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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 9
Capitulo 9
Mensaje
"Kira, el mayor asesino… es mi padre"
-¡No, no, no! ¡No puede ser, no puede ser! ¡No te creo!- grito Ángel. Su mente estaba llena de pensamientos que no lograba analizar. Misa, con gesto serio, se acerco a él.
-¡Por favor, Ángel, déjame explicártelo yo…!- comenzó, tratando de calmarlo. Ángel sintió sus ojos llenarse de lagrimas…
"¿Llorar? ¡¿Por qué?! ¿Qué es este sentimiento? ¡¿Por qué me siento así?!"
-¡No! ¡Eres una mentira, una maldita mentira! ¡Vete! ¡Vete!
-Pero Ángel, yo…
-¡Vete! ¡¡Vete!! ¡Mentirosa! ¡No eres real! ¡No eres real, no eres real!- Ángel cerró los ojos, como si esperara despertar de la pesadilla en que había estado viviendo. Espero y nada sucedía.
-Ángel…- dijo dulcemente la shinigami, como una caricia. Misa negó con la cabeza y trato de estirar una mano para tocar la cabeza del chico. Pero Ángel, al sentirse observado, abrió los ojos y se alejo de ella.- Ángel…
-Vete.- respondió fríamente. La shinigami lo miro con dolor, antes de desaparecer.
Ángel se tiro en la cama, conteniendo las lágrimas. No lloraría, por nada del mundo. Debía ser fuerte, debía ser valiente. Y llorar solo seria ser débil.
No quería creer eso. No, definitivamente no quería. ¿Qué sucedía? De un momento a otro, su mundo, su mundo real, se convertía en una novela de angustia. De un momento a otro, ya no era Ángel Matsuda, ya no era Gelsu, era Ángel Yagami, el hijo de Kira.
¡No! ¡No podía ser real! Ángel siempre había admirado a Matsuda. Era un buen padre, divertido, dulce y cariñoso. Un buen esposo, que amaba a Sayu con toda su alma. ¡Una increíble persona! Policía, luchador incansable de la paz y de la justicia. Valiente fuerte. Y sin embargo, había matado a Light Yagami. Entonces, ¿Quién era en realidad Matsuda? ¿Un asesino?
Pero… ¡Había algo que no cuadraba! ¿De dónde se relacionaba Light Yagami con su familia, Sayu y Matsuda? ¿De dónde se conocen? ¿Y por qué, Light le daría su hijo a su asesino? Y si Light era su padre… ¿Quién era su verdadera madre? ¿Sayu? Entonces… ¿Qué hacía con Matsuda?
Es que… ¡simplemente, no cuadraba! Había algo extraño ahí, pero…
"**-Eres japonés, ¿no?-pregunto. Como si no esperara respuesta, poso sus ojos en el juego. -Debes ser muy listo."
"No será fácil que te acepten…y menos a ti"
"-Eres japonés… debes ser muy listo… y muy…"
"No vas a sobrevivir aquí ni una semana. Te vas a suicidar como los cobardes… no puedes, no eres como los fenómenos que estamos aquí. Nunca lograras ser el sucesor de "N"… No me interesa ser compañera de un…
Bajo la voz.
-Un asesino.
-¡Alexei!-grito Liria, asustado.
-¿Qué?-cuestiono Ángel. Eso lo había desconcertado aun más que la bofetada.
-Nadie te lo ha dicho… Está prohibido. Pero algún día sabrás la verdad, tu…
-¡Alexei! ¡Está prohibido!-interrumpió Liria.
-Kira.-sentencio Alexei.
-¿Qué?-repitió Ángel. ¿Kira? ¿El mayor caso de "N"? ¿El asesino? No lo entendía.
-Lo entenderás cuando seas mayor. Si es que algún día lo eres. Y no, no te acepto.**"
Kira.
Esa palabra que tanto le sonaba. Por fin, recordaba donde la había escuchado al menos una vez. Si, efectivamente, ya lo sabía. Ese era su destino. Todo el mundo sabía que Ángel Matsuda, era hijo de Light y Sayu Yagami. Y Touta Matsuda, el asesino de su padre, lo había adoptado, seguro para…
"¡Asesinarme!"
La noche en que su madre había muerto… él debía haber estado en su casa. Pero, después de pelear con su madre por la mala reputación de Venus Christine, había salido sin permiso. Y si hubiera llegado minutos antes, seguro había muerto junto a Sayu.
*"…*Al principio, la policía creyó que había sido un corto circuito el origen del incendio, pero al realizar las investigaciones necesarias, encontraron en el jardín, un tétrico mensaje, realizado con tablas de madera que habían quedado en cenizas después de haber sido bañadas en gasolina y puestas en llamas.
Cerca del mensaje, el cual decía simplemente: Anti-Kira, se encontró el cadáver carbonizado de la esposa del señor Matsuda, Sayu Matsuda, la cual mostraba muestras de tortura, y estaba amarrada de manos y pies, con la boca cubierta por una tela."
Anti Kira. Si, Matsuda los había asesinado. A ambos, la madre del único hijo de Light Yagami y al hijo. Pero el hijo se había salvado.
"¿Y por qué? ¿Por qué me salve? ¿Para enterarme de mi oscuro pasado? ¿¡Por que tuve que quedar vivo?!"
Qué gran vacío sentía en el pecho, donde debiera estar el corazón. Había admirado, adorado a Matsuda por tantos años y ahora…se sentía tan decepcionado, tan humillado.
Pero… ¿Cómo pudo Matsuda mandarlos a matar si ya había muerto? Fácil, seguro era un grupo completo que los quería matar. Si, seguro era el grupo "Anti- Kira"
Ángel dejo caer una lagrimilla, cálida, que rodo por sus mejillas.
"No fui fuerte…no fui valiente"
La limpio con furia.
"He fallado"
-Gelsu, mi joven amigo.- le dijo sonriente Hec, el sábado en la mañana. Hec, se encargaba de venir todos los domingos al orfanato, con comida y útiles. El resto de la semana, permanecía fuera.
-Hola Hec.- respondió Ángel. Kij le dio una palmada en la espalda.
-¡Vamos, hermano! Hoy se te ve más patético…- le dijo, mientras tomaba una manzana roja de una cesta que había traído Kij. Estaban en la cocina, acomodando el cargamento de comida.
-¡Hey, Kij, deja de absorber la comida! Pareces una aspiradora.- regaño Hec.- Liria, ¿Qué tal si dejas de chatear y vienes a ayudarnos?
Hec, era un muchacho de unos veintiocho años, moreno y de cabello negro y espeso. De origen latino, era el encargado de abastecer al Orfanato. Ángel había conseguido ganarse su confianza, y Hec le traía cartas de parte de Venus Christine, a cambio de su colección de Misa Amane, pues era fan. Como prueba de confianza, Hec le había otorgado a Ángel su verdadero nombre: Héctor Gómez.
-No estoy chateando.- refunfuño Liria, cerrando de malhumor su computador y conectándolo a una conexión eléctrica, para completar la batería del aparato.
-No, solo estás viendo películas para mayores de 18. -bromeo Kij. Liria frunció el ceño, su gesto típico, y se acerco a acomodar los cestos de fruta en un enorme refrigerador.
-¿Gelsu, podrías llevar la carne al congelador?-pregunto Hec, con un brillo extraño en la mirada.
"Una carta de Venus. Gracias a Dios"
-Claro.
Hec le tendió un paquete de plástico con carne congelada. Ángel lo tomo, cauteloso, y luego coloco varios paquetes más sobre sus brazos. Después, entro al congelador, un cuarto pequeño donde guardaban carne y productos lácteos. Cerró la puerta, y comenzó a acomodar en las estanterías correspondientes los paquetes.
Al llegar al primer paquete, el que le había entregado especialmente Hec, abrió su envoltura de plástico. Conto los pedazos de carne de res que contenían, y al llegar al número 3, separo esa pieza de las demás. Se aseguro de que nadie lo observara, y cuidadosamente, busco entre la carne, sin romperla, lo que en realidad necesitaba.
No le costó mucho trabajo encontrar el pequeño papel del tamaño de una uña, envuelto en un pequeño plástico. Así era Hec, tan discreto e inteligente.
Tomo el pequeño papel, y se lo guardo en el bolsillo del pantalón blanco, donde también estaba su peine.
"Oh, Dios… ni tiempo tuve de peinarme."
Después, inmediatamente, volvió a tratar de acomodar la carne. Pocos segundos después, la carne parecía igual a las otras, nadie notaria que había sido usada como transporte de cartas.
-Debo ir a mis estúpidas labores…las reales.- dijo Ángel, al regresar. Comenzó a caminar hacia la puerta, para retirarse. -Si vuelvo a faltar lavando el despacho de Jo, estoy seguro de que Jo me meterá una escoba por…
-¡Ojo!- interrumpió Liria.
-No iba a decir eso, pero como quieras.
-¡No! Digo… ¡Ojo, cuidado con el vino!- advirtió Liria. Ángel busco el vinoy comprobó que había estado a punto de tirar las botellas de la bebida. Ángel tomo una botella y le elevo hacia el cielo.
-No importa si yo muero aplastado por el alcohol con vidrio en todas partes, a ti solo te importa el vino.- bromeo Ángel.
-¿Qué?- pregunto Oger.
-A veces pienso que Oger solo finge su sordera…-murmuro Hec a Kij.- ¿Te das cuenta que escucha lo que le conviene?
-Escuche eso.- admitió Oger, mientras Hec ponía los ojos en blanco.
-Que humor tan negro, Gelsu…- observo Kij. Ángel los ignoro, y salió de la habitación, en dirección a la oficina de Jo. La oficina de Jo, había sido la primera habitación que había visto en el orfanato. Tenía una chimenea, el escritorio de Jo, y un escudo de armas con el nombre del Orfanato. Antes de abrir la puerta, desdoblo el papel que había obtenido de Hec.
"Usualmente soy más cuidadoso… ¿Qué es este sentimiento? Me siento tan… solo… tan vacio…"
"-Nos hacen olvidarnos de sentir. Nos prohíben tener sentimientos tontos como el odio, el amor, tristeza, felicidad. Nos convierten en animales, que no sienten, no toman decisiones para ellos, no se preocupan por sus vidas… viven por las demás personas. Nos hacen creer que ese es nuestro objetivo en la vida. Que Dios, si es que creen en él, nos confío habilidades especiales, para que durante toda nuestra vida lucháramos por la justicia… Nos hacen sentir…especiales. Y no, no tenemos objetivo de vida, no tenemos motivo de vida, porque estamos solos. Y siempre los hemos estado, y siempre lo estaremos. No somos nada."
Abrió la carta con gran desesperación, como nunca lo había hecho.
Ángel: Necesito hablar contigo. ¿Podríamos reunirnos el viernes 31 de diciembre, en lugar del miércoles? Espero hayas tenido una linda Navidad.
Venus Christine ©
Y después del leer el mensaje, se sintió aun mas solo. Esperaba algún mensaje más… amoroso.
Se guardo la carta en el bolsillo y entro en la habitación, donde Jo lo esperaba.
-¿De nuevo evitas tus labores? Gelsu, ultima vez que te lo advierto: Tu trabajo de domingo es venir a ayudarme a mí, no a las cocinas con tus amigotes.
Sin embargo, Ángel no escuchaba las palabras de Jo… una nueva posibilidad se le había ocurrido.
Anoche se había dormido llorando. Y al despertar, ni rastro de lo sucedido. La Death Note estaba ahí, sobre su televisor. Pero… no estaba la Shinigami.
"¿Y si…solo fue un sueño?" se atrevió a preguntar. No había visto a Misa Amane en todo el día… ¿Y si solo había sido una pesadilla?
Bien. Prefería creer que todo era una mentira, a aceptar que su padre era…
-Si se te quema ese pedazo de carne, te juro que te mato.- amenazo Toasen, seriamente. El cuchillo de carnicero en su mano acentuaba la realidad de sus palabras. Alexei enarco una ceja escéptica.
-Me gustaría que trataras.- se limito a responder. Levanto su sartén lleno de aceite hirviente, donde freía un pedazo de carne. Con gran agilidad, hizo un movimiento con las manos, logrando que la carne saltara en el aire, diera un par de giros, y cayera a la perfección en el sartén. Toasen abrió los ojos como platos. - Es difícil asesinar a una inadaptada social.
-Y tú debes saberlo muy bien, tienes experiencia matando inadaptados sociales, ¿no?- le espeto Rety, la pelirroja de las hermanas Ri.
-¡Por supuesto! Por eso eres mi próxima víctima.- bromeo Alexei. Tomo un par de pinzas metálicas y saco el pedazo de carne, bien cocido, del sartén. Luego lo coloco sobre un plato de vidrio, donde Rety colocaba una ensalada. Rety la miro con odio.
-¿Inadaptada social? ¿Yo? ¡Tus únicos amigos son el retrasado de Ed y el fortachón de Cuer!- contraataco Rety. Alexei rio tranquilamente.
-Lamento decirte, ellos no son mis amigos. No tengo amigos. Dios mío, ustedes las chicas, siempre tienen el placer de buscar chismes y hacer daño.
-¿Entonces no te consideras una chica, Alexei?
-Cuidado con el cuchillo Rety.- advirtió la peli-dorada. Pero era tarde, una gota de sangre apareció en el dedo de Toasen.
"-Tranquila, niña, no te dolerá.- dijo la enfermera, con una jeringa en la mano. Alexei, pequeña de unos tres años, lucho por evitar que la aguja se le acercara. Odiaba las agujas. - Doctor, ¿podría ayudarme un poco? La niña no deja de moverse.
El doctor, con una sonrisa en el rostro algo macabra, detiene los brazos de porcelana de la niña oji-azul. Aun así, Alexei lucha por alejarse de la aguja.
-¡Aléjate, aléjate!- gritaba la pequeña. "No quiero… no quiero más sangre. Ya me canse de que… de que me usen." Alexei le lanzo una patada al doctor, la cual le llego en el estomago. El hombre la soltó, y llamo a la madre de la chica.
Apenas la enorme mujer, con el mismo tono de cabello dorado, entro al área de cirugía, Alexei se quedo quieta, congelada. Su madre le sujeto las manos, y el doctor los pies. Pero, Alexei no tenía ganas de luchar. Finalmente, la aguja entro en su piel, dejando caer una pálida y brillante gota de sangre."
"Ya vi suficiente sangre en mi vida" pensó Alexei, cerrando los ojos ante el liquido rojizo. Al notarlo, Rety sonrió.
-¿No te gusta la sangre, Alexei?- pregunto Toasen, al notarlo también.
-Eso es algo raro en alguien como tu.- continuo Rety.
"Odio a las mujeres" maldijo mentalmente Alexei. El Monstruito, que había permanecido quieto y callado, le puso una mano en el hombro.
-Vaya. Nunca he podido tener una conversación normal con alguien: en todas me acusan de loca, rara,satánica… Y me pregunto, ¿Por qué?- Alexei volvió su vista a los pedazos de carne cruda. Tomo un pedazo y lo coloco en el sartén.- Se nota que su perdieron su capacidad de insultar… Así son todas las de aquí, tan solo buscan destruirte. Pero no pueden, queridas hermanas. No es mi caso.
-¿Así? ¿Por qué te crees "especial"? ¿O debería decir superior?- pregunto Toasen. Dio media vuelta hacia sus labores, cortar y freír papas, y el cabello negro le cayó a la perfección por la espalda, como si estuviera indicado para verse perfecto.
"Toasen, Toasen… Mm, Sonia Joanne Sedgwick. Nacionalidad: Británica. Habilidades, la de mejor vista, la mejor tiradora de dardos. Toca el clarinete. Debilidades: Amor. No es alguien que necesite mucho que digamos, pero aquí vamos…"
Alexei dejo el nuevo pedazo de carne cocido en otro plato con ensalada, y se dirigió a abrir un nuevo paquete de plástico.
Tomo entre sus manos el paquete, y lo observo atentamente, disimulando su curiosidad ante las chicas. "Extraño. Este paquete ya fue abierto." El plástico que cubría la carne, generalmente era herméticamente cerrado, con el uso del calor, el plástico se pegaba y ajustaba al empaque. Pero…este, especialmente, no estaba completamente pegado, como si… el plástico hubiera sido retirado y colocado de nuevo, tratando de que luciera igual a antes de la operación.
"-¿Tienes lo que te pedí?- pregunto Alexei. La luz de la luna brillaba en lo alto, el cielo con algunas pequeñas nubes. Hec, mirando a la chica con gran odio, busco entre su maleta algo.
Mientras tanto, Alexei sonrió a la otra persona que se encontraba junto a Hec. La persona le lanzo una mirada de odio.
-Perdona por interrumpirlos. ¿La hora de los amantes?- rio la peli-dorada. Ni Hec ni su compañera respondieron, dando a entender que no le veían lo gracioso.
-Alexei, tranquila.- advirtió el Monstruito, siempre tan cauteloso al hablar. Al contrario, Alexei decía todo, o casi todo, lo que pasaba por su cabeza. - Cuida lo que dices.
Alexei no respondió. Hec le tendió una maleta negra y metálica, pero Alexei no la tomo.
-Ábrela. ¿No queremos que sea una bomba, cierta?
Refunfuñando internamente, Hec abrió la maleta. Una computadora portátil quedo a la vista de todos.
-¿Estas loca? ¿Para que necesitas eso?- pregunto la acompañante de Hec. Alexei sonrió.
-Sabes, mejor no preguntes. Vuelve a tu bola, que tengo con que mantenerte callada, ¿no?
-¡Estas…loca!- murmuro Hec, colocándose protectoramente frente a la chica, congelada del miedo. Ante tal reacción, Alexei rio.
-Oh, vamos… no soy un mounstro. Bien, debo darte las gracias Héctor Gómez. Supongo no es necesario repetirte, que si dices algo sobre esta transacción, no dudare en matarla a ella, y al chiquillo llorón que trae dentro. Y también te matare a ti. Buenas noches. Por cierto, yo quiero ser la madrina.
-Con que así conseguiste los aparatos de espionaje, ¿eh?- recordó el Monstruito.
-Mi mejor método: amenazas"
Toasen, era por decirlo de alguna manera, la chica mas "atractiva" del Orfanato Wammy. Siempre usaba maquillaje en el rostro, sutil y ligero. Su cabello siempre estaba peinado, brilloso y sedoso, adornado con moños rosados, que resaltaban su femineidad.
"Ya quisiera yo poder verme como ella." Lamento Alexei. "Bien, después de todo, ellas tienen razón… aunque no lo admita, sigo siendo una chica. Mucho menos femenina que mi hermana mayor, pero al menos lo sigo siendo."
-¿Por qué no dices nada? ¿Te comió la legua tu amigo Freddy Krueger?- bromeo Rety.
-Tienen toda la razón. Soy superior a ustedes. Niñas, no tienen ni idea de la gran capacidad mental que necesitan para ser yo… Toasen… ¿son mi imaginaciones, o te veo más gorda hoy? ¿Has estado comiendo más de lo debido? Después de todo, todos sabemos cuánto te consienten a ti en este lugar.- dijo Alexei, como si estuviera hablando del clima.
Alexei volvió a sus labores culinarias, con la mirada asesina de Toasen clavada en la espalda,pero ahora tenía algo mas en mente. "Alguien abrió la carne. ¿La enveneno? Debe haber una pista por aquí…" Rebusco en el paquete, analizando cada pedazo de carne. Sus ojos azules se fijaron inmediatamente en uno, el tercero.
Ante la vista de alguien normal, el detalle hubiera sido invisible. Pero ante los ojos de Alexei, la pista estaba ahí, llamándole con letreros de neón, susurrándole que ahí estaba lo que buscaba.
Un cabello.
"No es cualquier cabello. Un color especial, castaño, con destellos cobrizos. Ángel Matsuda."
Comenzó a hacer gestos discretos con la mano, hablando en sordomudo. Ni Toasen, ni Rety lo notaron.
Y- L-A- S-H-I-N-I-G-A-M-I
-Ni un rastro de ella. - respondió El Monstruito.
"Extraño. Mis investigaciones me dicen que Ángel debe trabajar los domingos en la mañana, en el despacho de Jo. No acomodando alimentos en las cocinas. Supongo que debía haber estado aquí hace poco… También estuvieron…Kij, Liria, Oger y… y Hec. ¿Qué haría Matsuda en las carnes? ¿Por qué abriría un paquete de carne, solo uno? ¿Envenenado? ¿A quién intentaría matar? Después de lo que se entero anoche… ¿Suicidio? No, simplemente se podría ahorcar, seria más sencillo que envenenar un solo pedazo de carne. ¿Matarme a mí? Pero… ¿Qué ganaría con eso? ¿En verdad quiere matar?"
Alexei se acerco al pedazo de carne y lo olio. El Monstruito la miro atentamente.
"No tiene ningún olor especial. Pero, por seguridad, creo que esta carne se va conmigo. No necesito ninguna muerte aun."
Alexei aparto ese paquete de carne, a un lado. Rety y Toasen la miraron extrañadas.
-¿Qué?
-¿Ya no te gusta la sangre, Vampirito?- exclamo Toasen.
-¿Ya no te gusta la comida latina?- "contraataco" Alexei, distraída.- La carne está podrida.
-Tonta.
-Gorda.
-Antisocial.
-Inmadura.
-¿Inmadura yo? Ya quisieras, querida.
-Por supuesto. ¿Te soy una prueba?
"Los humanos son… tan predecibles. Con esta "discusión" ya se olvido de la carne. Ahora sí. ¿Y si Ángel quisiera que alguien se enterara de que él estuvo en las cocinas? Quizás no he espiado lo suficiente al chico." Alexei miro al Monstruito.
-¡Un mensaje! ¡Un mensaje de "N"! - grito Hec por el jardín del Orfanato. Una gran sonrisa estaba en su rostro. Y la sonrisa se contagiaba a todos los que escuchaban el anuncio.
-¿Un mensaje de "N"?
-¿"N"? ¡Que emoción!
El grito se extendió por todo el Orfanato, igual que la emoción. Después de todo, "N" era el ídolo del lugar.
-La mayoría de nosotros lo conoció.- dijo Kij, admirado.- Alguna vez, "N" fue un niño, igual que nosotros.
Ángel levanto la cabeza, interesado. No sintió la mirada de Alexei en él, la única que no sentía emoción al oír sobre la aparición de "N"
-Hace tiempo que no nos enviaba un mensaje.- recordó Liria, pero todos lo ignoraron.
-No nos envía un mensaje desde… desde que triunfo sobre Kira.- dijo Kij.
Ángel sintió de nuevo que el mundo se detenía, congelado y él era el único que era consciente de ellos. Ahí estaba de nuevo, Kira. El chico se sintió embargado en un extraño sentimiento, que no pudo reconocer.
Del otro lado de la historia, Alexei seguía analizando el extraño caso del cabello en la carne.
"Debo analizar todos los aspectos. Veamos, en ningún momento de la semana, Ángel puede entrar a las cocinas. Sin embargo, encontré un cabello suyo en la carne que comeremos hoy. Hay dos posibilidades principales:
a)Quería que alguien se enterara.
b)No quería que nadie se enterara.
De estas posibilidades, analizare la a), pues es la más… anormal.
a)Quería que alguien se enterara.
¿Por qué querría Ángel Matsuda que alguien se enterara? Si en verdad quisiera hacer pública su relación con las carnes, lo hubiera hecho de un modo más obvio y no de algo tan discretoy casi invisible, imposible de deducir.
Entonces… opción a), eliminada.
a) Quería que alguien se enterara.
b) No quería que nadie se enterara.
Tras haber eliminado la primera opción, solo me queda la segunda. Ángel Matsuda estaba interesado en mantener el secreto.
Por lo tanto, lo que Ángel hacia es algo prohibido por el Orfanato. Hay cientos de reglas en este lugar… pero…Yo, por ejemplo, obligo a Hec a traerme material tecnológico para mi plan. Algo que es prohibido, pero, necesario, pues Hec es el único que tiene contacto con el mundo exterior…
¡Ahí esta! Me faltaba analizar ese lado de la historia… la escena del crimen:
b)No quería que nadie se enterara porque… es algo prohibido.
Kij.
Oger.
Liria.
Hec.
·Hec es la persona que más pudiera realizar algo prohibido, pues es el único camino al exterior.
¿Qué necesitaría Ángel Matsuda del exterior?
·Armas, drogas, alcohol, tecnología…
Debe ser algo pequeño , para meterlo dentro del paquete de carne.
¡Piensa como humana! ¡Vamos!
Imaginare que soy un hombre. Todos los hombres van a querer lo mismo… alcohol o drogas, deportes, amigos y mujeres…
Alcohol- ¡tiene suficiente alcohol aquí!
Drogas- ¿Drogas? ¿Para que necesitara drogas si tiene alcohol? Además… Ángel se cree hijo de Matsuda, un buen policía. ¿Traicionaría de esa manera a su "padre" al enterarse de lo de Light Yagami?
Deportes- ¡Ya tiene videos! Juega todo los domingos.
Amigos- Por Dios, es más social que yo y un amigo no cabe en una caja de plástico.
Mujeres- Misma situación anterior. Pero… pero… ¡Ángel se reúne con una chica los miércoles a medianoche! ¿Podría ser?
Elimino las demás posibilidades. Son drogas o mujeres. Cartas de mujeres… fotos, quizás.
-¿Alexei, que demonios escribes?-pregunto Ed. La chica escondió el cuaderno negro inmediatamente.
-Nada.- respondió, ante la mirada escéptica de todos.
-¿No te emociona el mensaje de "N"? Es la primera vez que lo conocerás.- pregunto Ed. Alexei detecto el mensaje indirecto.
-No me interesa conocerlo. Haga lo que haga, "N" se pasara a mi lado. O morirá.
Estaban en una sala vacía, tan solo un monitor con una gran "N". Todos estaban sentados en el suelo, luchando por quedar más cerca de la pantalla, donde una cámara web estaba en la parte superior.
Ángel estaba junto con sus amigos en la primera fila. No se sentía tan emocionado desde hace mucho tiempo.
El domingo era frio, y parcialmente nublado. Fuertes torbellinos de viento, agitaban las ramas de los arboles, abetos que no mudaban de hojas en invierno.
Jo, Hec y el señor Wallace permanecían de pie, detrás del monitor, con grandes sonrisas en el rostro. Sin embargo, las sonrisa de Hec se veía algo forzada, y no paraba de mirar alternadamente a los huérfanos y a Jo.
-La conexión comienza en 5...- comenzó a contar. Todos corearon los números siguientes.- 4…3…2…1.
-Buenos días, Orfanato Wammy. Soy Near.- dijo una voz, proveniente del monitor. Casi todas las personas en la sala, contuvieron el aliento por un instante, y sus corazones dieron un salto. Liria cerró su computador. La voz era aguda, distorsionada por algún aparato. Pero aun así, se sentía la esencia de la persona.
La voz era una mezcla de antónimos. Era dulce, suavey tranquila, como la de un niño. Pero fría, calculadora y oscura, como la de un detective. Ambas mezclas, juntas de una manera medible, formaban la voz monótona que salía del monitor.
Ángel se quedo congelado un instante. Ahí estaba "N", el gran detective, su ídolo. "N" quien había resuelto demasiados casos de criminales, "N" con una mente increíble, "N" el gran "N"…
""N" quien descubrió la identidad de…Kira. Kira mi… mi…"
Recargada en la pared trasera, con los brazos cruzados, sola y amargada, Alexei trataba de mirar a cualquier otra parte, excepto al monitor que tenía enfrente. Escucho atentamente el saludo de la voz, mirando hacia el suelo. Luego, se sentó, aun recargada contra la pared, rebusco entre sus bolsillos y saco una baraja de cartas, que comenzó a analizar.
"Veamos quien eres, Near."
-¡¡Bienvenido de nuevo al Orfanato Wammy, Near!!- dijo, o más bien grito, Rety, emocionada. Sus hermanas sonreían como muñecas.
-Gracias.- se limito a decir Near, calmado. Algunos soltaron risitas ahogadas.
-¡Near, colega, Barát, amigo mío! ¿Cómo estás?- pregunto alegremente Hec.
-Veo que te interesa resaltar nuestra supuesta amistad, Hec. Es mi imaginación, o solo te interesa llamarme amigo porque estas frente a tus verdaderos amigos.
-Oh, no, por supuesto que no…-tartamudeo Hec, nervioso.
Más risas, mientras Hec se quedaba momentáneamente congelado.
"¿Este es "N"? Es algo grosero" pensó Ángel, pero aun así, no pudo evitar sentirse inferior.
-Near, ¿podrías contarnos como van las cosas por allá?- pregunto el señor Wallace.- Todos anhelábamos noticias tuyas. ¿Cierto, chicos?
Como si fueran niños pequeños, casi todos respondieron con una audible: ¡Sitio! Ángel se sorprendió a si mismo respondiéndole a Near.
-Bien. Pues… no hay nada. No hay investigaciones que resolver. Estados Unidos está en guerra, y la economía está bajando. En las ciudades más pobres, la comida escasea. Terminemos con esto ya, ¿tiene alguno de ustedes alguna pregunta?- pregunto Near. Varias manos se levantaron. - Bien, tu, la pelirroja.
Rety sonrió ampliamente y soltó una risita tonta, coreada por sus hermanas.
-Bueno, Near, nosotras queremos saber cómo se siente ser el mayor detective de todos los tiempos.
Near guardo un momento silencio, antes de responder.
-¿Ser el mayor detective? Te podría responder si lo fuera, pero no lo soy.
Las hermanas Ri soltaron una risita tonta. "¿Y a estas que les pasa?" Después, Zazir codeo a Tasri, la de cabello oscuro, y esta levanto la mano, con las mejillas sonrosadas. Ángel miro a Jo y Wallace, y vio su cara de sorpresa.
-Disculpa, Near, pero… ¿tienes novia?- pregunto Tasri. Todos estallaron en una carcajada.- Solo lo digo porque debes estar muy ocupado.
-Que pregunta tan más inteligente.- murmuro Alexei, pero nadie la escucho. La oji-azul siguió fingiendo que no escuchaba nada y que no le interesaban las palabras del detective.
-Que pregunta tan mas inteligente.- dijo Near, denotando su sarcasmo.- Recuerdo que hace tiempo yo era un niño, como ustedes. Reconozco todos sus rostros… o casi. Hay unos cuantos nuevos.- Ángel, observo atentamente la cámara web.- En la mayoría sigo viendo la misma ignorancia que tenían hace…15 años. No, no tengo novia. ¿Alguna pregunta más?
Ángel observo el rostro del señor Wallace, quien estaba estupefacto. Sus ojos, abiertos de par en par, enormes detrás de sus grandes gafas de mucho aumento. Un leve color rojizo había aparecido en sus mejillas. ¿Vergüenza?
"Bien, si se avergüenza de las preguntas de las hermanas Ri, está en lo correcto."
Las manos que habían estado levantadas hace unos momentos, ahora permanecían escondidas. Ángel se moría por preguntarle tantas cosas a "N", pero no se atrevería… ¿Y si "N" lo consideraba demasiado estúpido?
"Pero…quiero saber cómo venció a Kira… ¿Cómo le hizo? Y como se sintió después de eso… Y porque lo hizo… ¡Y seguro él conoció a mi padre Matsuda!"
-¿No tienen preguntas, chicos?- pregunto Wallace, con los dientes apretados. Nadie respondió.
-Supongo que se le acabaron las preguntas a sus chicos listos, señor Wallace.-dijo Near, con toda naturalidad.- Es una lástima. Entonces, debo retirarme.
-Yo tengo una pregunta.- dijo alguien. Ángel se asombro al notar que era Ed, con sus ojos negros brillando como las estrellas. El señor Wallace sonrió.
-Adelante, Ed.
-¿Qué te motiva a vivir, "N"?- pregunto Ed, con un aire distraído. Jo y Wallace casi se ponen a aplaudir de emoción al oír la pregunta de Ed, como si pensaran: ¡Una pregunta inteligente! ¡Buen chico, Ed, aquí tienes una galletita!
"¿Qué es lo que les pasa a Jo y a Wallace? Es como si quisieran hacernos parecer más… inteligentes." Pensó Ángel, y el corazón se le detuvo un instante, al recordar las palabras de Alexei.
"Nos hacen olvidarnos de sentir. Nos prohíben tener sentimientos tontos como el odio, el amor, tristeza, felicidad. Nos convierten en animales, que no sienten, no toman decisiones para ellos, no se preocupan por sus vidas… viven por las demás personas. Nos hacen creer que ese es nuestro objetivo en la vida. Que Dios, si es que creen en él, nos confío habilidades especiales, para que durante toda nuestra vida lucháramos por la justicia… Nos hacen sentir…especiales. Y no, no tenemos objetivo de vida, no tenemos motivo de vida, porque estamos solos. Y siempre los hemos estado, y siempre lo estaremos. No somos nada."
-¿Qué me motiva a vivir? Vaya, buena pregunta.- dijo "N"- No hay nada que me motive a vivir.
Ángel creyó haber escuchado mal. Fijo su mirada, igual que todos los demás asombrados alumnos, en el monitor.
-¿Qué?- escucho murmurar a Kij, a su lado.
-A algunos les motiva el amor de un ser querido. Pero yo no tengo eso. A otros, les motiva cumplir sus sueños, pero yo ya los cumplí: Soy el sucesor de "L". A algunos más, la venganza, pero soy demasiado cobarde para vengarme de los que me han dado la espalda. Otros viven para hacer daño, otros viven para hacer bien. Yo ya elegí a donde pertenezco. ¿Y ustedes?
Un nuevo ambiente se había desarrollado en el lugar. Cada uno, estaba sumido en sus pensamientos, analizando lo que había dicho "N"
Incluso Alexei, que había fingido desinterés desde el principio, dejo de realizar un castillo de cartas, y se quedo congelada, mirando al suelo.
"¿Qué es lo que me motiva a vivir?" se pregunto Ángel. "Tengo el amor de Venus Christine y ya. ¿Cuál sueño quiero cumplir? ¿Tengo algún sueño para cumplir en vida? No, no tengo nada que quiera lograr a futuro. ¿Venganza? ¿Contra quién? Me vengaría del mundo entero por todo el daño que me ha hecho. Pero… ¿soy tan fuerte como para lograrlo? Debo ser fuerte, debo ser valiente. ¿Soy valiente? Vivo para hacer daño o para hacer bien… ¡No lo sé! ¡No se cual es mi misión aquí! ¿Cuál es mi motivo para vivir? ¿Venus Christine? Sera que…¿aun no pertenezco a ninguna parte?"
"Interesante, "N"" pensó Alexei. Sus labios se curvearon en una sonrisa. "Justo lo que yo también he pensado. Yo ya elegí a donde pertenezco, yo soy el bien, soy la justicia, la igualdad, la salud. Pero soy la venganza también. Y no soy tan cobarde como tu para vengarme de los que me dieron la espalda. Yo, al igual que tu, tengo una meta que cumplir en vida."
-Puedo ver que las cosas en el Orfanato Wammy siguen igual que antes. Aunque los rostros sean diferentes, aunque los años pasen,yo sigo viendo los mismos errores. Veo un reflejo de cada uno de las personas que han pasado por ese orfanato. Veo un reflejo de mi mismo ahí. Un reflejo de "L"… otro de "A", de "BB",de Mello.- continuo "N"- Al verlos así, imagino que todas las historias son un circulo interminable, un ciclo eterno que nunca termina.
-¿En quién vez un reflejo de ti?- se atrevió a preguntar Kij. Su espalda estaba más recta de lo normal, y en esfuerzo inútil, trato de estirar más el cuello.
-En ti no.- respondió "N". Algunos rieron. Ángel le dio una palmada en la espalda a su avergonzado amigo. Alexei, detrás, en el fondo de la habitación, sonrió. - A veces las personas más invisibles son las que tienen un brillo mas… interesante, digamos.
Dicho esto, todos se comenzaron a mirar unos a otros, con miradas observadoras, deseando poder atravesar esa corteza de piel, de su compañero de al lado, y saber cuál era el brillo en su interior.
-A veces las personas más rechazadas, mas odiadas, mas solas, son las que terminan siendo ganadoras. Los que logran resolver el problema, los que logran resolver el acertijo. Quizás no son los más listos, pero son los que no se rinden, aunque el mundo entero les dé la espalda. Esos son las personas con el brillo más interesante, escondido bajo la piel.
-"N" debes terminar la conexión ya, o podrían rastrearte.- advirtió Hec.
"Justo cuando se ponía interesante…" lamento Ángel.
-Lo sé.- respondió Near, con su voz calmada.- Tan solo sería darle a la muerte otra oportunidad de matarme.Hasta pronto, Orfanato Wammy.
Entonces, la gran "N" dibujada en la pantalla, desapareció súbitamente, dejándola repentinamente en negro. El salón estallo en aplausos, ante la sonrisas enormes de Hec, Jo y Wallace.
"Interesante, "N"" admitió Alexei. Luego, se limito a dar un par de palmadas a modo de aplausos, antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo. "Serás un buen rival."
"Ya veo porque "N" es tan respetado aquí… es su símbolo del Bien. Ojala algún día yo pudiera ser su sucesor." Pensó Ángel, aplaudiendo junto con los demás. "Es alguien…digno de admirarse" Se puso de pie, dispuesto a salir al jardín, a jugar su acostumbrado partido de americano de los domingos.
El sol, que había logrado salir de debajo de las nubes, le encandilo los ojos, cegándolo por unos segundos. Al poder definir su vista de nuevo, el corazón le dio un paro al ver una figura negra, flotando, en el cielo:
Misa Amane.
-Alexei, ¿vienes?- pregunto Ed. La chica negó con la cabeza, mientras, entretenida construía un castillo de cartas, en la sala donde antes todos en el Orfanato habían estado reunidos, escuchando el mensaje de "N" Ed se encogió de los hombros y salió de la habitación, dejando a Alexei sola.
-¿No te molesta estar siempre sola?- pregunto el Monstruito. Alexei negó discretamente con la cabeza, un gesto casi imperceptible. Siguió construyendo su castillo de cartas, que casi alcanzaba medio metro de altura. Era una construcción complicada, llena de torrecillas, colocadas cuidadosamente, alrededor de una torre principal. -Sabes que yo siempre estaré contigo.
Alexei no respondió. Siguió concentrada en su trabajo. El Monstruito cargaba con su cuaderno negro con un listón rojo.
Un reloj lejano, ubicado en la torrecilla de la campana-la cual daba campanadas cada hora- daba su sonoro tic-tac. "El tiempo pasa más rápido cada segundo."
-Se va a caer.- dijo una voz, pero no era la del Monstruito. Una voz aguda, fría y cálida. Alexei, tranquilamente, miro el monitor que unos segundos antes había estado en negro. Una gran "N" estaba en ella.
N
-Buenos días, señor Monitor- saludo la chica, tranquilamente, serena.
-¿Señor Monitor?- cuestiono "N".
-Usualmente se saluda primero antes de lanzar el comentario ofensivo y con motivo de bajar la autoestima del receptor. Táctica esencial de modales.
-Buenos días… em… ¿tu nombre?- pregunto Near.
-También es de modales dar tu nombre primero.- insistió la chica. Con cuidado puso una carta en su castillo, y la construcción se tambaleo peligrosamente.
-Ya lo sabes. Soy Near.- respondió, monótono,"N"
-Para tal caso, soy Alexei.
-Se va a caer.- insistió Near. Alexei supo a que se refería.
-No lo hará.- dijo la chica con seguridad.
-Alexei…-interrumpió el Monstruito, mirando por una ventana. La chica lo ignoro.
-¿Qué te hace estar tan segura?-pregunto Near.
-¿Qué te hace preguntarme eso?- contraataco Alexei.
-Buen punto.
Alexei guardo silencio, mientras continuaba con su construcción. Esta daba de repente ansias de tambalearse y caer, destruida. Pero finalmente, no caía.
-Estoy segura que no lo hará. Deberás confiar en mi intuición, "N".- dijo después de unos cuantos minutos de silencio.
-Alexei.-insistió el Monstruito. Volvió a ser ignorado.
-Veamos que tan buena es tu intuición.- dijo Near. Guardo silencio unos segundos, antes de decir.- Si no logras resolver el problema, si no logras resolver el acertijo, solo eres otro perdedor.
Alexei miro el monitor.
-¿Y si logras resolver el problema?
-¿Perdón?
-¿Y si logras resolver el acertijo? ¿Qué te queda? Tan solo recuerdos para toda tu vida. Pero si eres un perdedor, puedes luchar por vencer ese problema y ese acertijo… Así tendrías algo que hacer por toda tu vida, un motivo que te motive a seguir viviendo. Y finalmente, serás el ganador. No se tu, pero prefiero tener un motivo.
-Hum.- se limito a decir Near, analizante y frio."Ahí tienes Near… un poco de tu propia medicina. Veremos quién es mejor."- ¿Esa es tu frase de vida?
-¿Perdón?
-¿Cuál frase hace que te guíes en vida?- pregunto Near. Alexei se congelo por un mini segundo. "¿Frase?"
"-Cuando logres evitar que alguien muera, serás tan fuerte como Dios mismo. Mientras tanto, eres una debilucha"
"Si le digo esa frase…seguro me creerá loca. Podría comentarle algo a Wallace y ahí Hec soltaría la sopa. Pero… ¿Qué otra mentira le podía contar?"
-No tengo frase de vida. Simplemente…dejo que la vida me…me de sus frases.- tartamudeo.- ¿Esa es la tuya?- pregunto, cambiando rápidamente de tema.
-¡Alexei!-insistió el Monstruito. Ignorado.
-Supongo.- respondió Near.- Así que no tienes frase…
-Ya termine. Te dije que no caería.- interrumpió Alexei, Poniéndose de pie. Un castillo de cartas, elaborado y complicado, de un metro de altura, estaba listo.
-Efectivamente, esta prueba me autoriza que puedo confiar plenamente en tu intuición. Buen trabajo.- admitió Near. Alexei se recargo contra la pared, admirando su trabajo.
-Si… Buen trabajo.
-¡Alexei! ¡Alexei!- llamo el Monstruito. Fue ignorado nuevamente.
-¿Por qué no sales con tus compañeros?- pregunto "N". Alexei se encogió de los hombros.
-Ellos y yo somos diferentes. Tenemos diferentes su...
-Sueños.- completo "N".-Interesante. ¿Cuáles son los tuyos?
-Es lo mismo que yo me pregunto.
Comenzaba a atardecer y pequeños rayos rojizos entraban en la sala, coloreando todo a su paso de un rojo sangre.
-¡Alexei, mira por la ventana!- insistió el Monstruito.
-¿Qué te hizo volver a conectarte, "N"?- pregunto Alexei, ignorando al Monstruito. "¡Monstruito inútil! ¿No puedes esperar a que termine de investigar? ¿Qué hizo a "N" volver a conectarse, si sabe que lo pueden rastrear?"
-No lo sé.- respondió "N"- ¿Qué crees que me hizo volver a hacerlo?
"De nuevo, preguntas peligrosas."
-No lo sé. Ni siquiera sé si eres el verdadero "N", así que no puedo confiarte algo así.
-Todos en el Orfanato han cambiado. No son los mismo de antes, especialmente las hermanas Ri. ¿Qué les sucede?- pregunto "N". Alexei supuso que estaba hablando retóricamente, pero aun así respondió.
-Simple: Están locas.- dijo la peli-dorada. Del otro lado del monitor, Near rio un segundo.
-¿Y tú no?
-¿Crees que estoy loca?
-Definitivamente.
-Lo tomare como un halago. Gracias.
Silencio.
-¡Alexei! ¡La shinigami de Ángel ha vuelto, por favor, mira la ventana!- dijo el Monstruito. El corazón de Alexei se detuvo en seco. De reojo, miro por la ventana. Vio a Ángel y a todos los huérfanos jugando. Pero, en medio del jardín, flotando, estaba Misa Amane, la shinigami de Ángel.
"¡Maldita sea!"
-Debo irme. Debo estar en mi habitación antes del anochecer.- improviso rápidamente Alexei.
-Eso es un poco de cuento de hadas, definitivamente.
-"Tu irás al baile, pero con una condición: cuando el reloj del Palacio dé las doce campanadas, tendrás que volver enseguida porque el hechizo se acabará"- recito Alexei, dispuesta a salir. Dejo su castillo de cartas quieto.
-La Cenicienta.- adivino Near.- No creí que te gustaran los cuentos de hadas.
"¿Cuento de hadas? Si supieras lo que en verdad corre en mi sangre, eso tendría más sentido"
-Sí, usualmente leo Frankenstein, pero la Cenicienta es un clásico.- "Y el favorito de mi familia…"
-Fue un gusto hablar contigo.
-Lo mismo digo.- respondió Alexei. "Fue la conversación mas normal que he tenido en toda mi vida."- Hasta…
-Pronto.- completo Near. La "N" desapareció del monitor.
-¡¡¡¿¿¿Por qué no me avisas de eso antes, Idiota!!!???- se quejo Alexei, abriendo la puerta. El Monstruito no respondió, solo puso los ojos en blanco.
"Vaya, Near… Interesante. Tan solo crees que fue una conversación normal, con una huérfana normal… pero, pero no tienes la mínima idea de lo que equivocado que estas… Seguro ahora crees que soy una pequeña inocente, pero aunque seas un gran rival mental y de mis mismas ideas, no durare en matarte si es necesario. Qué bueno que no tengas miedo a morir, porque te juro que lo harás muy pronto. Te matare con mis propias manos si es necesario. Te matare."
-Ángel. Necesito que me escuches, por favor.- dijo Misa, apenas vio entrar a Ángel en su habitación, sudado y oloroso por el reciente ejercicio físico.- Necesito al menos explicártelo, antes de que te vuelvas mayor de edad… ¡Por favor, por favor, por favor!
Ángel se tiro en la cama, cansado. Cerró los ojos y dijo.
-Bien, Misa. Cuéntamelo todo. Y esta vez,quiero la verdad.
Regla 9
-Si la hora de la muerte es escrita antes de 40 segundos después de escribir que la causa de la muerte sea un ataque al corazón, la hora de la muerte puede ser manipulada, y el tiempo empezara a contar a partir de los 40 segundos después de escribir el nombre
(N/A) Saludos.
Bien, siento que es mi deber avisarles, que no subestimen este capítulo, que aparentemente no tiene nada importante…Su importancia aumenta a futuro.
Además claro, que entra mi personaje favorito: Near.
Ahora, quiero también especificar ciertos detalles:
Díganme…¿notaron que Alexei puede ver la shinigami de Ángel?