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Historia 49796 — capítulo 2

Sentada en el compartimiento, viendo como vamos dejando atrás por sexta vez la figura de mamá y papá en la estación.

Al, mi primo y mejor amigo está a mi lado, parece ayer cuando el sombrero lo eligió para Slytherin, mientras que nosotros estábamos en la mesa roja y dorada.

Ese no fue el problema, si no con quién empezó a relacionarse. Scorpius Malfoy es su mejor amigo. Él es el problema.

Desde hace seis años éramos el trío dorado y plata. Todo era perfecto, hasta que hace un par de años, ya no sentía solo amistad por Malfoy, si no que empezaba a gustarme, y para rematar, justamente hace un año, exactamente, me besó.

Indescriptible, y lo peor es que quería que sucediera de nuevo, pero desde entonces... no hablo con él, ya de por si, mis padres no saben que soy su amiga, tampoco los Potter, y si se llegaban a enterar, nos castigaban por el resto de la eternidad.

Pero si mi padre llegaba a saber del beso, lo descuartizaría, lo mataría... le lanzara mil cruciatus.

-Rose, te toca guardia - James entró al compartimiento después de su ronda de prefecto.

Albus y Scorpius son prefectos de Slytherin, James y yo de Gryffindor.

-Claro - me levanté y salí del compartimiento.

Caminé alrededor de una hora por los desiertos pasillos del gran Hogwarts Express, compré algunas golosinas para matar el tiempo.

Ya faltaba la ultima vuelta y podría ir a mi compartimientos, además, tenía ganas de hablar con Lily.

En una vuelta cerrada, se me cayeron los dulces y cuando me agache para recogerlos, habían desaparecido.

Levanté mi vista, pero un segundo después, preferí no haberlo hecho.

Ahí estaba él, mostrando sus blancos y perfectos dientes, en su típica sonrisa torcida. Mi corazón dio un vuelco y mis pulmones dejaron de recibir aire.

-Weasley - saludó arrastrando las palabras como antaño, mis piernas flaquearon cuando su dulce olor penetró por mis fosas nasales, cada vez que el viento acariciaba su piel.

Mordí mi labio al sentir su mirada escrutando mi rostro y los colores se subieron a mis mejillas, compitiendo con el color rojizo, del cabello de Hugo.

-M-Malfoy - agache mi cabeza y tomé un gran trago de aire, tratando inútilmente de controlar los latidos de mi corazón, torturando con mis dientes, mi labio inferior.

Cerré mis ojos al sentir su mano acariciando mi mejilla, erizando cada vello de mi cremosa piel.

Tomó mi mano y beso el dorso de esta, mis piernas se volvieron gelatinosas y por un momento pensé que caería.

Con extremada delicadeza, abrió la palma de mis manos y depositó sobre esta, la bolsita con grageas.

-Hasta luego, Weasley - susurró cerca de mi oído, golpeando mi mejilla con su gélido y mentolado aliento, un escalofrío recorrió mi columna vertebral, cuando sus labios tocaron mi mejilla, y un sonido bajo, pero armonioso, indicó la existencia de un beso.

Al abrir mis ojos, alcancé a verlo marchar por el pasillo del solitario tren.

Scorpius

Nuevamente me encuentro con ella, mi locura humanizada.

Entré como zombi a un compartimiento vacío, recordando cuando éramos Albus, ella y yo.

Cuando yo era Scorpius y ella era Rose, mi Rose. Recuerdo cada detalle de su hermosa piel, o por lo menos, lo que ella solía dejar al descubierto, pero quería memorizarla desde principio a fin, contar cada peca de su rostro, y volver a probar esos labios que una vez fueron míos.

Flash Back

Albus y yo caminábamos por los terrenos, después de practicar para quidditch solíamos encontrarnos con Rose, quien nos esperaba fiel debajo del gran roble.

-Hey Scorp - ensimismado en llegar cuanto antes al encuentro de mi mejor amiga, Al me sacó de mis cavilaciones - La profesora McGonagall me ha pedido que valla a su despacho después de la práctica, ve con Rose, en un rato los alcanzo.

-¿Qué hiciste ahora?

-Nada... eso creo - sonrió con abatimiento - creo que esta vez fue James, en fin... nos vemos luego amigo.

-Claro - sonreí antes de que se alejara.

Caminé en silencio durante unos minutos, mi corazón bombeaba con fiereza, estaría solo con ella... Pero soy tan tonto, que una vez me la encuentro, me quedo mudo, ¿Qué haría mi padre en mi lugar? Sonreí al recordar lo tímida que se pone mamá frente a los comentarios con doble sentido, respecto a los cometarios que hace papá respecto a su intimidad.

-¡Hey, Scorp! ¡Ven aquí! - levanté mi vista en busca de quien me hablaba, allí estaba ella... con su anaranjada cabellera ondeando al viento, causándome un agradable escalofrío en mi espina dorsal, sonreí ocultando mis nervios bajo una mascara de orgullo.

-¡¿Qué tal, Rose?! Al ha ido al despacho de la directora - ella puso en blanco los ojos.

-¿Qué hizo ahora? - me encogí de hombros y ambos reímos, creí que se me saldría el corazón al escuchar su risa.

Caminamos un rato por los terrenos del colegio, y de pronto el cielo se volvió bastante nublado.

-Parece que va a llover - señaló sin apartar la vista del horizonte.

-Así es - susurré, ella me miró y sonrió, robándome cada partícula de oxigeno, paralizando cada átomo del universo, dejando tan solo su sonrisa en el aire.

Al llegar al gran roble, se sentó bajo este y recostó su espalda en el grueso tronco. Hice lo mismo a su lado.

-¿Rose?- al cabo de unos minutos de silencio, creí que se había quedado dormida, pero me miro con esa hermosa sonrisa suya, desconectándome de la realidad.

-¿Sí? - pero sabía que si abría la boca, no sería capaz de hacer nada, ni preguntar nada.

Tomé su rostro en mis manos y posicione mis labios sobre los suyos.

Mi corazón estaba a punto de sufrir un paro cardiaco, por primera vez toqué esos labios que me eran prohibidos, pero que deseaba con todas mis fuerzas.

La besé con tantas ganas, que no me había dado cuenta, de que ella no correspondía mi beso.

Me separé a regañadientes de sus labios, la miré y me fije que sus ojos seguían cerrados, pero al abrirlos, no pude evitar perderme en el océano profundo y sumergirme en él.

Así fue como yo, Scorpius Malfoy, le robé un beso a la chica Weasley, a la niña que jamás debí tocar, pero nunca me arrepentiría de haberlo hecho.

Fin del flash back

-¿Scorpius? ¿Qué haces aquí tan solo? - volteé al escuchar la insoportable voz de Alexa Zabini.

-Nada... solo pensaba - me safé rápidamente de sus estúpidas preguntas.

-Hermano... ¿Cómo has pasado las vacaciones?

-Bien, Nott ¿Cómo te fue a ti?

-Ya sabes... como siempre. Papá me llevó de viaje a Francia y pues... ¡Oh! Mamá está esperando un hijo.

-¡Valla! Felicitaciones hermano - exclamé dándole un abrazó, Theodore Nott Jr. Mi mejor amigo después -claro está - de Albus Potter... La diferencia... Mi padre puede enterarse sin matarme.

-Hubieras visto la cara de papá cuando se lo dijo - rió - valla... no se lo esperaba.

-Por supuesto que no.

Theodore Nott padre, un gran sujeto... seguramente había explotado de felicidad, hacía tiempo que quería un segundo heredero.

-Pero dime ¿Tú que hiciste?

-Mmm... Ya sabes, mamá y sus temas un poco fuera de lo común, y digamos que para mi padre y para mí, no fueron las mejores vacaciones.

-Me lo imagino... ¿Fiesta de sociedad? - chasqueé la lengua en muestra de que había acertado.

-No nos va bien eso.

El resto del camino hablamos de lo que habíamos hecho durante nuestra estancia fuera de hogwarts, en varios intentos, Alexa trato de sobrepasarse conmigo, pero no volvería a caer en sus trampas.

Bueno, aquí les dejo el primer capitulo, es para que se vallan dando la idea de el trama de esta historia.

Espero les guste y no olviden comentar. Mil besos

RoseJ