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Historia 50131 — capítulo 6

capítulo6. el troll.

al día siguiente, la cara de malfoy fue un poema. ¡aquello era inconcebible! ¡no podía ser! ¡von casttle y potter seguían en hogwarts! ¿como era posible?

harry le contó al resto sobre el paquete, y opinaron que debería ser algo muy valioso o peligroso para tenerlo en hogwarts. de mientras, ni iris ni neville mostraron mucho interés.

al salir esa mañana del gran salón, harry se topó con draco a solas y no pudo más que reírse interiormente.

-oye, malfoy, muchas gracias-. comenzó. -yo sé que me tienes en una muy gran estima, pero siento que no era para tanto.

-de qué rayos hablas, ¿potter? -soltó malfoy estupefacto.

-gracias por hacerme entrar al equipo de quidditch de gryffindor como buscador, te estaré eternamente agradecido!-le confió, con una sonrisa maléfica brillando en la cara.

-¿q-qué? tu... tu... ¡eres un maldito, potter! ¡esta me la pagas!

-si si, tranquilo, rubito oxigenado... no hay prisa. ¡estate quieto! ¡petrificus totalus! te lo advertí... dije que te estuvieras quieto! no me gusta tanta efusividad. voy  a pensar otra cosa ¿sabes? y ahora...-. -harry se alejó por el pasillo y al llegar a una intersección le quitó el contrahechizo y se perdió entre la marea de estudiantes.

Malfoy masculló algo entre dientes que resultó inentendible y se alejó de allí soltando improperios para nada dignos de un sangre pura.

*** *** *** **.

una semana después, en el gran salón...

las lechuzas entraban velozmente llevando la correspondencia. frente a harry se posó una lechuza que portaba un paquete alargado con una notita. aquila miró el paquete con los ojos desorbitados.

-¡es una escoba! -exclamó estupefacta.

desplegó la nota y leyó:

harry,

yo te regalo esta escoba en obsequio por tu cumpleaños, ya que no te lo pude dar, y también en parte por tu nuevo puesto de buscador del equipo.

en el paquete llevas también un kit para su cuidado. es una nimbus 2000, cuídala bien. no se lo digas a nadie, pero astrid ya tiene una. ¿no por nada soy su madrina y ella mi   ahijada favorita ¿no?

bueno, solo te pido algo. practica mucho y gana este año la copa de quidditch, esos  rastreros de slytherin no deben ganarnos un año más. ¡es suficiente ya con 7! quiero ver la cara de snape a final de curso, crispada por la rabia, y esa  copa en mi despacho.

y otra cosa, no os metais en problemas que ya os conozco. la señorita wilson no sé, pero los longbotom, la señorita von casttle, astrid y tu  me figuro que vais a dar muchos dolores de cabeza. por favor, tened cuidado.

dale saludos de mi parte a astrid. ah sí, os espero el viernes en mi despacho para tomar el té. sed puntuales, sabeis que odio la impuntualidad.

con cariño,

tía Minerva.

pd: harry cielo, te recomiendo que no abras el paquete en el gran comedor. pd2: wood te espera a las 7 en el campo, no tardes y hazlo bien. suerte.

harry terminó de leer y le pasó la carta a astrid, que la leyó con interés. los otros los miraban con curiosidad creciente, pero no dijeron nada.

al salir del gran comedor malfoy se les atravesó en el camino y miró  a harry, miró al paquete y dijo, con una mezcla de envidia, rencor y celos:

-¡esta vez la has hecho buena, potter! una escoba. de esta te expulsan.

christine le lanzó una mirada desdeñosa y soltó, cruelmente:

-y yo te aseguro rubito oxigenado, que harry tiene el derecho de tener una escoba ¿o acaso ya olvidaste que está en el equipo de quidditch? además... ¿que escoba dijiste que tienes en casa, una comet 260? ¡va... esta es mucho mejor!

malfoy fue a abrir la boca, pero ante la mirada congelante que la pelinegra le hechaba, decidió callarse. sin embargo, envalentonándose, sacó la varita y apuntó a harry.

-¡petrificus...!

-¡accio! -la varita de malfoy voló a las manos de la profesora mcGonagall, que lo miraba furiosísima.

-desde cuando está aquí profesora?

-desde hace el suficiente rato para saber que 40 puntos menos para slytherin y 5 menos a gryffindor, y señor malfoy, castigado con filch un par de días espero que le enseñe a corregir sus... ¿modales? señorita wilson. -contestó mcGonagall con dureza.

malfoy se marchó con la cara roja de ira y los chicos agradecieron a la profesora y siguieron a sus clases.

esa noche, al llegar al campo de quidditch, oliver wood aún no había llegado, por lo que harry se dedicó a volar y practicar jugadas un buen rato.

wood llegó y practicaron hasta la noche, cuando se marcharon.

*** **** *** ***. un mes más tarde, 31 de octubre.

la mañana de halloween amaneció con un rico olor a calabaza. en clase de encantamientos, ron weasley casi le sacó un ojo a chris  intentando hacer el hechizo de levitación, "wingardium leviosa", y más tarde la morena aprovechó de algún modo para  dejarlo desnudo y petrificado en mitad de un pasillo, por lo cual pronto sería la comidilla de hogwarts. esa tarde, iris recibió otra lechuza y no asistió a las últimas clases, desapareciendo totalmente. lavender brown y parvatti patil dijeron que se había encerrado en el baño y no pensaba salir, que la dejaran sola. **** **** **** **.

Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas. El festín apareció de pronto en los platos dorados, como ha­bía ocurrido en el banquete de principio de año. Harry se estaba sirviendo una patata con su piel, cuando el profesor Quirrell llegó rápidamente al comedor; con el turbante torcido y cara de terror. Todos lo contemplaron mien­tras se acercaba al profesor Dumbledore, se apoyaba sobre la mesa y jadeaba: —Un troll... en las mazmorras... Pensé que debía saberlo.

y cayó inconsciente.

el caos reinó en todo el salón. los profesores y dumbledore tuvieron que llamarles la atención varias veces para que se hiciera el silencio.

indicó a los prefectos que llevaran a los alumnos a sus dormitorios, lo que al grupo de amigos les resultó estúpido, peligroso y arriesgado que mandara a los slytherin de nuevo a las mazzmorras, ya que, si el troll estaba allí, como dijo quirrell... en fin, dumbledore sabría, pero desde aquel momento, a los chicos les empezó a caer algo mal.

percy se apresuró a darles órdenes, y la verdad era que estaba como pedro por su casa.

los alumnos e incluso algunos profesores lo miraron mal.

entonces, súbitamente, harry se detuvo, y jadeó aterrado.

-¿que pasa harry? -preguntó chris, no sin cierta premura.

-¡iris...! ¡iris! iris no sabe nada del troll. ¡debemos ir a buscarla y ya!

todos palidecieron alarmantemente y asintieron, y en un descuido milagroso de percy, se desviaron y utilizaron los atajos que conocían para ir al baño de chicas.

se escondieron tras unas estatuas al ver a alguien acercarse.

no era percy, si no snape. astrid estuvo a punto de gritar de horror al verlo, pero harry le tapó la boca y la abrazó.

de pronto, por el fondo del pasillo, emerjió.

era horrible. enorme, feo, peligroso... y con un bastón de madera, el troll medía 3 metros de alto.

se detuvo frente a una puerta y entró tras algo de vacilación.

-¡cierra la puerta chris, corre!

-voy... ¡ya voy! -y corrió como una flecha y cerró la puerta.

corrieron de vuelta por una esquina pero, repentinamente, desde dentro de la puerta se oyó un desgarrador grito de miedo.

-¡maldita sea! es el baño de chicas. ¡iris!

y aceleraron el paso de vuelta al baño. abrieron la puerta y entraron.

iris estaba encogida en una esquina, agazapada y con la respiración agitadísima, mientras el troll avanzaba hacia ella destrozando lavamanos y retretes.

-¡hay que distraerlo! -gritó harry, y arrojó un grifo hacia la pared. el troll se giró hacia el, clavándole una mirada maligna.

christine le tiró una cañería con tanta fuerza que el troll, tan duro y pétreo que parecía, se tambaleó peligrosamente.

harry trató de empujar a iris a la puerta, pero esta no se podía mover del terror.

el troll enloqueció. se giró hacia christine para matarla.

entonces harry, en un acto heróico y suicida, se colgó de la espalda del troll, clavándole sin darse cuenta, su varita en la nariz.

el troll chilló de dolor y se agitó violentamente, tambaleándose harry desde su espalda.

neville empuñó la varita aterrado, y sin apenas darse cuenta, apuntó al bastón del troll y pronunció:

¡wingardium leviosa! -el bastón del troll se elevó en el aire escapando de sus manos, dio varios giros, y finalmente, cayó sobre la cabeza del troll, haciéndolo caer hacia adelante con un terrible golpe.

-e-e-está m-m-m-mu-muerto? -sea atrevió a tartamudear iris entre sollozos, y todos la abrazaron con fuerza.

-me extrañaría mucho, estará desmayado. -dijo christine, y harry retiró la varita de la nariz del troll. estaba cubierta por una masa gelatinosa de color gris.

-puag, que asco. -dijo aquila con una mueca.

-definitivamente. -asintió neville, aún con la varita alzada.

de pronto repararon que seguro los golpes se habrían oído. y eso fue precisamente, porque mcGonagall llegó seguida de snape y quirrell. se veía muy tensa, alterada y, sobre todo, muy enfadada.

-¿en qué demonios estabais pensando, maldita sea? -exclamó fuera de si, sin quitar la vista de harry y astrid.

-profesora... profesora mcGonagall, esto tiene una explicación... -dijo iris entonces, aún temblando del terror. y-yo le le contaré a solas pe pero... por favor no les castigue, e-ellos so-solo tra-trataban de a-a-ayudarme. -de acuerdo, señorita wilson, preséntese en mi despacho en cuanto le sea posible. y en cuanto a vosotros...

-para usted señorita wilson, 5 puntos menos para su casa. iris bajó la vista apenada, y se marchó a la sala común. y para vosotros,  señor y señorita longbotom, señor potter, señorita von-casttle y señorita prince... 5 puntos  para gryffindor y os espero junto con la señorita wilson en mi despacho lo antes posible. podeis marcharos. -dijo con acento helado.

y así lo hicieron.

al llegar a la sala, había platos de comida por todas partes. iris los esperaba junto a la puerta, llorando silenciosamente. se abrazó a neville, llorando en su pecho y no dejó de dar las gracias.