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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 7
Capitulo 7:
Escarabajo.
24 Diciembre 2029.
-Cuando llevas mucho tiempo aquí, terminas olvidándote de tu vida pasada…-murmuro el muchacho de cabello cobrizo, mientras bebía sidra de manzana en su copa, una Noche Buena.
Como había muchas religiones en el orfanato, la Navidad no se celebraba de la manera común. Tan solo obtenían el permiso de permanecer hasta las 12:00 pm en el comedor del Orfanato Wammy, escuchando radio, pues no eran permitido tener algún tipo de contacto con el mundo exterior… de igual manera, seguían teniendo la computadora portátil de Liria, algo que no implicaba mucha lógica, pues tenía conexión a internet salida de algún lugar misterioso en el orfanato.
-Ojala pudiera decir lo mismo… Llevo aquí desde que nací.-murmuro Liria. Un siseo lo hizo guardar silencio, una voz en la radio hablaba, interrumpiendo una bendición navideña que tenia de fondo un villancico de niños de voces dulces y suaves.
Resultaba extraño como esa voz podía llamar la atención de Kij y Oger, quienes estaban muy concentrados en su juego de mesa, la atención de Alexei, Ed y Cuer, quienes permanecía recargados en la pared más lejana con los brazos cruzados y la cabeza mirando al suelo… Todos, al escuchar esa voz, que naturalmente no tenía nada de especial, levantaron la cabeza atentos, con un aire de preocupación.
Los rumores de que estallaría una Tercer Gran Guerra Mundial habían llegado hasta el orfanato, a pesar de su aislamiento.
-… Y Estados Unidos acaba de declarar la guerra a Rusia, al enviar un bombardeo aéreo a Moscú…
A pesar de los pocos sentimientos de los huérfanos, un suspiro de decepción se escucho a lo largo de la sala. Algunos lamentaron la noticia negando con la cabeza, o mirando al suelo. El ambiente "festivo" había desaparecido… Otra Gran Guerra.
Del otro lado de la habitación, alejada de todo sus hermanos, sola- a pesar de estar rodeada de gente- Alexei lamentaba la noticia más que nadie. Negó con la cabeza, y dejo la mirada perdida, mientras un sentimiento de culpa se creaba dentro de su corazón, si es que en verdad poseía de uno… Lo que más odiaba, además de Ángel, era la muerte. Y en una guerra, era ley que muchas personas inocentes murieran.
Haciendo un gesto extraño en el rostro, apretando los dientes, dijo:
-Todos son unos estúpidos ignorantes, que solo piensan en ellos y en el dinero…
-Alexei-llamaron tres voces a la vez. Cuer, Ed, y el dueño de la Voz de asesino. El dueño de la voz estiro su mano para tocar el hombro de la chica, sabiendo lo mucho que le afectaba la mención de la muerte…
-¡Quítate!- reclamo Alexei. Se coloco ambas manos en la cara, cubriéndose todo el rostro. Ed y Cuer se lanzaron miradas discretas y después, ignoraron a la oji-azul.
"-Cuando logres evitar que alguien muera, serás tan fuerte como Dios mismo. Mientras tanto, eres una debilucha"
-Vaya…-dijo Kij, volviendo a su juego. Hizo una mala jugada, y Oger apunto varios puntos a su favor. Kij estaba distraído. Al notarlo, Ángel dijo:
-Otra guerra… ya se había pronosticado… No debería sorprenderlos tanto. Verán, Corea del Norte entrará pronto y luego, Alemania y Cuba. No hay posibilidad alguna de que Gran Bretaña entre a laguerra… no tiene problemas con nadie… no tenemos pecados que pagar…No nos sucederá absolutamente nada.
Como si apoyara su comentario, la voz en la radio, dijo:
-De noticia de último momento, Corea del Norte entra en la guerra, dando objeciones por el asesinato de una de sus figuras públicas más importantes, el político Liang Yan-Yan, supuestamente en manos de terroristas rusos…
-Tal como lo dijiste-dijo Liria, frunciendo el ceño. Hace 4 años, él no decía eso… él decía: Eso lo dije yo… pero, lamentablemente, las cosas habían cambiado. Bebió un poco de su vino rojo, con el cual tenía una pequeña obsesión, mientras Ángel sonreía.
-Por supuesto…-se limito a decir, mientras pensaba en cómo habían mejorados sus calificaciones, hasta obtener un promedio perfecto de 10, el cual ya había superado… se encontraba entre los 3 mejores promedios de todo el orfanato, superado por Kij y Alexei. Ángel bebió un poco más de su sidra y luego se puso de pie, dirigiéndose a la radio.
Frente a todos, levanto su copa y dijo:
-¡Brindemos!- unas cuantas risas acompañaron su explosiva emoción.
"Risas… ¿Risas en el Orfanato Wammy, conocido por sus depresivos estudiantes amargados… Ya no mas… No desde que yo llegue…" pensó Ángel, con una sonrisilla. El alcohol hacia efecto en él, a pesar de que el sidra no contenía mucho de este mismo.
-¡Brindemos… por la Navidad!- anuncio Ángel. Pocos levantaron la copa.- ¿Qué sucede?
-Soy judío…-dijo Mike, recostado frente a la chimenea.
-Soy budista…- anuncio Kij, sin quitar los ojos del juego. Liria, sin distraerse de su computador portátil, puso los ojos en blanco. Liria en un perfecto cristiano.
-Entonces solo vinieron a oír la radio, ¿no? Y a beber... ¿cierto, Liria?- como respuesta, Liria levanto su copa y bebió.- Y a mantenerse amargada como Alexei- murmuro, en voz más baja, sonriendo, mientras miraba a la chica, que automáticamente al escuchar su nombre levanto la vista.
Alexei tendría unos 16 o 15 años, pero su rostro aun parecía el de una niña inocente. Sin embargo, era un rostro delgado y huesudo. Hace unos cuantos meses, Alexei había dejado de comer como debería- sin motivo alguno, aparentemente- , y como consecuencia estaba delgada y huesuda.
-Pobre y patética Alexei… tan sola como siempre, hasta en vísperas de Navidad… se nota que Dios se olvido de ti. -se burlo Ángel. Alexei salió rápidamente de la habitación, sin decir nada, ofendida. Después de que Cuer y Ed le lanzaran al muchacho de cabello cobrizo una mirada amenazante, salieron detrás de la peli-dorada, como sus guardaespaldas. Ignorando todo eso, Ángel levanto su copa y dijo:- ¡Por el vino! ¡Brindemos!
Todos lo imitaron, y nadie dijo nada cuando Ángel cambio de estación, donde aun se daban noticias de guerra, y puso música de moda, un ritmo bailable de electrónica-rap. Al poco tiempo, todos bailaban en el Orfanato Wammy.
-¿Qué sucedió con Cuer?
-¿Qué sucedió con tu Monstruito?- remato Ed, anotándose un punto a favor. La muchacha suspiró.
-Lo mande a espiar en la fiesta de Navidad. ¿Dónde está Cuer?-insistió la chica, mientras Ed se sentaba a su lado y contemplaba el paisaje nevado desde esa increíble perspectiva.
-Esta "buscándote" de mal humor. Cuer está harto de tanta espera, Alexei. Todos, hasta el Monstruito, estamos hartos de esperarte.
-También estoy harta, Ed… pero es que… comienzo a pensar que Ángel nunca tendrá una Death Note. Mi plan muere con eso… y lo siento mucho. Les prometí muchas cosas a ti y a Cuer y antes confiaba que si podría cumplírselas, pero…
-No olvides al Monstruito… ¿Juntos por siempre?¿Le cumplirás eso? Sabes que te suicidaras antes que estar apegada a él de por vida… Lo estas usando, y te consta. Nos estas usando, y te consta.- se quejo Ed, obviamente ofendido. Pero el tono de su voz era tranquilo y suave, como el de un buen padre. Alexei, en un tono deprimente, dijo:
-No sé cómo se me ocurrió empezar con esto. Quizás solo debería renunciar y…
-Ni se te ocurra- interrumpió Ed, dejando un lado salvaje a la vista, con sangre hirviendo de furia. Alexei miro a los ojos oscuros de Ed, que brillaban.- No llevo tantos años obedeciéndote para que te rindas.
Un silencio recalco la conversación incomoda. No se oía ni un ruido, solo a lo lejos la música que bailaban en el salón.
"-… No quiero a esa niña en mi familia… ¡Es rara! ¡Mi dulce Pierre duerme todas las noches pensando que ella llegara a asesinarlo como con Anastasia!
-Sophie… se que ella es un poco…diferente, pero es mi hija y…
-No la quiero en mi casa, mucho menos en mi familia. Entiéndelo. Es ella o yo."
Los recuerdos de su pasado regresaban a su mente en momentos como ese… donde se preguntaba si algún día cumpliría la misión que se había propuesto hace tantos años. Se comenzaba a arrepentir de haber empezado, se arrepentía de haber prometido muchas cosas que quizás no llegaría a cumplir.
Dios, había sido una tonta. Se había dejado llevar, se había sentido capaz de todo al darse cuenta que ella era… diferente. Siempre lo había sabido, desde su nacimiento… ella no era como las demás niñas, ella no era como los demás adultos… ella no era como los demás humanos. Pero ahora, se daba cuenta que era, quizás, demasiado diferente.
"-Entonces… ¿Qué dices Edwin Kamenaka? Prometo devolverte a tu madre y a tu padre. Vivos . No importa que estén muertos… tu sabes cuánto poder puedo llegar a tener.
Ed dejo de mirar a las estrellas, y dijo:
-Entonces… solo debo obedecerte en todo, protegerte de cualquier peligro y revivirás a mis padres… ¿En cuánto tiempo?
La chica sonrió felizmente. Miro a algo sobre su hombro, y respondió con seguridad.
-Pronto."
Pronto, pronto, pronto… ¡pronto! ¿Cuándo sería pronto? Había esperado demasiado tiempo… ¿Acaso eso era pronto? ¿Cuántos años iban ya? ¿Cinco? ¡No! ¿Seis? ¡No! ¿Siete? ¡No, no, no! Ya eran Nueve años, nueve largos años de planes y conjeturas, nueve años de soportar ser la odiada de todo el orfanato, nueve años donde las pesadillas del pasado aparecían noche tras noche, recalcándole sus errores, nueve años de soportar al Monstruito, nueve años, nueve años, nueve años…
Nueve años y nada.
25 de Diciembre
Le dolía la cabeza como si le hubieran colocado una pinza para tuercas, y cada segundo le apretaran mas, ajustándole los tornillos borrachos dentro de su cerebro.
Abrió los ojos lentamente, y la resaca que tenia de la noche anterior aumento, al sentir la luz del sol del amanecer que entraba por su ventana, misteriosamente abierta. Una ráfaga de gélido aire de invierno lo hizo temblar, a pesar de sus cobijas de franela.
Ángel miro con los ojos entrecerrados su reloj cucú, y comprobó que estaba a buen tiempo. Eran las 5:00 am.
Le pareció extraño… ¿Qué lo había despertado tan temprano? Busco en la habitación alguna explicación razonable, y dedujo que había sido el frió que había entrado por la ventana.
Se puso de pie, dispuesto a cerrar la ventana. Entonces, rápidamente, su mente se fijo en un detalle nuevo.
Su habitación era la de un chico "normal" Una cama cómoda, con una mullida almohada y una colchón suave… Una televisión, la cual no tenia señal y solo servía para ver videos, por el insistente "aislamiento" que tenía el Orfanato Wammy, dos estantes de videos educativos, documentales y juegos de Futbol Americano. Una ventana, la cual estaba cubierta por una gran rama de un árbol de manzanas, el cual había crecido en los últimos años. Un escritorio con cajones donde guardaba su ropa, toda blanca. Y en una esquina, apilados de manera desordenada, sus libros y cuadernos escolares.
La habitación de genio, era en el Orfanato Wammy, un lugar digno de privacidad. Nadie, solo el dueño de la habitación, entraba a dicho cuarto. El dueño se encargaba de limpiar su cuarto- si es si quería- y si no, no tenía responsabilidad alguna de ellos. "¡Dejar que los genios vivan como genios!" decía frecuentemente el señor Wallace, mientras que Jo se quejaba de no poder hacer sus labores de limpieza en toda las habitaciones.
De todas maneras, los alumnos hacían labores como lavar los platos, o la ropa, al menos tres veces por semana… por lo que no se salvaban del desorden. Nadie lo hacía.
De todas maneras, la mente sub-desarrollada-de-muchacho-inmaduro-jugador-de-futbol que Ángel antes tenía, estaba ahora convertida en huérfano-genio-observador-de-gran-coeficiente-intelectual. Y su mejorada capacidad de observación, detecto, a pesar de ser un pequeño detalle., que había una hoja en su habitación.
Una hoja del manzano. Pero la posición de la rama, al fijarse en ella, era diferente. Unos pocos centímetros más inclinada, una pendiente más notoria.
"El viento" pensó instintivamente. Pero la noche pasada… no había viento.
Sus ojos analíticos buscaron alguna explicación, mientras un extraño temor se formaba dentro de él…
No se sentía solo.
Miro detrás de él, pero como lo esperaba no había nada. Se acerco a la ventana y trato de recordar, a pesar del dolor de cabeza, en la noche anterior…
"-¡Gelsu, por Dios! ¡Kij, Oger! ¡Están ebrios!- gritaba Liria, asustado, mientras observaba a los otros tres hombres caminar con tropiezos, entre los nevados jardines. Ángel, inconsciente de lo que hacía… no tenía idea de cómo habían llegado hasta el jardín.
Ángel lo dio por caso perdido… solo estaba exagerando. Seguro Liria lo había traído a su habitación semiinconsciente… pero, Liria era un amante de las reglas, y era una regla no entrar a otras habitaciones… Bueno, bueno… quizás fue Kij u Oger… no, no podía ser, ellos estaban igual de mal. ¿Entonces, como había llegado hasta su cama?
"Seguro regrese yo solo… o no lo sé, da igual" dijo el muchacho, que no tenía muchas ganas de pensar. Entonces, se dio a la tarea de preparar su ropa para darse un baño, y así sentirse más despierto.
Cuando salió de su habitación, con ropa nueva en mano, el frió le lleno los pulmones, pero ignoro eso. A sus pies había una cosa cuadrada, de colores chillones y afeminados. Instintivamente, por algún motivo extraño, miro a la puerta de Alexei, que estaba cerrada, como siempre.
Nunca, nunca, en la historia del Orfanato, alguien había recibido un regalo. Era como si un judío en Auschwitz recibiera las herramientas para escapar del campo de concentración. Sin embargo, ahí estaba, en la puerta de Ángel, un paquete no muy grande, perfectamente rectangular, de color rosa chillón con un moño extravagante de tela brillosa color morada.En un papel rosado, decía, escrito en cursiva, a mano:
©Feliz Navidad ©
Después, venia el dibujo de un escarabajo egipcio, hecho a mano. Ángel hecho una ojeada a su pasillo de habitaciones… Nadie más tenía un regalo frente a su puerta.
"¿Y si mi reloj se descompuso y ya se me hizo tarde?" se cuestiono el chico. Miro hacia todos los lados, buscando si alguien lo observaba… "¿Y si es un acertijo?"
Tomo cuidadosamente el regalo, y sintió su peso. Lo agito como un niño pequeño… era un solo objeto, ligero, rectangular…
¡Dios! ¡¿Y si era una bomba?!
Dejo caer el regalo del susto. Por un momento, cerró los ojos, esperando la explosión que acabaría con su vida. No la hubo.
Se agacho y tomo la caja. Después de echar un vistazo general, abrió su habitación y entro en ella de nuevo.
Se sentó en la cama, cargando el regalo cuidadosamente… Con su nariz, olfateo alrededor del paquete cuidadosamente… No olía a pólvora, no olía a químicos. De hecho, no tenía olor…
Con la respiración agitada, extendió una mano y tomo un pedazo del moño. Con las yemas de sus conocedores dedos, busco alguna pista, un poco de pólvora o algo así. Nada.
Su reloj cucú resonaba en su borracha cabeza. Tic- tac. Tic-tac… Eran las 5: 23 am.
Se levanto y busco entre sus cajones alguna pinza. Encontró, de manera rara, unas pinzas para las cejas. Con un nuevo ataque de adrenalina, regreso rápidamente a la cama. Tic-tac, tic-tac…
Respiro hondo, y se dio cuenta que sudaba. Su corazón latía rápidamente. ¿Por qué tan preocupado? Después de todo, solo era un regalo.
"Debo ser fuerte…debo ser valiente"
Usando las pinzas, tratando de tocar los mas poco posible el papel rosado, comenzó a despedazar el envoltorio, lenta y cuidadosamente, como acariciando a un bebé. Su mano temblaba.
Quito todo el papel rosado, y quedo a la vista, una caja negra… con unos extraños dibujos que parecían significar algo a cada cara de la caja cuadrada.
En un lado, aparecía un escarabajo egipcio, como el de la tarjeta navideña. A su lado, en la misma cara del cuadrado, había una gran "K", dibujada con esmero y detalles:
K
Ángel, observo la extraña simbología y rebusco en su mente, algún recuerdo que tuviera que ver con un escarabajo egipcio y una "K"… Nada. Curioso, giro la caja con cuidado, para contemplar el siguiente dibujo.
En otra cara, continua a la anterior, había otro dibujo. Un símbolo muy conocido por Ángel, pero que nunca le había llamado la atención, por lo que desconocía su significado.
Era una cruz, a excepción de que en la punta de esta, había un tipo de argolla. Instintivamente, su mente dedujo que pertenecía a la cultura egipcia.
Sin más preámbulos, giro la caja hacia el lado siguiente. Un ave, con cresta y patas alargadas, con las alas amarradas con un listón grueso, y unos ojos grandes, como los dibujos de Manga. No reconoció que tipo de ave era.
Giro la cuarta y última cara "a la vista".
Ahí había un tipo de cetro. Era recto, y en el extremo inferior, había la cabeza de un zorro, que tenía un aspecto audaz.
Miro la cara superior y se encontró, con el mismo cetro con la cabeza de zorro. Muy pequeño, a una esquina de la cara, había un círculo, con una pequeña línea horizontal en la parte inferior.
"Tantos símbolos… ¿Qué significan?" se cuestionaba el de cabello cobrizo. Entrecerró sus ojos rasgados aun más. "¿Qué hay dentro de esta cosa? ¿Para qué me la dieron a mí? ¿Seria para mí? Bueno…la curiosidad mato al gato."
Entonces, abrió la caja.
Mientras tanto, en ese mismo instante, Alexei regresaba a su habitación, después de haberse dado un baño, en los solitarios baños, pues era aun muy temprano.
Aunque su mirada iba perdida en malos pensamientos, no pudo evitar fijarse en el pedazo de papel rosado que estaba tirado frente a la puerta de Ángel Matsuda, para su desgracia, vecino habitacional.
Inmediatamente, con el cabello mojado dejando gotas de agua en el suelo, tiritando de frio, tomo el papel rosado y leyó su inscripción.
©Feliz Navidad©
De una manera extraña, la chica tuvo el presentimiento de que venía algo nuevo.
©Death Note ©
Ángel quito la tapa, dejando a la vista, un cuaderno pequeño. Era negro y liso, y tan solo tenía escrito en blanco "Death Note" con la misma letra cursiva de la tarjeta… la tarjeta… ¡la tarjeta!
Olvidándose por un momento del cuaderno que estaba en sus manos, busco entre su cama, aun desatendida, la tarjeta rosada. Desesperado, al no encontrarla entre las cobijas, ni debajo de la cama, ni tirada en alguna parte de la habitación, ni en los cajones, ni entre la ropa, se coloco ambas manos en la cabeza, histéricamente.
Si no estaba dentro de la habitación… debía estar afuera.
-El escarabajo egipcio simboliza el sol, y el sol es el Dios principal de su cultura, sinónimo de poder y gobierno. También significa, reencarnación.- Analizo la ojiazul.
-¿Puedo saber de dónde demonios sacaste un equipo de espionaje como ese?-pregunto la voz, impresionada, mientras observaba la caja metálica que Alexei acaba de abrir sobre la cama, de sabanas negras. Dentro de la caja, había desde lentes de visión nocturna, hasta aparatos que detectaban conversiones lejanas a varios metros, e incluso detectaban conversaciones telefónicas.
-Veo que no estás muy enterado de todo lo que he logrado hacer hace unos días… - dijo la chica, mientras colocaba el papel bajo un pequeño microscopio.
-Veo que desde que Cuer y Ed te protegen más que yo, ya no me necesitas.
-¿Esos son celos, Monstruito? Por favor… si matas a alguien, te morirás también… Y si no matas, ¿de qué otra manera me protegerás? Y no puedes matar… yo tengo tu cuaderno. -repuso la muchacha. Ajusto un poco la lente del aparato, y miro atentamente.- No hay huellas digitales…Extraño, muy extraño.
-¿De dónde sacaste eso?-insistió el Monstruito.
-Digamos que… Ángel se gana la confianza de linda manera… y yo, los amenazo con lo que más les duele. No hay ni una huella, ni una rastro de suciedad… a pesar de que cayó al suelo… ¿Piensas lo mismo que yo?
-¿Qué Harry Potter es muy popular?
-No… bueno, si… el caso es que; ya no esperaremos más tiempo. Ahora sí, ya casi es hora.
Regla 7:
El propietario del cuaderno podrá ver y oír al propietario original, el shinigami
(N/A) ¡Saludos! Les pido disculpas por no haber actualizado el viernes pasado, como debía…
Así que decidí actualizar temprano hoy, antes de que alguna fuerza irrelevante y extraña me evite hacerlo, como el viernes pasado.
Bueno, al menos, sorpresa 1) ¡Nueva portada! Seguro ya lo notaron…
Sorpresa 2) La aparición de la Death Note…
Gracias.