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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 14
Minutos más tarde, Karime hacía la prueba rápida ayudada por Megara, resultando dolorosamente positiva, ella estaba embarazada y tenía que hacer cuentas, porque no sabía ni desde cuando no tenía su periodo, Alan no se metía con eso, porque ella le aseguraba que todo iba bien
-Tendrás que ir al médico…
-No puedo hacerlo, Alan se enteraría - Chilló abanicada
-De todos modos lo va a saber, la panza te crecerá
-¡Dios Mío! - Comenzó a llorar - ¡Alan no quiere niños, que voy hacer!
-No es tu culpa, eres una niña apenas ¿Qué sabías tú de anticonceptivos o de cosas así?
-¡Con esto demuestro una vez más que soy una inútil!
-¿Qué dices?
-Nada de lo que hago le complace - susurró avergonzada - Pero yo tengo toda la culpa… solamente yo…
-No entiendo Karime
-Cuando cumplimos dos semanas de novios, el me terminó, dijo que no resultaría, pero yo no les quise decir nada y lo busqué, lo obligué a que volviera conmigo y lo peor… hice que el chisme llegara a oídos de mis padres, para que nos descubrieran y lo obligaran a casarse conmigo
-¿QUEE? ¡Oye! ¡Eso no es posible, tú no pudiste hacer eso!
-¡Lo hice, lo hice! Estaba tan enamorada de él, que no quería perderlo
-¡Fue un tremendo error!
-Debí dejarlo cuando me terminó, el no está contento conmigo, no debí forzar la situación
-De verdad que hiciste mal chica ¿Y ahora que harás? Esto es muy grave
-No lo se…
-Pues yo te acompaño al ginecólogo para que te haga los estudios y te diga cuantas semanas o meses tienes de embarazo… aunque estás un poco flaca, no se te nota nada, así que no creo que mucho
-Gracias Megara
El médico se lo confirmó, tenía seis semanas, poco más de un mes de gestación, como era el mismo que la había tratado al principio, la regañó y le dijo que si las pastillas le habían echo daño tuvo que regresar para que se las cambiaran por otra cosa
Revisó su estado general y era anémico, anímico también, pues desde que se había casado, Alan le prohibía muchas cosas que ella comía a escondidas y no eran nutritivas, además que no le daba tiempo de comer adecuadamente, se le empezaba a ir el hambre
Aparte que comenzó a darle la diatriba… embarazo de alto riesgo, tenía casi diecisiete y muchos riesgos, anemia, quizás podrían sufrir de hipertensión, un aborto prematuro, cualquier cosa por causa de la edad y de la anemia, todo estaba en su contra
Pero algo más pasaría ese medio día, Alan llegaba a la oficina que tenía y al entrar se llevó una sorpresa, se quedó mudo cuando vio a esa persona al lado de la ventana, era Linda, la chica que una vez le rompiera el corazón, estaba más hermosa que nunca, más madura, más mujer, con su figura femenina exquisita, siempre fina y elegante, siempre perfecta
-¿Qué tal Alan?
-Linda… por Dios… ¿Qué haces aquí?
-Llegué hace dos días - Se acercó a él y le beso los labios, su perfume era seductor, llevaba tacones altos y un vestido suelto que le daba un aire de sensualidad, coquetería y misticismo - Alan, estás mas guapo que nunca
-Me da gusto verte, te ves increíble
-Aunque no me tienes contenta…
-¿Por qué?
-Porque me enteré que te casaste con una niña, hasta quise venir para impedir tu boda, pero me fue imposible, mi trabajo no me lo permitió en ese entonces, pero ya estoy aquí
-¿Impedir mi boda? ¿A que te refieres?
-Tú no me has olvidado Alan, lo veo en tus ojos, se que me amas a mí ¿Por qué te casaste? ¿Ella está embarazada? Porque tú odias las niñas tontas y malcriadas, no tengo buenas referencias de tu esposita
-Linda, tú no me amas a mi, si no a Jim ¿O que? ¿Se te olvida que me lo dijiste antes de irte?
-No era verdad Alan - dijo con mucha seguridad y lanzando un dardo de dudas al corazón del muchacho que miró esos ojos buscando algo, pero ella se mantenía tan serena
-No mientas
-No. sabes que no acostumbro mentir, pero era necesario, mi padre tuvo que salir del país y me llevó con él por ser la más pequeña, yo te amaba pero tuve que mentirte para que me dejaras ir, los amores de lejos terminan mal siempre
-¿Jim sabe esto?
-Si, siempre lo supo ¿Por qué crees que nunca te odió? En cambio, tú siempre fuiste muy duro con él, lo sé porque el me enviaba correos, tu jamás enviaste uno a mi cuenta…
-¡Dios! Es no puede ser verdad
-Pero así es… Alan, perdóname, pero ahora estoy aquí y yo aún te amo…
-Estoy casado Linda, lo nuestro ya no puede ser
-Lucharé por ti Alan, no permitiré que una niña me arrebate al hombre que amo
-¡No intentes hacerle daño!
-¡Alan! ¿Por qué me tomas? Yo no soy de esa clase de mujeres
-Lo lamento, estoy confundido, tu y yo ya no podemos ser nada, estoy casado, no puedo dejarla solo porque tu regresaste y…
-Te amo - Le besó los labios intensamente y luego salió de su oficina, dejándolo confundido, esa tarde el no dio sus clases de matemáticas y Kari aprovechó para ir al club, aún no sabía como decirle a Alan sobre su embarazo, no podía estar contenta, no lo estaba, había llorado mucho
Jim patinaba con Betsy, iban mejorando muchísimo, se quedó en las butacas a esperar a que terminaran su entrenamiento y fue alcanzada por Megara, quien la cuidaba todo lo que podía, tenía miedo de que algo le pasara a su amiga, la veía muy deprimida
Media hora después, Jim terminaba de entrenar y daba unas vueltas, pero antes de que Karime se acercara para saludarlo, Linda que llegaba con sus impresionantes tacones y elegancia, se adelantaba para hacerle señas y saludarlo
-¡Linda, estás hermosa! ¿Cuándo regresaste?
-Hace días, fui a ver a Alan
-¿Ya te enteraste?
-¿Qué se caso? Si y me dio mucho gusto - Mintió - No me lo esperaba pero así son las cosas
-Mira - Afirmó al ver a Kari que iba hacia él - La niña rubia que viene ahí, es su esposa
-¿Quién? - Se volvió y vio a karime, con sus dos acostumbradas coletas rizadas y largas, su esbelta y frágil figura con el uniforme del colegio, medio desfachatada y Linda no pudo sentirse más asombrada… la muchachita insípida no podía ser mucha competencia para ella, que era una mujer de mundo y si sabría hacer feliz a un hombre
-¡Pero si es casi una niña! - Murmuró Linda - No comprendo, creí que era una mujer echa y derecha, no una niña que seguro no puede ni abotonarse bien el sostén…
-A nosotros nos sorprendió Linda, ellos no se llevaban bien, pero míralos, terminaron casados y eso si que fue una verdadera sorpresa