Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 49808 · de

Historia 49808 — capítulo 6

Capitulo 6:

POR VERONICA:

Una cosa… -exclamó él de repente, interrumpiendo nuestra "pacífica" conversación.

¿Que quieres pesado?- respondí enfadada.

Cuando me cogiste la mano antes, no la note ni suave ni demasiado ardiente al tacto… -dijo con la mente en las nubes.

¿…y…?- dije con una mirada amenazadora.

Pues, que los humanos, al tocarnos sentimos como si nos quemaran… al tocarte a ti,… era como tocar a un mineral duro, como… a una roca o algo asi, si fueras una vampira completa te sentiría suave… tú, no eres una vampira… -respondió, intentando averiguar lo que yo era.

No voy a ser una alienígena… -dije hablando en susurros.

¿Estás intentando enfadarme? - contesto mirándome fijamente.

Yo solo quería dar una idea del ser que corresponde a mi cuerpo… -dije poniendo cara de niña inocente, mejor dicho cara de cachorrito.

¡No me mires con esa expresión!, me haces sentir culpable.-respondió duramente, aunque poniendo cara alegre.

Lo siento-contesté con la misma expresión de antes.

¡Qué pares!-dijo duramente, sin pizca de alegría.

Vale, vale. Ya veo que no sabes apreciar las caritas de cachorrito…

Para ya,¿ vale? -respondió.

Si, si.-dije.

Fuimos a no sé qué sitio en Italia, creo que su nombre se parecía a… se me fue la palabra.

Bueno, pues llegamos a un castillo muy alto, en comparación con montañas casi las traspasaba. Allí residían unos vampiros sus nombres eran feos, y viejos, pero no me pareció raro en vampiros. Llegados allí Edward mi acompañante, fue hacia uno de los vampiros SUPREMOS. Su nombre no lo recordaba, pero tenía el cabello largo y liso de color negro azabache, tenía los ojos rojos , como yo y el resto de los allí presentes, su piel parecía muy lisa y suave pero era blanca como la nieve , y llevaba una capa puesta.

Cuando Edward llegó hacia él, este le cogió la mano y sus ojos rojo carmesí se ponían exaltados.

-Muchacho. -le dijo en tono serio.

¿Qué ocurre? -preguntó, algo preocupado.

Esta joven, que has traído del calabozo de los humanos... -empezó a decirle.

Lo sé señor, cuando ella me tocó me lo imaginé, pero, no quise hacerme imaginaciones. -respondió seriamente.

Estamos corriendo un grave riesgo al resguardarla aquí, ella es una semivampira… -contestó con un poco de preocupación.

¿Qué?-preguntaron todos los de aquella sala al unísono, incluida yo.

Uno de los SUPREMOS dijo en voz baja aunque, de todos modos se oía.

-No podemos tenerla aquí.-exclamó con un tono muy bajito.

Él tenía los cabellos largos aunque de un color blanco, tenía los ojos rojos y su piel , también era blanca.

Él otro hombre que le tenía aun cogida la mano a Edward me hizo una señal con el dedo índice para que me acercara a él. Yo, con pasos despreocupados y a una velocidad sobrenatural, me acerqué a él.

-Bueno, ¿cuál es tu nombre hermosa muchacha.?-dijo en tono dulce y amable.

Mi nombre es Verónica-le contesté con expresión malhumorada.

Como vemos, esta chica tiene carisma-le contestó a todos.

La gente que estaba allí, se empezó a reír ante su chiste sin gracia, en aquel momento me daban ganas de tirarle una tarta en la cara.

Bueno, y¿ qué hacías en aquella calle, sola?-me pregunto.

Yo, estaba pintando paredes, ¿no le parece?-dije aun con el rostro en tono enfadado.

Y, tiene sentido del humor-también se rieron, tenía ganas de, además de la tarta en la cara, también una buena bofetada, le vendría bien.