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Historia 50131 — capítulo 8

Capítulo 8: ¿black?... Dumbledore?... ¿qué es esto?

Estancias privadas de albus dumbledore, hogwarts.

Era navidad aún. En la pequeña biblioteca privada del director, un par de chicas charlaban con las cabezas juntas.

Tendrían unos 11 años aproximadamente, pero no se parecían a ninguna de las alumnas de hogwarts.

-¡tamara elizabeth serena hermione christalle dumbledore! -estalló una de ellas molesta, mirando a la otra, que tenía el pelo oscuro y los ojos azules, como… los del director. -¿qué quieres, amelie anthea dona kimberly dumbledore? ¡te he dicho que no! -exclamó la chica de nombre tamara mirando a la otra, de ojos azules y pelo oscuro.

-pero… ¡tenemos que hacer algo!

-¿y dime, señorita genio, que vamos a hacer? -pues ayudarlos ¿no es obvio?

-si ¿pero como?

-eso ya es otra cosa, pero tengo una idea.

-a ver, cuéntame amelie.

-Verás...

Y le empezó a susurrar algo. De pronto, se oyó un sonoro portazo y albus dumbledore, con la mirada cargada de furia, entró a la habitación gritando:

-¡maldita sea! ¿Qué está pasando que todo se está saliendo de control?

-¡potter no es como yo esperaba, pomfrey me oculta algo, y mcGonagall más de lo mismo!

-¡y para colmo longbotom no es el chico tímido y retraído, o al menos no en el sentido que debería, y no parece tener el bloqueo que le puse!

-¡todo por la culpa de su hermanita, esa niña que no se ni de donde salió, -¡los longbotom solo iban a tener un bebé!

-¡y esa iris... creo que pomfrey ya sabe quien es y se lo ha dicho a los amigos de la niña!

-¡claro! Por eso es que los Wilson están muertos. Pero como han muerto es un misterio. Si sé que uno fue por su propio látigo, y el otro… Parece como si le hubieran succionado la sangre, como si hubiera sido hecho por un vampiro… ¡un momento!

-¡lilith… lilith straus! -exclamó finalmente con los ojos centelleantes y estampando el puño en la mesa más cercana.

Ellas lo miraron impasibles, pero dejando escapar una risilla burlona.

-¿y vosotras lo sabíais?

Asintieron.

-¿lo sabíais y no me dijisteis nada? -bramó encolerizado.

Ellas volvieron a asentir con aspecto aburrido.

-¿y por qué?

-porque, sencillamente, no tenemos que darte explicaciones. Además, tu no preguntaste. -contestó tamara indiferentemente.

Él siguió gritando.

-¡Y esa prince… es extraña! ¡y de que la conocen potter y minerva? ¿y ese comportamiento con   snape?

Ellas se miraron divertidas, y dumbledore sacó la varita amenazador.

-¡si no me decís lo que sabeis… -advirtió, y ambas hicieron una mueca de desagrado y negaron con la cabeza.

-no te vamos a decir nada, albus dumbledore. y el bloqueo ya no nos retiene más. Esta noche haremos algo que va a perjudicar tus planes, y tú no vas a detenernos. -le dijo amelie, y tamara asintió.

-quiero ver como lo intentais -dijo, y las levitó con un movimiento de varita, llevándolas por unas escaleras-. -os dije que vigilarais a potter y compañía, y no lo hicisteis. Ahora pagareis las consecuencias. -dijo, y las encerró en la habitación-. -estareis sin cenar ni comer nada por todo el día.

Ellas lo miraron indiferentes y se acostaron en las camas.

Cuando dumbledore salió, se levantaron e hicieron su equipaje rápidamente.

Escondieron los baúles bajo las camas, y simularon sus cosas con un hechizo de ilusión. Esa noche, dumbledore fue a visitarlas y a intentar persuadirlas de que espiaran a Harry y compañía. Ellas se negaron y se acostaron a dormir, y dumbledore, sabiendo que esa noche intentarían algo, cerró la puerta con multitud de hechizos.

Pero lo que no imaginaba, era que ellas no iban a salir precisamente por la puerta. Se levantaron, tomaron sus cosas atándoselas con una cuerda, abrieron la ventana y saltaron por ella. Ya en el aire, descendían a toda velocidad debido al peso extra. Entonces, a medio camino de caer, se transformaron…. Tamara en un hermoso caballo alado de color negro, y amelie en un águila. Todo esto, ante la perpleja mirada de Harry potter.

Cuando  recuperó su aspecto, tamara lucía el aspecto de hermione granger. -¿hermione?

-mi verdadero nombre es tamara Elizabeth serena hermione christalle dumbledore, y ella es mi hermana, amelie anthea dona kimberly dumbledore. somos hijas de aberfort dumbledore, hijo de albus percibal wulfrick brian dumbledore, actual director de hogwarts, nos arrebató de sus brazos, y nuestra madre, christalle, no pudo hacer nada para detenerlo. Actualmente nuestros verdaderos padres tratan de ayudarnos,  y lograron pasarnos de contrabando un manual de animagia, que tras estudiarnos pusimos en práctica. Esta noche nuestro… abuelo rebasó el límite, y decidimos que ya era suficiente.

Harry escuchaba con la boca abierta, yAquila y Astrid otro tanto de lo mismo.

-vaya… y ahora que haréis… ¡no imaginaba así a dumbledore!

-amelie puede quedarse como águila en la lechucería y enterarse de lo que ocurre, yo supongo que me retiraré al bosque, como pegaso negro que soy, y os dejaré el manual para que os transforméis vosotros. Antes de que pregunteis, si, Harry, os conozco; si, sé quien es lilith straus, princesa de los vampiros; si, sé también la identidad de renatta riddle, ya que nuestro tío albus fue el que arregló el traslado de la bebé a la casa de los Wilson; si, sé quien eres, Astrid snape aunque no lo sepa nuestro tío; evidentemente, si, sé quien es claire renard, sé quién eres Harry, sé quién es himeko chang, y sé quien es Aquila longbotom, aunque eso no lo sabeis vosotros y yo no soy la indicada para decirlo. Otra cosa, Harry, debeis de averiguar quien es Nicolás flamel y rápido. Quirrell no aguantará más  quieto. -¿quirrell? -atinó a preguntar Astrid curiosamente. -si, quirrell. Lo que hacía snape no era maldecir a Harry, era contrarrestar el conjuro del otro profesor.

-Yo sé lo que se oculta en el tercer piso, pero debeis averiguarlo vosotros. Supongo que lilith tendrá algo de información cuando vuelva. Ah otra cosa, Harry, trae tus espejos.

Eso hizo, y se los entregó a tamara, que los colocó  juntos sobre el pasto húmedo, uno encima de otro. Se alejó y amelie y ella le apuntaron con la varita, murmurando algo.

Poco después, los espejos se fueron uniendo y fusionando, hasta ser solamente uno.

-así podrás comunicarte con todos. El resto, traed los vuestros, los de lilith y renatta ya están arreglados. -dijo amelie.

Todos asintieron y así se hizo.

**** **** **** ***.

Mansión lestrange.

-¡ya basta rodolphus lestrange! ¿qué te pasa?

-¡eres una maldita zorra, bellatrix! ¿cómo pudiste engañarme así? ¡no puedo creer que te atrevieras a mentirme de esta forma, a...! -no pudo terminar, la  mano de su   esposa se impactó en su mejilla con fuerza.

-¡no vuelvas a cuestionarme, lestrange! Tu eres el que debería dar explicaciones, de hecho. ¡tú me mentiste, tú me vendiste en bandeja de plata al señor oscuro, tú provocaste que dejara a los longbotom totalmente locos en san mungo, y tú tienes la maldita culpa por no hablar conmigo, por no saber comprenderme y por tratarme como un juguete! ¡creí que esa preocupación que mostraste en el hospital era sincera, creí que éramos una familia, pero no fue así. ¿quieres escuchar la verdad? ¡Bien, la tendrás!

-no, nunca te amé; no, Aquila, seth y la pequeña Alexandra no son hijos tuyos; si, aquila es ahora la hermana de neville longbotom, y si, Alexandra es ahora himeko chang. Si, los tres son hijos de sirius black y si, Alexandra sabe la verdad de todo esto. Si, christalle black, ahora dumbledore, es mi prima. Si, está casada con un hijo del grandísimo bastardo de albus dumbledore, y si, tiene dos hijas que dumbledore le quitó, tamara y amelie; si, vas a morir ahora; si, volveré con christalle, si, acabaremos con voldemort, si, me encargaré de que mi único amor salga de esa maldita prisión de alta seguridad.  Si, mis hijos van a ser entrenados cuando llegue el momento en tu sabes que, si, renatta riddle y claire renard están vivas, lo que significa que tu señor no las derrotó, y lilith straus parece estar lista para luchar. Si, antes de que digas nada, lilith straus es la princesa de los vampiros y heredera al trono cuando caitlin muera. Ah sí, y seth es Harry potter ahora! -dijo mirándolo fijamente. Él se quedó blanco como la tiza y le apuntó a bellatrix, pero esta, rápida como el rayo, sacó su puñal  y le atravesó el brazo de la varita con un limpio corte, haciéndolo soltarla y gritar de dolor. -¡a mi tu no me pongas una mano encima que te mato! -amenazó lanzándole una cruciatus.

-¡AAAAAHHHHHHHHH! -gritó retorciéndose.

Ella detuvo la maldición y susurró en un tono bajo y helado: -te has pasado de la raya, rodolphus lestrange.

-recuerda, cariño… ¡que yo fui la mano derecha del señor oscuro! y también recuerda quien soy… nunca olvides mi identidad, rod. No olvides que yo soy la princesa selene de... -no acabó la frase. le dedicó una sonrisa a rodolphus y con un movimiento de varita y una luz verde, yació muerto en el suelo. Un murmurado 'incendio', hizo arder el cuerpo en llamas. Con varios hechizos más, la mansión ardía en puras lenguas de fuego.

Ella rió alegremente y desapareció a una de las propiedades black más cercanas a hogwarts… en hogsmeade.

Nada más llegar, fue atendida por una elfina de nombre alkya. Tras dejar sus cosas en la habitación principal, salió rumbo a cabeza de puerco, una taberna de mal aspecto, aunque peor era su reputación. Entró y se acercó al dueño, que permanecía en la barra limpiando un vaso.

-¡aberfort! -susurró-. -necesito hablar con mi prima christalle, y ya.

-¿bella? -la misma, viejo amigo. Necesito hablar con christalle. Con los dos, de hecho. Él asintió y le indicó que lo siguiera mediante un gesto, cerrando la taberna y hechando a los pocos clientes que se encontraban dentro. Subieron por unas escaleras y llegaron a una pequeña pero acogedora salita, donde una chica joven, de unos 30 años, pelo oscuro (típico de todo black) y ojos azules muy profundos permanecía sentada en un sofá leyendo un grueso volumen.

Ella alzó la vista y sonrió. De pronto, el aspecto del que parecía el hermano del director de hogwarts cambió a un chico alto pero joven de unos 30 años también, pelirrojo y de ojos verdes muy claros, con cierto tono azulado.

-¡bella! ¿bella, eres tú? -exclamó la chica.

-si, christalle, soy yo. En carne y hueso. Necesito… hablar  con vosotros.

La mujer se levantó y la abrazó con todas sus fuerzas.

-dios, bella, lo que te hemos extrañado. -susurró, y aberfort asintió uniéndose  al abrazo.

-tras saludarse y recordar viejos tiempos, christalle tomó la palabra:

-bueno, prima. Realmente me alegro muchísimo de verte y  de saber que ya no te irás y que has recapacitado, pero… ¿qué te trae por aquí y sin el pulgoso de lestrange? -interrogó con sincera curiosidad.

-verás… -dijo, y se enfrascó en una detallada explicación de todo lo ocurrido desde que nació su pequeña Alexandra venus black, y el cómo tuvo que enviar a la niña con otra apariencia al seno de los chang, digna y rica familia oriental, bajo el nombre de himeko. También relató el nacimiento de seth orión black y Aquila bellatrix black, y como una enfermera (ahora desaparecida) había raptado a los pequeños y les había cambiado el aspecto, mandando a la pequeña con los longbotom y al barón con los potter. Contó cómo había enloquecido del dolor y había torturado hasta la locura a los longbotom, y siguió contando todo lo que había sucedido aquellos años, y como apenas recientemente se había enterado de que su hijo seth era Harry potter.

Sabía, y lo tenía además muy claro, que aún no era el momento de darse a conocer por el niño, ni por Aquila siquiera. Sabía también que Alexandra la recordaba, pero no estaba lista para ir en su busca… aún no.

***** **** ***.

Las navidades pasaron rápidamente, Harry estudiando hechizos y demás cosas para después, al finalizar las navidades, retomar el entrenamiento. Por las noches y/o cada vez que podía, tomaba algo de comida de la mesa y se acercaba a la lechucería y al bosque, para que tamara y amelie pudieran comer. Se había dado cuenta de que ambas habían sido entrenadas, y bastante bien. Supuso, a partir de lo poco que les habían contado, que el director de hogwarts las había entrenado y creído que las tenía controladas, para poder utilizarlas más tarde.

Por ello, una noche les planteó una idea que le pareció interesante, y ellas sonrieron, aceptando entrenar con ellos y ayudarlos al finalizar las navidades.

Esa noche, una de las últimas que le quedaba de vacaciones, se encontró a si mismo  con el espejo en sus manos intentando adivinar como usarlo.

De pronto, un brillo de color verde oscuro emanó del espejo, y sin saber porque, Harry pensó instantáneamente, en lilith.

Y realmente, era lilith. Su rostro, pálido y de ojos verdes se materializó en el espejo.

-hola Harry, ¿qué tal la noche?

-bien, lilith. ¿ocurre algo? ¿y cómo se encuentra i… renatta? ¿dónde estais? ¿Cómo funciona el espejo? -preguntó Harry sin apenas respirar.

-tranquilo Harry, tranquilo -rio ella alegremente-. -las preguntas de una en una.

-ocurrir no ocurre nada, ren se encuentra bien y a salvo, cuando la seguí, al bajar del expreso se fue con unos aparentes muggles, pero al llegar a la casa estos cambiaron de aspecto, como ya esperaba. ¡Por dios, Harry, su cuarto es una celda de 4 o 5 metros, con un camastro apenas! Entraron los Wilson y empezaron a azotarla, y luego le pegaron con un látigo. Ahí…. No pude detenerme, me lancé sobre él y sobre ella, yo… yo no pude evitarlo, no era mi intención, pero… -en este punto se detuvo y se hechó a llorar. Harry quedó asombrado, sin saber que hacer, pues lo poco que leyó sobre los vampiros no indicaba, precisamente, que tuvieran sentimientos.

-cálmate, lilith -aconsejó finalmente.

Ella se calmó, y continuó con la voz ligeramente tomada.

-a él… lo maté alimentándome, por eso no me dio tanto remordimiento…. Pero a ella… murió por su propio látigo, Harry… soy un monstruo. ¡odio esta vida! ¡dependo totalmente de mi sed, si la tengo, he de irme lejos y ocultarme o… yo… perdería el control! Hay vampiros que han logrado contenerse y dominar su sed, pero… ¡esto es tan...! -exclamó ella, alzando la voz, y comenzando a llorar nuevamente, con amargura.

-tranquila, lilith. Entiendo que es tu naturaleza, y contra eso no puedes hacer nada, actualmente. Solo practicar tu autocontrol para intentar refrenarte, supongo -dijo Harry, dedicándole una sonrisa de ánimo, que ella intentó corresponder con algo de esfuerzo.

-ahora… ¿dónde estais?

-en una propiedad de los straus, es una casita de verano bastante acogedora, que a veces uso en verano para visitar la piscina o incluso el mar. Renatta se está recuperando rápidamente. Para el día de volver estará lista, supongo que tomaremos el expreso sin problemas.

-eso es perfecto -dijo Harry sonriente.

-lo es, lo es. -confirmó.

n/a: Ala, terminado, espero que os guste, lectores.

Dudas, sugerencias, críticas constructivas... ¡dejad comentarios!

Gracias a los que me teneis en favoritos (empezais a ser buena cantidad para ser solo 7 u 8 caps)

Y gracias también a los que comentais o leeis la historia, pero no estais registrados.

Por cierto, saludos a todos los lectores de mi antiguo fic, Harry potter y los misterios de la magia. El fic va editándose, lentamente pero bien.

No sé cuando volveré a actualizar, pero ya tengo el próximo capítulo en la cabeza.

Bueno, ya me despido y no os entretengo más. ¿os gustó el capítulo? Hacédmelo saber xd.

Besos,

Elendil Evans, la hermana perdida de Klara.