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Historia 50579 — capítulo 6
Su rostro de facciones perfectas se encontraba descansando en mi pecho. Parecía el semblante de un ángel cada vez que la luz del Sol entraba por el gran ventanal y centelleaba sobre su rostro. Era un hombre inexpresivo, con temor a ser descubierto. Durante todos estos años se había limitado a demostrarme su cariño por medio de caricias. Una lágrima se derramó por mi mejilla al recordar.
Abrió sus ojos y se apartó de mí suavemente. Suspiré y acaricié su rostro. No quería su dinero ni nada de lo que él tenía si no podía conseguir la filosofía de su amor. Inhalé y susurré:
—Muéstrame simplemente lo que eres...
Tomó mi rostro entre sus manos y me miró a los ojos para luego depositar un dulce beso en mis labios.