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Historia 49665 — capítulo 14
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¿Ese miserable te hizo algo verdad? - la interrogo Edward tratando de hacer contacto pero ella evadía su mirada inquisidora - Vamos, ¡Iremos ahora mismo con Snape! - el chico la tomo de una mano obligandola a caminar
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¡No! - grito ella asustada y se rehusó a moverse - No Edward… me dijiste que actuara como si nada hubiera pasado ¿Recuerdas?, el ir solo echaría todo a perder. Estoy bien, no pasa nada - insistió la chica comenzando a desesperarse - Además prefiero pasar la mañana contigo que ir a ver a Snape
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¿Snape? - alzo las cejas Edward comprendiendo que en realidad algo muy malo había ocurrido - ¿Desde cuando le dices Snape cuando estas conmigo?... Algo aquí vuele mal… Mira, sabes que detesto a Snape ysi en este momento podemos ir a aclarar que rayos esta sucediendo entre esos dos idiotas para mi mucho mejor… por que si ese estúpido esta jugando con tus sentimientos se que recordaras mi propuesta…
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Por favor Eddy - se armo de valor Celeste y lo miro directo a los ojos sin atreverse a parpadear siquiera - Todo sigue igual… ¿Podemos hablar de otra cosa?
Edward dio por cerrado el tema y comenzó aplaticar sobre su fatídico viaje, prometiéndole solemnemente que la próxima vez que visitara aquellas tierras, dignas de todo un Ravenclaw, la llevaría con él, pero ella sabia que jamás llegaría aquel día.
Después de ver abordar a Eddy en el coche el sentimiento de vació la lleno por completo. "Perdóname por no decirte que sucedía Eddy, pero es mejor así"- medito Celeste al ver avanzar el carruaje - "Ahora se que fue un sueño el creer que Severus podía ser solo para mi y me duele tener que decidir si podré aceptar el compartirlo o no". Celeste comprendía que la melancolía que la embargara era producto de su cobardía,aun no podía llenarse de valor para ir a desafiarlo pues, muy en el interior, temía perderlo.
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No deberías caminar descalza sobre las espinas si estas te lastiman - al escuchar la voz de Dumbledore pego un pequeño brinco - Volverás a ver a Dufy… lo he reclutado para nuestra causa
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Me parece una buena decisión de su parte - sonrío Celeste a medias, totalmente aliviada de que no creyera que su tristeza se debía a cierto Profesor de Pociones - Discúlpeme, últimamente he estado algo sensible… me deprimo por tonterías
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No tienes que disculparte - la miro con dulzura - Cualquier mujer en tu estado esta excusada de sentirse triste sin razones tan profundas
Celeste al escuchar aquellas palabras lo contemplo con los ojos muy abiertos. *"¡Ya lo sabe!" -*medito asombrada
- ¿Qué? - una de las cejas de Albus salio disparada hacia arriba - ¿A caso crees que no lo se?, casi nada se me escapa dentro de Hogwarts Celeste, además… para un buen observador tu mirada te delata
Patrick también la había descubierto de la misma forma, así que a Celeste no le parecían nada raras sus palabras.
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Bueno, yo, yo iba a decírselo… - trato de excusarse la joven visiblemente avergonzada - No es que quisiera ocultárselo pero…
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No eres la única que lo a intentado - le guiño el ojo y la invito a entrar - Aunque déjame decirte que él siguió haciéndose el inocente a pesar de mis indirectas…
"Severus…mi hermosa serpiente" - suspiro Celeste y sintió un dolor en su corazón - "Como quisiera encontrar una salida a todo esto"
Al estar ya dentro del colegio ella se despidió de Dumbledore y se dirigió a su habitación, pues no deseaba ver a Severus y a Clío juntos, sabía que su esfuerzo por no estallar era limitado y le horrorizaba cometer alguna estupidez frente a Umbridge.
Esa semana recibió con mucho gusto la noticia sobre la entrada de Ron al equipo de quidditch y con enojo la prohibición, impuesta por la Inquisidora, a que Harry o los gemelos Weasley jugaran después de lo sucedió en el último partido.
El día de su partida hacia Londres bajo al vestíbulo principal pero no encontró a Dumbledore en el, si no a Severus, quien al verla realizo un hechizo para quitar los pasadores que sellaban la puerta principal del colegio.
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Veo que hoy esta contenta Nobilis - hablo Snape sin expresar en su rostro ninguna emoción - Supongo que espera la llegada de su amiguito
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Así es -dijo ella con la misma indiferencia -Y usted estará esperando a la suya para desayunar
Snape de inmediato atrapo en el vuelo las palabras mordaces de Celeste, chasqueo la boca varias veces demostrando que no le interesaba en lo mas mínimo sus intentos por hacerlo enojar y volvió ahablar pero esta vez con una voz mas calmada.
- No, no voy a desayunar aquí el día de hoy, por si le interesa saberlo - aclaro al momento que se acercaba mas a ella - Ten mucho cuidado, no confíes en los buenos modales de Malfoy.
"¡Se esta preocupando por mi!" - pensó ella esperanzada pero de inmediato esa sensación desapareció cunado escucho un par de zapatillas acercándose
- Los buenos modales nunca están de más - respondió Celeste y lo miro con fuego en sus ojos - Tal vez es algo que usted necesite pulir
Celeste dio gracias a Merlín cuando vio llegar a Oliver con un gran carruaje verde, el chico descendió con una gran sonrisa y subió algunos escalones para pararse aun lado de ella besándola en la mejilla. Si eso hubiera sucedido en otro momento Celeste lo hubiera empujado hacia atrás, pero esta vez solo se limito a sonreír. Cuando ella subió al coche dirigió una última mirada al hombre que la observaba desde la puerta con recelo, sintió el impulso de correr hasta sus brazos, pero se mordió el labio inferior cuando Clío se poso a su lado.
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¡Será una excelente fiesta! - dijo Abe mientras Celeste solo quería alejarse de todo y escapar de su dolor - Fudge ha echado el presupuesto del Ministerio por la ventana, al parecer quiere armar un espectáculo impactante para desviar la atención de las declaraciones de Dumbledore con respecto al regreso de-quien-todos-saben
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De Voldemort - agrego Celeste y Oliver tembló ansioso - Llámalo por su nombre… no merece si quiera el que le temamos a eso
Todo el camino fingió quedarse dormida, hasta en el vagón del tren, no era por que no quisiera conversar con el Auror, solo quería estar sola con sus pensamientos.
Imedatamente al llegar al Callejón Diagon se hospedaron en el Caldero Chorreante, pues no era seguro poner en riesgo la ubicación del cuartel general si no era necesario y Celeste se dirigió de prisa a su habitación para comenzar a arreglarse. Oliver sonrió cuando ella apareció, pues se veía despampanante usando un lindo vestido rosa que atenuaba su esbelta figura, y al notar la mirada morbosa del chico ella se ruborizo mientras se colocaba su antifaz para ocultarlo.
Una hermosa Mansión fue lo que vio ella al descender del coche y ya estando en el interior ambos saludaron al Ministro Fudge y otros miembros del Ministerio, mientras Abe platicaba la brujita aprovecho para buscar discretamente a Lucius Malfoy entre todas las personas, pero al que encontró primero fue a Severus.
"¡Severus!" - su corazón dio un brinco al verlo gallardamente parado en un extremo con su singular atuendo de gala todo en negro y un antifaz de la misma tonalidad, pero al divisar a Clío a un lado de él sintió una rabia incontrolable - "Ella lo trajo como su pareja"
Al distraerse un poco, envuelta en sus celos, Celeste piso el pie izquierdo de Oliver sin querer y este soltó un alarido ahogado
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¡Discúlpame Oliver! - dijo ella avergonzada - No pretendía hacerlo
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No te preocupes - sonrío el chico de ojos rasgados -Solo tengo que sentarme por un momento…
La brujita lo acompaño hasta la mesa tan preocupada por lo que había pasado que no se dio cuenta de que Lucius Malfoy había hecho acto de presencia.
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Veo que su pareja a sufrido un accidente - sonrió y le echo un vistazo a Oliver altaneramente - No creo que le importe al caballero que usted me conceda un baile…
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Para nada - respondió el joven Auror siguiendo el plan ya trazado - Adelante Celeste, diviértete.
Sin otra opción, ella acepto con su mejor sonrisa, le dio la mano y se dirigieron hacia el centro de la pista de baile, donde ella trato de esquivar la mirada punzante que Severus le dirigía.
- Espero que a su esposa no le importe - dijo Celeste fingiendo inquietud mientras él la tomaba con una mano de su cintura - No… ella lamentablemente no ha podido asistir, tenia algunos asuntos pendientes
"Que conveniente" - cavilo Celeste sin creerle ni media palabra y de reojo observo que Severus la seguía con la mirada
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Espero y no se ofenda con lo que le diré - sonrío Lucius y la miro de forma extraña -Pero me recuerda mucho a su madre… no cabe duda que ambas son flores del mismo jardín
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No me siento ofendida - Celeste sintió nauseas ante tanta amabilidad - Viniendo de usted me siento alagada, ¿Le gustaría acompañarme a la terraza? - se apresuro Celeste a preguntarle justo después de escuchar que la música había terminado - Aquí esta haciendo demasiado calor
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Claro - dijo él algo sorprendido y Celeste al ver que Clío sonreía recargando su cabeza en el hombro de Severus se sintió masacrada
"Los dos podemos jugar a esto Severus Snape" - realmente los celos la estaban aplastando
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Por aquí - exclamo Malfoy y caminaron hacia una bella terraza que daba a un lindo edén,el cual Celeste reconoció de inmediato.
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Este es un bello lugar - dijo un poco nerviosa al encontrarse totalmente bajo la merced de aquel Mortífago - Es uno de los mas hermosos jardines que haya visto
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Gracias… - dijo Lucius orgulloso - Pertenecía a la familia de mi esposa, pero ahora forma parte de mis inmuebles
"Eso lo explica todo" - medito aun observando los rosales por el balcón - "Sabia que este jardín era el mismo que vi con Sirius en los recuerdos de mi madre"
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Celeste… - escucho la voz de aquel mago en el oído y sintió como ágilmente la tomaba de nuevo por la cintura para girarla hacia él - Necesito pedirle un favor
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¿Qué clase de favor? - sonrío pero se deshizo del abrazo que él intentaba conservar -¿Tiene que ver con el Ministro?... He notado que usted y él tienen algunos acuerdos juntos, bueno… por sus constantes visitas al ministerio supongo que debe de ser algo de eso, tal vez pueda ser mas adelante socia suya
Celeste realmente era muy inteligente y manejo de maravilla aquella situación peligrosa para obtener alguna respuesta que llevarle a la Orden del Fénix.
- Pues si - dijo él frunciendo el ceño - Tenemos algunos negocios en común, acuerdos… puede ser que en un futuro pueda existir algún acuerdo entre ambos señorita Nobilis, pero…por el momento yo solo quiero pedirle una pequeñez - la miro directo a los ojos y después su mirada salto a su boca
"¡Rayos!" - Celeste aumento la alerta - "Esto no esta bien"
- Se que sonara bastante atrevido de mi parte bajo las circunstancias en las que me encuentro pero… - siguió hablando Malfoy mientras se acercaba cada vez mas hacia ella - Solo quería saber si usted me permitiría… besarla
"¡Que!" - grito Celeste en su mente tratando de no sacarlo al exterior y dio dos pasos hacia atrás - "¿Qué acaso todos los hombres están locos?"
- Discúlpeme, pero no puede ser - respondió ella con educación - Usted es un hombre casado y yo…
"Una imbecil que esta jugando con fuego y ahora no sabe como apagarlo"- concluyo su comentario en la mente.
- Eso no detuvo a Abigail - sonrió el rubio irónico - Discúlpeme Celeste, pero usted se parece tanto a ella que…
"¡Maldito enfermo mental!" - para Celeste la situación ya se estaba saliendo de control, pero tenia que aceptar que ella había tenido la culpa de todo aquello.
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¡Usted es el esposo de mi prima! - dijo ella bastante ofendida pero él no pareció inquietarle dicha noticia - En verdad me halaga que usted crea que soy tan linda como lo fue mi madre pero…- recapitulo el comentario de Malfoy - ¿Acaso pretende insinuar que mi madre tuvo algo que ver con usted?
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Nos íbamos a casar - soltó de repente Lucius con candidez - ¿No lo sabia?
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N, no - tartamudeo ella consternada - No lo sabia
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Ambos estábamos comprometidos… - dijo Malfoy y después agrego con recelo - Hasta que se entrego a otro hombre… con mayor nivel y edad
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¡Basta! - Celeste giro sobre sus talones y le dio la espalda - No tiene porque recordarme ese hecho, creo que no viene al caso en este momento… además usted era solo un niño en aquel entonces…
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Y tampoco viene al caso el saber que usted debería de ser mi esposa y no Narcissa - concluyo Lucius y la abrazo por la espalda para susurrarle al oído - ¿No creo que me haya invitado a la terraza solo para charlar de banalidades?... Su abuelo prometió a mis padres su mano cuando Abigail falto a su deber, pero creo que no estaba destinado a entrar a su familia
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O yo a la suya… - Celeste trato de quitar las manos de él de su cintura pero fue en vano, la apretaba tan fuertemente que sintió que la presión llegaba hasta sus pulmones
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Celeste te pareces tanto a ella… - siseo él y le beso el oído - Tan escurridiza y volátil - aspiro su cabello rizado y Celeste sintió un espasmo que la hizo temblar, en verdad aquel hombre era muy atractivo físicamente, eso no podía negarlo, pero el hecho que fuera tan vil la pasmaba - Tan infantil y madura al mismo tiempo…
"¡Necesito un repelente contra idiotas!" - Cavilo ella aun forcejeando - "¿Dónde demonios esta Severus cuando lo necesito?"- y después ella misma se contesto comprendiendo todo - "No puedes esperar que venga a rescatarte siempre. Tu te metiste en esto… ahora tu termínalo"
Con otro ágil movimiento Lucius la giro hacia él, aun la dominaba con su fuerte abrazo y al ver el rostro de él acercándose al suyo supo lo que vendría después. Celeste dejo de agitarse, el dulce aroma de aquel hombre la envolvió, cerró sus ojos y acepto aquel beso. Siguió el movimiento lento y pausado de los labios de Malfoy,pero al igual que Severus mantuvo los brazos abajo.
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Si ya terminaste, ¿Podrías soltarme? - Celeste tenia las mejillas sonrojadas y su corazón latía velozmente - Ahora soy yo la que te pedirá algo…no soy mi madre Lucius y no deseo que me confundas con ella
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Es verdad… eres diferente - le respondió él contemplándola con inquietud y la soltó con una risita de satisfacción - Eres sin duda una Black… estoy seguro que hubieras sido una excelente Slytherin… que desperdicio.
Ya sola en la terraza Celeste estuvo a punto de vomitar, pero se tapo la boca con una mano y aspiro lo mas profundamente que pudo, llenando sus pulmones de aire fresco.