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Looking for Alicia — capítulo 14
Capítulo 14: Alexia
Alicia dirigió una mirada molesta a uno de los amigos de Allen,que estaba sentado en la mesa, con los ojos rojosdebido a unas cuantas cervezas y unas rayas de cocaína. El otro estaba de pie al lado de la ventana, completamente sobrio para su pesar.
Los conocía a ambos de su etapa de adicta. Eran uno de los mejores amigos de Allen, y todos eran camellos.
Cuando ella se había enganchado, Allen siempre le proveía droga, a espaldas de James, por supuesto.
No sabía por qué se había enganchado, y menos con una vida tan perfecta como la suya, pero en el fondo esta harta de tanta perfección, y sólo quería divertirse un poco, pero cuando quiso darse cuenta, estaba fuera de control.
Empezó a contraer deudas con Allen, al principio él se creyó sus cuentos de que iba a conseguir el dinero, pero luego le cortó el suministro hasta que le pagara todo.
Aún se acordaba como pasó todo.
Alicia decidió sincerarse y decirle que no tenía dinero para pagarle, y no sabía como lo conseguiría. Pensaba que Allen se cabrearía pero él sólo sonrió y le dijo que le pagara con un beso.
Le pareció una tontería darle un beso, era algo inofensivo, por que ella sabía perfectamente que quería a James, pero también necesitaba comprar cocaína, y Allen le estaba dando la oportunidad perfecta para pagar su deuda, así que se lo dió.
Ella siguió comprando y no tardó mucho tiempo en volver a contraer una deuda considerable, pero esta vez Allen no le pidió un mísero beso.
Alicia se quedó espantada. Ella no era capaz de hacer eso para pagar una deuda, ni tampoco engañar a James con su hermano, pero era verdad que tampoco tenía dinero, y no creía que Allen fuese muy amable con aquellos que no pagaban sus deudas.
Esa misma noche se peleó con James. Él estaba harto de que pasase tanto tiempocon su hermano y casi ni saliera con él, asi que cuando recibió un mensaje de Allen diciéndola que si quería ir a una fiesta, ella no se lo pensó dos veces, no le apetecía pensar en James, en la pelea...y un poco de distracción la vendría bien.
Nada más lejos de la realidad.
-Vaya vaya, mira quien ha venido a la fiesta, hola angelito.-comentó Allen al verla llegar con el coche al aparcamiento.-Pensaba que estabas con mi hermano.
-Pues pensabas mal.-respondió ella arisca.
-¿Problemas en el paraíso?-dijo Allen con una sonrisa sarcástica.
-Dice que no le gusta que pase tanto tiempo contigo y que casi ni salgo con él.-explicó ella tristemente.
-Tal vez yo sea mas divertido que mi hermano.-saltó él.
-No es gracioso Allen, nunca le había visto tan enfadado.-respondió Alicia.-No quiero que me deje.
-Bueno...si te deja aun me tienes a mi.-dijo Allen bajando el tono de voz, mientras le ponía un mechón de su cabello detrás de la oreja.
Alicia se echó para atrás incómoda. Se lo pasaba muy bien con Allen, pero odiaba cuando este se tomaba unas libertades con ella que no debía, y menos siendo el hermano de su novio.
Normalmente, cuando ella se echaba para atrás incómoda, Allen se alejaba y hacía como si nada hubiera pasado, pero esta vez fue hacia ella y la arrinconó contra el coche.
-Tengo algo para ti.-dijo con una sonrisa, sacando la bolsita de cocaína del bolsillo.-A esta invito yo, esto es una fiesta, ¿no?
Alicia sonrió mientras la cogía.
Esa iba a ser una noche épica...o eso creía ella.
Allen y ella entraron en la fiesta y se esnifaron la cocaína, y después el empezó a invitarle a copas. Cuando ella se quiso dar cuenta veía todo borroso y estaba tumbada en uno de los sofás. Su cabeza daba vueltas y casi era imposible para ella moverse.
-Eh angelito, ¿te encuentras mal?-dijo la voz de Allen mientras ella miraba su figura borrosa.
-Quiero irme a casa.-murmuró ella.
-Claro que sí, nos vamos a la cama.-respondió el cogiendola en brazos y llevándola a las habitaciones de arriba.
La tumbó en la cama y después se puso encima y empezó a besarla.
-N-no, Allen, ¡no!-se resistió ella, intentando sacárselo de encima.
-¿Crees que puedes irte de rositas sin pagarme? No sabes como cobro mis deudas Alicia, y yo he sido muy paciente contigo, pero si alguno de mis clientes no me paga, simplemente le parto las piernas, ¿quieres que te haga eso? ¿quieres que mi hermano sepa que su adorada novia es una zorra drogadicta?-la amenazó Allen muy enfadado, cogiéndola de la barbilla para que le mirara.-O me pagas o lo vas a pasar muy mal.
Allen volvió a besarla y esta vez no se resistió.
De repente el timbre de un móvil sonó, sacando a Alicia de sus vergonzosos recuerdos, y vio como uno de los amigos de Allen, el que no estaba borrachos y drogado, cogía el teléfono.
-Si, puedo estar allí en 10 minutos, ¿cuanta quieres?-dijo el chico mientras hablaba por el móvil.-Bien, te veo ahora.
Colgó el teléfono y miró a su amigo.
-Aaron, tengo que entregarle a un cliente la mercancía, quédate con la chica y vigílala bien, Allen volverá dentro de poco.-dijo el chico antes de salir de la cabaña.
Aaron asintió y tras unos segundos, Alicia vio como inclinaba la cabeza hacia un lado, adormilado.
No podía haber mejor ocasión.
Se levantó de la cama, sigilosamente y cogió una lámpara de la mesilla, se acercó a Aaron y le golpeó con fuerza en la cabeza, haciendo que el chico se desmayara.
Entonces, abrió la puerta de la cabaña y salió corriendo.
No sabía donde estaba, probablemente en mitad de un bosque, pero ni siquiera sabía si seguía en Cambridge, solo tenía que alejarse lo más posible de la cabaña, y entonces estaría a salvo, no importaba la dirección que tomaba.
Entonces le oyó.
-¡ALICIA!
Y supo que corriera lo que corriese, Allen la atraparía.
De repente oyó un chasquido metalico y el dolor estalló en su pierna. Cayó al suelo con un grito de dolor.
Miró hacia su pierna y vio como tenía clavada una trampa para osos.
Sollozó y despues, todo se volvió negro.
Lo primero que sintió al despertar fue humedad y frío. Abrió los ojos y sintió la cara mojada de agua helada.
Empezó a tiritar.
-Vaya vaya, mira quien se ha despertado.-comentó Allen con sarcasmo.
Alicia le miró y vio que a pesar del sarcasmo que resonaba en su voz, sus ojos estaban cargados de odio y enfado.
De repente sintió el dolor de su pierna y volvió a gritar.
-¡Esto es lo que te mereces! ¡Por escaparte! Ahora te vas a enterar...-gritó dándola una patada en el estómago.
Alicia volvió a gritar mientras comenzaba a llorar.
-Allen por favor.-suplicó ella, sollozando.
-¡Cállate! Ahora vamos a hacer una llamadita a tu hermana, no tardaremos mucho en salir del país y vamos a necesitar el dinero de tus papaitos.-dijo él sacando un teléfono móvil que acababa de comprar.-Se acabó portarme bien contigo, angelito, tu intentó de escapar ha sido una estupidez.
Alicia no contestó y se miró la pierna herida que seguía cubierta de sangre, y sollozó de nuevo.
Allen cogió el teléfono y marcó el numero.
-Deja ya de llorar.-masculló él.-Si dices quien soy te mato, si dices donde estás te mato. Solo la vas a decir que quieres el dinero, y que si no te mataré, ¿entendido?
Alicia asintió muerta de miedo, sin reconocer a Allen tan agresivo, y él pulsó el botón de llamada.
-¿Si?-respondió la voz de su hermana por el teléfono.
-Hola Alexia.-contestó Allen, poniéndose delante de la boca un distorsionador de voz, para que no le reconocieran.
-¿Quién es? ¿es un policía? ¿Tiene alguna pista acerca de mi hermana?-preguntó Alexia ansiosa por saber alguna otra noticia.
-Claro que tengo noticias sobre mi hermana, de hecho, está aquí, a mi lado, te echa mucho de menos Alexia.-contestó Allen con sarcasmo.
-¡Alicia!-sollozó Alexia sin poder parar.-Por favor no le haga daño a mi hermana, ella no le ha hecho nada, por favor.
-Vamos Alexia, no seas inocente, no le haré daño si haces todo lo que yo te diga.-respondió Allen riéndose.
-Haré lo que sea, pero por favor déjeme hablar con mi hermana, por favor, sólo para saber si está bien.-suplicó Alexia, sin poder parar de llorar.
-Está bien.-dijo el.
Allen se volvió hacia Alicia con una mirada helada que no había visto nunca hasta hoy.
-Te lo repito, si dices quien soy o donde estamos te matare.-la amenazó Allen de nuevo.
Alicia sollozó y Allen la abofeteó para que parara.
-¿Alexia?-preguntó Alicia cuando Allen la pasó el teléfono.
-¡Alicia! Dios mío, no me lo puedo creer, todos piensas que estás muerta, pero yo sabía que no, ¿dónde estás? Oh Alicia, sé que ha sido James el que te ha secuestrado, sé que él está oyendo la conversación pero me da igual, ¿me escuchas, James? Vas a ir a la cárcel.-exclamó Alexia muy ilusionada sin poder para de hablar.
-Estoy bien, dice que me soltará si haces algo por él.-respondió Alicia como si se hubiese aprendido la frase de memoria.
-¿Qué quiere?-pregunto la chica.
-Quiere dinero.-respondió Alicia.-20 millones.
-¡Pero Alicia, tú sabes que no tenemos tanto dinero! Por favor explícaselo.-exclamó Alexia desesperada.
-Dice que no le habléis a la policía de esta conversación, y que os da una semana para conseguir el dinero, o si no…me matará.-dijo Alicia empezando a llorar de nuevo.
-Alicia no te preocupes, conseguiremos el dinero.-respondió Alexia.
-Alexia…sácame de aquí por favor.-suplicó Alicia. Justo cuando dijo eso, Allen la quitó el teléfono y la empujó para tumbarla en el suelo.
-Si le decís algo a la policía o no tenéis el dinero, no volverás a ver a tu hermana. Y no lo olvides, te estoy vigilando.-dijo antes de colgar.
Allen acarició el cabello de Alicia distraídamente mientras ella lloraba desconsolada.
-Bueno, vamos a curar esa herida. Dentro de poco nos iremos de aquí y no debes estar herida, él no quería que sufrieses ningún daño, pero entenderá que las trampas eran necesarias.-dijo Allen más calmado.
Alicia levantó la cabeza y le miró extrañada, con lágrimas en los ojos.
-¿Él?-preguntó ella.
-¿Crees que esto ha sido mi idea? No, no, él y yo hicimos un trato. El dinero se repartiría entre los dos, yo me quedaría contigo, y él...con Alexia.
Muchas gracias por leer y espero que les haya gustado.
Se que hace mucho que no actualizo pero me habéis pedido en muchos comentarios que la continue y aquí esta.
Espero que les guste y comenten
Besos