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Historia 49808 — capítulo 6
Capitulo 6:
POR VERONICA:
Una cosa… -exclamó él de repente, interrumpiendo nuestra "pacífica" conversación.
¿Que quieres pesado?- respondí enfadada.
Cuando me cogiste la mano antes, no la note ni suave ni demasiado ardiente al tacto… -dijo con la mente en las nubes.
¿…y…?- dije con una mirada amenazadora.
Pues, que los humanos, al tocarnos sentimos como si nos quemaran… al tocarte a ti,… era como tocar a un mineral duro, como… a una roca o algo asi, si fueras una vampira completa te sentiría suave… tú, no eres una vampira… -respondió, intentando averiguar lo que yo era.
No voy a ser una alienígena… -dije hablando en susurros.
¿Estás intentando enfadarme? - contesto mirándome fijamente.
Yo solo quería dar una idea del ser que corresponde a mi cuerpo… -dije poniendo cara de niña inocente, mejor dicho cara de cachorrito.
¡No me mires con esa expresión!, me haces sentir culpable.-respondió duramente, aunque poniendo cara alegre.
Lo siento-contesté con la misma expresión de antes.
¡Qué pares!-dijo duramente, sin pizca de alegría.
Vale, vale. Ya veo que no sabes apreciar las caritas de cachorrito…
Para ya,¿ vale? -respondió.
Si, si.-dije.
Fuimos a no sé qué sitio en Italia, creo que su nombre se parecía a… se me fue la palabra.
Bueno, pues llegamos a un castillo muy alto, en comparación con montañas casi las traspasaba. Allí residían unos vampiros sus nombres eran feos, y viejos, pero no me pareció raro en vampiros. Llegados allí Edward mi acompañante, fue hacia uno de los vampiros SUPREMOS. Su nombre no lo recordaba, pero tenía el cabello largo y liso de color negro azabache, tenía los ojos rojos , como yo y el resto de los allí presentes, su piel parecía muy lisa y suave pero era blanca como la nieve , y llevaba una capa puesta.
Cuando Edward llegó hacia él, este le cogió la mano y sus ojos rojo carmesí se ponían exaltados.
-Muchacho. -le dijo en tono serio.
¿Qué ocurre? -preguntó, algo preocupado.
Esta joven, que has traído del calabozo de los humanos... -empezó a decirle.
Lo sé señor, cuando ella me tocó me lo imaginé, pero, no quise hacerme imaginaciones. -respondió seriamente.
Estamos corriendo un grave riesgo al resguardarla aquí, ella es una semivampira… -contestó con un poco de preocupación.
¿Qué?-preguntaron todos los de aquella sala al unísono, incluida yo.
Uno de los SUPREMOS dijo en voz baja aunque, de todos modos se oía.
-No podemos tenerla aquí.-exclamó con un tono muy bajito.
Él tenía los cabellos largos aunque de un color blanco, tenía los ojos rojos y su piel , también era blanca.
Él otro hombre que le tenía aun cogida la mano a Edward me hizo una señal con el dedo índice para que me acercara a él. Yo, con pasos despreocupados y a una velocidad sobrenatural, me acerqué a él.
-Bueno, ¿cuál es tu nombre hermosa muchacha.?-dijo en tono dulce y amable.
Mi nombre es Verónica-le contesté con expresión malhumorada.
Como vemos, esta chica tiene carisma-le contestó a todos.
La gente que estaba allí, se empezó a reír ante su chiste sin gracia, en aquel momento me daban ganas de tirarle una tarta en la cara.
Bueno, y¿ qué hacías en aquella calle, sola?-me pregunto.
Yo, estaba pintando paredes, ¿no le parece?-dije aun con el rostro en tono enfadado.
Y, tiene sentido del humor-también se rieron, tenía ganas de, además de la tarta en la cara, también una buena bofetada, le vendría bien.