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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 10
Capitulo 10
Destrozado
-Ángel. Te diré la verdad, todo lo que te he dicho es verdad, ¡lo juro! Mira…Recuerdo haberte dicho que… que Light era tu padre.
-¿Es eso verdad?- pregunto Ángel. Su mundo pareció congelarse en los segundos que Misa permaneció en silencio. "Que diga que no, que diga que no, por favor…"
-Si. Esverdad. - respondió Misa. La shinigami dio unos pasos para acercarse a Ángel, quien no tuvo fuerzas para retroceder. Se sentía apagado.
-Entonces. Matsuda no es mi padre.- dijo en voz alta el muchacho. "Debo despertar a la realidad… las cosas ya eran bastante obvias."
"Debo ser fuerte, debo ser valiente. No llorare. Yo quiero saber la verdad."
-Si.
-Y mi madre… Sayu, fue la esposa de Kira.- "Mi madre fue la amante de un asesino."
-No.
-¿No?- pregunto Ángel, extrañado.
-Sayu tenía un hermano. Nunca te lo dijo.
Los ojos del chico se abrieron de par en par, asombrado. Ese nuevo descubrimiento destruía todas sus teorías. ¿Un hermano?
-Y ese hermano era…- comenzó Ángel. Sin embargo, mientras cada palabra salía de sus labios, temió conocer la respuesta.
-Kira.- respondió Amane.
"¿Mi madre era…hermana de Kira?" Misa se acerco aun más a Ángel, y se coloco detrás de él, colocándole sus huesudas manos sobre los hombros. Ángel aspiro una fuerte bocanada de aire, llenándose sus pulmones de frío y contaminación, coloreando el color rosado de sus órganos con el colorido aire del Orfanato Wammy. Ese aire había cambiado de color desde su llegada, antes era gris, y ahora, arcoíris.
-Cuando naciste, tu madre te entrego a Sayu y a Matsuda. Ellos decidieron alejarte de Japón, de toda tu historia. De tu pasado. No querían que supieras nunca que en tu sangre corría la sangre de Kira, el mayor justiciero de siempre. Te trajeron aquí, a la Gran Bretaña. Te escondieron siempre, cuidando que no te enteraras de Kira. Entonces, murieron. Pero, de alguna manera, Sayu sabía que moriría pronto…y escribió una carta a este Orfanato, pidiendo que te aceptaran y te dijeran la verdad sobre tu procedencia al cumplir los 18 años. Tu cumpleaños esta próximo, el 1 de Enero.
-¿Cómo…como sabes todo eso?- tartamudeo Ángel, analizando cada palabra que Misa había dicho. Respiraba entrecortadamente. La shinigami le quito las manos de encima, y se alejo, con la cabeza mirando al suelo. Temerosa, dijo, con la voz quebrada:
-Porque yo soy tu madre.
-¿¡Tu?! ¡No!
-¡Perdóname, Ángel, perdóname!- dijo entre sollozos Misa. Floto hacia Ángel rápidamente y se puso frente a él, llorando lágrimas de sangre.- ¡Estaba desesperada! ¡Todos sabían que yo era la "Segunda Kira"! ¡Me matarían! ¡Y mi Light ya no estaba! ¡Justo el día que Matsuda lo mato, yo descubrí que estaba embarazada de ti! ¡Mi vida no tenía sentido!
En estado de shock, Ángel se alejo de Misa, asombrado por lo que acababa de escuchar. "¿Le debo creer?" Misa se tiro al suelo, de rodillas, y se cubrió la cara llorosa con las manos.Ángel le dio la espalda.
-¡Pero tú eras y eres el resultado de todo el amor que teníamos Light y yo! ¡No podía dejarte solo! ¡No podía dejarte crecer huérfano y solo, decepcionado de tu madre, que no pudo ser la Diosa del Nuevo Mundo perfecto que tu padre había creado para ti! Decidí darte a Sayu. Ella prometió protegerte, y cumplió su promesa. Matsuda, aunque era un policía inútil, te cuido como se fueras su propia sangre… Pero yo siempre te estuve cuidando desde Mu. Mu es el lugar donde van los shinigamis que fueron humanos y usaron la Death Note. Busque a tu padre, y no lo encontré…
<< Apenas quedaste huérfano, y supe que era el momento de actuar. De volver a unir a la familia. Pero Light ha desaparecido del mundo de los muertos, no lo han visto desde hace…11 años. Quiero volver a estar juntos, Ángel. Como una familia.Sé que tú puedes ayudarme a encontrar a Light.
Ángel respiro lentamente. Por fin la verdad había llegado a él. La oscuridad de su pasado… "Tengo miedo a la oscuridad" Tanto tiempo había creído ser afortunado de tener una vida tan buena. Y las historias de huérfanos y reencuentros dramáticos le parecían solo de telenovela. Pero se daba cuenta, que en la vida real, en la verdadera vida real, no en el mundo irrealmente feliz donde había habitado todos estos años, ese tipo de cosas siempre existían. "¿En qué engaño he estado metido?"
-¿Co…como quieres que encuentre a Light?- pregunto Ángel, aun de espaldas.
-Simple, mi niño: Convierte en un nuevo Kira. Donde quiera que este, Light escuchara los rumores… y te buscara. Y así estaremos juntos.
Ángel giro su cabeza, lenta y calculadamente, y miro a Misa de reojo.
"¿Ser el Nuevo Kira? ¿Qué tan lejos podría llegar?"
"Estúpido mundo"
Ángel sintió asco. ¿Qué estarían persiguiendo esas policías? Obviamente a un estúpido delincuente, que hacia deshonor a su nombre y al de su país. ¿Cuál era el motivo de hacer daño?
"Ojala que los atrapen"
Antes de que Sayu y Matsuda murieran, así pensaba Ángel. Cuando murieron, simplemente deseaba justicia.
"Nunca encontraron al responsable de la muerte mis padres… Nunca hubo ningún castigo para los asesinos… Ellos siguen libres, fingiendo ser gente normal… Conviviendo con nosotros día con día…"
Entonces, llego al Orfanato. Se sentía tan solo, tan preocupado de encajar, que olvido, poco a poco, su vida como Ángel Matsuda. Cerro las heridas que le había dejado en el corazón. Las heridas habían permanecido cerradas… hasta ahora. Las cicatrices se abrían, dejando caer sangre, que le pintaba la piel del color de la muerte.
¿Y ahora? Ahora, una Diosa de la Muerte, los buscaba, le decía que era el hijo de Kira, que su madre era ella, una shinigami, y que lo había regalado a Sayu y al asesino de Kira cuando era pequeño. Después, la shinigami se había suicidado, y ahora lo buscaba con la intención de unir a la "familia" ¿Y cómo planeaba hacerlo? Convirtiendo a su hijo en El Nuevo Kira.
"¿Le creo?" se pregunto Ángel. Entonces, se dio cuenta, que tenia aun mucho tiempo para pensar si creerle o no.
-Quiero que desaparezcas de mí por un tiempo. Quiero que vuelvas el 1 de Enero a las 12:00 pm. Aquí, en mi cuarto. Si lo que dices es verdad, yo leeré una carta de mi madre ese día. Misa Amane, quiero que me dejes solo.- finalizo Ángel. Se giro y miro a Misa de frente, ella tirada en el suelo, llorando. "¿Esta mujer puede ser mi madre?"-Misa.
La shinigami lo miro a los ojos. Ángel extendió una mano, para ayudarla a levantarse. Misa, impresionada, se levanto con la ayuda del chico, y lo abrazo. Ángel no correspondió el abrazo.
-Per…perdóname, mi…mi niño. Eres…eres igual…a tu… a tu padre. Pero tienes mi nariz. -dijo, poniéndose repentinamente seria. Ángel trato de deshacer el abrazo, incomodo. Pero Misa lo abrazo mas fuerte.- Espero que algún día me perdones…
Entonces, desapareció. Ángel respiro hondo, la cabeza le dolía muchísimo. Era quizás demasiada información para su pequeño, e inmaduro cerebro.
Entonces por eso todos en el Orfanato lo habían tratado así… Sabían que era el hijo de Kira… o el supuesto hijo de Kira. Por eso siempre resaltaban que era japonés, que debía ser muy listo. Por eso Alexei se no lo había aceptado nunca…Un momento.
"**-Nadie te lo ha dicho… Está prohibido . Pero algún día sabrás la verdad, tu…
-¡Alexei! ¡Está prohibido!-interrumpió Liria.
-Kira.-sentencio Alexei.
-¿Qué?-repitió Ángel. ¿Kira? ¿El mayor caso de "N"? ¿El asesino? No lo entendía.
- Lo entenderás cuando seas mayor . Si es que algún día lo eres. Y no, no te acepto."
Entonces, estaba terminantemente prohibido decirle a Ángel que su padre era Kira.Todos los sabían, y ahora, en el presente, lo había aceptado. Pero, ¿acaso todos sabían que cuando cumpliera 18 le dirían la verdad?¿O solo Alexei sabía eso?
Ángel tomo rápidamente un cambio de ropa y una toalla de baño, y corrió a darse una ducha, con la esperanza de encontrarse con alguno de sus amigos…
Entro a los baños, e inserto rápidamente le código de una regadera, pues con el tiempo, se había aprendido el código de cada regadera. Se baño, esperando que al salir, sus pensamientos estuvieran más relajados, y su mente lista para analizar.
"¡Soy un idiota! Matsuda nunca mataría a mi madre… ¡la amaba! Se amaban… ¡y me amaban a mí! Además, si "odiara tanto a Kira" no se hubiera casado con su hermana… Y si lo hubiera hecho por maldad, no la trataría tan bien, simplemente, la ignoraría o la maltrataría… ¡No! Matsuda siempre amo a Sayu…Y a mí también, aunque no fuera de su sangre…En el funeral de Matsuda, tantas personas fueron."
Salió del baño, ya completamente vestido. Se pasó una mano por el cabello y al mirarlo, vio que había un par de cabellos delgados. El sol, los últimos rayos, le saco ciertos destellos a sus cabellos.
"¡Y por si fuera poco, me estoy quedando calvo!"
-¡Hey, Gelsu! ¿Qué haces afuera?- pregunto Hec, cuando llego al jardín de enfrente, donde jugaban futbol."¡Justo en el momento exacto!"- Hace mucho frio, ¿no?
-¡Hec! Necesito hacerte una pregunta.- dijo Ángel. Ed, unos cuantos pasos lejos de él, los miro.
-Bien… házmela.
-Pero no aquí. Hay mucha gente.- susurro Ángel, mirando a Ed de reojo. "Alexei y Cuer deben estar por aquí." Comenzó a mirar por el jardín, buscando a los ya mencionados. Ni un rastro de ellos. Hec lo miro preocupado.
-¿Qué te pasa a ti?- le pregunto.
-Te veré en… las cocinas en 5 minutos.- ordeno Ángel. Luego, dejando a Hec con la palabra en la boca, se fue, en dirección a las cocinas.
"¿Qué es lo que me han escondido? ¿Lo saben todos? ¿Por qué me escondió quien era yo? Creo que ya es tiempo de saber quien soy en realidad."
5 minutos después, Hec estaba en las oscuras cocinas. La cena ya se había dado a los huérfanos, por lo que estaban vacías.
-Gelsu, ¿puedes explicarme que…?- comenzó Hec, pero Ángel lo interrumpió.
-Hec, necesito saber… ¿Quiénes saben que soy hijo de Kira?- pregunto Ángel, sin tomar precauciones. Para su sorpresa, Hec sonrió.
-Supuse que lo sabrías antes. Antes de tu llegada, Wallace aviso a todos los chicos que vendría el hijo del Oficial Matsuda, que te deberíamos tratar como un igual, a pesar de los rumores…
-¿Rumores? ¿Cuáles rumores?
-Los rumores de que eras hijo de Kira.
"¿Así que ya había rumores antes… y nunca me entere?"
-¿Les dijo lo de la carta de mi madre?- pregunto Ángel. Hec lo miro extrañado.
-¿Carta? ¿De qué carta hablas, Gelsu?- pregunto Hec. El latino se recargo contra el refrigerador y saco un cigarrillo de su bolsillo.
"No lo sabe…"
-¿No les dijo nada de un carta que me daría cuando fuera mayor?
-No… ¿de qué carta hablas?
-¿A nadie le dijo nada?
-Gelsu, entiéndelo, no sé de qué carta hablas.
"Esto es raro… ¿de dónde sabe Alexei que me darían una carta al cumplir 18? Espera… ¿y si solo estoy alucinando? Que me haya dicho que lo descubriré cuando fuera mayor, no significa que sepa lo de la carta…Pero… Alexei es una persona extraña."
-Es…está bien. Gracias Hec.- dijo Ángel. Se dio media vuelta, para salir de la habitación. Hec esfumo una humareda de su cigarrillo.
-No hay de que, Gelsu. ¿No tienes algo que darme?
"Oh claro… una respuesta para Venus…"
-Esta vez no, Hec… Y oye…que estas preguntas queden entre los dos, ¿si?
-Por supuesto.- Ángel se dispuso a salir, pero entonces se le ocurrió otra pregunta.
-Hec, otra pregunta…
-¿Si?
-Em…olvídalo.- termino respondiendo Ángel. No era aun el momento de preguntar algo así.
"¿Qué es Alexei?"
Ángel había hecho lo posible por no pensar en el asunto de la carta por toda la semana. Nunca había esperado su cumpleaños con tanta…emoción.
El día 31, último día del año, era especial por un asunto especial en el Orfanato. Eran las graduaciones.
El Orfanato Wammy, cada fin de año, preguntaba a sus alumnos personalmente, que destino quería tomar ahora. Si el alumno decidía tomar una carrera universitaria, para dedicarse a la ciencia, artes, medicina, etc.; el Orfanato Wammy mandaba al alumno a estudiar a Londres, donde financiaba todos sus estudios. Finalmente, el alumno se graduaba y se separaba del Orfanato, haciendo una vida propia.
Ese viernes 31, el ambiente en el Orfanato era diferente. Los que se iban, no tendrían la oportunidad de ser sucesores de "N". El ambiente era pensativo, incluso tenso. Los huérfanos se separarían de su hogar, para reunirse después de mucho tiempo de aislamiento, con el mundo real. A lo largo del día, Jo interrumpía las clases, llevándose a los alumnos por orden alfabético.
Era la primera clase, cuando Jo interrumpió Biología. Todas las clases eran impartidas por el Profesor Miden, casualmente, un huérfano de ese Orfanato que se había graduado hace años.
-Alexei.- fue lo único que te dijo. Alexei se puso de pie, lenta y tranquilamente,y salió de la habitación, con la mirada de todos clavada en la espalda.
-Ojala que se vaya, ¿no?- pregunto Liria. Ángel se encogió de los hombros. Cuando Alexei regreso, unos cuantos minutos después, nadie se atrevió a preguntarle cual había sido su decisión.
De los 23 alumnos que habían sido al principio, quedaban 17. No había llegado nadie nuevo en esos últimos 4 años.
Fue en la 3 clase, Química, cuando Jo vino por Ángel.
"¿Qué diré? Sigo siendo menor de edad… Pero, ¿si digo que me voy me darán la carta? Lo dudo… no se qué podría hacer fuera del Orfanato, pero sé que no puedo llegar a ser el sucesor de "N""
Al llegar al despacho de Stephen Wallace, el señor comenzó a leer todas las habilidades de Ángel, El muchacho, no lo escuchaba. Sabía que debía tomar una decisión muy importante.
Llevaba 4 años aquí. Cada 31 de diciembre, recordaba que no había alguien que cuidara de él, afuera, en el mundo. Tendría que trabajar para sobrevivir, pero, alguien de su altura, no trabajaría. El era demasiado importante como para trabajar.
Venus Christine, llevaba 4 años "tratando" de conseguirle un lugar donde vivir. ¿4 años de búsqueda sin resultados? Resultaba extraño, con tantas personas siendo secuestradas, torturadas, asesinadas… Debían haber unas cuantas casa vacías, ¿cierto?
Pero, ¿se sentía capaz de sobrevivir en el mundo asqueroso y podrido que le había quitado su feliz vida? ¿Era tan fuerte, tan valiente?
-¿Cuál es tu decisión, Gelsu?
-Me quedo.- dijo con seguridad.
-Bien. Confiare en que tomaste la decisión correcta.
-La es. Gracias.
Al final del día, de los 17 alumnos, 3 se irían. Toasen estudiaría música, Mike seria físico y Faeg medico.
-Yo me quedo para ser sucesor de "N"- dijo Kij, mientras regresaban a sus habitaciones. -Solo que "N" no se digna en morir…
-¡Kij!- refunfuño Liria.
- Al menos si muriera "H", el Barát de "N", quizás yo tendría mi oportunidad…
-¡Kij!-insistió Liria.
-Hare lo que fuera por ser el sucesor…- el brillo en su mirada confirmo la seriedad de sus palabras.
-¿Cuándo se van?-pregunto Ángel. Movía nerviosamente las manos, vería a Venus en pocas horas, y tenía muchas cosas que contarle. Ahora Venus era su única luz.
-En una semana- respondió Oger. Kij fijo su mirada en las manos de Ángel.
-¿Qué?-pregunto Ángel, al notarlo. Kij sonrió, y miro hacia Jo, que estaba rodeada de todas las mujeres del Orfanato.
-Veo que hay algo que te distrae, Gelsu… ¿Cuál de todas es la desafortunada?
-¿Eh?... ¡Ah!- capto Ángel, cuando miro mas atentamente el grupito de Jo.- ¿Qué les está diciendo?
-No lo sé, cosas de chicas, puras tonterías.- dijo Kij, restándole importancia.- ¿Zazir? No está mal, pero hay mejores… Tasri y Rety están realmente desesperadas: ¿coquetearle a "N"? ¡¿A "N"?! Mm, veamos… ¿Toasen? ¿No crees que esta engordando demasiado? Vaya…solo quedaran 6 chicas después de que se vaya Toasen. ¿Qué tal Vampirito? Debo admitir que no está mal, si no fuera tan macabra y satánica, yo si me la ligaría.
-A algunos les gustan las macabras y satánicas.- dijo Oger. Liria frunció el ceño. Los cuatro se pararon de pronto, al llegar a las habitaciones.
-Nos vemos.- dijo Liria, antes de alejarse de ellos.
-Alexei esta… loca.- dijo Ángel. Kij soltó una carcajada.
-¿¡No?! ¡Júramelo, que no te creo! ¡Que gran observación, Gelsu! ¡Bravo, clap, clap!- dijo con sarcasmo Kij.
-Hablo en serio.
-Yo también.
-¿Notas que ya no se sube a los arboles?
-Eso no le quita lo loca.
-¿Cómo era cuando llego?
-¿Por qué te interesa tanto, Eh, Gelsu?- contraataco Kij.
-La primera vez que llego, venia cubierta de tierra y sangre seca, con ropa de niño, lentes, el cabello en una trenza y una gorra. Venia llorando. Duro tres días sin salir de su habitación, y salió toda maniática-satánica-loca-diabólica, con ropa de niña y el cabello suelto con flores. Eso fue raro.- dijo Oger. Ángel lo miro sorprendido.- ¿Qué? Tengo buena memoria.
-Sí, ya lo note.- dijo Ángel, distraído. ¿Qué habría sucedido con Alexei en esos tres días?
"Kij tiene razón… ¿Por qué me interesa tanto?"
-Debo irme. Estoy cansado. Nos vemos.- se despidió Ángel. Sin esperar respuesta, salió "volando" a su habitación. Ni un rastro de la shinigami. La Death Note estaba escondida bajo su cama. Se tiro en la cama y se puso una almohada en la cabeza.
A las 12: 00 pm, se reuniría con Venus en el bosque. Nunca había necesitado tanto amor en su vida. Ahora ella era su único motivo de vida, el único sueño. Toda su vida, el éxito en ella, colgaba de Venus Christine.
Pero ahora, comenzaba a preocuparse de su vecina habitacional. Alexei siempre era tan cuidadosa, tan callada y tan invisible. Pero, al mismo tiempo, tan polémica. Ahora, Ángel sentía como si las palabras de ella tuvieran otro significado… ya no eran solo un discurso vacio.
Además… Debería comprobar al día siguiente si la información de Misa era real o no. Y entonces tomar una decisión.
Mientras tanto… Se puso de pie, con una repentina idea en la mente. Salió de la habitación y observo a su alrededor. No había nadie. Ni siquiera el grupo de niñas de Jo.Era una idea alocada pero…Pero valía la pena intentarlo.
Mirando hacia todas partes, se aseguro de que nadie, nadie lo estuviera viendo. Entonces, se dirigió a la puerta de Alexei.
Supuso que la puerta estaría cerrada, pero de todas maneras estiro la mano, y con el corazón latiéndole a mil, giro la alija de la puerta. Un sonido le hizo comprobar que estaba abierta.
Empujo. Inmediatamente, se escucho el sonido de que algo caía en el interior de la habitación. Ángel entro rápidamente, se aseguro de no dejar la puerta completamente cerrada.
Lo que había caído, era una pila de libros que estaban junto a la puerta. Ángel se inclino y analizo los títulos. Frankenstein, Drácula, El Gato Negro, El Corazón Delator…
"¿Cuentos de terror?"
La Cenicienta.
"Y La Cenicienta."Eran libros viejos, sin dibujos y de pasta gastada. Ángel trato de acomodarlos. "¿Y si es una trampa? Pero… si los recojo y tenían un orden especifico, ella notara que estuve aquí. Si los dejo tirados, ella notara que estuve aquí. Veo que es una genio."
Dejo los libros en un plano menos importante y miro la habitación de Alexei. Era una mezcla extraña. Las paredes eran rojo oscuro y los muebles estaban hechos de madera de caoba. Las sabanas de la cama, eran de color negro. Estaba tétricamente ordenada. Había un librero lleno de libros y cuadernos, y al lado de dicho mueble, varios pliegues de papel para pintar profesionalmente. En el lienzo actual, se podía apreciar una casa enorme, victoriana, de madera. Estaba pintada en tonalidades oscuras.
Ángel se adentro ala habitación. No tenía televisión, tan solo un escritorio con libros, ordenados. Resultaba extraño lo perfecto que estaba acomodada la habitación.
Ángel abrió uno de los cajones, el primero. Se encontró con un libro increíblemente rosado que decía un solo nombre en la portada:
Anastasia, ma princesse.
"¿Anastasia?" Abrió sin dudarlo el libro y se encontró con una fotografía. Era una mujer de cabello dorado y gestos toscos, con los ojos oscuros y cejas gruesas. Tenía en sus manos a una niña pequeña, recién nacida, envuelta en una cobija lila.
"¿Quiénes son?" Dio la vuelta a la página, y vio a la misma mujer y a la niña, pero ahora junto con un hombre. Ángel analizo cuanto se parecía el hombre a Alexei. "Seguro son sus padres… ¿ella será la niña? ¿Y si su verdadero nombre es Anastasia?" Dio vuelta a la página y se encontró con la niña pequeña, mas crecida, con cabello dorado y largo, con un vestido morado. Siguió a la siguiente fotografía, y se dio cuenta que era la misma niña. "Es igual a Alexei…" Dejo el álbum de fotos en el cajo, y hurgo en el siguiente.
Una sorpresa lo hizo congelarse. Un papel rosado, con un mensaje navideño.
"¡Lo sabia! ¡La felicitación de la caja donde venia la Death Note!" Era una pista que necesitaba. Así que Alexei sabia más de él de lo que esperaba. Se guardo el papel en el bolsillo y se dirigió a analizar los lienzos de pintura.
Estaba el de la casa, un paisaje del Orfanato Wammy, un tipo de… ¿ángel? Que volaba sobre… ¿sobre el Orfanato? "De acuerdo, ella es extraña" Busco debajo de la cama. No encontró nada. Noto que los libros se acomodaban en orden alfabético.
-No creo que debas preocuparte por eso, Ed.
"¡Demonios!" Lavoz de Alexei venía de la ventana. Acomodo rápidamente los libros de la puerta en orden alfabético, se aseguro de no dejar ninguna evidencia, y salió de la habitación, sin más pistas que el papel rosado de Navidad.
"Eso me pasa por distraerme con el álbum de fotos…" Ángel entro a su habitación, y dejo correr el pestillo. Entonces, decidió que esperaría hasta medianoche para volver a salir de su habitación.
-No creo que debas preocuparte por eso, Ed.- dijo Alexei. Luego bajando la voz, susurro.- Lo que sea que Ángel le pregunto a Hec, lo sabremos pronto. Quizás deba importar aun mas que alguien entro a mi habitación. Hay que darle tiempo que deje pistas para mí.
-¿Quién es?- pregunto Cuer.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto Ed.
- Fui a mi habitación, y vi que alguien había tirado el pequeño pedazo de madera que deje atorado en el pestillo. Fácil. ¿Monstruito, nos haces el honor?- El Monstruito voló hasta la ventana, cubierta por un manzano y hecho una ojeada al interior. Luego regreso rápidamente.
-Ángel Matsuda. Esta acomodando los libros de la puerta…
El sonido de una puerta cerrándose, confirmo que Ángel ya había salido de la habitación.
-¿Matsuda? Vaya, creo que por fin despertó…y esta mas iluminado que nunca.
-Quizás deberíamos preocuparnos- dijo El Monstruito, alargando su brazo perezosamente y tomando una única manzana. El manzano había quedado sin hojas por el invierno, pero una simple manzana había sobrevivido.
-Quizás. Pero… mi habitación está diseñada para que mi inocencia sea aun mas notoria…
No había dormido ni un segundo, pero se sentía muy energético y emocionado. Iría a su ansiado encuentro con Venus Christine.
Ahora, era fácil salir de su habitación a escondidas. 4 años de práctica, lo había hecho más fuerte. Y ahora corría a máxima velocidad entre el Bosque de Wammy, rodeado de abetos que nunca mudaban de hojas.
Respiraba entrecortadamente, pero nunca dejo de correr. Nunca lo haría por ella.
Casi llegaba al lugar indicado. Sentía que el tiempo estaba pasando muy rápido. Que quizás este pedazo de su vida se había acelerado. Quizás así eran las vidas de las personas que no tenían metas.
Entonces, un ruido lo hizo detenerse.
-… ¡Ya te lo dije! Hoy mismo terminare con él… Si, lo sé, te lo he dicho muchas veces, pero… ¡No! Claro que te amo, muchísimo… Lo que sucede es que me da lástima, ósea, perdió a toda su familia, todo el dinero… Gracias por haberme esperado todos estos años, Luke, mi amor… Nos vemos en mi casa, te juro que hoy mismo término con él… Adiós, besos, mi amor.
Ángel se quedo paralizado. Impulsivamente, comenzó a rezar. "Por favor, no, no, no… no, esto tiene que ser una mentira… Venus" No había duda, era la voz de Venus Christine.
Nunca le habían roto el corazón de esa manera. Era la mentira más grande que Venus pudiera haberle hecho…y en ese momento, justamente, cuando más la necesitaba.
"No, no es verdad, no es verdad"
-¿Venus?- pregunto. De entre los arbustos, la chica salió, con el celular en la mano. Se había pintado el cabello completamente rosa, y se había hecho cirugía en la nariz, en la barbilla, en los labios y la mayoría de la piel en el cuerpo, lo que le daba un aspecto extraña y vulgarmente artificial. Una falsa sonrisa apareció en los dientes blanqueados de Venus y ella guardo inmediatamente el teléfono en el bolsillo de su blusa-vestido.
-¡Ángel!- dijo la chica, corriendo a darle un abrazo. Ángel dudo unos segundos antes de corresponderla, pero termino haciéndolo. Nunca había necesitado tanto un abrazo.- ¡Recibiste mi carta!
"Es imposible que Ángel consuma drogas…es una mujer, estoy segura. Ángel jamás consumiría drogas, noes de su tipo…"
Alexei estaba en la habitación de Ángel, a pesar de que estaba fuertemente cerrada. Encontró, como lo esperaba, la habitación vacía.
"La chica con la que se encuentra. Se están viendo hoy, puedo apostarlo."
-¡Monstruito! Da aviso a Ed.
Había una sabana azul claro en el suelo, y Venus y Ángel estaban sentados sobre ella.
"Necesito ver que esconde en su celular…pero, ¿Cómo?"
-Dijiste que querías hablar conmigo.- dijo Ángel, fingiendo una sonrisa. Mientras tanto, su mente ideaba un plan. Venus se puso repentinamente seria.
-Este sí, yo…
-Pero, necesito que escuches primero lo que tengo que decirte.- Ángel noto el gesto de desesperación de Venus y sintió como su corazón se quebraba por dentro, y comenzaba a caer, destrozado en pedacitos sangrantes. "Tantos años amándola… ¡laconsidere mi motivo a vivir! Esperando que me consiguiera una casa… ¡y ella me mintió! ¡Siempre me mintió! ¡Soy un estúpido, un idiota! Pero… me las pagaras."- Quiero agradecerte por todo lo que has hecho por mí. Amarme todos estos años, buscarme una casa…no sabes cuánto te lo agradezco.
-Yo…
-Quiero estar junto a ti siempre. Te lo prometo. Yo siempre cumplo una promesa.
Venus hizo un gesto extraño, obviamente, sus planes estaba frustrados. "Maldita tonta…"
-Escucha Venus… sé que no es el momento, pero… quiero saber si te casarías conmigo.
-¿¡¿¡Qué?!?!- grito Venus. Su rostro se deformo en un gesto grotesco. "Si… sufre."
-Sé que es muy pronto, pero mañana cumplo 18. Llevamos 4 años, casi 5, de novios. Supongo que yo ya me siento listo.
-Ángel…yo…
-Tranquila. No debes decir nada. Seré el mejor esposo que quieras tener. Es el destino, Venus… es nuestro destino.- entonces, Ángel se acerco a Venus y comenzó a besarla. Venus permaneció paralizada un instante y luego, correspondió a Ángel. -Por fin solos…- murmuro Ángel, sin separarse de ella. Entonces, cuidadosamente, le puso una mano en la cintura, donde, estaba el bolsillo y dentro de él, el celular de Venus. "Las mujeres son tan tontas…" Entonces, con un movimiento sutil, saco el celular del bolsillo.
No quería esperar más. De un empujón, alejo a Venus de él. Ella, sorprendida por la repentina violencia, miro a Ángel. Y su mirada se poso en el celular, que ahora, estaba en la mano de Ángel.
-¡No!- grito Venus, lanzándose contra el. Ángel la detuvo con un brazo y con el otro, comenzó a curiosear el teléfono.
La imagen principal. Venus y un chico, estaban abrazados y Venus besaba al chico en la mejilla.
Venus Christine rompió en llanto, una combinación de gritos de desesperación y miedo, y sollozos de vergüenza.
-¡Ángel, no!
Ángel miro los mensajes… el chico era Luke Catey, el nuevo capitán del equipo de americano de su antigua escuela. Un chico rubio y de cabello largo y rizado, con los ojos cafés y nariz perfilada.
No había otra prueba… Obviamente, esos mensajes eran de amor. Venus Christine le había mentido. Y lo peor… él le había creído.
Ed amaba espiar a Ángel y su novia. No sabía muy bien porque… quizás era porque anhelaba que Alexei pudiera tener algún amor que la cuidara y amara como Ángel a Venus Christine.
"No hay estrellas esta noche… las nubes cubren el cielo."
Ed sabía que había algo mal con la pareja esta noche. Vio como de besos y caricias, pasaban a empujones. Ed sabía que Ángel estaba furioso, pero no debía tratar a la chica de esa manera.
-¡Ed!- dijo una voz. Era Alexei, agitada, sujeta a la mano del Monstruito. Ed odiaba al Monstruito, odiaba que tocara a la niña de Alexei. El Monstruito no debía de estar con Alexei.
Alexei rompió el contacto con el Monstruito y corrió hacia Ed.
-¡Ed! Que… qué bueno que te encontré. Son cartas, lo sabía. Ángel es tan tonto, que las deja guardadas bajo su cama, junto con la Death Note y la caja donde llego.
-No debes preocuparte… no intenta escapar.- la tranquilizo Ed. Señalo el lugar donde Ángel miraba con odio a Venus Christine, quien no paraba de llorar.- Ella lo engaña con otro chico.
Alexei no pudo evitar sentir lástima por Ángel.
-¡Yo… yo te lo puedo explicar!- tartamudeo Venus.
-Cállate.- le ordeno Ángel. Ya no quedaba rastro de dulzura en su rostro, ya no había más amor. Debía ser fuerte, debía ser valiente, pero por dentro, estaba destrozado.- Eres una maldita mujerzuela mentirosa.
-¡No es lo que parece!
Ángel arrojo el celular hacia el tronco de un árbol. El teléfono se rompió y cayó hecho pedazos, como el corazón del chico.
-¿Qué no es lo que parece? ¡¿Crees que soy un tonto?! ¡Confié en ti! ¡Y a ti no te importo! ¡Nunca te importo!- le grito Ángel. Sentía odio, mucho odio.
-¡Pero…! - Venus estaba enloquecida. Tenía miedo. Se lanzo hacia Ángel y lo abrazo.- ¡Perdóname, perdóname!
Ángel se deshizo del abrazo inmediatamente.
-¡¿Eres tan hipócrita como para abrazarme?! Me las pagaras, Venus Christine. Me las pagaras.
Entonces, Ángel jamás se había sentido tan deseoso de hacer daño.
-¡No! ¡Hay que detenerlo! ¡La matara! - susurro una nerviosa Alexei. Ed y El Monstruito estaban tranquilos, contemplando la escena. -¡Háganme caso! ¡Por favor!
El Monstruito saco un pedazo de hoja y acerco su dedo a ella.
-¡No! ¡No lo hagas!- dijo Alexei.- ¡No la mates!
-Debo hacerlo. Es mi deber. Prometo que no le dolerá.
-¡No! ¡Ed, haz algo!- dijo Alexei, sacudiendo por los hombros a Ed. Él no reacciono.
Alexei comenzó a respirar entrecortadamente. Cada vez que se encontraba en una situación así, no podía evitar sentir que no respiraba.
"Debo hacer algo, debo hacer algo… ¡Ya lo tengo! Pero… no soy tan poderosa como para lograrlo."
"-Cuando logres evitar que alguien muera, serás tan fuerte como Dios mismo. Mientras tanto, eres una debilucha"
-¡Suéltame! ¡Suéltame!- grito Venus, mientras Ángel la arrojaba contra un tronco a la fuerza. La arrincono, dejándola atrapada.
Alexei arrebato la hoja al Monstruito. Saco una pequeña navaja de su bolsillo y se dio un corte en el dedo.
-¡Alexei! ¡No, no dejes correr tu sangre!- dijo Ed.
"Concéntrate…concéntrate…"
Ángel, descontrolado, no pensaba. Tan solo un único deseo de hacer daño…El corazón le latía a un ritmo acelerado.
-Humano, puedo escuchar latir tu corazón.- murmuro Alexei, con los ojos cerrados. Agudizo su oído, e imagino el sonido acelerado del corazón de Ángel.- Siento tu sangre correr. Humano, soy médium de los espíritus de la muerte.
-No… ¡Alexei, no intentes eso!- dijo El Monstruito.
-Humano, soy médium. Humano, obedece mis órdenes. En el nombre de la muerte.
Entonces, Alexei hizo una marca en la hoja de papel, con la sangre de su dedo. Y después, comenzó a toser y a respirar entrecortadamente.
-¡No!
Cayó al suelo, desmayada.
Justo en ese instante, Venus consiguió darle una patada a Ángel en el estomago. Sofocado y necesitado de aire, Ángel tuvo un momento de debilidad, donde Venus Christine aprovecho, para salir, libre y perderse en el Bosque de Wammy.
Ángel estaba furioso en su habitación, golpeando todo lo que se encontraba a su paso.
¡Se sentía tan decepcionado, tan humillado! Si, todo el mundo, sin excepciones, era un asco, un maldito asco. Todos estaba podridos y no merecían vivir en ese mundo de mentiras y traición.
Fue suficiente. Primero, muere su "padre" en manos del crimen. Los criminales siguen libres.
Luego, muere su "madre" por un grupo llamado Anti-Kira. Y se queda solo.
En tercero, lo mandan a un orfanato, donde tiene que adaptarse. Y desde que llega, todos lo odian, por ser "japonés"
Entonces, recibe la visita de una shinigami, que le da un cuaderno raro capaz de matar a quien quiera con un rostro y un nombre. Y la shinigami le cuenta que Kira, el mayor asesino, es su padre.
Y Ángel comienza a imaginar posibles historias sobre sus pasado. Decepcionado.
Después, Misa le dice la verdad, Ángel es hijo de Kira y Misa Amane. Y tiene sangre de asesino. Misa le propone ser un Nuevo Kira.
Y por último, Ángel siente que su vida es un asco, y que su única esperanza de vivir es Venus Christine. Pero no, ella lo ha engañado siempre. Nunca, nunca lo amo. Nunca le importo. Tan solo le tenía lastima.
"¡Estoy harto de que me tengan lástima! ¡Es suficiente! ¡Suficiente!"
"No somos nada, no aquí. Es hora de cambiar. Este mundo está podrido, todos tienen la culpa de todo, de todas sus desgracias… de que estén solos, y que los consideren fenómenos. Porque eso es lo que creen que somos. ¿No creen que sea hora de cambiarlo?"
¡Si! ¡Alexei tenía razón! El mundo tenía la culpa de todo. Ángel, que era un "buena" persona, recibía castigo tras castigo… ¿y los pecadores? ¿Los asesinos, ladrones, violadores? ¿Dónde quedaba su castigo? ¿Dónde quedaba la justicia?
No, no había otra solución. Debía hacer justicia propia.
Saco la Death Note de debajo de la cama. Lo abrió y en la primera pagina, escribió, con un bolígrafo negro:
Venus Christine Assis
¡Si! ¡Ella merecía la muerte! Aunque seguro, la Death Note no era más que una farsa. No importaba, con el solo hecho de desearle la muerte estaría bien. Esta tan seguro de que la Death Note no funcionará que, ¡Oh! Su mano tiembla y decide escribir otro nombre…
Luke Catey
Piensa en el hipócrita rostro de ambos. Oh, si… se siente tan bien. Tan poderoso… De todas maneras, ellos no morirían… no morirían, la Death Note no funcionaria… no, no lo haría… ¡por supuesto que no…! ¿O sí?
Cuando el crimen te ha robado lo que más quieres… Cuando estas solo en el mundo… Cuando tu corazón se ha roto en pedazos…
Ángel sintió unas enormes ganas de reír. Disfrutar el dolor de los demás, como ellos había disfrutado de su dolor… Pues si, aunque la Death Note no funcionaria, él sentía como si hubiera matado. Y es que, sin darse cuenta, si lo había hecho.
Regla 10
La persona que toque el cuaderno podrá oír y ver al propietario original, el shinigami, aunque dicha persona no sea el propietario del cuaderno