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Encuentros intimos — capítulo 9

Pasamos toda la tarde comprando, Draco no paro con nosotros en ningún momento, debo admitir que me quemaba la curiosidad ¿Qué estaría haciendo? ¿Con quien lo estaría haciendo? ya mañana se acaba el fin de semana, tendría que irme y no había logrado descubrir nada sobre aquel hombre que se metía en mis sueños, Ginny y Luna ya estaban al tanto de mi situación, ambas me pidieron que me alejara se él y sin duda estaban en lo cierto ya que era el hermano de mi novio pero era algo más profundo que eso, no se trataba de la atracción que sentía por su cuerpo, todo giraba en torno a su actitud, su forma de actuar y pensar, nunca me había sido tan difícil congeniar y estudiar a una persona ¿En qué me estaba metiendo? ¿Seré capaz de salir luego? Ron se portaba igual que siempre conmigo era todo un caballero, no pensaba hacerle daño ya que ni siquiera pensaba en dejarlo, solo quería conocer la manera de pensar de Draco Malfoy, Harry nos acompaño toda la tarde hasta que se encontró con una vieja "amiga" y decidió irse con ella, él era todo lo contrario a Draco, era más fácil de interpretar, tal vez por eso no me perturbaba en lo absoluto, nos fuimos a la casa después de recorrer todas las tiendas, subí a nuestra habitación para acomodar las maletas para nuestra partida

-amor voy a llevar a mi madre a cenar ¿quieres venir?- me dijo luego Ron

-Amor creo que debes pasar un tiempo a solas con tu madre-

  • ¿Segura?-

-Absolutamente- se despidió de mi y salió de la habitación, no quería quedarme sola pero Ron debía dedicarle aunque sea una sola noche toda su atención a su madre, al pasar veinte minutos la casa estaba completamente sola, solo yo me encontraba en esa mansión al entrar la noche y no era algo que me agradara, baje las escaleras en busca de algo para comer

-hola- me dijo alguien a mi espalda provocando que dejara caer lo que tenía en las manos al suelo

-gracias Draco por asustarme- me agache a recoger lo que había derramado

-déjame ayudarte- por una mínima fracción de segundo sus dedos chocaron con los míos y nuestras miradas se encontraron intensamente

-no te preocupes, yo puedo sola- le dije cuando recupere la cordura

  • ¿siempre eres tan testaruda?-pregunto ignorando mi comentario

-eso dicen- soltó una carcajada

-pobre de mi hermano- aun se reía, su sonrisa tan monumentalmente hermosa me irritaba -eres aun más linda cuando te molestas- esta actitud si la conocía, Draco me estaba cortejando

-Draco ya basta-

-No he dicho nada-

-sabes que si- le dije al levantarme y dirigirme al estante de lavado -voy a subir- le comenté al terminar de ordenar todo, al dirigirme hacia la entrada de la cocina su mano me detuvo, se sentía tal cual lo había soñado, eran manos fuertes pero delicadas

-deberías comer algo- para cuando me dijo esto nuestras miradas estaban plenamente compenetradas, era muy fácil perderse en sus ojos grises

-tranquilo, Ronald me traerá algo- pude notar como sus ojos atravesaban un periodo se incomodidad

-acompáñame a comer, no me gusta hacerlo solo- me lo pidió de la manera más cordial y amable existente

-Solo sé preparara panqueques-le dije aceptando su invitación

-eso es más que suficiente para mí- me respondió con una gran sonrisa, Draco se encargaba de pasarme los implementos mientras yo cocinaba y preparaba las cosas

  • ¿Crees que sean suficientes seis?-

-Para mí solo si, pero al juzgar por el olor podría llegar a ocho o nueve-

-no puede ser ¿en serio?-

  • ¿Qué pasa?-

-Comes como un troglodita, dije seis para los dos- sus mejillas se coloraron inmediatamente -tranquilo, te llevarías bien con el novio de mi hermana, él se come ocho también, solo come mis panqueques cuando la visita en el campus, a Charlotte le da un poco de celos- vi como aparecía de nuevo esa mirada entrecerrada

  • ¿tienes hermana?-

-si una, es dos años menor que yo, va a la misma universidad-

-tus padres deben estar orgullosos ¿viven en Nueva York?-

-Nuestra madre si, el padre de ella vive en Washington y mi padre en Londres, somos una familia un poco complicada-

-En estos tiempos eso es normal, muy pocas familias mantienen su estructura-

-Muy bien Draco, podrías ser psicólogo-

-Solo si tú me enseñas como- de nuevo esa mirada tan intensa se entrelazaba con la mía

-Pruébalas- le dije mientras le llevaba con mi tenedor un pedazo a su boca, evitando así caer en el tema, Draco me pidió otro pedazo, saboreo un poco, volvió a pedirme otro

-esta divino, tu hermana tiene razón de estar celosa, incluso me comería más de ocho- los dos nos reímos, Draco estaba actuando de una manera diferente, inclusive una manera que me gustaba.