Malfoy que Draco recién le había obsequiado y en cuanto al maquillaje, era discreto pero destacaba perfectamente sus bellas facciones.
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¿Te gusta? - curioseó con un ligero tono rosado en sus mejillas provocado por la atenta mirada de su marido.
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Mmm… me encanta - se puso de pie sin dejar de mirarla - Te ves preciosa amor - le susurró al oído y rozó uno de sus hombros descubiertos con sus labios.
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Es hora de irnos - Hermione se dirigió a la princesa Malfoy - Más vale que te portes bien - le dijo al tiempo que extendía los brazos para recibirla.
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Iré por mi saco mientras te encargas de ella - anunció él que no paraba de mirarla con su penetrantes ojos grises.
Ambos salieron de la biblioteca camino a las escaleras, ella se dirigió a la habitación de su hija en tanto el rubio entraba a la habitación principal, además de su saco debía encargarse de algo más. Vestía un elegante y pulcro traje negro a juego con una corbata a rayas en tonos verdes (n/a su color favorito), apenas salió de la recamara llamó a su esposa listo para partir.
Minutos después el matrimonio Malfoy se hallaba en las puertas del salón donde se celebraba el Gran Baile de Aniversario, Draco caminaba con ese porte de altanero y elegante que lo caracterizaba mientras la castaña iba a su lado, tomada de su brazo. La presencia de ambos atrajó decenas de miradas, del sexo femenino pero más aun del masculino, lo que provocó una reacción primitiva en el rubio quien se deshizo del brazo de su mujer para cogerla por la cintura y atraerla un poco más con una de sus manos, ella simplemente sonrió orgullosa de si misma y de su seductor (n/a y celoso) acompañante.
El salón estaba bellamente adornado, era enorme, con una capacidad para al menos mil quinientos invitados, la mayoría de los cuales ya se encontraban ahí.
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Herm… luces muy linda - apuntó su amiga apenas se encontraron.
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¡Gracias Ginny! - le dijo ella - Tú también luces muy bien - le dedico una gran sonrisa.
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Tenemos suerte ¿no es así? - Blaise de dirigió a su amigo y a continuación besó tiernamente a la pelirroja.
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Demasiada - coincidió sonriente y guiñó un ojo a su esposa.
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Nosotras también la tenemos - añadió la más pequeña de los Weasley - ¿Notan como nos miran las envidiosas de allá? - comentó divertida.
En ese momento llegaban los Potter, el salvador del mundo mágico había sido dado de alta apenas hace dos días, el medimago le había permitido asistir al baile y aunque aun parecía débil lucía muy bien al igual que su excéntrica esposa. La recepción continuó unos minutos más y algo que sin duda llamó la atención de los presentes y más aun de los Zabini, los Malfoy, los Potter y el resto de los Weasley que habían acudido al baile, fue la presencia de Pansy Parkinson tomada del brazo de Ronald.
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¡Hola! - saludaron tímidamente Pansy y Ron apenas se acercaron y después de fueron sin siquiera esperar respuesta.
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¿Pero qué se ha creido mi hermano? - bufó Ginny molesta.
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No te enojes, yo creo que hacen una bonita pareja… ¡Jaja! Son tal para cual ¿no? - ironizó el rubio.
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Olvidalo Draco - sugirió su amigo pues Herm y la pelirroja lo fulminaban con la mirada en tanto Harry y Luna reían divertidos.
Los invitados comenzaron a ocupar su lugar, el Ministro de Magia, Kingsley Shacklebolt, dio un alentador discurso a los magos y brujas presentes, los incitó además a honrar la memoria de los caídos en la gran batalla, a continuación otorgó un reconociento especial a Harry Potter, Draco Malfoy, Dean Thomas, Seamus Finnigan, Zachary Jhonson y otros magos por participar en una misión especial que por poco les cuesta la vida tras una emboscada. La entrega de reconocimientos dio paso a la cena y porteriormente al baile.
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¿Ya te dije que esta noche luces más hermosa que de costumbre?
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susurró el rubio mientras se movía al compas de la música.
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Mmm… me parece que no lo has hecho - musitó divertida, aferrada a los brazos de su esposo.
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Pues… te ves preciosa Jane - le dijo y a continuación besó su frente en el momento justo en que terminaba la canción - ¿Te parece si nos vamos ya? - indagó mientras ocupaban nuevamente sus lugares.
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¿Irnos? - preguntó sorprendida - ¿estás seguro? la fiesta recién comienza.
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Después de todo te estas diviertiendo ¿no? - dijo irónico y le dedicó una sonrisa - Lamento arruinarte el momento pero… no me siento del todo bien
-
confesó.
-
¿Qué? - preguntó alarmada - ¡Oh Draco! ¿Por qué no me lo dijiste antes? - lo miró angustiada - Vamonos, necesitas descansar.
Inmediatamente Hermione se puso de pie e incitó a su marido para que hiciera lo mismo, aguardaron un poco para despedirse de sus amigos y salieron del salón. El rubio tomó la mano de su mujer y sacó su varita para desaparecer, en instantes reaparecieron en un oscuro lugar que ella parecía no conocer.
-
¿Dónde estamos? - inquirió desconfiada y a la vez temerosa de que la amnesia de Draco hubiera empeorado, el lugar estaba oscuro y no recordaba haber estado ahí.
-
Tranquila amor… lo cierto es que… me siento mejor que nunca - confesó al tiempo que la cogía por la cintura y la atraía hacia él - No te enfades, tengo una sorpresa para ti y…
¿Sorpresa? - interrumpió un poco más relajada - ¿De que se trata? - curioseó mientras lo miraba con sus ojos marrones expectantes.
Mmm, si te lo digo dejará de serlo - apuntó él y después la besó tiernamente - Necesito que confies en mi… ¿lo harás?
-
Si
-
contestó sin dudarlo.
Entonces… vamos - la soltó para después tomarla de la mano y guiarla - Entonces cierra los ojos corazón
Ella accedió sin objeción, un sinfín de pensamientos inundaban su cabeza, jamás imaginó que Draco le hubiese preparado una sorpresa y estaba ansiosa por saber de que se trataba.
Puedes abrirlos ahora - le dijo al oído un instante después, llegaron a un lugar que parecía estar en lo alto de una construcción, había una especie de domo antiguo, la iluminación dentro del domo era tenue a base de decenas de velas, la decoración corría a cargo de cuatro sillones de cuero negro acomodados en torno a de una mesa de centro a juego y algunas hermosas plantas a su alrededor. Sobre la mesa se hallaba una botella de vino y un par de copas que recién había hecho aparecer él.
P-p-pero… ¿qué es esto? ¿dónde estamos? - la castaña miraba hacia uno y otro lado tratando de identificar el lugar en el que se encontraban.
- Mmm… en la Mansión Malfoy, esta es la terraza amor- sonrió dulcemente ante la incredulidad de ella, nunca la había llevado ahí e incluso cuando sus padres vivían el sitio solía estar abandonado - Pues… no soy muy bueno en esto de las sorpresas - dijo después de un momento, parecía nervioso - Jane… yo…
Buscó impaciente en el bolsillo de su pantalón mientras ella lo miraba ansiosa, contagiada por su nerviosismo; en seguida el rubio sacó una pequeña caja y comenzó a incarse, Hermione dio un suspiro, incapaz de creer lo que estaba sucediendo, comenzó a sentir que el aire le faltaba.
-
Yo… no pude llevarte al lugar donde inició lo nuestro - comenzó a decirle - Porque no estoy orgulloso de cómo comenzó pero… a pesar de ello, estoy feliz de que haya sucedido…
¡Oh Draco! - la castaña estaba conmovida, las lagrimas comenzaban a inundar sus ojos.
Jane… esta debió ser la manera en que te pidiera matrimonio - abrió la pequeña caja, en su interior había un hermoso y muy costoso, anillo de compromiso con diamantes - Por favor, concedeme el honor de quedarte a mi lado… quiero que renovemos nuestros votos… te prometo que esta vez lo haremos de la manera correcta - tomó la mano izquierda de su esposa y colocó el anillo en su dedo - TE AMO.
-
Yo también te amo - Hermione lo obligó a ponerse de pie y lo besó, lo besó con pasión - Draco jamás imagine que harías esto por mí - confesó aun conmovida y lo abrazó con todas sus fuerzas, él correspondió estrechándola aun más fuerte.
¿Sabes? Recuerdo hace un año cuando te vi llegar a la barra, lucías muy bella… estuve a punto de reconocerlo y decírtelo pero, siempre fue más tentador hacerte enojar - le confesó, susurraba a su oído sin soltarla - Tal vez te molestaba en el colegio porque siempre sentí atracción por ti… por eso fue tan fácil enamorarme de ti…
-
Espera… ¿Qué? - interrumpió ella aun en sus brazos.
-
El día que caíste por las escaleras sentí mi corazón hecho pedazos - continuó Draco fingiendo no haberla escuchado - Recuerdo que estaba feliz por el nacimiento de nuestra hija pero me destrozaba la idea de poder perderte por culpa de las estupideces de Pansy, estaba tan fuera de si por lo que te había sucedido… que si Blaise no hubiera llegado la hubiese estrangulado - seguía diciendo él.
Draco - interrumpió nuevamente la castaña, alargó la distancia entre ambos para mirarlo a los ojos - ¿Qué es todo lo que estas diciendo? - lo miró interrogante, una chispa de esperanza iluminaba sus ojos.
-
¿No lo entiendes Jane? - le dedicó una seductora sonrisa - He recordado todo - dijo por fín y la tomó con una de sus manos por la barbilla - Recuerdo despertar a tu lado al día siguiente del baile, recuerdo cuando llegaste a mi despacho y me dijiste que esperabas un hijo mio, recuerdo cuando te vi llegar al altar portanto el vestido que yo mismo te había obsequiado… recuerdo la primera vez que consumamos nuestro matrimonio, la visita a casa de tus padres y… cuando sostuve a nuestra hija por primera vez en San Mungo…
¿De verdad? - las lagrimas se apoderaron del rostro de Hermione - Pero ¿cómo? ¿cuándo? ¿por qué no me lo habías dicho? - preguntaba con desesperación.
Hace unos días cuando entre a la habitación de Maddy y la sostuve entre mis brazos - le explicó al tiempo que limpiaba las lagrimas que corrían por sus mejillas - Quise asegurarme de que la mejoría era permanente y buscar el momento perfecto para decírtelo… ¿te gustó con que estilo lo hice? - curioseó divertido para hacerla sonreír.
Draco… me haces tan feliz - le dedicó una sonrisa - Temía que nunca volvieras a recordar lo nuestro y… - nuevamente lo abrazó.
- Te juro que a partir de ahora nada va a interferir con nuestra felicidad… no importa cuantos Avada Kedavra tenga que conjurar para conseguirlo… nada ni nadie podrá interponerse - se inclinó un poco y comenzó a besarla, fue un beso tierno y delicado, su manera de decirle lo mucho que la amaba y que siempre estaría ahí para protegerla - Brindemos por nuestra nueva vida juntos Sra. Malfoy - le dijo apenas terminaron de besarse.
Ella solo asintió con la cabeza, Draco se acercó a la mesita, destapó la botella de vino y sirvió un poco en ambas copas; brindaron y nuevamente se fundieron en un apasionado beso.
¿Sabes amor? Nunca imagine que pudieras ser tan lindo - dijo su mujer de repente, mientras tomaban asiento en uno de los sillones - Pero, te confieso que - se mordió el labio tímidamente - … es tu lado malvado el que me vuelve loca - jugueteó mietras enredaba sus dedos en el rubio cabello.
-
¡Jaja! Aceptalo… todo "yo" te vuelvo loca - apuntó engreído y besó su cuello - ¿Qué te parece si en un momento vamos a nuestra habitación y… dejo salir mi lado malvado? - enarcó la ceja de manera seductora.
Mmm… tentadora oferta - le guiñó el ojo - la noche es joven Sr. Malfoy… creo que probablemente aceptaré su propuesta - expresó divertida.
- Ok… pero te advierto que téndras que conjurar un par de hechizos, tenemos que recuperar el tiempo perdido y bueno… no quiero despertar a nuestra hija con el escándalo que haremos - le dijo mientras mordisqueaba su oreja.
Su esposa se limitó a sonreír, después de todo el día había sido mucho mas diferente de lo que esperaba y por lo visto el resto de la noche sería aun mejor. Se sentía plena, las cosas no solo se estaban componiendo, sino que estaban mejor que nunca, por fin podría disfrutar de su familia sin problemas…