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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 8

Capitulo 8

Padre

Sábado 25 Diciembre 2029

Ángel tamborileo los dedos, mientras miraba a Zazir, la chica rubia de las Hermanas Ri. Las tres hermanas rieron, y Zazir se sonrojo antes de volver a meter la cabeza en su libro de matemáticas.

Era viernes 25 de diciembre, y estaban descansando de las clases en la biblioteca. Liria, con su computador, y Ángel, mirando a las trillizas… pero aunque las miraba, no las veía… su mente estaba en otra parte.El papel rosado no había aparecido por ninguna parte… y el cuaderno raro se mantenía dentro de la funda de su almohada, en su habitación, con llave.

"Quizás solo exagero… pero ni siquiera tuve tiempo de abrir el cuaderno" razonó el muchacho. Por algún motivo, deseaba con toda su alma, podervolver a su cuarto y analizar el cuaderno.

-¿No te basta con lo que hiciste ayer?-le pregunto Liria, al escuchar las risitas tontas de las trillizas.

-¿Qué?- pregunto Ángel, distraído.

-¿¡Que?!- cuestiono Liria, con aire de ofendido. Cerró su computadora de un golpe fuerte, y observo a Ángel con sus ojos de puerquito. Aspiro una gran bocanada de aire por su ganchuda nariz, y le dijo, en voz baja, casi inaudible. -¡Tu… tu besaste a Zazir!

-¿Y?- pregunto Ángel con indiferencia.

-¿¡Y?!- gruño Liria, aun murmurando, como si fuera la revelación de donde estaba el Santo Grial.- Te diré, a) Está prohibido, son las reglas. Nada de amor aquí. b) ¡Tú tienes novia! Aunque esta contra las reglas… y c) ¡Estabas borracho! ¿No te parece suficiente?

-Oh, vamos, Liria, drama queen, ¿acaso nunca has besado a una chica?- bromeo Ángel… Sin embargo, Liria bajo la vista y no dijo nada. Ángel soltó una carcajada, que llamo la atención de las hermanas Ri. -¿Es enserio?- siguió riendo.

Liria, quien tenía las orejas rojas de vergüenza y humillación, dijo, en un afán de tratar de recoger lo poco que quedaba de su dignidad frente al joven Matsuda.

-Que no haya besado a nadie, no significa que…

-Hola, Gelsu…- dijo una voz femenina. Por un momento, Ángel creyó que era Alexei… pero se desilusionó al ver que era Zazir, la rubia de las hermanas Ri, con las mejillas sonrojadas y una enorme sonrisa.

Unos cuantos minutos después, como respondiendo a sus pensamientos, Alexei llego sola a la biblioteca. Tenía un gran capital de libros en los brazos.

"¿Alexei? ¿Sola?"

Mientras Zazir parloteaba alegremente a su lado, y Liria permanecía con el ceño fruncido, de nuevo en el computador, Ángel no pudo evitar fijando su mirada en la chica de ojos azules…

Ángel no sabía qué era lo atractivo en ella, pero algo tenía que atraía a todos, sin excepciones. No es que fuera una chica muy especial, o exótica, con un color rarísimo de ojos o cabello. De hecho, Ángel sabía que había niñas más bonitas que ella… Pero algo en Alexei, quizás su seriedad, su indiferencia, su rareza… lo que fuera, que la hacía diferente. Y aunque no fuera tan popular en el Orfanato como Ángel, siempre llamaba la atención.

Alexei, casi como si lo hiciera a propósito, se sentó sin darse cuenta frente a Ángel, en una mesa arrinconada. Entonces, se puso a leer de un cuaderno negro con un listón rojo, mientras que con una mano giraba un mechón de su cabello.

-… Y bueno, Toasen me dio una caja llena de pastelillos… según ella, Jo se las regalo por su Navidad, pero no veo porque le regalaría algo a la del promedio más bajo, y a nosotros no, bueno…

-Hablas mucho.- dijo, impulsivamente Ángel, mientras miraba de reojo a un reloj grande sobre la puerta. Zazir se cayó inmediatamente, ruborizada. Tan solo duro unos segundos de silencio, cuando ella comenzó a hablar de nuevo. Liria, rebusco en los pantalones de sus bolsillos y saco unos audífonos, se los coloco rápidamente en las orejas y los conecto en su computador. Al momento, se podía escuchar una sinfonía rocker de los 90`s a todo volumen, capaz de romper los tímpano del usuario de los audífonos.

Incomodo, Ángel checo la hora… aun cinco minutos para volver a clases. Se rasco la cabeza, aturdido por la vocecilla aguda y marcada de Zazir. Sus oídos captaron una risita a lo lejos.

"¿En qué me he metido? Esta chica habla más que un político…"

-Cuando era más niña, recuerdo que aquí siempre nos daban la comida que queríamos…

-Oye, ¿y tus hermanas?

-Oh, ¡no lo sé!- rio nerviosamente la rubia. -Supongo que están estudiando matemáticas, ¡son tan anticuadas!

-Oye…- tentó Ángel.

-¿Si, Gelsu?

-Quizás deberías ir a buscarlas.

-¿Por qué?

Otra risa se escucho en una esquina arrinconada. Ángel miro profundamente a Alexei, quien "fingía" dibujar en el cuaderno y luego, observo atentamente a Zazir.

-Porque…porque si, solo vete.- le soltó.

"En verdad estaba ebrio ayer como para haber besado a esta loca…"

Zazir se quedo un momento congelada, pero después sonrió y se salió tranquilamente de la habitación, como si no le molestará en absoluto la humillación que acababa de pasar.

-¿Por fin se fue?- pregunto Liria, quitándose los audífonos. Ángel asintió. La biblioteca estaba sola, solo Liria, Alexei y él.- Eso es… cool. Zazir habla tanto como… Wenky de Pedro Pandero.

-Wendy de Peter Pan, Liria.

Alexei levanto la vista un instante, recogió sus libros, se puso de pie, y haciendo el mayor ruido posible con los pies al pisar con sus zapatillas de tela, salió de la habitación.

"Hay algo diferente en ella hoy."


-¿Y bien?- pregunto Ed. Cuer observo atentamente, sin decir nada, asombrado por estar en un lugar tan increíble como ese.

-Ya lo tiene.- respondió Alexei. Coloco en el suelo helado su cuaderno negro y lo abrió. Una hoja entera estaba lleno de una conversación por escrito.

No aparecen sus años de vida… La extraña "tarjeta navideña" no tiene rastros humanos. Ángel cerró su habitación con llave, por primera vez desde que llego. Tan solo nos queda esperar al Shinigami.


Ángel nunca había sentido tanto deseo de regresar a su habitación.

Resultaba extraño como ciertos objetos atraían a ciertas personas.Una brillo labial de buena marca atraería a cualquier fashion lover, mientras que una película ganadora de el galardono de los Oscares, atraería a un coleccionista. Un pincel a los pintores, una pluma a los escritores, una pelota y un guante a los beisbolistas. De alguna manera, el objeto se relaciona con su pasatiempo más querido.

Pues Ángel sentía una atracción al misterioso cuaderno. Lo abrió apenas se aseguro de que nadie hubiera entrado a su habitación.

Reglas de la Death Note.

©El nombre del humano que sea escrito en este cuaderno morirá

©Este cuaderno no hará efecto si el propietario no tiene en mente la cara de la persona a la que va a matar mientras escribe el nombre. De este modo, la gente con el mismo nombre no se verá afectada.

©Una vez escrito el nombre, si la causa de la muerte es escrita en los 40 segundos siguientes, esa muerte ocurrirá

©Si no se especifica la causa de la muerte, la persona morirá de un ataque cardiaco

©Después de escribir la causa de la muerte, los detalles de la muerte deberán ser escritos en los próximos 6 minutos y 40 segundos

"¿Un cuaderno capaz de asesinar con un nombre y una cara? No había visto algo tan macabro en años…Debe ser una estúpida broma… Parece escrito por una niña loca y gótica."

Paso la yema de su dedo índice derecho por la escritura, mientras que respiraba profundamente. Se miro el dedo y observo una minúscula mancha negra. Se llevo el dedo a la nariz y aspiro… era tinta fresca.

"Esto es…extraño."

Fijo la mirada en los corazoncitos que adornaban todo el cuaderno… En verdad, estos no cuadraban en el cuadernillo… era como Madonna en un festival Country. Realmente, no encajaba.

Una sensación de humillación lo embargo, recordándole sus primeros días en el Orfanato Wammy, cuando se sentía solo y abandonado, decepcionado de vivir como vivía… Las heridas que había logrado cerrar, el odio que había logrado dominar, volvieron a él…

Escucho el sonido de la campana, indicándoles la hora de volver a clases. Dejo el cuaderno abierto, sobre la cama, y salió de la habitación.

No se dio cuenta que un par de ojos lo observaban en un rincón.


Sola y Patética Alexei

Sola en Noche Buena, sola en Navidad

Tienes una vida, realmente antisocial

Kij soltó una carcajada ante la cancioncilla de Ángel. Atardecía en el Orfanato y todos regresaban a sus habitaciones.

Me dijeron que tu mamá

Era en realidad un animal

Y que fuiste en realidad

Un gas abdominal

-Chicos, hermanos… déjenla.- trato de defender Liria, con voz temblorosa, cargando su computador entre las manos, como si fuera un bebé Los últimos rayos rojizos de sol le hacían entrecerrar los ojos.Los otros dos chicos lo ignoraron.

Me mantengo a distancia

Me das alta repugnancia

Eres fea, eres rancia

Había sido la gota que había derramado el vaso. Desde que Ángel había obtenido confianza en sus compañeros, no temía en burlarse de Alexei, siempre que fueran en grupo, como un bravucones bullying, y que no estuvieran los "guardaespaldas"de la chica.

Alexei se detuvo en seco, y dio media vuelta, forzando una sonrisa en el rostro huesudo.

-¡Ohhh! ¡Cuidado, Gelsu, ya viene!- bromeo Kij.

-¡No le hagan nada!- previno un asustado Liria. Su tez morena palideció instantáneamente. Pero Alexei ya se había colocado frente a los tres chicos, dos de ellos, esforzándose por contener la risa.

-¿Te parece divertido?- le dijo la peli-dorada agresivamente a Kij. Ángel respondió por él.

-Mucho. ¿Te gusta como canto?

-¡Por supuesto! Eres tan estúpido, tan idiota como para encajar aquí, que necesitas hacer algo mediocre con tu vida.Así que, mejor lárgate de aquí, pues no perteneces al Orfanato.

-¿Qué no pertenezco aquí? ¿Huelo a celos? ¿Kij, recuerdas quienes son las 3 calificaciones más altas?- pregunto ingenuamente Ángel.

-Todos nosotros excepto el idiota-robot-con-nombre-de-niña de Liria-. Liria bajo la cabeza, avergonzado. Un leve gesto de rubor apareció en su cara.

-Alexei, la que no pertenece aquí, eres tu.- dijo Ángel, orgulloso de sus calificaciones.- La antisocial que se queda en la biblioteca los domingos, armando castillos de cartas.

Para su sorpresa, Alexei soltó una carcajada. Con un paso decidido se acerco más a los chicos.

-Hermanos…- tartamudeo Liria. Alexei lo miro y él callo inmediatamente.

Mientras tanto, Ángel y Kij analizaban los cerca que estaba Alexei de ellos… nunca la habían visto tan cerca. Podían contarle las pecas en la nariz, observar sus huesudos pómulos… Ya no era una niña, definitivamente. Parecía muy sola. Pero a tal cercanía, parecía mucho más obvio que no era humana.

-¿Están seguros que no pertenezco aquí?- les murmuro, con gran odio.

-Vuelve a tu jaula, mounstro… ¿Te he dicho que tu madre se ganaba la vida en las esquinas de Francia? Dicen que ser mujerzuela es hereditario…

-Muérete.

-¡Oh! Un insulto muy grande para una niña, débil y de tu tamaño, que no trae al retrasado mental y al fortachón sin cerebro para protegerla.- dijo Ángel, recalcando la ausencia de Ed y Cuer, y la baja estatura de Alexei.

-Yaaaaa…soooon… dooos…miiilloooneeees…deeeee…eeeeestreeeellaaaas….- coreo Kij, imitando un tono grave y lento, exagerando la voz de Ed.

-Kij, Cuer…-trato de interrumpir Liria. Ángel lo callo con un gesto de la mano.

-Veo que después de 4 años de tratar de humillarme se te acabaron los insultos, ¿no, Gelsu? También veo que te conseguiste un gato que te alabara como idiota… Creí que tu familia era más digna, Kij. Muéranse.- les espeto antes de darse media vuelta y tratar de huir con paso rápido.

-¡Eh, eh, eh! ¿A dónde crees que vas? -dijo Kij, siguiéndola.

-¡No, hermanos! ¡No hagan nada malo!-grito Liria, al ver como Ángel y Kij seguían a la chica.

Kij adelanto a Alexei, e hizo que tropezara al meterle el pie. La chica cayó al suelo con un ruido sordo, pero trato de enderezarse. Al ponerse de pie, tambaleo y sus rodillas se doblaron. Entonces, Ángel observo que tenia la rodilla derecha sangrando gravemente.

-¡Gelsu! ¡Gelsu! ¿Qué hiciste?- grito Liria.

-¡Cállate, Liria!- rugió Kij.

"Quizás Kij exagero esta vez…" dijo, pensativo Ángel, sin poder dejar de mirar la rodilla sangrante de Alexei… su sangre era Oscura , quizás demasiado. Alexei se puso una mano en la rodilla, al notar la mirada de Ángel y trato de ponerse de pie.

-¡No me toques!- murmuro cuando Ángel hizo un ademan de ayudarla. Kij y Ángel se miraron significativamente.- Escuchen muy bien, ambos, pero especialmente tu, Gelsu… No se atrevan a volver a insultarme o la pagarán muy caro. - Ángel la miro a los ojos, ante tal amenaza, que salidos de sus labios, podía parecer graciosa como una obra de drama-comedia, o tan macabra como un ataque terrorista.

Yo puedo hacerte mucho daño, Ángel Matsuda… Puedo matarte.

Las tétricas palabras resonaron en la cabeza del muchacho, sin embargo, nadie había dicho absolutamente nada. Una ráfaga de viento le movió el cabello.

-¿Qué…ir…que?- tartamudeó Ángel.

-¿Qué?- respondió Kij.

Él no escucha lo mismo, Ángel.

-¡Cállate!- le soltó Ángel a Alexei. Liria y Kij estaban impresionados.

-¿Disculpa?- dijo Alexei, en un tono indiferente. Ángel siguió observando la mirada dura de ella.

¿Te doy miedo… perdedor?

-¡No finjas! ¡Eres…eres una loca! ¡Te voy a…!- Ángel preparo un puño.

-¡Nooo!- grito Liria.

Justo en ese instante, una mano se coloco en el hombro de Ángel. Este creyó que era Liria, y a punto estuvo de quitársela de un puñetazo… pero una voz lo hizo detenerse.

-Creo que es suficiente.- dijo Cuer. Ed estaba detrás de él, mirando atentamente la rodilla sangrante de Alexei.- Vámonos.

Alexei se alejo tambaleante, seguida por Cuer y Ed. Ni Kij, ni Ángel se sintieron capaces de interrumpirlos y no dijeron nada hasta verlos desaparecer.

-¿Qué...?- comenzó Kij. Pero la mirada que le lanzo Ángel, lo hizo callar inmediatamente.

-Hermanos, Ángel, en verdad… exageraste esta vez. No es correcto tratar así a las personas, y menos a una mujer…

-Pues si tanto te importa, la hubieras defendido. ¿Crees poder ser mejor que yo?

Liria dejo sus ojos oscuros mirando al suelo.


-¡Alexei, cállate ya!- advirtió de malhumor Cuer, al escuchar la carcajada de la chica.- ¡No es nada gracioso! Primeramente, te pusiste en peligro. En segundo, exageraste con las ofensas, ¡te iba a golpear! Y en tercero, Dios, Alexandra, ¿¡como se te ocurre usar ese poder en él?! No eres estúpida y lo sabes, entonces, ¿Por qué demonios haces tantas idioteces?

-Creo que alguien esta de malhumooor- canturreo Alexei.- Por favor, Cuer, eres un gran exagerado. Solo me divertía un poco, ¿algún problema con eso?

-¡Pusiste en peligro nuestro plan! A veces eres tan… ¡inmadura!

-Cuer, por Dios, tengo 16 años, debo ser inmadura. Pero… ¡fue divertidísimo! ¿Cierto, Ed?- pregunto, con otra carcajada.

-A mi no me metas…- dijo Ed, mientrasmovía los pies por el frio, lo que ocasionaba unos extraños saltitos, que ocasionaron mas risa en Alexei.

-¿Qué te sucede, Ed? ¿Se te subieron las hormigas?- bromeo, ocasionando una risa en Ed que él trato de contener.

-Alexei… ¿lo de la herida fue intencional? Esta sangrando mucho… Y por cierto, ¿Dónde está tu perrito?- dijo Cuer, interrumpiendo.

-Mm… no fue intencional, me tropecé de verdad. Y ni idea donde quedo el Monstruito…hace un momento estaba aquí.Seguro fue por unas manzanas. Fue una suerte plantar un árbol de manzanas… ¡Yummi! - Cuer puso los ojos en blanco.

-No puedo creer que acepte seguir el plan de una niña inmadura e impulsiva…- murmuro Cuer.

-Oh, Cuer… ¿te parece inmaduro e impulsivo todo lo que logrado? En un solo año de vida he vivido mucho más que tu. Y mientras a mi no se me ocurra jugar a la Hora de Té con lindos peluches rosados, vestir a Ed de príncipe encantador y pintarlo de azul, por eso del príncipe azul, vestirte a ti de mi hermosa hermana mayor, que es preciosa y encantadora - y estará enamorada del príncipe azul, donde El Monstruito será la hada madrina, vestido de hermosas telas rosas con brillitos- y yo sea una princesa femenina, encantadora y muy dulce, por no mencionar que seré hippie y gótica al mismo tiempo, mis ojos serán de color plateado, pero combinaran con mis vestidos y seré muy cortejada entre los hombres… creo que las cosas estarán bien.

Los chicos guardaron un momento de silencio, que Ed rompió después de un rato.

-Yo no quiero besar a Cuer, le apesta la boca.-Alexei rio, Cuer permaneció quieto.- Pero se vería muy atractivo vestido de princesa. Y el azul combina con mis ojos, pero el estilo fashion gótico-hippieno resalta tus ojos, Alexei.

Ed y Alexei soltaron otra carcajada, a la cual Cuer se unió después, a pesar de sus grandes esfuerzos. Sabía que era imposible no reírse con ese par.

-Y ahora… debemos llevarte a la enfermería, Alexei.- anuncio Cuer, las mejillas le dolían por haber reído… hace tiempo que nadie lo hacía.- Seria decepcionante que murieras por esa cortada.

-Oh, no, no, no… No iré a la enfermería, ni en tus sueños.- dijo seriamente Alexei, de extraña manera bipolar. Además de la muerte y Ángel Matsuda, odiaba las enfermerías, los hospitales, las medicinas.- Ni se te ocurra.


Agotado, lanzo su chaqueta blanca al suelo, apenas entro a la habitación, fría. La ventana, abierta, dejando entrar de nuevo, un aire congelante. Suspiro, y un vaporcito salió de su boca.

Comprobó por su ventana, haciendo a un lado la rama del manzano, que el cielo del atardecer se estaba nublando. Seguramente, pronto nevaría.

Se tiro en la cama, no antes sin lanzar la Death Note, que había permanecido justo donde la había dejado, hacia una rincón de la habitación.

Estaba muy cansado. Aun su cabeza daba vueltas…se prometió no volver a beber de esa manera de nuevo.

Se estremeció al recordar la tétrica voz de Alexei en su cabeza, cerró los ojos, dispuesto a descansar un poco.

"Esta loca… está verdaderamente loca."

Recordó entonces, el rostro de Alexei, delgado y pálido, a especian de las pecas. Recordó lo que llevaba ese día en el cabello- una pluma negra de algún pájaro- y trato de recordar la ropa que llevaba puesta…

Su mente se desvió a Venus Christine, su novia. Pero al comparar cual de las dos, Alexei y Venus, era más bonita, Ángel considero muchísimas veces a la primera, antes de decidir que la más atractiva era Venus.

Entonces, se acordó de Zazir, y de su inminente contagio amoroso. "En verdad, no volveré a beber así, o terminare besando a Liria… Eww."

Comenzó a pensar en el cuaderno, lo estúpido que había sido al creer que era algo peligroso. Seguro había sido una broma de Kij, o Alexei, en su mayor caso.

Se dio cuenta de algo… al lanzar la Death Note… ¿había sonado al caer?

Abrió los ojos de golpe.

-Hola.

Trato de gritar, pero "algo" ya le había tapado la boca, con una mano hecha de huesos amarillentos. Ángel observo con terror la "cosa" que tenía enfrente.

No era humano, definitivamente. Pero entonces, ¿Qué era? Era un esqueleto. Su cuerpo de huesos lo cubría una gran capa negra, bajo la cual de alcanzaba a ver un vestido rojo. En el cuello, tenía varios collares plateados, de corazones y letras "K"… Su cabeza, era una calavera. Y una larga melena rubia le caía por la espalda, hasta el suelo. En la mano derecha, tenía la Death Note.

Ángel trato de quitarse la mano de la "cosa" pero la mano no se movió, por más que forcejeara.

-¡Eres guapísimo!- le dijo la "cosa", sin quitarle la mano de la boca. Ángel levanto una mano, convertida en puño, y golpeo a la "cosa"…Sin embargo su mano, no le hizo daño… increíblemente, como si fuera un fantasma, atravesó a la criatura. - Pero… te pareces mas a Light. Además, tu padre siempre fue un fracasado en la policía, pero ¡era un excelente representante artístico! Ahora, te voy a quitar la mano cuando cuente 10, ¿ok? ¡Y no vas a gritar, precioso! ¿Listo? 1…2…3…5…7…8…9…y… ¡10! (N/A el conteo incorrecto es intencional ;D )

Al llegar la diez, la "cosa" le quito la mano rápidamente, Ángel soltó una palabrota, se puso de pie de un salto y se alejo lo mas que pudo de esa cosa. Se recargo en la pared, atento a cualquier intento de asesinato por parte de la criatura.

-¡Oye, no escandalices! Sé que no estoy tan guapa como antes, pero al menos no estoy gorda y con celulitis. ¡Las ventajas de ser una shinigami!- dijo la criatura, con una risita.

-¡¿Un…Una…shi…shinigami?!

-Si, una shinigami, yo acabo con la vida de las personas, decido cuando deben morir, como deben morir, algunas personas nos llaman Dioses de la Muerte, pero tú puedes llamarme Misa.

-¿Mi…Misa?- tartamudeo el chico.

-¡Si, Misa! Misa Amane, modelo profesional.- Misa se señalo a sí misma con orgullo.

-¿Mi…Misa A…Amane?

-¿Eres tartamudo o qué?

La shinigami, con un aire ofendido, comenzó a pasearse por la habitación, mientras Ángel permanecía congelado.

-Eres… ¿real?- se atrevió a preguntar. La shinigami lo ignoro.- Te hablo.

-¡Oh! ¿Ahora si me hablas, no? ¡Solo me hablas cuando me necesitas! Siempre es lo mismo contigo.

-¡Te acabo de conocer!

-Y ya estas enamorada de mi, ¿no? Temo que no podemos ser algo mas que…

-¡Soy un hombre, no una chica!

-¿¡Me estás diciendo homosexual?!

-¡Tu empezaste!

-¡Oh, además eres machista!- la shinigami le dio la espalda.

-Escúchame bien…- Misa permaneció de espaldas.- Lo siento, ¿de acuerdo?

-¿Tienes novia?- pregunto Misa, sin voltear aun.

-¿Por qué me preguntas eso?- pregunto Ángel, extrañado.

-Porque si eres tan malo dando disculpas, si yo fuera tu novia ya te hubiera dejado.

-…

-¿Qué? ¿Acaso no entiendes la "sicojania" femenina?- (N/A El error ortográfico es intencional también) Dijo Misa, como si fuera lo más obvio del mundo.

-¿La que?- Ángel recapacitó- escucha, quiero saber qué demonios estás haciendo aquí. Y quiero la verdad.

-¡Que dulce eres! Mira, soy Misa Amane, Shinigami de oficio, y te regale esta mañana mi Death Note, el cual te lo di por una razón que te explicare a continuación, si dejas de interrumpirme, ¿de acuerdo?

Ángel trago saliva, asintió y dio un paso temeroso enfrente, dispuesto a tener una conversación normal.

-De acuerdo.


"Joanne Angelique Peterson. Nacionalidad, Británica.Habilidades, buena percepción. Debilidades, el secreto que aun vive en su vientre… Aquí vamos"

-¿Cómo te hiciste esa herida, niña?- pregunto Jo, subiéndole el pantalón blanco, manchado de sangre, hasta la rodilla. Una herida profunda quedo a la vista.

-Tropecé y había un clavo, supongo.

-Supones.- Jo busco en el botiquín un algodón, y una botella transparente de alcohol, y otra igual con una liquido amarillento. Comenzó a poner el alcohol en el algodón, mientras decía con una mirada severa.- Te va a doler… quizás así aprendas a ser más cuidadosa para la próxima.

"Que mujer tan mas dulce", pensó Alexei, mientras Jo acercaba el algodón a su rodilla. "Me recuerda a mi madre…"

-Atenta.- dijo Jo, antes de que el algodón rozara la piel de la muchacha. Al contacto, Alexei sintió un fuerte dolor, punzante y profundo, mientras el dulce tacto del algodón tocaba su piel. Sus ojos se llenaron de lagrimas, las cuales elimino inmediatamente al ver la mirada de Jo.- Veo que te has hecho más fuerte. No eras la misma mocosa llorona que eras al llegar aquí.

"Aquí vamos…"

-Yo… yo no me siento… tan fuerte.- tartamudeo Alexei, en un susurro casi inaudible, pero perfectamente audible para Jo. Jo levanto su mirada de ojos oscuros y miro a los azules de la chica, notando un nuevo brillo en ellos.- Lo siento.- dijo Alexei rápidamente, al sentir la mirada. Cerró los ojos, al sentir más dolor en la rodilla.

"Odio…la…sangre…con…toda…mi…estúpida y mísera alma"

-¿Y puedo saber por qué?- pregunto Jo, fingiendo desinterés, mientras continuaba con el lavado de sangre. Jo espero respuesta, pero no la hubo. Aparto su mirada de la rodilla sangrante de la chica, y miro al rostro de esta. De nuevo, las lagrimas querían caer en sus mejillas.- ¿Te duele demasiado?

-No… bueno, si… es que…me recuerda a…- Alexei no pudo terminar la frase, su voz se quebró.

-¿Anastasia?- terminó Jo. Alexei hizo un gesto de sorpresa.

-¿Co…Conoce su nombre?- Jo asintió, y Alexei se llevo una mano a la boca, impresionada.- Pero… ¿Cómo?

-Tu historial, Alexei. Ahí podemos ver a toda tu familia, y los motivos por los que estas aquí. Creo que dices la verdad, no eres fuerte. No aun.

"Vieja estúpida…"

-Yo…yo siento que me falta algo…

-¿Qué?- pregunto Jo, agresivamente. Tiro el algodón en un cesto pequeño, y busco otro, el cual empapo en el liquido amarillento y empezó a colocarlo sobre la herida.

-Em… el amor maternal.- susurro.- Yo… yo siempre quise tener una madre que estuviera conmigo siempre, y me quisiera como a su vida… ¿Por qué eso es lo que hacen las madres, no? Y a cambio, yo sería la mejor hija, y daría todo, todo, incluso mi vida, por hacer feliz a mi madre. A veces pienso que… que yo sería más fuerte, más lista, si hubiera sentido el amor… de la mujer que me dio la vida. Pero… ella no estuvo ahí cuando la necesitaba.Y nunca me quiso…Oh, perdón Jo… es que… me recuerdas a mi madre.

Cuando Alexei levanto la mirada, que había mantenido fija en el suelo desde que empezó a hablar, se encontró con los ojos rodeados de arrugas de Jo inundados de lagrimas. Y después, Jo estaba llorando.

-Discúlpame un segundo.- dijo Jo, antes de salir de la enfermería, dejando a Alexei sola. A penas se aseguro de que no hubiera nadie que la observará, comenzó a abrir los cajones del escritorio de Jo, en busca de…

-Aquí esta.- murmuro, al sacar un sobre blanco, con el sello de un hospital.

Lo abrió y leyó su contenido. Sonrió, ni un rastro quedaba en su rostro de la repentina melancolía que la había embargado hace unos momentos.

Cerro el cajón, con el sobre en mano, y asomo la cabeza por la puerta de la enfermería. Ed y Cuer esperaban afuera, y apenas la vieron, entraron a la habitación.

-¡Esta embarazada! ¡Lo sabia!- les susurro a los chicos, emocionada.- ¡Ya tenemos con que mantener a Jo de nuestra parte!

-¿Embarazada? Pero… ¿de quién?- pregunto Cuer, indeciso.

-¿De quién más?- intervino Ed. -¿Cómo le hiciste para hacer llorar a Jo?

-Tan solo le di donde más le dolería, la maternidad… Le dije todo el dolor que sentía por la pérdida de mi querida madre… y Jo, no pudo evitar las lagrimas… ¿No es deprimente? -dijo Alexei con una voz que fingía ser infantil.

-Mentirosilla.- le espeto Ed.- Tu madre nunca te importo.

-Y yo nunca le importe a ella, Ed.- respondió Alexei, con gesto duro. Pero muy dentro de ella, un dolor en el corazón apareció con las palabras de Ed.- ¿Sabes cómo me llamaba? Yo siempre fui Alexandra Dèmon, o Petit Dèmon…¿Sabes qué significa?*Alexandra Demonio o Pequeño Demonio.*Mi madre no era como la tuya. Ahora, ambos, deben irse.

Ambos chicos salieron de la habitación, y Alexei se sentó en la butaca giratoria de Jo, mientras daba vueltas sobre su propio eje.

"Ha, esta mujer ya se ahogo en el baño con sus propias lagrimas" pensó con una risilla. Se guardo el sobre del hospital dentro de su zapato deportivo.

"Por lo visto, este día no podía ser mejor."


-Esto es estúpido.

-Y tú, eres un amargado. Hablaremos a mi estilo o te mato.

-Bien. -dijo Ángel a regañadientes. Se levanto de la cama y desapareció de la vista de la shinigami, sin salir de la habitación. Misa se acomodo el cabello y el vestido y comenzó a "presentar"

-¡Buenas noches, publico el mundo! Soy su presentadora favorita, Misa Amane, y hoy tenemos en mi show "Misa en América" a un increíble invitado… ¡Directo de la tierra del sushi y el pescado crudo, denle la bienvenida a… Ángel Matsuda!... Ángel, has tu parte.

-¡Woow! ¡Te amo, Misa, eres la mejor!- dijo Ángel, frustrado ante la ridiculez de la shinigami. "Debo estar soñando…"

-¡Que pase el desgraciado!- anuncio Misa. Entonces Ángel entro al "escenario"- ¡Buu! ¡Buu! ¡Fuera, fuera! ¡Buu!

-Escucha, si dices esa frase, Laura Bozzo (N/A Orgullosa conductora de "Laura en América") va a venir y te va a meter su micrófono por…

  • ¡Y empezamos el programa! Toma asiento, por favor, querido.- índico Misa, dándole un golpecito a la cama. Ángel permaneció quieto, escéptico.- ¡No seas aguafiestas! O te mato.- Ángel suspiro y se sentó en la orilla de la cama. "¡¿Cómo demonios me dio miedo esa…cosa loca!?"

-Ahora…- dijo Misa, tomando una repentina seriedad.- Déjame contarte que hago aquí…

<< En vida, yo fui Misa Amane, famosa modelo. Mis padres murieron cuando yo era muy joven y me quede sola…pero siempre alguien me protegía. Jelous era un shinigami que estaba total y perdidamente enamorado de mí. Y no los culpo, digo, todos se enamoran de mí…

-Vuelve al tema.

<

<< El shinigami muere. Así pues, Jelous murió por mi… ¿no es dulce? ¡Un gesto muy caballeroso!

-Sigue.

<< En vida, tuve la suerte de que Rem, una shinigami que también murió por mí, me diera la Death Note de Jelous… ¿y sabes que hice con ella? Pues, me uní a Kira.

Ahí estaba de nuevo esa palabra… "Kira" Tan común, tan sencilla… y tan extraña. Ángel sabía que había escuchado esa palabra antes… pero… pero... ¿Dónde? Si según el señor Wallace, "Kira" había sido el mejor caso de "N"… ¿Por qué nunca había escuchado hablar, o no recordaba, de "Kira"? Kira… Kira… Kira…

-¿Kira?- pregunto. Misa parecía asombrada.

-¡Claro! "Kira" el mejor asesino de siempre, el mayor justiciero… el siempre será mi religión… Tu padre, Matsuda, trabajo para él.

"¿Qué? ¿Acaso… mi padre trabajaba para un asesino?" A pesar de la breve explicación de Misa, aun no entendía algo sobre "Kira" "¿De dónde conoce mi padre a un asesino? ¿Y donde conoció a esta shinigami… en vida?"

-¿Mi padre trabajo para… Kira?- tartamudeo, perdido en sus pensamientos.

-Si… aunque… Tu padre no sabía que Light era Kira.

-¿Light? ¿Quién es ese?

-Light, mi hermoso Light, es Kira. ¿Qué no entiendes? Déjame explicarte… <

-Misa, deja de divagar.

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"…Kira ha sido el mayor asesino de siempre. Con misteriosas fuerzas, lograba asesinar a quien quisiera con un rostro y un nombre. Asesinaba, principalmente, a criminales. Quizás la idea de Kira era buena, quería hacer su propia justica… pero, termino perdiéndose a sí mismo. Era un genio, pero nuestro "N", con un poco de ayuda de su Barát, lo supero. Yo fui uno de los pocos que vio el cadáver del verdadero Kira. Increíble. La identidad de Kira solo se mostro a algunos. Recuerdo muy bien lo que "N" dijo ese día: "No importa lo que suceda, el bien siempre gana"

-Kira… asesinaba con un rostro y un nombre. Asesinaba a criminales, hacia su propia justicia porque el gobierno… porque el gobierno dejaba libre a los delincuentes. Pero… "N" descubrió su identidad.- dijo Ángel para sí. Misa aplaudió.

-¡Bien, Ángel, bien! Eso era el propósito de Light… ¡Y el plan de Light era perfecto! Logro entrar en una organización que tenía como propósito atrapar a Kira… Y así evitaba que lo descubrieran… en esa organización trabajaba tu padre, Matsuda. El inútil Matsuda. Light seria el Dios del Nuevo Mundo, un mundo donde no hubiera crimen, no hubiera violencia… y solo estuvieran los puros, y yo sería su princesa. Nos amábamos.

< -¿¡Qué?! ¿Mi… mi padre?

"No… no puede ser"

Por siempre Touta Matsuda había sido el modelo a seguir de Ángel… Matsuda amaba a su madre, era bueno, noble, justo, respetuoso de las leyes… ¡Matsuda no era un asesino! ¡No podía ser un asesino! Pero… ¿el asesino de un asesino? ¿Eso convertía a Matsuda en un héroe… o en un villano?

-Ángel, querido, eso no estodo.


En la habitación de al lado, Alexei, con una rodilla vendada, escuchaba atentamente con su artefacto de espionaje, la conversación de al lado.

El Monstruito escuchaba la voz de Misa y escribía cada palabra que decía en un cuaderno negro con un listón rojo. Alexei hacia lo mismo, con la voz de Ángel.

-Por poco no llegamos. Gracias por avisarme, Monstruito.

-No hay de que… siempre te serviré.- Alexei sonrió, mientras leía la ultima escritura del Monstruito.

Ángel, querido, eso no es todo.

-Veo que Misa Amane olvida contarle muchas cosas a Ángel…muchas cosas.

-Misa Amane… me suena conocido. Todos esos nombres… "L", "N", Matsuda… me recuerdan cosas… pero… las olvido.

-Es una suerte saber eso.


-¿Qué?- pregunto Ángel. "¿Eso no es todo?"

-Apenas murió Light, mi vida ya no tenía sentido. Ya no había… nadie por quien vivir.- dijo Misa, con voz quebrada. -Me suicide.

Silencio.

-Me suicide… y cuando un humano usa la Death Note, no irá al Cielo, ni al Infierno… me convertí en una Shinigami. Y al ser Shinigami, olvidas todo lo que viviste cuando eras humana.

-Pero… ¿entonces como recuerdas todo esto?

-Todos venimos al mundo por un propósito… algo que debemos lograr antes de partir… Y mi propósito, es amar a Light. Y no me detendré hasta que estemos juntos de nuevo. Y tú eres el único que puede ayudarme.

-¿Yo?- cuestiono Ángel. -¿Por qué yo? ¿Por qué no alguien más?

La vida da giros extraños de vez en cuando. Una noche eres la persona másfeliz del mundo, y a la siguiente, eres la más triste. En un minuto eres tremendamente desdichado, y al siguiente, te sientes plenamente alegre.

"Yo era la persona más feliz del mundo… y entonces, se murió mi padre. Yo era la segunda persona más feliz del mundo… entonces, se murió mi madre. Me quede solo y me trajeron a este orfanato, donde sin darme cuenta, me olvide de quien era… ¡Yo no soy Gelsu! Yo soy Ángel Matsuda… Soy Ángel Matsuda."

-Porque… Light Yagami era tu padre.


Regla 8

-El humano que utiliza este cuaderno no podrá ir ni al cielo ni al infierno