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Historia 50131 — capítulo 7

Capítulo 7. La historia de Claire renard y la revelación de lilith. rescatando a una amiga.

Ya en el mes de noviembre, el ambiente se hizo bastante frío, el lago parecía congelado, y todo se había cubierto de nieve y escarcha. Pronto comenzaría la temporada de quidditch. Aquel sábado en especial, era el primer partido de Harry. Misteriosamente, Harry se las había ingeniado para que no se filtrara demasiado la noticia. Apenas lo sabían algunos amigos de Oliver Wood y pocos más.

La verdad era que Harry se sentía muy nervioso, y se había releído cientos y cientos de veces el libro 'qidditch a través de los tiempos'.

Esa noche, Harry fue a la sala de pprofesores junto a astrid, para buscar  a la profesora mcGonagall.  No la encontraron, pero vieron algo más interesante. Filch y snape. Y… snape tenía arremangada la  túnica. Tenía  una pierna magullada y llena de sangre. Filch se la estaba curando.

No podían entender mucho la conversación, pero si entendieron parte de la última frase de snape.

-...¿Cómo puedo vigilar esas malditas tres cabezas a una misma vez? ¡Es imposible!

Alarmados, probaron a cerrar la puerta sin hacer ruido, pero, repentinamente, snape se volvió.

-¡potter y prince! -exclamó con tono venenoso.

Ambos nombrados se miraron tragando saliva.

-veníamos a buscar a la profesora mcGonagall, profesor. Teníamos que consultarle ciertas dudas sobre la clase de esta mañana. -se atrevió a decir Astrid, con todo el valor que le fue posible, manteniendo un tono respetuoso, frío e impersonal, como cada vez que hablaba con dicho profesor-. Por lo que ya acabamos de ver, no se encuentra aquí. ¿serían ustedes tan amables de indicarnos si saben donde se encuentra? En su despacho no había nadie. -finalizó sin  mirar a snape en ningún momento.

-¡FUERA! ¡FUERA DE AQUÍ! -bramó, encolerizado. Ninguno de los dos se lo pensó dos veces. Salieron corriendo como alma que lleva  el diablo y finalmente se deslizaron hasta llegar a la sala común. De allí, Astrid corrió sin detenerse, escaleras arriba, y se encerró en su habitación sin mirar o decir nada a nadie.

Harry la miró de reojo mientras se encerraba, con evidente preocupación y, en leves susurros, les contó al resto lo que habían visto.

-¿y si él trajo al troll? -aventuró neville-. ¿podría ser que él esté buscando lo que hay bajo la trampilla del perro de tres cabezas? -planteó y se sumieron en un profundo silencio.

-me extraña -dijo Harry al fin y el resto, excepto iris y una renuente chris, asintieron. El día del partido, Harry comió algo sin muchas ganas, por obligación de Christine y Astrid, y se preparó para el partido.

En las gradas, los gryffindors animaban a Harry con todas sus fuerzas. Incluso había pancartas de ánimo que eran agitadas por multitud de personas.

Harry salió con el resto del equipo y miró a las gradas,  alucinado. Observó como Wood y Flint, el capitán de slytherin, se daban  un fuerte, excesivamente fuerte, apretón de mano, y todos subieron en sus escobas.

Harry, sonriendo ante las caras impresionadas de todo el colegio, mostró su nimbus 2000 y subió ágilmente.

La señora hooch dio un fuerte pitido con el silbato y las escobas se elevaron a toda velocidad.

Pronto soltaron las 4 pelotas y comenzó el partido. Lee jordan, un amigo inseparable de los gemelos fred y george weasley, hacía de narrador, y sostenía un micrófono  en la mano, junto a la  profesora McGonagall.

-¡y la  quafle es atrapada por la hermosísima cazadora angelina Johnson de gryffindor! Que guapa que va, ¿no?

-¡jordan! -reprendió McGonagall, severa.

-lo siento mucho, profesora -se disculpó con carita inocente.

Entre todo el bullicio y los comentarios de lee, Harry se esforzaba en buscar la snitch, y varias veces estuvo casi a su alcance.

En un momento del partido, Harry vio la snitch y se lanzó a por ella, seguido muy de cerca por therence high's, el buscador de slytherin.

Estaba a punto de cogerla cuando marcus Flint le cerró el paso, y la  dorada pelotita desapareció rápidamente.

-¡falta! Acusaron los gryffindors muy indignados.

Hooch le gritó a Flint varias cosas, de muy mal humor. —Entonces... después de esta obvia y desagradable trampa... -decía jordan, olvidando que debía ser imparcial. —¡Jordan! —lo regañó la profesora McGonagall.

—Quiero decir, después de esta evidente y asquerosa falta... —¡Jordan, no digas que no te aviso...! —Muy bien, muy bien. Flint casi mata al buscador de Gryffindor, cosa que le podría suceder a cualquiera, estoy seguro, así que penalti para Gryffindor; la coge Spinnet, que tira, no sucede nada, y continúa el juego, Gryffindor todavía en posesión de la pelota.

Tras esquivar una bludger especialmente violenta, su escoba se sacudió en el aire y Harry se sujetó con todas sus fuerzas, nervioso. Nunca le había pasado eso.

Sucedió de nuevo. Una, dos, tres, cuatro veces. Intentó avisar a Wood, pero vio que no tenía ningún control sobre la escoba.

Nadie se daba cuenta al principio de lo que le ocurría a la escoba de Harry. Christine no se lo creía. Entonces, todos, alumnos, profesores… quedaron inmóviles ante una sacudida especialmente fuerte, que dejó a Harry colgando del palo de la escoba, solo sujetándola con una mano.

-¡demonios! -gritó Christine iracunda-. -¡le han hechizado, maldita sea!

Los ojos de Astrid estaban abiertos del terror.

-¡espera! ¿ese… ese no es.. ese no es snape? -exclamó Aquila.

-el mismo. -murmuró Christine. Snape estaba en frente de ellos. Miraba a Harry y murmuraba algo sin cesar.

-¡está maldiciendo a la escoba! -se agitó neville.

-¿y ahora qué? -gruñó  Astrid, desesperada.

-¡Dejádmelo a mí, chicos! -susurró Christine y se dirigió hacia snape, varita en mano.

Pronunció unas palabras inentendibles y de su varita brotaron llamas  azules, que se ennredaron un momento en la túnica de snape, prendiéndole fuego. Un leve aullido de snape. Atrajo las llamas, las metió en un bote y se escurrió del lugar. Snape nunca sabría qué lo incendió, y tampoco quién.

Y súbitamente, Harry pudo subir a su escoba y remontar vuelo con normalidad.

Iris y neville habían estado llorando abrazados,  y les resultó un alivio el ver a Harry a salvo.

De mientras, Harry voló al terreno. Vomitó algo dorado en la palma de su mano.

-¡la snitch! -gritó, y todo se volvió caos y confusión.

Al final, gryffindor ganó. 170 a 60.

Los chicos intentaron explicarle todo a mcGonagall, pero esta, cabezota como ella sola, lo negó todo rotundamente, alegando que era imposible. Entonces, intentando convencer a hagrid (logrando el mismo resultado) averiguaron que la criatura de tres cabezas se llamaba "fluffy", y era un 'cervero', que había obtenido el año anterior de un griego.

También, de casualidad, a hagrid se le escapó que esos asuntos solo le concernían a dumbledore y a 'nicolás flamel', lo que fue un incentivo a investigar para los chicos.

*** *** *** ***.

Faltaba poco tiempo para la navidad y la nieve ya abundaba por los terrenos. De hecho, el lago estaba completamente congelado. Las pocas lechuzas que traían  el correo matutino tuvieron que quedar bajo el cuidado de hagrid. Mientras, Harry y los chicos investigaban lo que podían, que realmente no era demasiado. De todas maneras, no lograron mucho.

Aquella mañana ayudaron a hagrid con un árbol de navidad en el gran salón, y luego, como siempre, fueron a la biblioteca. Otra búsqueda infructuosa... no encontraron absolutamente nada…

Christine, neville e iris tuvieron que irse en la navidad, por lo que solo quedarían Aquila,  Harry y Astrid en la búsqueda. En esas vacaciones la pasaron muy bien, jugando al ajedrez mágico, juego en el cuál los tres eran muy buenos, pero era muy  difícil ganarle a  Christine, por lo que agradecieron su ausencia con respecto al juego. Otra cosa que les había preocupado era el silencio de iris en referencia a su pasado, su familia y esa palidez tan antinatural que parecía enfermiza. La extrema delgadez de la chica, descubierta recientemente (vestía ropas anchas para disimularla y comía bien poco) no había hecho más que alarmarlos, y los asustó aún más la palidez mortecina con la que les dijo que se iría a su casa en navidad. Más aún, las chicas la solían ver llorando, triste, ausente, perdida en sus pensamientos o en una especie de trance extraño, y le gustaba pasar algunas horas diarias encerrada en su habitación o bien  oculta  en algún lugar para pasar desapercibida.

Habían insistido en que se quedara, pero ella, muy alterada les dijo que no y se encerró en su habitación. Horas después, cuando todos dormían, las chicas se despertaron ante los gritos ahogados de la  rubia, que parecía estarse ahogando. La llevaron a la enfermería casi asfixiada, y la pequeña alegó que era un ataque de ansiedad, simplemente. Pero madame pomfrey, muy preocupada, les dijo a Harry y Astrid que sospechaba que habían intentado ahogarla pero estaba sin pruebas. También que su cuerpo presentaba muchas cicatrices mal curadas y señales recientes de tortura con cruciatus y diversas maldiciones de magia oscura, lo que los hizo pensar que no vivía realmente con muggles.

-no quiero que a iris le pase nada, y tampoco deseo que se marche. Veréis… hay una muy larga historia detrás de esto, y ya creo saber con el tipo de personas que está mi niña. Christine se había quedado muda de la impresión, pero en sus ojos azules brilló un destello de decisión y, frente a la sorprendida pomfrey, y el resto de los chicos que habían llegado recientemente para escuchar lo último dicho por la enfermera, empezó a cambiar. Su cabello se alargó hasta la cintura y se volvió rubio, y se alisó por completo; sus ojos azules cambiaron a verdes como los mismos diamantes, refulgentes, vivos. Sobre su cabeza apareció una bonita corona, su cuerpo se alargó, y adquirió más altura, su piel era completamente pálida ahora. Un destello leve en sus labios y entonces, las sospechas del resto se confirmaron. ¡ya sabían que era el líquido rojo que bebía la chica! Y también lo poco que comía, por no decir casi nada. De su boca sobresalían unos afilados y amenazadores colmillos. Su cuerpo cubierto por la túnica negra de hogwarts ahora se cubría por un largo vestido de una tela exquisita y suave como la seda, pero resistente, de un color  verde jade que iba muy acorde con sus ojos. Vestía un cinturón muy apretado que contenía algo que, a pesar de notarse, los chicos no podían verlo, por lo tanto menos aúnh pomfrey. Calzaba unas botas altas que parecían cómodas, sin duda alguna, y también muy ccaras. También usaba una capa verde a juego con el vestido.

-bien, cuenta tu historia,  madame, y luego hablaré yo. -dijo ella y su voz sonó musical y suave, muy femenina y dulce-. -y otra cosa, llamadme lilith.

-b bien... -tartamudeó pomfrey algo shockeada. Tras sellar la puerta con un hechizo e impasibilizar la habitación para que nada se oyera a fuera, y nadie pudiera espiar, se sentó  y comenzó.

-bueno. Mi verdadero nombre es  claire, claire renard, y… mi nombre clave es erina. No se realmente su significado, pero me lo pusieron a los 17 años, no puedo deciros quien... por el momento. Iba a beauxbatons, pero en mi  quinto año, vine a hogwarts, de intercambio. Aquí fue donde conocí a lord voldemort. Estalló la guerra, y yo, en aquel entonces, una sangre pura, tan digna y creída como era, me dejé llevar por las creencias de los sangre pura, y en ese solo año… me hice mortífaga, Tuve una hija con voldemort y lo traicioné para salvarme a mi, salvar a mi hija y… en fin. Cambié la apariencia de mi pequeña bebé e hice creer a unos muggles que era su hija recién nacida. Para que la cosa fuera concordante, los mandé a gales y tuve que cambiar las memorias de sus allegados. Fue un trabajo muy difícil, peligroso e ilegal, pero… bueno, el caso es que   el apellido era bell, no Wilson.

Todos estaban shockeados y no sabían como reaccionar, pero pronto se alarmaron al entender las palabras de claire.

-¡por las barbas de Merlín! -casi gritó neville, blanco como la cera.

-¿eso quiere decir que...? -dijo lilith en casi un jadeo.

-¡que mí niña está siendo maltratada y dios sabe que otra cosa por Jacob y  florence Wilson! -gritó pomfrey, y  sacó su varita murmurando un finite incantatem casi inentendible, haciendo que su aspecto cambiara a una chica de cabello plateado y ojos verdes idénticos a los de iris.

-bueno… ¿y ahora que hacemos? -susurró Astrid sobrecogida.

-ahora voy a examinar a  renata exhaustivamente -dijo-. Luego ya veremos.

Tras salir (con su forma de pomfrey obviamente) hizo lo dicho, y quedó horrorizada-.

-¡han abusado sexualmente de ella! E-esto e es… ¡i-imposible! No… no… ¡no puedo creer que...! son unos malditos hijos de! -comenzó, y se interrumpió al descubrir unas runas grabadas en la piel de la chica, a manera de cicatrices-. Merlín, han retenido su magia con un ritual de contención, hay que detener esto o ella podría morir si su magia accidental no fluye! Y esto también evita que pueda hacer hechizos poderosos y/o muestre su potencial... claro, ahora entiendo. ¡le tienen miedo! Le temen, por ello han contenido su magia. -dijo triunfante, y les indicó que salieran de la enfermería.

Ellos así lo hicieron, aunque suponían  que eso no era necesario, a no ser que… ella ocultara algo.

Entonces sintieron una gran cantidad de poder emanando de la habitación, y cuando volvieron a entrar, iris tenía algo más de color en el rostro, y su piel ahora era más blanca.

-bien… todo listo. Y ahora, lilith, Christine o como sea que te llames ¿Por qué no nos cuentas tu historia? -sonrió claire, ya más calmada, y la rubia, aún en su forma como vampira, rió y dijo, divertida:

-no tengo nada que contar, simplemente, soy la princesa de los vampiros, mi padre  era un humano, un mago, pero se convirtió en vampiro, y conservó sus poderes. mi madre era y sigue siendo la reina de los vampiros, ilunhe.

-vaya, una princesa ¿eh? Eso explica la corona. -comentó Aquila sonriendo. -Bien, que hacemos con iris? No podemos dejarla así. -dijo Harry.

-yo la seguiré hasta su casa, allí vigilaré y la rescataré de ser necesario  -dijo Christine.

-bien! -afirmaron. Así se hizo. -Antes de nada, os voy a revelar lo que sé de  voldemort -dijo claire con una mueca-. Su verdadero nombre es tom sorbolo riddle gaunt, hijo directo de merope gaunt, una bruja sangre pura que a pesar de descender de Salazar slytherin apenas poseía poderes, y de tom riddle, un muggle del que merope se enamoró y al que hechizó con una poción de amor, amortentia, para que estuviera con ella. Antes de voldemort nacer, merope dejó de suministrarle la poción a tom, creyendo que él ya la amaba de verdad. Pero no fue así, y tom la abandonó, volviendo a su antigua vida de noble. Tom sorbolo riddle nació a las puertas de un orfanato, y merope solo pudo pronunciar su nombre completo antes de fallecer. Durante  10  años tom vivió en el orfanato, y estuvo involucrado en... curiosos accidentes fuera de lo normal que le ocurrían al resto de niños del orfanato. Un día, llegó albus dumbledore al orfanato a buscarlo. Por aquel entonces, dumbledore solo era el profesor de  transfiguración, como se llamaba a transformaciones en esos años. Por lo tanto, resumiendo, voldemort es de sangre mestiza, y lo ocultó a toda costa. -Además, desciende de Salazar slytherin.

-Y el nombre verdadero y completo de iris es renata riddle renard.

**** **** ****.  Pov lilith.

Me colé en el expreso junto  a iris y permanecí oculta en las sombras del vagón,  mirándola llorar durante todo el camino. La seguí al bajar, y observé que se dirigía a un matrimonio de pelo rubio y ojos verdes. Parecían muggles. Solo parecían. Con gesto brusco subieron su equipaje a un coche y ella entró atrás, mientras la pareja se ponía delante. Conducía la mujer.

-me serví de mi gran velocidad y corrí tras ellos sin ser notada. Finalmente llegamos a una casa abandonada.

Iris bajó y tomó su baúl, entró a la casa y subió a lo que era su habitación. Una celda! Apenas de 4 metros, dormía en un camastro sucio y en la pared habían unas cadenas y grilletes.

Dejó el baúl en una esquina. Noté que, esta vez si, se guardaba su varita por si acaso. La puerta se abrió de repente, y por ella entró el matrimonio. Su aspecto cambió. La mujer se volvió pálida, de pelo castaño y ojos oscuros y el hombre, más gordo y de piel oscura, de pelo encanecido y ojos negros. La mujer llevaba un látigo en la mano, y vi  con impotencia como azotaba a iris sin yo poder hacer nada. Después el hombre se abalanzó a golpearla, y yo reaccioné por instinto. Me lancé sobre el hombre  de golpe y le mordí el cuello, bebiendo su sangre a raudales y saciando mi sed. Me volví a la mujer y la golpeé con toda mi fuerza en la nuca, haciéndola caer desmayada. Con su propio látigo, murió asesinada.

Me giré a iris, mis ojos  cargados de furia, y logré tranquilizarme.

Me acerqué a ella y le sonreí, intentando calmarla.la tomé entre mis brazos, rompí el ventanuco de un puñetazo y salté por él, con ella aún entre mis brazos. Corrí con todas mis fuerzas y me detuve repentinamente en una calleja sucia y oscura. La miré. Obviamente, no podíamos ir ahora a hogwarts.

-vaya, iris, tendremos que ir a mi casa. No podemos volver a hogwarts ahora. Sería sospechoso, y no confío en dumbledore.

Entonces me reconoció.

-¿chris? -vaciló dudosa.

-sí cariño,  soy chris, pero prefiero que me llames por mi verdadero nombre. Lilith. No hay tiempo de explicaciones ahora, iremos a mi casa y te pondré a salvo de esos Wilson… Renata riddle renard.

Y con eso, desaparecimos entre una espesa y brumosa niebla.

**** **** *** **. Hogwarts.

Mientras tanto, el día de navidad llegó en hogwarts, y también los regalos. Harry se despertó temprano, como ya era su hora acostumbrada para hacer entrenamiento físico en una parte alejada de los terrenos. Pero, al abrir los ojos, se llevó una sorpresa al ver su cama llena de regalos de navidad. Se levantó y comenzó a abrirlos. Lilith le había regalado una guitarra muggle, de aquellas que tanto le gustaban a su primo dudley, pero que nunca tuvo por extraño que pareciera. También vió un manual, y curiosamente, un espejo que le explicaba que era  para hablar entre ellos. Por lo que mencionaba, los demás ya habían pensado en eso pues seguro recibiría alguno igual. Aquila le regaló una funda para su varita, hecha de piel de dragón, un perfume que olía muy  bien, un libro de hechizos y un espejo  como el de Christine, de 'doble sentido'.

Neville le regaló un libro de herbología, un gran surtido de chucherías (grajeas, ranas de chocolate, sapos de menta, varitas de regaliz, calderos de chocolate y varias cosas más) y un espejo de 'doble sentido'. Renata le regaló el espejo, un libro de genealogía que a ella le pareció muy interesante (ya cuando lo leyera sabría el porque) y un kit para la limpieza y buen uso de su varita.

Astrid le había regalado un colgante con las iniciales  "s.a.", y "h.j", que Harry se colocó rápidamente, una fina daga de plata con su funda, un libro de hechizos, pociones, encantamientos y maldiciones avanzados, y un juego de ajedrez mágico, además del espejo de 'doble sentido'.

Harry,

El libro es porque lo vi muy interesante, y además avanzado. Sabes que en el entrenamiento todos tenemos muy buen nivel, y renata ya podrá hacer buen uso de su magia, pues claire ya le quitó el ritual raro ese. Neville va a seguir fingiendo que no sabe hacer nada ante el resto del colegio, según me dijo. La daga… todos tienen ya una igual, debemos entrenarnos en uso de armas. Por ahora dagas, el año que viene arco, y el tercero espada. El cuarto podríamos entrenar con todas, y aplicar a eso artes marciales o magia. Pero bueno, ya se verá, que yo estoy haciendo planes muy rápido, y aún no es tiempo. El juego de ajedrez es para que al fin tengas el tuyo propio y puedas desafiar a quien te plazca, y para que perfecciones tu habilidad estratégica. Es buena, pero... en fin. Y por cierto, espero que te haya gustado el colgante. También sé lo que te regaló renata, bueno, en realidad solo el libro y el espejo, lo demás no se. Pero te recomiendo que leas el libro, la genealogía es muy importante, y ese libro es un ejemplar único. Aparecen las familias más antiguas e importantes. Por favor, debes leerlo. También se indica algo sobre  la familia que quieras saber, si pones sobre el nombre tu varita y te concentras. Además, nunca falla, pues se va actualizando solo.

Con todo mi cariño,

Scarlet Astrid snape (prince).

Hagrid le regaló una tosca flauta que la verdad, tenía un sonido espantoso, pero Harry agradeció el regalo igualmente.

Recibió también regalos de todas sus admiradoras, que le regalaban perfumes, libros, cartas de "amor verdadero"… etc. Claire le regaló un botiquín de primeros auxilios y libros de curación, además de libros de entrenamiento, y un espejo de 'doble sentido', por si acaso.

La profesora mcGonagall le regaló un juego de plumas de todo tipo, además de tinta de todos los colores y el espejo de 'doble  sentido'.

Finalmente, una nota que decía. Esto perteneció a tu padre, james potter. Es hora de que la tengas tú.

Úsala bien.

Dudaba que fuera claire, y la profesora mcgonagall, menos. Los chicos tampoco eran. Solo podía ser dumbledore el de la letra tan estilizada y pulcra.

Junto a la nota había lo que parecía una capa de un material suave pero resistente. Se la puso con cuidado y vio como su cuerpo desaparecía, solo asomando su cabeza que no había metido en la capa. -¡wow! Una capa invisible… -murmuró.

Y así pasaron las navidades. Una de esas noches, Harry se escapó para investigar con la capa invisible en la biblioteca, en la sección prohibida, exactamente. Pero algo le falló. Filch lo escuchó y fue tras él. Por suerte, Harry pudo escapar. Se encontró en una  aula que parecía de clase y en desuso, sin ventanas. En ella, un espejo con  el marco adornado de runas, una inscripción rezaba: Oesed lenoz aro cut edon isara cut se onotse

Miró el espejo y se vio a si mismo. Pero la imagen cambió. Era él pero… estaba acompañado por  lilith, Astrid, renata, neville, claire, la profesora mcGonagall, snape, y… dos  personas que no conocía, que permanecían tras él, sonriéndole con calidez. Eran un hombre y una mujer. Ella tenía el pelo negro como  la noche, piel algo pálida y ojos pardos, de párpados gruesos. Él tenía el pelo negro e igualmente los ojos. Sintió una sensación de familiaridad hacia esas dos personas, y sonrió. A la noche siguiente, fue con Aquila, que vió lo mismo, y con Astrid, que además se veía a si misma como prefecta. Una noche después fue por última vez para despedirse de ese reflejo y fue cuando entendió la inscripción, y murmuró: -esto no es tu cara, si no el deseo de tu corazón. -hm…  ahora entiendo. -susurró y se volvió para marcharse, viendo a dumbledore en la puerta, estático de la impresión pasando la mirada desde la inscripción hasta Harry.

Sonrió y le pasó de largo, saliendo de la habitación y marchándose a su cama.

n/a: disculpad la tardanza, pero no os quejéis... que os traigo un buen capítulo, y no me digáis que no quedó interesante! Xd. Pues nada, imaginaros lo que planea mi retorcida mente… hay, si supierais… procuraré no tardar con el capítulo 8, para el cual ya tengo ideas. Como veis, trato de hacerlo todo con rapidez, pues esto será una historia que abarcará los 7 libros.

En fin... me despido y hasta la próxima.

Con cariño para todos mis lectores, Elendil Evans, queen dark ángel...  lirio blanco.