← Historia 49528 · de
Historia 49528 — capítulo 9
CAPITULO IX
"DISCUSIÓN"
(POV MAGGIE)
Caminaba lentamente por el castillo. Por alguna extraña razón, no me había encontrado con nadie, ni siquiera con Jane, que solía revolotear alrededor del castillo, murmurando palabras entre dientes y mirando con odio asesino a todas las personas con las que se encontraba.
Seguí mi camino, ocultando mi rareza, y marchándome hacia el salón principal, donde escuche, aliviada, varias voces que discutían acaloradamente. Seguramente ni siquiera se darían cuenta de mi presencia.
- ¡Los Licántropos están a punto de hacer guerra! - La voz de tío Félix me retumbó los oídos. El siempre parecía demasiado impulsivo e incluso hablaba así, pero jamás me había dado tanto miedo, en aquella ocasión me izo temblar - ¡Tenemos que pelear!
Vi que mi madre palidecía, por lo que mi padre le tomaba la mano. También observé que Demetri veía la mano de mi padre como si la quisiera arrancar. Aquello me izo estremecerme.
Al parecer aquello era cierto: Nadie había notado mi presencia.
- ¿Qué opinas, Dídima? - Preguntó tío Aro, al parecer no había notado que mi madre se encontraba preocupada
- Son mis hermanos… - Su voz tembló. Pero aquello no importó a Aro
- Y ellos nos han declarado la guerra
- ¿Los asesinarán? - Inquirí, un poco dolida
Todos los ojos de mi familia parecían demasiado sorprendidos por no haberme notado.
- Margaret Dídima - La voz de mi padre era un poco intimidante - ¿Es que no te hemos dicho que toques la puerta?
- Lo… lo siento - Me disculpé - No había nadie en el castillo, por lo que sentí temor… ¡Un momento! ¡No tengo nada porque disculparme! ¡Piensan asesinar a mis tíos!
Aquello era verdad, mi madre había dicho acerca de sus hermanos.
- ¡Y ni siquiera me habían dicho que eran Licántropos! - Agregué, recordando el comentario de tío Félix
- Pequeña… - Alec se acercó a mí. Suponía que intentaba tranquilizarme un poco, aunque no caería por nada del mundo ¡Me habían engañado!
- ¡Nada de pequeña! Seguramente tú también lo sabías. ¿Se supone que soy mitad licántropo y mitad vampiro? ¿Y no lo sabía? ¿Qué no se supone que me debería de convertir en lobo?
- Margaret - Mi madre se acercó a mí - Solo eres un cuarto de licántropo, por lo que supongo que no te convertirás en Licántropo. Además, si tuvieras la facultad de hacerlo, me temo que sería doloroso - Cerró los ojos un instante, como si recordara algo.
- ¿Es por eso que me gusta más la sangre? - Inquirí
- Supongo que sí
Aquella conversación me sacaba de quicio, a pesar de que hablara lentamente y con serenidad con mi madre, me encontraba enojada con todos ¿Por qué querían matar a mi familia?
Cerré los ojos, intentando tranquilizarme, pero por más que lo intentaba, no lo podía conseguir. Decidí hacer algo inesperado.
- Bien - Mentí - Hagan lo que quieran
Mi madre detuvo a Alec en cuanto estuvo a punto de marcharse junto a mí.
- Seguramente desea… Estar sola - Su voz se tornó quebradiza, aunque no lloró. Ella era fuerte. No yo.
Aprovechando que nadie me vería, me marché del castillo. Hui. Sabía que no conocía el lugar en el que vivían mis tíos, pero tenía una corazonada que no me abandonaba. Aquello me decía que ellos me encontrarían.
Caminé lentamente por las calles de Volterra viendo maravillada a todas las personas que caminaban despreocupadamente.