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Dioses y heroes — capítulo 43

Elena no se puede creer lo que esta haciendo. Esta sentada frente a un espejo dejando que las sirvientas de su padre la peinen y la arreglen, ¡para su toma de dicho! Tras la cual va la boda, una semana después. No se puede creer que vaya a casarse ya. Se lo había imaginado todo diferente. Para colmo ira todo el pueblo del Olimpo y otros semidioses. Simplemente no se lo cree.

-Princesa, es la hora- anuncia Estela.

Elena inspira hondo, se mira por última vez al espejo y se levanta. El pelo lo lleva suelto y rizado y de ropa lleva puesto un vestido largo de color blanco. No es el vestido de novia, ya que ese lo guarda para la boda oficial.

Junto con Estela y las demás sirvientas se marcha al gran salón en el que, meses atrás, bailo con Cristian. La puerta esta cerrada, ellas tienen que esperar a que llegue Poseidón para poder entrar. Estela se esperaba que Elena estuviese nerviosa y contenta, pero se extraña al ver que no es así.

-Ya estoy aquí- dice la voz de Poseidón acercándose a ellas por el pasillo.

Elena se gira y le dedica una débil sonrisa.Su padre la coge de la mano y mira al frente, esperando que sea el momento de entrar. Esta serio, pensativo y su hija lo nota.

-No pensé que dirías que si te ibas a casar con Cristian- dice Poseidón sin mirar a su hija.

-¿Por qué no? Lo quiero, es muy importante en mi vida- dice Elena seria- Nunca he negado que quisiese a Cristian.

Poseidón la mira al fin. Ella al sentir la mirada también lo mira.

-Eres la adolescente más rara que he visto nunca y mira que he visto muchas- comenta Poseidón medio en broma.

Elena le sonríe. Entonces Poseidón se pone serio y mira al frente. Aprieta la mano de su hija con suavidad.

-Es la hora- dice Poseidón.

Ella se muerde el labio inferior nerviosa. La puerta empieza a abrirse lentamente. Deja ver una sala totalmente adornada con flores blancas y rosa pálido. Hay un estrecho pasillo que separa un grupo de sillas de otro. Todas ellas están ocupadas por personas cercanas a la pareja afortunada. Al final de la sala se encuentra un hombro avanzado en edad que viste una larga túnica de color celeste, a su lado esta Cristian con una amplia sonrisa. Vestido con un traje de chaqueta negro. Elena lo mira a los ojos y le sonríe aún desde fuera de la sala.

Poseidón empieza a caminar y Elena con él. Cuando están entrando en el pasillo una música empieza a sonar. Todos los presentes miran emocionados a Elena y a su padre. La chica esta temblando, no sabe si de miedo o de nervios o de que. Solo sabe que no es así como se esperaba las cosas.

Llegan junto a Cristian, que la coge de la mano y la pone a su lado. Se miran fijamente, ninguno de los dos esta realmente feliz por aquel acontecimiento. Cristian la mira como queriéndole decir *"Se que me quieres pero se que no es esto lo que quieres ahora"*Antes de que se puedan decir nada el hombre que esta frente a ellos empieza a hablar. A decir palabras que Elena no escucha. Esta sumida en sus pensamientos, lejos de allí... Recuerda su primer encuentro con Erik en el museo. También su primer beso después de que ella se escapase del Campamento Mestizo. Ella agacha la mirada para que nadie vea que se le han escapado dos lagrimillas.

Cristian, que la tiene agarrada de la mano, le da un apretón para infundirle fuerzas. Ella se repone y mira de nuevo al frente. Él la mira preocupado, ella le sonríe para que se relaje. El hombre sigue hablando. Del amor, de la confianza, de la amistad. De que están hechos el uno para el otro y que siempre tuvo que ser así. De que sus destinos estaban escritos. Cristian y Elena se miran. *"Estamos hecho el uno para el otro, pero entonces ¿Qué es Erik? o ¿Qué era Erik?" se pregunta Elena.*Se pasa un buen rato mirando el suelo dándole vueltas a la cabeza cuando siente que Cristian le da un nuevo apretón de mano.

Sacude la cabeza y presta más atención a lo que esta pasando.

-Todos vamos a ser testigo de este previo enlace. Elena, hija de Poseidón, y Cristian, hijo de Zeus, quieren unirse en matrimonio para que todo el mundo sepa el amor que se profesan- dice el cura.

Se hace un breve silencio.

-Ahora procederemos al enlace pero antes hay que saber si hay alguien que no este de acuerdo. Si es así que hable ahora o calle para siempre- añade el cura.

Elena mira hacía y ve a toda la gente sonriente y emocionada. Poseidón, su abuela, Anakin, Oscary otras tantas personas. Tanto amigos suyos como de Cristian. Están todos de acuerdo. Elena mira desesperada a su padre, él también la mira. Sabe que esta haciendo algo muy cruel con su hija pero tiene que ser así.

-Bien, pues entonces...- empieza el cura.

Entonces se escuchan gritos y golpes fuera de la sala. Todos miran hacía la puerta alarmados. Poseidón sale de la sala por una puerta lateral que da al salón de los dioses. El cura titubea y mira a su alrededor algo nervioso. Hay dos guardias dentro de sala que están pegados a la puerta y que salen para ver que pasa. Después de escuchar varios golpes de espadas se hace el silencio fuera.

La puerta se abre de un fuerte golpe y da paso a un chico moreno de ojos verdes con una espada en la mano. Mira furioso a todas partes con la espada alzada, los mira como retándolos a intentar atacarlo.

-¿Qué haces tu aquí, maldito?- pregunta una mujer de entre el publico.

Erik la mira seriamente. Luego mira hacía el frente, hacía donde están Cristian y Elena. Se acerca a ellos lentamente, mirándolos fijamente. Cuando ya esta frente a ellos mira al cura muy serio y dice:

-Yo no estoy de acuerdo.

El cura lo mira con los ojos abiertos como platos.

-Pues... pues...- balbucea el cura.

Pero Erik ya no le presta atención, ahora mira fijamente a Elena.

-¿Qué haces aquí?- pregunta Elena confundida.

-Vengo a recuperar algo que me perteneces- responde Erik.

Cristian asiente y lo mira con una sonrisa. Elena mira a Erik sin creerse lo que escucha. Cristian le suelta la mano y retrocede unos pasos para dejarles intimidad.

Erik la mira fijamente, ella lo mira confundida.

-Aquí no hay nada tuyo- dice Elena inspirando hondo.

Erik frunce el ceño.

-Si, si que lo hay. Pero últimamente la he estado ignorando, haciéndola creer que no la amo- contradice Erik.

-¿Qué... que estas diciendo?- pregunta Elena sorprendida.

Él le sonríe. Se acerca a ella tanto como para hablarle al oído.

-Vengo a por ti, Elena. Tenemos que hablar- responde Erik.

Ella asiente. Ve a los presentes, están nerviosos y asustados.

-Vale, hablare contigo. Pero vamonos de aquí, por favor- pide Elena.

Él sonríe, La coge de la mano y tira de ella. Cuando ya han salido Erik se para y la obliga a mirarlo a la cara. Erik rodea la cintura de ella con sus brazos y la acerca más a él. Desaparecen de allí dejando a todo el Olimpo conmovido.

 Olaa!! Que tal? Espero que os este gustando.. jeje

Quiero decir que no actualizaria tanto sino fuera por los comentarios de Aura-Lune y Jacki de Ascolli Muchas Gracias a las dos!! Y a los que leeis!!

Besoss.