Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 49665 · de

Historia 49665 — capítulo 11

Esa mañana amaneció demasiado nublado, la lluvia caía a veces delicada y otras tempestuosamente. En realidad a Celeste le importaba poco el clima pues ese día seria examinada por Umbridge y lo que mas le aterraba era la idea de abandonar Hogwarts antes de tiempo.

Cuando bajo a desayunar solo pudo comer algo de fruta y un vaso de jugo, Snape noto de inmedato que la chica no se encontraba muy bien, pero evito preguntarle algo, pues de seguro solo conseguiría estresarla más de lo que ya estaba. Después de salir del comedor bajo hasta su aula de clases, respiro hondo y dejo que todos los alumnos de Ravenclaw entraran primero. Dolores no tardo en presentarse con su habitual montón de pergaminos abiertos, contemplo a Celeste con una sonrisa fingida y la pobre chica la invito a pasar antes que ella.

"Tranquila, eres lista, sabes como responder" - se lleno de valor al caminar hasta su escritorio - "Esa mujer no te hará sentir mal"

  • Buenos días chicos el día de hoy tendremos la visita de la Profesora Umbridge, ustedes actúen como normalmente lo hacen por favor - saludo con una sonrisa y con ayuda de su varita anoto el tema a tratar - Sobre sus mesas de trabajo encontraran el material necesario para hacer su primera poción del curso, ya aprendimos la historia de las pociones y sobre las pociones curativas…

  • Ejem, Ejem - se escucho la horrorosa y falsa tos de Umbridge

  • ¿Si Profesora? - sonrío Celeste lo mejor que pudo y contemplo a la bruja de manera amigable

  • Disculpe por interrumpirla Profesora Nobilis - dijo el guisante con patas y avanzo hasta colocarse en medio del aula - Tengo entendido que este es su segundo año como profesora en Hogwarts

  • Si - respondió Celeste tratando de no intimidarse

  • ¿El Profesor Dumbledore fue el que le ofreció el trabajo? - Dolores miro a Celeste con ambas cejas alzadas - A pesar de contar ya con un Profesor de pociones bastante experimentado, ¿No es así?

  • Si - volvió a responder Celeste pero ahora con mas precaución

  • Me podría decir como fue que él se fijo en usted para este puesto - suspiro profundamente la bruja esperando la respuesta de la chica y sonrío mordazmente - Por que al parecer su falta de experiencia docente no es muy amplia que digamos…

"¡Definitivamente esta bruja me odia!"- Celeste cavilo angustiada y apretó con más fuerza su varita.

  • ¿No me va a contestar? - hablo Dolores con un tono infantil - ¿A caso existe algún problema profesora?

  • Disculpe… bueno, tal vez no tenga la experiencia como usted dice como educadora… pero podrá corroborar en los archivos que he sido una excelente alumna, mis calificaciones siempre han sido de primer nivel y mi historial es impecable, además de ser una de los mejores Sanadores con un estudio de especialidad en la materia y en San Mungo ejercí como Jefa del área - la chica levanto el rostro y hablo con voz mas clara - El Ministro Fudge fue el que me recomendó… supongo que fue porque él siempre ha confiado en mis capacidades

Dolores palideció y a Celeste le dio la impresión que ya no lucia tan amigable. "¡Aja!" - pensó Celeste victoriosa - "Con que ese es su punto débil… el señor Fudge"

  • Ya veo - Umbridge enchueco la boca y le hizo la seña que continuara con la clase mientras regresaba al fondo del aula a seguir tomando notas.

  • Bien chicos, como les decía… - definitivamente Celeste se encontraba mas confiada de sus capacidades - La poción Herbovitalizante es de las mas sencillas y comunes, pero sobre todo la mas segura de todas, pues aunque se cometa algún error en su preparación esta no envenenara al que la consuma. En sus libros también encontraran la lista de ingredientes y su preparación…

Gracias a Merlín el resto de la clase paso sin otra interrupción de Umbridge pues al parecer con el simple hecho de mencionar que Fudge confiaba en ella fue la clave para tener un análisis realmente tranquilo, en comparación claro esta con el que había tenido Snape. Cuando todos se retiraron Celeste suspiro más relajada y decidió salir a tomar un poco de aire fresco pues había sentido un ligero mareo matutino. Al caminar por el pasillo de las mazmorras Celeste contemplo salir del despacho de Snape a Clío y su corazón se acelero aun mas cuando este salio a despedirla con una sonrisa relajada.

  • Buenos días - saludo Celeste algo insegura y ambos voltearon a mirarla

**-**Buenos días - respondieron los dos y Snape agrego - Ella es la Profesora Nobilis…

  • ¡Oh si! - sonrío la mujer que en realidad era muy linda - Ya había conversado con ella… Me comentaba Severus que usted también estuvo en Hogwarts, pero lamentablemente no logro recordarla

"Claro, debo de ser bastante insignificante para esforzarse en  recordarme" - medito Celeste algo irónica y se limito a sonreír, pues en realidad no tenia nada bueno que decir al respecto.

Al despedirse Clío de Snape, Celeste se limito ha escanear con la mirada a el mago para ver su reacción, pero este se limito a no verla y mucho menos de explicarle con mayores detalles quien era esa mujer.

  • ¿Supongo que ira a desayunar? - dijo Severus bastante indiferente

  • No - Celeste respondió de la misma forma - Saldré al jardín un momento…

Severus no se lo impido, ni tampoco le insistió que tenia que comer como en otras ocasiones lo hacia, cosa que a Celeste le disgusto un poco y sin decir nada más avanzo con paso veloz dejando a Snape atrás.

"¡Claro, tenia que ser!, a ella si puede sonreírle y a mi me manda a freír espárragos"- bufo molesta -"Creo que prefiere estar con su "amiguita" que conmigo"

De repente al estar casi a punto de salir al jardín sintió como alguien la tomaba del brazo para detener su avance, para después tomarla por la cintura y susurrarle al oído desde atrás.

  • Te extrañe mucho… - Celeste escucho una calida y melodiosa voz, una sonrisa de ternura se dibujo en su rostro dejando salir una única lagrima y giro para ver a su captor

  • ¡Edward! - no podía creer lo que estaba viendo, su mejor amigo estaba allí con ella, en Hogwarts y lo mas importante, lejos de Azkaban

Sin pensarlo dos veces Celeste lo estrecho entre sus brazos y lo beso en ambas mejillas, por supuesto que Dufy no se iba a queda atrás, así que le regreso esos mismos besos.

  • ¡Tenia tantas ganas de verte sonreír! - exclamo Eddy también con los ojos vidriosos - Perdóname Celeste, perdón por no haber estado contigo cuando mas me necesitabas…

  • Eso ya no importa - Celeste limpio las lagrimas del chico con sus manos - Lo importante es que por fin saliste de ese horrible lugar y estas de nuevo disfrutando de la libertad

  • Gracias a ti, a Patrick… Dumbledore - balbuceo el chico lleno de tantas palabras por decirle a la mujer de su vida que decía todo atropelladamente - Él me permitió venir a visitarte este fin de semana… después tendré que regresar al trabajo

  • Con ese par de días es suficiente… pero Umbridge - dijo la chica algo temerosa - ¿Ella aun no te ha dicho nada?

  • ¡Claro que si! - sonrío Edward algo aburrido - "Espero señor Dufy que su comportamiento sea digno de un representante del ministerio" - la imito a la perfección y después termino con una gran risa de burla - Bla, bla, bla… y todo el rollo que siempre hecha en sus discursos bobos.

  • ¿La conoces? - pregunto Celeste de inmediato

  • Quien no…- suspiro agobiado - Esa bruja anda metida en todos lados dentro del ministerio, como una gran plaga… bueno, no tan grande considerando su estatura pero… ella hace todo posible por destacar ante Fudge

  • No se porque, pero eso lo adivineyo solita - sonrío Celeste y lo tomo de la mano - Ven acompáñame a dar un paseo, necesito aire puro

Ambos chicos salieron hacia el jardín rodearon la fuente, se metieron por otro pasillo y salieron a los prados donde a lo lejos se podía ver la cabaña de Hagrid, de la que  salia  humo negro por la chimenea, indicando que estaba de regreso.

  • Celeste… - dijo Edward algo inseguro mientras ambos estaban sentados en el césped húmedo - Patrick me dijo que tu… que tu estas…

  • ¿Embarazada? - lo miro ella melancólicamente y el chico asintió con un movimiento de su cabeza - Es verdad Eddy, estoy esperando un bebe, ¿Puedes creerlo?

  • La verdad no - sonrío el chico divertido - Siempre creí, por tus comentarios, que el formar una familia no era una prioridad

  • Las vueltas que da este mundo - hablo Celeste agachando la mirada y desenterró algo de césped con sus dedos

  • Yo… ese bebe - suspiro el chico llenándose de valor - ¿Es mío?

  • ¡No! - le respondió Celeste de prisa - Claro que no Eddy, tu no… no te preocupes…

  • Es que, en verdad recuerdo muy poco de lo ocurrido, solo es claro hasta mi viaje en tren… Patrick me explico de manera muy general lo que había ocurrido en el callejón…- y después agrego un poco mas temeroso - Entonces yo no, yo no alcance a…

  • No Eddy - lo abraso Celeste de costado - No paso nada, algo en ti te hizo dar marcha atrás y aunque estabas bajo una maldición no quisiste lastimarme…

El chico suspiro profundamente aliviado por las palabras de ella, pues ese hecho lo atormentaba desde que había despertado en San Mungo.

  • Sabes… me hubiera gustado mucho ser el padre - Edward contemplo los bellos ojos de Celeste y le tomo una de sus manos para besarla - Seria el hombre mas afortunado de todo el mundo… ¡Claro!, tu serias la mas afortunada por atrapar a este espécimen de alta calidad

La chica soltó una fuerte risa sin poder contenerse y Edward la acompaño de la misma manera.

  • No lo dudo - Celeste hablo cuando por fin pudo hacerlo y después agrego de manera mas seria - Se que algún día serás un excelente padre…

  • Pero no seria el padre de un hijo con la mujer que amo - la miro hacia la boca y Celeste comprendió que intentaría besarla, así que se puso de pie de inmediato - Ese bebe es de Snape… ¿verdad? - dijo Edward de inmediato observando hacia el horizonte - Claro que es de Snape… que estupido soy por pensar lo contrario

  • Eddy… - susurro Celeste con tristeza - Este bebe es del hombre que amo y a mi me basta con eso

  • Bien… - sonrío él casi a fuerzas y también se puso de pie - Pero te advierto que no me rendiré

  • Me decepcionarías si lo hicieras - dijo ella con sinceridad - Aunque seria mejor que lo hicieras…

  • Celeste… yo estaría dispuesto a registrarlo como mío - insistió él y avanzo hacia ella para abrazarla - Si por algún motivo Snape llegara a fallarte… ¿lo recordaras?

  • Si Eddy… te lo prometo - Celeste tenia que ser sincera, no podía mentirle y sabia que contaría con él de cualquier forma posible aunque su corazón ya estaba dado a Severus - Creo que será mejor que volvamos, necesito secar la tunica para dar mi siguiente clase

  • Es verdad - Edward la giro sobre los talones y observo la parte posterior de la chica - Tu trasero esta mojado… ¿te ayudo a secarlo?

  • No gracias "señor acomedido" - sonrío Celeste y dio gracias que no fuera como Oliver- Yo solita puedo hacerlo.

  • De acuerdo - alzo las manos hacia arriba cuando Celeste saco su varita - ¿Sabes que se te vería fabuloso?

  • ¿Qué cosa?

  • Antes de venir aquí vi en un negocio Muggle una blusa con un bello estampado - recordó el chico que a Celeste le encantaban algunas cosas Muggles

  • ¿De verdad?

  • Si… - sonrío el chico malignamente y Celeste espero lo peor - Decía con grandes letras doradas "¡Cuidado!, transporte con sobrepeso"

  • ¡Edward! - grito Celeste fingiéndose ofendida - ¿A caso dices que me veo gorda?... aun no se me nota…

  • ¿Yo? - la miro el chico ingenuamente - Yo no he dicho tal cosa… solo lo insinúe

  • ¡Que tonto eres! - Celeste lo golpeo en un brazo y avanzo aprisa

  • ¡Celeste! - la llamo el joven mago - ¡Espérame!

  • ¡Por cierto! - paro Celeste en seco y giro para ver a Edward - ¿Cómo esta eso de que Patrick siempre trae metida su bola de cristal en el trasero?

  • ¡¿La guarda en su trasero!? - grito Eddy aparentemente sorprendido - cada día me impresiona mas ese chico…

  • Edward… - murmuro Celeste esperando una respuesta y cruzo los brazos

  • Bien, bien - suspiro el chico derrotado - Me declaro culpable de todos los cargos… pero te perdono si me invitas a almorzar

  • ¿Perdón? - lo miro ella sorprendida del grado de cinismo que tenia- Jamás cambiaras Edward Dufy

  • Es un pequeño defectito en mí…

"Y el hecho de que no puedo cambiar la vida que he elegido" - medito el chico al observar a Celeste caminar delante de él.