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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 12

Una hora y media después, los dos estaban en la cama, abrazados, ella con su cabello suelto desparramado en las sábanas, acurrucada al pecho de Alan, el abrió los ojos pesadamente y lo primero que vio fueron los largos cabellos rubios y rizados de ella.

Alargó su brazo y lo acarició tiernamente, ella que estaba adormilada lo abrazó más, permaneciendo así por un ratito extra, de pronto se incorporó sobresaltada, sin importarle su desnudez, vio el reloj y corrió al baño para cambiarse ante el asombro de Alan

-¿Qué pasa Kari?

-¡Son casi las siete! Mis padres van a regañarme

-Tranquila… yo te llevo…

Una vez en el automóvil, Alan se detuvo dos cuadras antes de llegar a casa de Kari, ella no había abierto la boca para nada y eso era raro en ella

-¿Estás arrepentida?

-No

-Fue algo… inesperado… de verdad

-¿Seguimos siendo novios? - Le preguntó de pronto

-De modo que todo eso fue por…

-¡No me has respondido! - Exigió

-Si Karime, seguimos siendo novios

-¡Gracias Alan, gracias! - sonrió con los ojos llenos de lágrimas, amor y muchas cosas más que hicieron sentir culpable a Alan, había caído como un tonto en los brazos de esa niñita

-¿Tengo derecho a un beso? - Gruñó

-¡Si! - Atrapó sus labios y no lo soltó hasta que el autobús de las siete y media pasó sonando con fuerza su claxon

-Es tarde para ti

-Nos vemos mañana mi amor…

Karime bajo del auto y corrió hacia su casa, sus padres no le dijeron nada, ella se encerró en su habitación, mientras que Alan iba rumbo a su casa, se sentía confundido ¿Cómo era posible que había vuelto con ella? ¿Qué había pasado con su venganza?

No lo sabía, tal vez en el fondo, el estaba enamorándose de ella, a lo mejor era lento su descubrimiento, en su apartamento, se sentó en la cama y acarició las sábanas en donde unos minutos antes, ella había estado, entregándole su pureza y todo su amor…

Que no fueron los primeros ni los únicos…

Esos encuentros se empezaron a dar mas seguido, ella no pensaba en las consecuencias y el de una un otra manera se había olvidado de todos los problemas que esto acarrearía, sobre todo porque Kari era menor de edad, pero nunca se imaginaron que alguien los vería y le iría con esa historia a los padres de la rubia, esa tarde, Omar hablaba con Renata, no sabían que hacer

-¿Qué hacemos si es verdad? Yo… yo no tengo el valor de hacerle daño a karime, pero sin duda, tendríamos que denunciar a ese tipejo, pero…

-¡Si ese sujeto la obliga a algo malo lo refundiremos en la cárcel!

-Pero… ¿Y si ella dice que el no la ha obligado a nada?

-¡Es menor de edad! ¡Karime es una niña!

-No lo sé, tendremos que averiguar antes de denunciarlo a las autoridades… si esa vecina dice que ellos dos tienen algo que ver… ¡Dios mío!

-¿Si Karime no lo niega denunciamos a ese hombre?

-¡Es lo mejor! Ella es una niña, el es un hombre echo y derecho…

-Tenemos que ir a la hora que esa mujer te ha dicho… si las cosas son como dicen, los encontraremos y que Dios nos ayude para no matarlo…

Esa tarde, después de las clases especiales de matemáticas, Kari fue al departamento de Alan, aunque no hacían el amor todos los días, esa vez si lo hicieron, descansaban en la cama, cuando el timbre sonó, Alan se puso su pijama y fue a abrir pensando que era algún vecino o un amigo…

Pero su sorpresa fue mayor al abrir y ver a los padres de Karime, no supo que decir, ellos entraron sin pedir permiso, el padre fue buscando en las habitaciones hasta dar en donde se encontraba karime, ella al verlo en la puerta quedó paralizada

Estaba desnuda en la cama, cubierta por las sábanas, su padre tuvo ganas de matar a Alan, de abofetear a su hija, pero el no era violento y amaba con locura a su hija mayor…

-Vístete, inmediatamente - ordenó visiblemente alterado

-S-si - Apenas susurró

Su padre cerró la puerta de un portazo y ella como pudo se volvió a vestir y salió temblando, al llegar a la sala, vio a su madre hablando con fuertes palabras a Alan, quien estaba cabizbajo y rojo de vergüenza…

-¡Esto no puede quedarse así! - Gritó el padre de Karime - ¡Debo denunciarlo a las autoridades por violación, por seducir a una menor, para que lo encierren en la prisión y no salga nunca de ahí!

-¡No papá, no! - Gritó Karime

-¿Y que esperas karime? ¡Es un delito! ¿Acaso quieres que le exija la reparación de tu honra?

-Señor yo - quiso hablar Alan

-¡Es una niña maldito desgraciado! - Gritó Omar - ¡Tiene solo dieciséis! ¡Puedo encerrarte a la cárcel por abusar de ella!

-No, eso no - Volvió a intervenir Karime asustada - ¡Yo tuve la culpa!

-Cállate - Interrumpió Alan - No digas nada

-¡Pero!

-Karime, al auto, ahora - Gritó su madre

-NO

-Karime - Le habló Alan suavemente - Hazle caso a tu madre por favor…

-Está bien…

-¿Qué se supone que haré? - preguntó Alana a los padres de karime cuando ésta salió…

Tuvo suerte, los padres de la niña no estaban acostumbrados a los chismes, a los cotilleos, a que se les viniera un pleito legal de ese tipo, ante todo, debían cubrir las apariencias

-Hacer bien las cosas, si estás dispuesto a que esto no deberá llegar a los tribunales, te casaras con ella cuanto antes

-¿Debo pedirla?

-Por supuesto… tendrás que hacer las cosas correctamente, como corresponde y más te vale, que no la hagas sufrir, porque aunque este error lo cometieron, de común acuerdo por lo que veo… no permitiré que le hagas daño a mi hija…

-No señor…

-Te esperamos el domingo a las seis de la tarde…

-Si señor - Respondió Alan de último, cuando se marcharon, se sintió de lo más estúpido, pero o era eso… o la cárcel…