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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 5
Apenas salieron de esa clase, Karime se fue al departamento de matemáticas, iba a entrar cuando vio sentado en el escritorio a Alan Daniel Parker… Su corazón casi explota del susto y se escondió para evitar que la viera.
-¡Oh, no! - Susurró - ¡No puede ser, es un mal sueño, ese cretino no puede estar aquí!
Karime no entró a la clase y se sentó en la cafetería de ese lugar, cuando Martha, su nueva amiga se sentó a su lado al mirar que ella estaba pensativa, encerrada en su mundo.
-¿Qué paso Kari? ¿Y tu clase de mate?
-No entraré…
-¿Por qué?
-Es que… no creo que la necesite mucho
-Bueno, si tu promedio es mínimo de puras "C"…
-¡Oh! - Gimió Kari - la verdad es que si las necesito, al igual que historia ¡Pero no se me da! No sé que hacer
-Estudiar, no queda de otra chica… voy por un pastelito ¿Quieres?
-Ahora no, gracias - suspiró ¡Ella que era tan glotona, despreciando un delicioso pastel!
Apenas Martha se levantó, Kari casi grita cuando sintió un jalón en su brazo - ¡Ay! - Chilló - ¿Qué te pa…? - quedó muda al ver a Alan frente a ella
-¡Claro! ¿Dónde más podría estar la señorita glotona? - Gritó - Vi mi lista de asistencia y supuse que no podría haber otra Karime Mackoy…
-¡Suéltame! No te metas, no te importa
-¡En este momento te vas al salón de clases, o si no, a tus padres no les va hacer mucha gracia!
-¿Se los vas a decir?
-¡Claro que si, cabecita hueca!
-No sabes cuanto te odio - dijo Kari entre dientes sintiendo una rabia inmensa
-Eso no me importa, veta al salón ¡Ahora!
Kari corrió hacia su salón, Alan iba tras ella mas despacio, cuando Martha regresó y se percató de ello no pudo decirle más nada, ella ya iba lejos con la cara ardiendo de coraje y vergüenza.
Alan sentó adelante a Kari y empezó la clase preguntándole a casa rato, la niña, roja de pena, tuvo que aguantar los gritos y regaños que le daba él, al no poder contestarle… sus compañeros estaban aterrados por el joven profesor de mal genio que se desquitaba con la hermosa jovencita.
-¿Cómo es posible?- Le vociferaba - ¡No tiene ni cinco minutos que vimos como se hacía la ecuación!
-N-no me acuerdo - chillaba nerviosa
-¡Creo que te equivocaste karime, tu clase está, pero en el jardín de niños y ni ahí!
Media hora más tarde la clase terminó, Kari había soportado estoica casi las hora y cachito restante, todos salieron huyendo, excepto ella que permanecía sentada con la cabeza baja y sus manos temblaban mientras sujetaba su cuaderno y lápiz, Alan que guardaba sus cosas le vio que no se iba.
-¿Qué te pasa cabeza hueca? ¿Quieres más clases? ¡Después que no diste ni una! - Le dijo de modo grosero, pero ella permanecía inmóvil y gruesas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas - ¿No me escuchas? ¿No me oyes? ¡O es por eso que eres una…!
-¡Basta! - Gritó Karime al fin - ¡Basta Parker! ¡No te permitiré un insulto más!
-No me grites niñita, que soy tu superior… en muchos sentidos
-¡Idiota! - Volvió a gritar y le aventó su cuaderno a la cara, haciéndole un pequeño rasguño con el espiral metálico que tenía - ¡No esperes que regrese, tú no tienes derecho a insultarme! - Alzó su hermoso rostro y las lágrimas no dejaban de caer, tomó su mochila y salió corriendo, hasta toparse con Megara que andaba dando asesorías de clases también.
-¡Dios Santo! ¿Qué te pasa Karime?
-Nada - pero no dejaba de llorar
-¿Cómo que nada? ¿Por qué lloras así?
-Megara - dijo con dificultad - No esperes que regrese al club… hasta aquí he soportado… lo siento… Yo, quiero estar sola, adiós…
-¡Pero! - Kari se alejó corriendo, dejando con la duda a su amiga, misma que fue despejada cuando Alan salió del instituto con una mejilla sangrando y el cuaderno de Karime en sus manos, supo que era de su amiga, de inmediato.
-¿Dónde está? -Exigió Alan a Megara
-Se fue - respondió secamente - Pero ya se porque se fue llorando… tu no tienes derecho a decirle nada, es su vida, su intelecto, si no da para más, no es tu problema…
-¡No te metas con mis clases y mis alumnos!
-¡Eres un amargado! - Le gritó Megara - ¡No tienes derecho a destrozar el corazón inocente de una niña inocente, si ella es feliz así! ¿A ti que te importa?
-Cállate ¿Quieres?
-De verdad eres detestable ¡No te atrevas a hacerle más daño Parker! No te atrevas…
-Déjame en paz - Le dijo cortante y entró al instituto de nuevo. En la enfermería le curaron su herida, pero como el chisme corrió, Armand entró a verlo en cuanto supo donde estaba
-¿Qué te paso amigo?
-Me lastimé ¿No lo ves?
-¡Uy! Que genio, yo solo venía a platicar, pero si no estás de humor, te dejo en paz y luego nos vemos
-No, no, discúlpame Armand… cuéntame ¿Qué tal tus clases?
-Encantadoras… sobre todo por una alumna que tengo, es un ángel… se llama Karime Mackoy, y es la niña más hermosa, simpática y dulce que he visto, aunque me siento un poco sátiro, ella no tiene más de 16, pero en mi vida no había visto belleza semejante…
-Exageras - dijo Alan tragándose su rabia
-¡Claro que no Alan! No exagero ¿la conoces? Mírala bien, es un bombón, un tierno y dulce bomboncito… prohibido…
-Es solo una niña con la cabeza hueca - Espetó Alan
-Pues lo será, pero me gusta, no hay otra niña como ella en la ciudad…
-¿Estás loco? ¿Cómo puedes fijarte en una chiquilla?
- ¡Ah! Pero no voy a seducirla ¡No hasta que no tenga 18 y esté soltera!
-Bromeas…
-Puedo ser su amigo, así que… de vez en cuando le invitaré a comer, un postre, que sea solo mi amigo… ¡Bueno! Te dejo porque sigues insoportable, nos vemos mañana Alan…
-¡Diablos! - Gruñó - ¿Qué le ven a esa tonta? ¡Primero Jim, ahora Armand se deslumbra! Par de estúpidos… me resultaron que les gustan descerebradas… solo porque la niña esa es… bonita…