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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 9
Cuando llegó kari a su casa, Alan llevaba las bolsas del súper y las metió hasta la cocina, notó que la familia de la chica era más o menos gente bien, de clase alta, pero con poca servidumbre, de hecho eran de entrada por salida…
Notó también que en el enorme refrigerador había varias notitas pegadas y una en particular llamó poderosamente la atención de Alan, la tomó y la leyó mientras miró de reojo a la chica.
-¿El 20 es tu cumpleaños?
-Si… y mi padre me hará una fiesta de cumpleaños
-¿Me invitarás?
-MMM… no lo sé…
-¡Vamos! Me portaré bien… o de lo contrario, me presento de todas formas
-¿Serías capaz aunque no te dejen entrar?
-¡Soy otro, lo juro! - Sonrió de modo provocador y Karime que se dejaba impresionar tan fácilmente, ese fue otro momento en que ella quedaba desarmada ante la hermosa sonrisa de Alan…
¡Karime, llegamos! - Interrumpió de pronto Renata, la hermanita de kari - ¿Quién es el?
-Hola pequeña, soy Alan Parker… amigo de Karime
-¡Me agradas! - Saltó Renata quien era toda chispa - ¿Eres el novio de la tontita esta?
-No - sonrió - Aún no - Y Kari le hacía gestos a su hermana ¿Por qué le decía tonta delante de Alan?
-¡Ah! Ya decía yo, que esta no podía tener un novio tan, pero tan guapo
-¡Hija! ¿De quien es ese coche que esta en la entrada? - Llegó Omar, el padre de Kari junto con su madre
-¡Ups! - Sonrío Alan de nuevo, puesto que su coche tapaba la entrada
-¡Aquí mami, papi, platicando con un amigo guapo de Karime!
-Eh… - Omar se apersonó en la cocina un poco sorprendido, sobre todo al ver a ese muchacho alto y buen mozo, simpático a la vista aunque… aunque un poco grandecito para ser amigo de su hija adolescente
-Señor McKoy, señora - saludó Alan con cordialidad - Soy Alan Daniel Parker, amigo y asesor de Karime… eh… le ayudé a traer sus compras, por eso estoy aquí, siento haberles tapado la entrada…
-Mucho gusto joven… eh… ¿Entonces no es del colegio de mi hija?
-No… soy universitario, yo le doy… asesoría en algunas materias a su hija después de las clases…
-¡Ah!
-¡Y es novio de Karime! - Gritó Renata en son de broma y para fastidiar a su hermana
-¡Eso no es cierto! - Se quejó la chica nerviosa
-Creo que es mejor que me vaya - Dijo Alan - Mucho gusto, señor, señora… Karime, nos vemos… ¡Adiós pequeña!
-B-bye Alan…
-Nos vemos en las asesorías Karime
Cuando Alan se hubo ido y después de un silencio incómodo
-¡Pues yo creo que si es tu novio!
-¡Cállate Renata, no sabes lo que dices!
-Lero, lero, es tu novio…
-Pues es bastante guapo el muchacho hija - dijo su madre haciéndole señas a Renata que se callara - ¿De donde lo conoces?
-¿Yo? Este… el se los dijo, nos da asesorías con algunas materias…
-¿Y pretende a mis ricitos de oro? - Preguntó Omar con un poco de desconfianza
-¿Cómo creen? ¡Es muy grande para mí!
-Bueno hija, tu padre me lleva seis años…
-¡Ah! Pero tú tenías veinte cuando nos casamos - replicó Omar
-¡Ya, ya! Hablan de cómo si me fuera a casar con Alan… por cierto, tardaron ¿Hicieron algo más?
-Por supuesto hija, estuvimos organizando lo de la fiesta, todo estás dispuesto, mañana nos envían las invitaciones para que se comiencen a repartir… ¿Qué te parece princesa?
-¡maravilloso, gracias papi!
Karime subió a su habitación, mientras que sus padres comenzaron a acomodar las cosas que había traído del súper, entre ellos los dulces y las golosinas que ya Renata se estaba comiendo…
-Si sigue comprando tantos dulces, engordará…
-Si - suspiró Omar con algo de molestia
-¿Qué pasa amor?
-Nada… es que… ese muchacho…
-Escuchaste a nuestra hija, el no es su novio ¿O que? ¿No le crees?
-Conozco a Karime, sé que dice la verdad, pero ella es tan inocente y tierna que… me preocupa que se enamorara de un muchacho como ese, Kari es solo una niña, y las niñas son muy enamoradizas…
-¡Vas muy rápido Omar! No quieras ir pensando en casar a nuestra hija ¡Exageras! Todos los jóvenes tienen amigos de distintas edades…
-Puede ser pero…
-Pero nada, oye, yo hablaré con ella para saber que pasa ¿Estamos?
-claro que si, querida…
Los días pasaron
Karime era otra en la escuela, tras una etapa de apatía y tristeza, su rostro se había transformado, era otro, enmarcaba una creciente felicidad, todo el tiempo sonreía, inclusive estudiaba más las mates
-¡Estás irreconocible karime! ¿Qué te pasa?
-Nada chica, solo que me siento muy bien… ¡Además mañana les dejaré las invitaciones a mi fiesta!
-¡Que bien! Nos urge una buena fiesta
-¿Invitarás a tus asesores?
-¡Claro! Inclusive al pesado de Alan
-¿QUEEE?
-¿Cómo que a Alan también?
-Por supuesto
-¿Estás loca? - Chillo Aksy - ¿Pretendes que Alan te eche a perder la fiesta?
-No amiga, pretendo demostrarle que no le tengo miedo
-Pues allá tú…
Kari no dijo más nada, mucho menos sobre los encuentros que había tenido con él, por miedo a la reacción exagerada de sus amigas, según ella, y mucho menos aún se atrevía a confesarles que en el fondo, ya sentía un ligero enamoramiento de ese muchacho…
Al salir del colegio, dejó atrás a sus amigas, se adelantó a donde los autobuses escolares, encontrándose "casualmente" con Alan, quien a propósito la esperaba como si nada…
-¡Hola rubia! - Saludó efusivo
-H-Hola Alan ¿Cómo es que estás?
-Muy bien - esbozo una sensual y atrayente sonrisa - ¿No te regañaron por encontrarnos solos en tu casa?
-N-No, para nada…
-Te noto nerviosa ¿Por qué? ¿Aún me tienes miedo?
-¡Claro que no!
-Pues lo pareciera, pero he decidido firmar la pipa de la paz y llevarme bien contigo en vez de ser tu enemigo… la verdad es que odiaría que me tuvieras un miedo injustificado…
-Alan, ya te dije que no te tengo miedo…
-Me alegro, me quitas tremendo peso de encima… quiero que sepas que yo no soy un ogro, soy simplemente un muchacho, bastante grandecido, con un carácter fuerte e insufrible…
-¡JA! -¿Te burlas de mi Karime?
-¡Claro que no! Es solo que dices unas cosas…
-Oye - de pronto le tomó de las manos y ella sintió como una extraña sensación recorría su cuerpo, sobre todo porque él se las acariciaba de un modo tan íntimo - karime… niña bonita… ya no quiero que me tengas miedo…