← Atrás · de
Atrás — capítulo 1
Disclaimer: Nada me pertenece, excepto ideas. Idea original de Hermione. Love. Ton. Reddley
MariSeverus.
Estaba tras una columna, a mitad del anochecer de enero. No respiraba, miraba la frialdad de aquel mes. Sin embargo, no solo la frialdad climática, sino la frialdad a la que estaba sumida su corazón. Su respiración subía y bajaba, al compás de su desesperación. Al compás de la desesperante marcha del tiempo.
Ocurría lo peor que podía suceder en la esperanza. Ocurría eso que hacía que todos los corazones se achicaran, llenos de dolor y lágrimas. Estaba llevándose a cabo:
La muerte de Harry Potter. La victoria de los mortífagos y Lord Voldemort.
¿Destino peor? No lo creía.
Introdujo las manos en su bolsillo, nerviosa. No tenía más alternativas. Lo tenía desde que las cosas podían salirse de control, desde que podían simplemente salir mal.
Salían mal.
- ¡Atrápenla!- escuchó una voz gruesa y ella, gimoteó. El giratiempo casi se caía de sus manos, pero sostuvo su cuerda a tiempo. Lo miró, la última esperanza- ¡Atrápenla de una buena vez!
Los hechizos zumbaban sobre su cabeza, uno tras otro. Uno de ellos, dio con su hombro derecho y ella, no pudo esquivarlo. Estaba por finalizar la guerra. El cuartél estaba destruido.
No quedaba nada.
- Vamos, vamos. ¡Funciona!
Inspirando, apenas miró lo que hacía. Las vueltas surtieron efecto en poco tiempo y como un rayo de tormenta, desapareció en el firmamento. O más bien, entre paredes y escombros.
Pasó largos instantes, sin saber de sí. Minutos donde creyó estar muerta en un dimensión desconocida y sin final. No caía en nada, no sentía nada. Hasta que...
Hasta que sintió algo. Sintió que sus pies tocaron el suelo. Bueno, toda ella. Resbaló aparatosamente, entre nubes de polvo y alfombras viejas y rotas.
¿Dónde estaba? Apenas se podía mover para saberlo.
Se levantó del suelo y admiró el lugar. Se le hacía familiar pero estaba menos destruido. Estaba en la guarida de la orden del fénix. Mientras pensaba, escuchó pasos apresurados. Alguien que huía.
Y se asomó entre las sombras. Ella preparó su varita.
- Colagusano- murmuró para sí y sus manos temblaron. Estaba en el pasado, por lo que parecía ser. Y por lo que estaba viendo. No tenía idea de su destino en ese instante.
No le importaba.
-
¿Qué haces aquí, niñita?
-
Imagino que sabes; qué haras.
EDITO, no es mía la idea. Yo solo creo el escrito ^^