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Historia 51028 — capítulo 1

(POV Alice).

Desperté de un horrible ardor, dolor y sufrimiento. Estaba acostada en un bosque, cerca de un hospital psiquiátrico, en el que yo estaba.

Intenté recordar todo. El doctor que me tenía de favorita... Algo de mi familia...

Me senté en el bosque, intentando recordar más cosas. Recordé que alguien me buscaba desesperadamente, por el motivo en el cual... el doctor Braxxon me había... ¿atacado?

Miré mis manos, blancas. Agarré una rama gruesa, la apreté con furia y vi que se hizo polvo.

¿Desde cuando yo era super fuerte? Me levanté, y caminé con sigilo al río que yo recordaba tan bien.

Miré mi reflejo, y vi una piel extremadamente pálida, ojos rojos luminosos... Esa no era yo. Estaba mucho más hermosa que antes.

Retrocedí, asustada, y salí corriendo del bosque. Descubrí que en un bolsillo tenía mucha plata... Tal vez el doctor Braxxon me lo dejó allí, porque antes no me dejaban tener dinero en mi poder.

Miré mis ropas, sucias de sangre y tierra. Eran las ropas del psiquiátrico.

Trepé a un árbol, y me metí en mi habitación. Saqué toda la ropa que tenía de mi armario, la metí en un bolso azul que encontré debajo de mi cama y salté por la ventana. Me alejé corriendo a toda velocidad de allí, y no me detuve hasta que me encontré en Chicago. Nadie me vio.

Compré un agradable conjunto de ropa, una blusa blanca y unos jeans ajustados, y me puse mis zapatos celestes.

Pedí una habitación en el hotel, cuando sentí que el olor de las personas me atraía... ¿De la sangre, tal vez? Sí.

Me tapé la boca, horrorizada.

-¿Vampiro...?- musité.

Salí del hotel, dejando confundido al de la recepción cuando ocurrió...

Me tiré en un río, me bañé y salí empapada. Tenía una figura espectacular, cosa rara. Estaba sedienta de sangre. Fui a un bosque, y ataqué a un puma. Mordí hasta que me satisfice, y "chupé" su sangre, hasta que, muerto, cayó en las hojas.

Miré mi aspecto. Estaba manchada de sangre otra vez. Fui al mismo río, y me bañé por segunda vez.

Resoplé, cuando me di cuenta de que no respiraba. Me tapé la nariz y la boca, pero no sentí ni un sofoco.

Un tipo rubio me veía y me llamaba...

Más confundida que nunca, asimilé la verdad: Yo no era más humana. Solo sentía hambre de sangre (sed, se podría llamar), no necesitaba respirar...

-Disculpe, señorita- me dijo un policía.

Me voltée hasta él, y lo miré atentamente.

-Si va a cruzar la avenida Marshall, hágalo ahora. Obstruye el paso.

Era cierto. Miré a mi alrededor. Todos los autos tocaban bocina. En mis pensamientos de vampiresa, no prestaba atención a nada más.

-Tiene suerte de que no la atropellaran- dijo el policía, sonriendo.

Le devolví la sonrisa y me fui.

Entré a un callejón, y pensé que tal vez, mi piel era muy dura, recordando la rama partida.

Vi que un metal con mucho filo destellaba junto a los basureros, y me acerqué a él. Lo tomé, e intenté cortarme el dedo, superficialmente.

Se dobló.

Sería el comienzo de un nuevo mundo.

PERDON Q ES CORTO

BESOS