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Historia 49665 — capítulo 12
Severus se encontraba en su despacho después de haber finalizado las clases, no había salido de las mazmorras todo el día, ni siquiera para ir a comer y prefería no hacerlo, pues entre la llegada de Dufy y la presencia de Rucchi las cosas no pintaban bien.
"A buena hora Dumbledore dejo que ese tarado entrara en Hogwarts" - bufo mientras calificaba el ensayo de Harry - "Y para el colmo Potter va que vuela para ser parte del club de imbeciles"
El día no le había resultado fácil, la presencia de Clío dentro de Hogwarts complicaba más las cosas y ahora menos que nunca tenían que enterarse de la relación que mantenía con Celeste, si es que a eso podía llamarse una relación. Guardo los trabajos algo molesto y se puso de pie para salir de su despacho, tardo un poco en llegar al Gran Comedor, pero al hacerlo la imagen que vio le resulto horrorosa.
Por un lado Celeste y Dufy se encontraban enfrascados en una conversación que parecía de lo más amena y por el otro Rucchi mirándolo de reojo le sonreia coquetamente. Con paso decidido llego hasta su asiento, sin saludar a nadie, tomo la jarra de jugo y se sirvió un poco de estofado con papas.
Celeste le sonrió pero él prefirió ignorar aquel gesto, no porque no quisiera sonreírle a la mujer que amaba, si no porque temía que Clío sospechara de aquel buen gesto hacia Nobilis.
- Entonces…- escucho la voz de Edward - Tome el tren muy temprano por la mañana aunque presentía meses atrás que algo no andaba muy bien…
"Que novedad" - pensó Snape torciendo la boca mientras comía - "Lo que no esta bien es su cerebro"
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¿Fue cuando escribiste la nota que me entrego Pat? - pregunto Celeste demasiado interesada para el gusto de Severus
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Así es… - dijo el chico con una sonrisa - Necesitaba decirte una vez más lo que sentía por ti…
"¡Maldito mocoso!" - estallo Snape y se puso de pie de inmediato ante la cara de asombro de Celeste y los otros profesores - "No puedo seguir aquí mientras "ese" este con ella"
La chica intento detenerlo tomándolo discretamente de un brazo y lo miro directo a los ojos, pero Severus se limito a regresarle la mirada y continuo caminando para salir por la puerta de un costado. Acto seguido Rucchi salio tras de él.
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Severus… ¿No vas a cenar? - dijo Clío de inmediato al alcanzarlo en el aula contigua al Gran Comedor
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Ahora no estoy de humor Florence - dijo Snape despectivamente y continúo avanzando
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¡Espera! - grito la mujer de nuevo tras de él - Solo quería conversar contigo
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Ya hemos conversado bastante - Snape de verdad no estaba dispuesto a escucharla, pero la chica lo siguió hasta su despacho - ¿Qué no comprendes que te largues?
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¿Te gusta Nobilis? - dijo ella sin darle oportunidad que él entrara por la puerta
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No te interesa saberlo - respondió él algo cansado - ¿Qué quieres?
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Solo quería conversar - sonrío Clío fingiendo inocencia - Ya sabes que siempre me ha gustado conversar contigo de nuestras mutuas paciones…
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¡Al grano Florence! - grito Snape exasperado - Te conozco demasiado bien para saber que traes algo entre manos
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Bueno… si lo deseas puedes conocerme más… como en los viejos tiempos - se acerco la chica a pocos centímetros de él y Snape sintió un escalofrió - ¿Ella te gusta verdad?
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¡No!… y si así fuera no te lo diría - respondió él de inmediato - déjate de idioteces flore…
Snape jamás lo vio venir, la bruja se hecho sobre de él y lo beso en los labios apasionadamente, por un instante se quedo en shock sin ni siquiera meter las manos, pero al reaccionar la tomo de ambos brazos y la hizo para atrás con violencia. Lo que él no sabía era que justamente la chica lo había besado cuando Celeste hacia acto de presencia por el pasillo acompañada de Edward.
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Creo que tu princesa nos vio - sonrío Rucchi de manera mordaz y Snape, fingiendo indiferencia, con gran maestría evito girar para ver a Celeste.
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Ella no es nada para mí - dijo Severus de manera clara y directa comprendiendo a la perfección que estaba lastimando a Celeste - Ahora si me disculpas…
Severus abrió la puerta y la cerró con la varita, ya adentro se recargo sobre la puerta pasándose ambas manos por el rostro, el cual se encontraba más cetrino y transparente que otras veces.
"¡Que idiota eres Snape!" - se dijo a si mismo sin poder cavilar el porque había permitido que Clío llegara tan lejos - "Estoy en problemas…"
Cuando Clío volvió a voltear hacia Celeste esta ya había desaparecido por el pasillo junto con Edward, así que suspiro satisfecha de lo que había hecho y siguió su camino de regreso al Gran Comedor.
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¿Celeste estas bien? - pregunto Edward preocupado mientras caminaba a su lado, pero ella no respondió absolutamente nada - ¡Es un estupido Celeste! - grito al fin el chico - No deberías de sentirte mal por lo que él te esta haciendo…
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¡Pero lo hago! - respondió ella sollozando al fin y lo miro directamente a los ojos - ¡No puedo fingir que no me afecta lo que paso!
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De acuerdo - balbuceo el chico avergonzado y al intentar abrazarla esta lo rechazo - Te entiendo… pero le hará daño al bebe - suspiro Edward - Tal vez… tal vez no fue su culpa
Celeste lo contemplo anonadada por lo que acababa de decir su amigo y este también se quedo de la misma forma al entender que estaba tratando de justificar a Snape, a su rival.
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¡¿Qué estas diciendo!? - dijo ella entrando a la enfermería - Tu lo viste, esa… esa lo beso y estoy segura que llego hasta su garganta…
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Vamos Celeste - trato Eddy de tranquilizarla - Escúchame… tu también me besaste a mi en navidad… ¿recuerdas?, tal vez no sea lo mismo, pero para entonces tu ya tenias una "relación" con Snape… además, dudo que existiera alguien que te cambiara por Rucchi…
Las mejillas de Celeste se sonrojaron de inmediato y recordó el gran problema que surgió por su ingenuidad, jamás pensó que un simple beso bajo un muerdago despertara en Snape ese odio y repulsión que había sentido por ella esa noche en el baile de navidad del Torneo de los tres Magos.
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Es verdad… - dijo ella agachando la mirada para después alzarla - Es que… no entiendo porque lo hizo… porque la beso…
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¡Ah! un misterio mas del murciélago narizón - se rió Edward mientras Celeste se limpiaba las lagrimitas - Escucha… no es que creas que ya me empieza a caer bien ese engendro, pero hagamos algo… - Celeste realmente estaba interesada en lo que su amigo tenia que decir - Finge que nada paso, que no te afecto en lo mas mínimo lo que viste, te aseguro que Rucchi no se dará por vencida y mucho menos si sabe que tiene competencia
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¿La conoces? - pregunto Celeste asombrada por las palabras de su amigo
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Si, algo… bueno, digamos que no soy de su tipo - sonrió el chico como si hubiera hecho una travesura -Prefiere a los de alcurnia, sangre pura y por supuesto con dinero…
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¡Edward! - grito Celeste - Tu y ella…
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Dejémoslo así - la abrazo el chico y después agrego - Digamos que fue un tropezón que di en mi juventud
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¡Vaya! -exclamo ella al momento que se separaban - ¿Porque no me lo habías contado?
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Son de esas cosas que prefiero olvidar…
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Como la maldición de las babosas… - recordó Celeste divertida
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¡Exacto! - respondió el chico guiñándole el ojo - ¿Te quedas aquí?
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Si, si - tartamudeo aun algo confundida por lo ocurrido - Mañana nos vemos en el desayuno, tal vez y me puedas acompañar a Hogsmeade, pensaba pedir un permiso especial…
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¡Claro! - Edward estaba feliz al saber que podrían salir a solas - Entonces hasta mañana.
Celeste se quedo en su oficina por algunas horas mas, no es que tuviera mucho trabajo por hacer pero quería un pretexto para no correr hacia las mazmorras en busca de Severus… aunque esto significara retrasarse un poco más con las pociones de Veritaserum que Umbrige le había solicitado, aunque sospechaba que Dumbledore no sabia nada respecto a esa solicitud.
- Tengo que explicarle… - Snape caminaba de una lado a otro dentro de su habitación - De seguro debe de estar sintiéndose muy mal… pensara que yo - trago algo de saliva - Que yo la he engañado…
Severus nos sabía como actuar ante semejante situación, era la primera vez que le ocurría algo por el estilo y sin duda no era de su agrado ese tipo de asuntos, siempre trato de mantenerse al margen en los asuntos amorosos, pero esta vez estaba metido en ellos hasta el cuello. Se sentó inquieto sobre la cama pero inmediatamente se puso de pie.
"Tengo que ir con ella" - agarro su varita de la mesita y se encamino a la puerta - "De lo contrario Dufy podría aprovechar la situación"
Con paso veloz camino por los diferentes pasillos hasta llegar al sétimo piso, suspiro profundamente llenándose de valor y llamo varias veces a la puerta, mas sin embargo nadie atendió. Sin saber si quedarse o ir a buscarla a la enfermería se quedo varios minutos parado fuera de la puerta.
"Mañana" - cavilo tratando de dejar a un lado lo pasional y pensando mas con la cabeza - "Mañana hablare con ella"
A la mañana siguiente se dirigió muy temprano al Gran comedor, pero sus sorpresa fue grande cuando el rumor de que había partido a Hogsmeade lo consterno.
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¿Por qué la dejaste salir? - le reclamaba a Albus dentro de la oficina del director - ¡Y sola con él!... ¡Después de lo que paso no podemos confiar tanto en Dufy!
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No pasara nada Severus - sonrío el anciano ante la cara de horror del otro mago - No fue sola, envié alguien más tras de ellos por si acaso...
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¿Quién?
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Hagrid… - dijo Dumbledore con simpleza - Él corroborara que todo este bien
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¡Pero él no tiene permitido usar magia! - gruño Snape
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Es verdad… - volvió a sonreír el director - Tampoco las relaciones entre profesores estan permitidas y pues…. aun así existen, ¿no?
Severus se quedo con la boca abierta, tenia que aceptar que el viejo era muy listo y le había ganado esta vez en la discusión.
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¿Se puede saber a que fue a Hogsmeade? - pregunto Severus fingiendo algo de indiferencia, aunque Albus sabia muy bien que no era así
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Creo que tenia que comprar otras túnicas… - Albus miro a Snape mordazmente - Creo que ha estado subiendo un poco de peso…
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¿En serio? - Snape alzo las cejas y nego con la cabeza - No me había dado cuenta