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Historia 49572 — capítulo 4
Hola… Te presento a mi esposo:
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Disculpe busco a la señora Hermione Granger - Un apuesto joven de ojos azules y cabello color del fuego, pedía amablemente en recepción el paradero de su esposa.
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Si un momento, por favor - Le respondió la enfermera y el joven solo asintió.
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Buenas tardes, estoy buscando a Harry Potter - Una mujer muy elegante, con rasgos orientales y de figura esbelta se acerco junto al primer joven. La enfermera le pidió que aguardara un momento - Hola, soy Cho Chang ¿Con quién tengo el gusto? - El teléfono de la joven había sonado - Oh, sí, no se preocupe, estaré ahí antes de las seis, gracias, adiós - Corto rápidamente y se sobresaltó cuando un extraño la tomó del brazo.
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¿Usted es la señorita Cho Chang? - Preguntó el pelirrojo que tenia al lado.
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Este, si, pero soy señora Cho Chang, no uso mucho mi apellido de casada, aun no me acostumbro - Corrigió.
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Oh, perdón no lo sabía - Se disculpó el joven - Yo soy Ronald Weasley.
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Mucho gusto, Ronald - Cho sonrió al tomar al chico de la mano para saludarlo - ¿Cómo me conoce?
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Ah, bueno, por mi hermana, por ella sé que usted es una de las mejores empresarias de Londres y que tiene una cadena de revistas de moda y de modelaje, a la cual mi hermana va a aspirar.
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Oh, genial, dígale que si tiene personalidad aparte de ser bonita, está dentro.
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Claro, claro, se lo hare saber.
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¿Usted es doctor?
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Si, pero no de aquí, solo que ahora estoy buscando a mi esposa, creo que fue herida por un cavernícola…
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Señor, su esposa está en la habitación 36, al igual que el señor Potter - Anuncio la enfermera y ambos agradecieron al unisonó.
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Bueno, creo que el "cavernícola" que hirió a su esposa es mi esposo… - Dijo Cho cuando comenzaron a buscar dicha habitación.
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Oh, perdóneme, no sabía…
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No, está bien, él si es un verdadero cavernícola - Expresó Cho riendo, Ron rio junto a ella - Miré esta es la habitación… - El joven empujó la puerta suavemente para darle paso a Cho…
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Adentro de la habitación, Hermione tenía el rostro encendido ante las palabras de Harry.
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Por favor, no se meta en mi vida, ya mucho ha hecho - Pidió la castaña entre susurros.
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Pero he arruinado su vida, debo ayudar a arreglarla - Respondió Harry fingiendo inocencia y con una sonrisa en los labios.
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¡Ya basta! No quiero que se meta en cosas que no le importan - Estalló Hermione.
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De no ser por mí, no te hubieses casado… - Murmuró Harry más para sí mismo pero Hermione lo escuchó y cuando iba a refutar la puerta se abrió.
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Harry Potter ¿Qué has hecho ahora? - Cho caminó hasta el borde de la cama de su esposo y llevaba sus manos en su cintura, entre enojada y divertida.
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¡Amor! - Gritó Harry efusivamente, poniéndose de pie y abrazando a Cho como a un niño - Sabía que vendrías, tú nunca me fallas.
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Harry, ya, estas enredando mi cabello - Dijo Cho zafándose de Harry, en cuanto se libró de él, se arregló el cabello y le dio un dulce beso en la mejilla.
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Hola querida - Susurró Ron al oído de su esposa.
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Ho-hola Ron - Hermione prefirió besar a Ron en la mejilla, aunque este tenía la intención de besarla en los labios - Que bueno que hallas venido, gracias.
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En las buenas y en las malas - Solo respondió este.
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Hola, soy Cho, la esposa de este niño - Se presentó la oriental - Disculpa por todo lo que haya hecho, a veces pierde el control de sí mismo.
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No, no se preocupe -Manifestó Hermione enrojeciendo porque esta vez ella era la culpable.
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Cierto, a veces pierdo el control - Afirmó Harry entrecerrando los ojos adormilados.
Ron abrazó a Hermione por la espalda y le susurró al oído - ¿No está drogado este chico?
Ella negó con la cabeza y anunció -Él es mi esposo, Ron.
Harry frunció el ceño y sintió que una incomodidad recorrió su cuerpo, pero sonrió y comentó - ¡Ron! He oído hablar mucho, mucho de ti.
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¿En serio? - Preguntó el pelirrojo totalmente extrañado.
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Si, si supieras todo lo que ella me ha dicho, no me lo creerías, en verdad no tienes ni idea cuanto te ama esta mujer - Habló rápidamente viendo a Hermione con una expresión de complicidad.
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¿Y desde cuando se conocen? -Le preguntó Ron a Hermione.
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Bueno, yo no diría conocernos, conocernos, solo hemos cruzado algunas que otras palabras - Dijo Hermione nerviosa.
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Cierto, solo palabras - Corroboró Harry acercándose a Hermione.
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¿Estás segura que no está drogado o algo así? - Volvió a preguntar Ron en un susurro.
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Que no Ron - Murmuró Hermione sin los labios y sonrió nerviosa a Harry y Cho.
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Bueno, ya es tarde, tengo una entrevista, Harry vamos - Apresuró la joven oriental a su esposo.
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Claro, claro, tus exitosas entrevistas, "amor" - Dijo Harry en un tono condescendiente, tomando a Cho de la mano y poniéndose de pie.
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Un gusto en conocerlos - La oriental se despidió de los otros dos con la mano y jaló a Harry para que salga junto a ella.
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Adiós - Se despidió Harry agitando su mano mirando hacia atrás - Ay, perdón, perdón - Dice, se suelta de su esposa y junta sus manos - "Adiós no, por favor, puede ser, que tal vez el destino nos vuelva a reunir de nuevo, tal vez, solo quiero decir…" - Dijo suavemente recitando las mismas palabras que ella había pronunciado hace seis largos años.
Hermione y Harry se quedaron mirando con una cierta de tensión en el aire, Ron y Cho los miraban recelosos, pero cuando Ron iba a decir algo nada amable, Cho habló primero tratando de reír - Cierto, Harry, tal vez nos veamos de nuevo, algún día, quién sabe, pero ahora debemos irnos, que se me hace tarde… hasta luego - Terminó diciendo nerviosa, por su parte Harry solo sonrió, agitó su mano sin quitar la mirada de Hermione y dejándose llevar por su esposa.
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Yo creo que esta drogado - Volvió a decir Ron.
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No está drogado, Ron, solo es un tipo muy tonto - Dijo Hermione rodeando a su esposo con sus finos brazos.
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¿Vas a ir hoy de nuevo al hospital? - Preguntaba Hermione preocupada, por una extraña razón no deseaba quedarse sola.
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Pues si amor, hay muchos casos por atender - Respondió Ron abrazándola y besándola en el cuello.
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Ron, tu padre va a llegar en cualquier momento - Hermione se separó automáticamente de Ron cuando sintió que la abrazaba con fuerza - ¿A qué hora llegaras?
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Humm, la verdad no lo sé, tú sabes que no tengo horario de salida…
Se oyó el timbre y Hermione prácticamente voló hacia la puerta.
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Papá, hola, pasa - Saludó animadamente Hermione a su suegro. Un hombre alto y delgado, con una presencia imponente y su cabello rojo como el fuego al igual de su hijo.
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Hola hermosa ¿Dónde está este garzón inquieto? - Preguntó el señor Weasley.
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Aquí, y ya se le hizo tarde - Dijo Ron tomando su maleta y caminando hasta la puerta.
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¿No vas a desayunar? - Le preguntó Hermione corriendo tras él.
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No, ya es muy tarde, allá como algo, no te preocupes… pa' ya vamos - Ron besó a Hermione en la frente y salió rápidamente de la habitación.
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Adiós Herms, por cierto esto esta delicioso, bien hecho - Dijo el señor Weasley comiendo una de las galletas que Hermione había horneado. Ambos salieron velozmente y subieron en el coche de Ron.
Hermione suspiró y cogiendo su bolso, salió al estacionamiento rumbo a su trabajo, pero sin saber que tendría un ingrato encuentro...
Gracias por pasarse, es fabuloso que lean mis locas historias (Aunque nunca esta demas un comentario)
Cuidense mucho...
Mithzah