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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 13
En todo el trayecto, nadie habló, Kari iba llorando en silencio, imaginando lo que pasaría al llegar a su casa, pero no sucedió nada, cuando llegaron la mandaron a su habitación, era obvia la decepción, mientras que sus padres hablaban y planeaban como iban a ser la sencilla boda
El domingo por la mañana, Omar, Renata, Kari y Reni junto con las tías esperaban a Alan y su acompañante, el llegó puntual y las tías pusieron un grito en el cielo cuando vieron que era mayor que Kari, pero el padre con el que iba Alan las calmó, la boda se dispuso para dentro de un par de meses y la mayoría de los gastos los haría Alan, que tenía más dinero que los padres de Karime
Megara y Aksintká se quedaron mudas cuando elle les dijo que había decidido casarse con Alan en unos pocos días y deseaba que ellas la acompañaran en esos momentos
-¡Estás loca! - Gritó Megara - ¡Tienes dieciséis! Estás joven aún ¿Cómo vas a cometer tantas tonterías?
-Nos amamos chicas, por eso nos casaremos…
-A mi se me hace que hay algo más ¿Estás embarazada o algo así?
-¡No, como creen!
-¿Y como fue?
-Pues… Alan pidió mi mano el domingo
-¿Dónde vivirás?
-Con él por supuesto, en su apartamento y terminaré la prepa…
Alan dispuso una sencilla boda, el vestido fue al gusto de Karime, los padres de Kari no dieron muchas explicaciones, simplemente dieron las invitaciones a algunos familiares, Alan hizo lo mismo con sus pocos conocidos y sus amigos fueron los más sorprendidos, Jim y Armand
Dos meses después, Kari entraba al altar del brazo de su padre, su vestido era muy discreto, con un escote de ojal, mangas al hombro y pequeñas, muy parecido al que usara meses antes en sus dulces dieciséis, lucía guantes y en su dedo el anillo de compromiso
Su velo era largo, como una mantilla española y el tocado era una preciosa diadema en oro y plata que había sido de su abuela, Alan llevaba un frac negro muy elegante, había entrado del brazo de una conocida, la ceremonia transcurrió lentamente,luego la pequeña recepción
Para fortuna de Karime, esa semana no tendría clases, así que iría de luna de miel a Paris… esa semana fue la más feliz para Karime, Paris era hermoso y más junto a Alan, quien decía la ahora esposa, era un hombre maravilloso, pero claro que ella acababa a veces con su paciencia y muy pronto mostraría el cobre
De regreso, ella ya no fue a su casa, se quedó en el departamento de Alan, sus cosas ya estaban ahí, ese día tras acomodar su equipaje, ambos se sentaron en la sala para poner lo que sería su vida de ahora en adelante, como esposos
-Escucha - decía Alan - una afanadora viene todos los días a cocinar y hacer la limpieza, odio que mi departamento y más la recámara quede echo un tiradero, creo que tendrás que sacrificarte un poco y levantarte temprano, para al menos asear la recámara
-Esta bien - sonrió intentando mediar con su situación de "señora casada" a pesar de su corta edad, tenía que madurar - ¿A que horas sales?
-A las seis y media - respondió sin dudarlo
-¿Seis y media, tan temprano? - chilló y Alan puso los ojos en blanco
-Entro a las siete a mi trabajo y más ahora que ya tengo título y todo, además viajo frecuentemente, pero eso ya lo sabes
-¿Quieres que me levante a prepararte algo?
-Olvídalo Karime - sonrió con ironía - Eso sería mucho para ti - dijo fríamente - te conozco y se que no sabes cocinar, nunca lo has hecho
-P-pero aprenderé
-¿Y como le harás en la escuela?
-Te juro que le echaré ganas…
-Yo no deseo una esposa que esté reprobando sus asignaturas, así que espero que te esfuerces por terminar bien el semestre, digo, mínimo que tengas terminada la preparatoria o socialmente, no estarás bien vista en este medio
-Está bien
-Además seguirás asistiendo a Literatura y a mi clase, has mejorado un poco, pero no suficiente, tienes compañeros que lo han hecho mejor y te llevaré al médico para que nos recete algo
-¿Para que nos recete algo? No te entiendo…
-No quiero niños Karime, no sabemos si todo esto resultará…
Ella se sintió un poco decepcionada, pero juró que aguantaría, que soportaría el carácter de Alan y poco a poco se acoplarían a su vida de casados. El fin de semana fueron al médico, como método anticonceptivo, en vista que no quiso ni dispositivos ni inyecciones, parches u otra cosa, el médico le dio pastillas
Pero las dichosas pastillas hacían que el estómago de la chica se revolviera y optó por no tomarlas, pero no decirle nada a Alan, porque pensaba que entonces él no le querría hacer el amor y eso sería un crimen, por las noches en lo único en que pensaba era en que Alan la hiciera suya ¡Digo! El sexo con Alan era genial
Esa semana fue difícil, Alan se levantaba a las cinco y media, para arreglarse e irse a tiempo, Kari trató de levantarse con el al principio, pero era difícil, casi tarea imposible para ella, así que cuando Alan se iba, ella aún dormía, solo que ahora no había quien le diera desayuno, por lo que mal comía
Salía a las dos de su colegio, comía en la cafetería, cuando lo que había le gustaba, si no eran solo golosinas y se iba a sus clases especiales, al salir de las asesorías que el propio Alan daba, los dos se iban juntos al apartamento, en donde ella se ponía mimosa, para que su esposo cumpliera con sus deberes
Lentamente pasaron los meses, la navidad la celebraron en la casa de los padres de Karime, en donde Alan estuvo hablando sobre política y economía con Omar y otros invitados, mientras que Kari y Reni se la pasaron peleando y su madre suspiraba al ver que su hija, aunque era una adolescente casada, seguía siendo una niña inmadura
En ese semestre Karime sacó un promedio de "C"a duras penas y Alan le exigió que quería una B por lo menos, en el siguiente semestre, ella se empezó a esforzar por complacer a su esposo, lo más que podía, se quedaba a estudiar, iba al club para que Megara le diera clases, en fin, no quería ver el rostro de decepción de Alan, quería hacer todo por verlo reír, ya que lo hacía poco
Pero ese tremendo esfuerzo pronto iba a repercutir, ni siquiera le había preocupado el hecho de que no había tenido su periodo, un día en que no tuvieron todas sus clases y Megara la acompañó a su casa pero en el camino Karime tuvo un ligero mareo y se aferró a un poste, su amiga se dio cuenta y corrió para auxiliarla
-¿Qué te pasa Karime?
-N-nada, solo me sentí un poco mareada…
-¿Un poco mareada? ¿Eh? Según me contaste, dejaste de tomar las pastillas que te recetó el médico, que Alan te compra puntualmente y que tiras en el retrete para que el no se de cuenta
-¿Qué quieres decir?
-Nada… solo que puedes estar embarazada
-No, eso no… A pesar de que no tomo las pastillas, Alan se cuida y me cuida mucho, seguro estoy así por mi mala alimentación, quizás tengo anemia
-Eso no es suficiente, además no tomaste las pastillas y el otro tipo de protección no es suficiente
-¡Dios mío! ¿Y si es cierto? ¿Qué hago?
-Ven, vamos a la farmacia de mi padre, me llevaré una prueba de embarazo casera para que te la hagas, toma mucho líquido para que me des una muestra ¿Esta bien?
-E-está bien…