Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? · de

Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 3

****Aclaro, esta historia la escribí hace muuuuuuuuuchos años, cuando no existían las computadoras... Jajajajaja... bueno, cuando no tenía una porque eran carísimas y yo era una niñita tierna que aún escribía en sus cuadernos, así que esta escrita y terminada en mi cuaderno... yyyyyyyy... la estoy pasando a limpio y corrigiendo faltas de ortografia, incongruencias y otras cosas... Pero cuando la escribí, a mí me gusto, pero ¿A quien no le gusta lo que suele escribir? aunque quizas le parezca un poco boba ¡Pero la estoy corrigiendo!


-¡Es un pedante! - Chilló Aksi una vez que Alan se alejó - ¡Es un egocéntrico, presumido, idiota, estúpido!

-Es un muchacho muy inteligente - Aclaró Juli sonriente - Que ha obtenido los mejores promedios de las escuelas a las que ha ido, las muchachas más guapas y las más inteligentes y cultas, han luchado por salir con él…

-Aja

-Aparte es un excelente patinador heterosexual y de esos casi no hay en este mundo lleno de "mariposas"…. Es obvio que su soberbia se eleve al 100%

-Para Karime está muy bien… ¡Polos opuestos! - Soltaron la carcajada y luego se sintieron mal ¡eran sus mejores amigas!

-¡Vamos! - Intervino Marisa - Alan tiene 24 años… ¿Qué le vería a alguien como Karime? Para él, es solo una niña… el podría ser su hermano mayor…

-Kari es muy bonita - Apuntó Mega - ¡Pero tengo que reconocer que con la cabeza totalmente vacía! Yo no se francamente, que va a ser de ella… ni siquiera es disciplinada.

-Solo espero que su amigo, ese tal Alan nunca vea las calificaciones de karime - suspiró Aksi - porque capaz que se suicida al ver que aceptaron a una oveja negra en el club… por mas bien que le salgan las piruetas en el hielo…

Unas horas más tarde, Jim salía del club y fue a esperar el bus, su economía no le permitía tener un coche propio aún y se negaba a pedir prestado el de sus padres, aparte que ya no vivía con ellos… Pero de pronto, Alan le tocó el claxon de su lujoso automóvil, Jim alzo la mano al verlo, corrió hacia el y brincó al convertible.

-¡Gracias por el aventón Alan! Me da gusto que hayas regresado tan pronto

-Este año me gradúo y no puedo perder tiempo

-¿Fuiste al club?

-Si, pero no pude charlar contigo, estabas… ocupado con tu nueva compañera

-¿Te refieres a Karime, supongo? Es una niña muy linda, tierna y simpática…

-La vi un poco alta ¿Tu no?

-No mucho, pero es ligera, claro, mientras no se exceda con los postres… pero si quieres te cedo mi lugar, hace mucho que no compites…además, eres mejor que yo, debo reconocerlo…

-Olvídalo amigo, no tendré tiempo

-Bueno, espero que mañana te pases por el club a los entrenamientos, de paso te presento a Karime

-Sabes que me chocan las niñas inmaduras, la vi unos instantes pero fueron suficientes para conocer que no es como tú dices, para patinar así para los eventos deportivos, deben de tener carácter, a ver cuántos días la aguantas

-¡Eres cruel con ricitos de oro! Es alguien especial

-JA - se mofó Alan

Alan no estaba tan lejos de la realidad, Kari estaba decidida a no volver al club, el patinar por casi dos horas la habían cansado mucho y como no le gustaba esforzarse, había decidido renunciar al club ¡Si ni la dejaban comer los postres! Mega y Aksi querían asesinarla, al menos a ellas sí les había encantado y deseaban quedarse.

-No entiendo Karime, creí que Jim te había gustado

-¡Oye! Una cosa es que me guste y otra muy diferente que tenga que aguantar un entrenamiento tan duro…

-¡Si no te esfuerzas siempre serás un fracaso!

-¡No me digas más Megara!

-Lo siento Kari, pero es mi deber como mejor amiga, decirte las cosas, ser sincera y hacerte ver la realidad

-¡Y mañana volveremos al club, quieras o no, irás a la fuerza!

Kari solo hundió su cabeza rubia entre las almohadas ¿Por qué tenía que sufrir así?

Una semana más pasó, ella asistía a la fuerza al club, y el entrenamiento, según su queja, la mataban de hambre. Esa mañana de viernes, había salido tarde por la entrega de resultado de exámenes en el que tenía una enorme "E" que significaba la calificación más baja en la materia de Literatura.

-Mi padre va a matarme - Suspiró y se dirigió a la parada de autobuses, mientras esperaba el suyo no dejaba de contemplar la hoja y casi sollozaba. Pero resulto que Alan caminaba por ahí, pasando a un costado de Kari y reconociendo su rubia y rizada cabellera, siendo mucho más alto que ella, no puedo evitar el bajar la vista al examen que ella sostenía…

Curioso se quedó atrás de ella viendo las preguntas y las tontas respuestas de la niña, hasta que Kari sintió que tenía pegado a alguien a su espalda y se volvió de inmediato, mirando fijamente a Alan con sus ojos del color del cielo.

-Que vergüenza - Dijo el con toda la frialdad que pudo - Por el uniforme, supongo que vas en el bachiller, que asistes al club de la séptima estrella… y… y no sabes ni siquiera quien fue Leonardo Da Vinci

-¡A ti que te importa! No te metas en mis asuntos - vociferó la chica aludida ¿Quién demonios se creía ese tipejo para meter sus narices en cosas ajenas?

-Pues te conozco… cabeza rubia y hueca… eres la chica que va a patinar con Jim, pero no entiendo como alguien que saca "F" pueda ser admitida en el club, aunque sepas patinar…

-¡Deja de molestarme, universitario amargado! - Chilló, si decía conocer a Jim, entonces eran de la misma universidad

-Eres una grosera - dijo calmadamente, pero taladrándola con sus ojos penetrantes - Pero no descansaré hasta que estés fuera del club - y se alejo de ella dando grandes zancadas

-¡Uy, pero que odioso!

Kari llegó echa una furia al club, incluso ni siquiera se cambió para entrenar con Jim, lo único que hizo fue sentarse en la butaca mientras peinaba sus largos y dorados rizos. Aksi y Mega la vieron con extrañeza, era floja, cierto, pero nunca dejaría un entrenamiento y se acercaron cuidadosamente.

-¿Karime? Jim te está esperando

-No quiero entrenar hoy - Dijo con cierta ira mezclada con melancolía, ellas presintieron que algo no andaba del todo bien

-¿Qué te pasa?

-Lo de siempre… saqué una "E" en literatura… pero que puedo hacer ¡Nada me entra! ¡No se me pega nada!

-¡Chiquita! - Susurró Aksi con compasión - Pero eso ya es algo de esperarse, creo que estás acostumbrada, digo ¿No?

-Hay algo más - musitó con frialdad - Me tropecé con un muchacho y dijo que me sacarían del club tarde o temprano, por mis calificaciones.

-¿Cómo, quien?

-No lo sé, no lo conozco

-¡Espera! - Brincó Megara - ¿Medía mas de uno ochenta, cabello oscuro, ojos claros pero que como que se oscurecen cuando esta molesto?

-Creo que medía como dos metros - Suspiró vencida - y pues… si, tenía el cabello oscuro y los ojos… azules, verdes, no lo sé…

-¿Recuerdas a ese muchacho que nos presentó Juli, Aksi? Ese tal Alan Daniel

-Cierto ¿será el?

-Sea lo que sea… me bajó la moral, vio mi examen y eso dio pié para que me dijera todo eso… ¡lo odio!

-¡Pues no le hagas caso a ese cretino y cámbiate! Jim quiere entrenar y te está esperando

-Si… tienes razón Aksi, espero hacerlo bien

Afortunadamente Karime patinó como nunca, ella media 1.65 y pesaba poco menos de 50 kilos, Jim con su 1.80 aguantaba muy bien a Kari y no la sentía pesada como le decía Alan

-De todos modos te pondrás a dieta - le decía Marisa - No puedes pasártela con pasteles y malteadas

-¡Pero no estoy gorda!

-No lo estás ni lo estarás, mañana te pasaré una lista de lo que puedes comer… aunque esto es patinaje artístico intercolegial sin mirar a ningún campeonato olímpico, debes cuidarte, mañana te pasaré una lista de lo que puedes comer.

-¡No es justo! - Chillaba teatralmente - ¡Mejor me voy de aquí! ¡Aquí la matan de hambre a una!