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Cricatriz de sacrificio — capítulo 1
Era una noche estrellada, muy silenciosa. Para todo el mundo, excepto para ese pequeño lugar en la comarca. Las cosas estaban mal desde el principio. James Potter, trataba de contener la puerta, pero el enemigo tenía mucho poder.
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¡Vete con Harry, vete!
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No voy a dejarte aquí...
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¡Huye con el pequeño. Huye. Si algo ocurriera con ustedes, no me lo perdonaría! Vete, por amor a dios.
Lily meditaba, su rostro sudoroso y llena de confusión. No tuvo tiempo de pensar mucho, la puerta volaba de su soporte y su marido también. Quiso gritar, pero su voz no emergía de ninguna parte. Estaba pasmada, en los rojizos ojos de una forma, que se arrastraba con lentitud.
Se alzó frente a ella y simplemente tuvo que correr, escaleras arriba. Soltó un gemido y subió las escaleras con violencia. Con prisa. Con un suspiro, se detuvo junto al pequeño bebito y lo sostuvo entre sus brazos. Tenía que huír, pero parecía que no tenía más salida.
Se quedó parada, susurrándole canciones de cuna. Intentando que no llorara más. No quería que la encontrara allí, sin armas y sin poderse defender. Con un gemido lastimero, recordó que James estaba allí. Seguramente ya había acabado con su vida.
Y para siempre. ya no se verían, ya no sentiría su voz ni sus caricias. Estaba condenada a llorarlo toda la vida.
Por que lo amaba. Toda la vida lo amaría y al mirar a su hijo, si sobrevivía, lo recordaría. Con una sonrisa, miró sus hermosos ojos esmeralda.
- Adiós, mi bebito.
Se quedó allí parada, cuando escuchó los pasos de aquel atacante. Lo enfrentaría con valentía, por su pequeño. Nada ni nadie, los apartaría de ella. Y de la vida.
La puerta también salió de su soporte y ella se dio la vuelta, con el pequeño bebé. Su varita estaba en alto y se iluminaba. Por supuesto.
Ella estaba lista para morir.
Y mientras lo pensaba así, un ruido muy fuerte, se escuchó desde los aires. El atacante y ella, ladearon la cabeza. El hechizo rebotó contra su bebé y ella soltó un gemido, cuando una pesada motocicleta, cayó dentro de la casa. Por la ventana. Lily retrocedió y la motocicleta, golpeó al atacante, de frente. Golpeó a lord Voldemort.
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¡Lily! ¡James!
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Estaba abajo, seguramente lo ha matado- gimoteó ella- tengo que ir...
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No, tienes que irte. Mientras aún puedas. Toma la motocicleta. Llévate a Harry, yo lo detendré.
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¡Sirius!
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¡Hazlo ya!- dijo, mientras miraba al hombre o al mounstruo, que recobraba la conciencia- ¡Vete!
Lily hizo lo que le ordenaron, mientras Sirius se enfrentaba al mounstruo Voldemort. Por supuesto, lo último que Lily vio, fue aquello, mientras cruzaba los aires con su pequeño.