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Encuentros intimos — capítulo 6
Allí estaba yo en la piscina de la casa de mis suegros, el día era hermoso, de esos pocos que se ven de donde vengo, olvidando todas las obligaciones que se me atribuían en la universidad, sentía los rayos del sol atravesar el agua y tostarme ligeramente la piel, mi olfato podía captar esa combinación de olores que caracterizaban a un Estado en que los días de sol predominan, podía cerrar los ojos y dejar inundar mi rostro con aquella brisa cálida del verano, sentí como unas manos rodeaban mi cintura desnuda desde la espalda, sus manos se sentían tan frías como la nieve, tal vez por el agua pero me proporcionaban el calor que yo necesitaba, deje caer mi espalda sobre su pecho mientras el besaba mi cuello, sus manos se posaron lentamente sobre mis senos masajeándolos suavemente, gire mi cuerpo para encontrarme de frente con sus labios tiernos y carnosos, pero tan divino que sin duda alguna eran descendientes directos de la fruta prohibida del edén, un placer tan exquisito no podía ser de otro carácter sino prohibido, mi cuerpo se arqueo en sus brazos para amoldarse perfectamente al suyo, enrede mis manos en su rubia y sedosa cabellera, rodee sus caderas con mis piernas, en un solo movimiento de deshizo de las dos partes que conformaban mi bañador, podía sentir la potencia de su excitación aun a través de su short de baño, sentir su espalda perfectamente trabajada, sus fuertes e imponentes brazos me hacían perder los estribos
- Aquí voy - me dijo antes de penetrarme, me costó un poco recibirlo por completo -tranquila, relájate - me decía constantemente para tranquilizarme, pero eso no era lo que quería así que le di otro beso apasionado para obligarlo a continuar, sus removimientos aumentaban de ritmo, podía sentir como cada uno de sus músculos se contraía y expandían simétricamente para llenarme de placer, su intensa mirada nunca se separo de la mía, tal vez eso era el afrodisiaco mas grande, esa mirada que sin pronunciar palabra describía todo lo que sentía o quería, había logrado descubrir que se podía sudar bajo el agua, cuando ya nuestros músculos no nos permitían continuar, nos estremecimos en los brazos el uno del otro, sus labios absorbieron los míos inmediatamente, como si se tratara de algo que fuera a acabarse en cualquier momento, algo que sin poder hacer nada llegaría a su final, habíamos logrado conquistar la cima del clímax -eres maravillosa -
-tu también lo eres Draco - me beso nuevamente, Draco había logrado llenarme completamente, de repente escuche como unos gritos se hacía cada vez más fuertes, una sonrisa no se desaparecía de su rostro a medida que se acercaban a nosotros
-nos vemos luego linda, volveré por ti - me dijo
-
¡Hermione! ¡Hermione!- allí fue cuando abrí los ojos y me percate de lo que había sucedido, acababa de tener un sueño intimo con Draco, un sueño intimo con el hermano de mi novio y futuro prometido
-
¿Qué pasa?- le pregunté a Ron aun un poco aturdida
-tenias una pesadilla, estabas gritando ¿estás bien?-
-si estoy bien, tranquilo, vuelve a dormir -
- ¿estás segura? Podemos platicarlo si lo deseas - y ¿qué le diría? Que acababa de tener relaciones con un hombre diferente a él en mis sueños y que ese hombre era nada más y nada menos que su hermano
-Si estoy segura, ya duérmete - le dije antes de darle un pequeño beso para tranquilizarlo y se volviera a dormir, ahora había algo que estaba claro ese sueño podría calificarse como todo menos como una pesadilla.
[off: Bueno hasta aquí les subo :D si dejan comentarios la sigo adaptando a HP ^^ Besitos!]