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Historia 51374 — capítulo 2
Ella
Severus miraba a su alrededor, en busca de sábanas y cobijas. Nymphadora estaba ligeramente cálida, parecía fiebre. La cubrió con ellas y la miró, mientras ella cerraba los ojos y con un suspiro, trataba de dormir. Acarició su cabello, por un par de minutos, hasta que supuso que estaba dormida.
Mientras dormía, se había quedado con Eliane. Draco, estaba con su esposa, su hija. Ella estaba dormida en el sofá. La miró por unos minutos, antes de colocar sobre ella, su abrigo.
Suspiró con lentitud. No estaba seguro de que Hermione, estuviera a salvo, sola con Draco. Blaise tenía una pésima reputación.
Que saliera libre, era una idea nada acertada.
Hermione suspiraba, mirando a su hija a un lado de ella. Draco sonreía, mirando a la pequeña, que Narcisa también observaba.
Su madre, se había recuperado parcialmente de su problema al caminar. Sostuvo a la pequeña Mariane, mientras, ella dormitaba.
-
Es preciosa- dijo y Hermione, asintió en silencio- Además, creo que se parecerá a Draco. Ya que Eliane, se parece mucho más a su madre.
-
Extraño a mi pequeña- dijo ella- ¿Estará bien?
-
La dejé con tu padre. Dudo que algo malo le pueda ocurrir- sonrió Draco con mucha suavidad y Hermione asintió.
Nymphadora, despertó tiempo después y sonrió, al mirar a su esposo. Estaba sentado a su lado y la miraba con mucha fijeza, como si la vigilara. Como si vigilara cada movimiento. Se acomodó hasta sentarse.
- Severus...
No dijo nada ni tampoco, realizó algún gesto con el rostro. Simplemente se inclinó, para tomar su temperatura. Estaba normal, nuevamente.
-
Descansa- fue su respuesta- Hermione está bien. Todo está bien.
-
Severus, tengo miedo- dijo y Snape, inspiró en silencio. Su mano, se posó sobre la de su esposo- Hermione podría estar en peligro. No quiero volver a vivirlo. No quiero volver a sentir, que puedo perder a mi hija. O a mi nieta.
-
Lo mataría primero- le dijo, con un gesto despreocupado- Si antes no le gustó estar en la cárcel, esta vez será peor.
Ella asintió, sin decir nada más. Ladeó la cabeza hacia la puerta, cuando la pequeña Eliane entraba en la habitación, frotándose los ojos. Estaban hinchados. Parecía que había estado llorando. Severus la miró, mientras ella se detenía a un lado y los contemplaba a ambos.
- ¿Por qué lloras, cariño? Mamá está bien, ya va a regresar. ¿Quieres a mamá?
Muy pronto, su nieta se había echado a llorar, otra vez. Severus las dejó solas, mientras Tonks le acariciaba la cabeza y le susurraba palabras de consuelo, tratando de hacerla sonreír. Al cerrar la puerta, recordó que ya había estado en prisión antes.
Pero si por defender a Hermione, debía regresar, pues entonces lo asumiría sin quejarse. Draco pensaba lo mismo, aunque no había estado nunca en prisión.
-
La pequeña Mariane, es una dulzura- dijo Ginny, mirándola con mucha felicidad- seguro se parecerá a su hermanita. Es tan adorable.
-
La extraño. Draco.
-
¿Mmm?
-
¿Podrías traer a Eliane? Seguro está llorando, por que no estamos junto a ella. Sé que no debemos mimarla, pero me parte el corazón, verla llorar.
Draco sonrió, levantándose del banquillo en el que estaba sentado y se despidió de ella, con un beso. Al salir, Hermione aprovechó para develar algo que estaba inquietándole.
-
Blaise quiere la custodia de Eliane.
-
¿Blaise?- dijo Pansy y enseguida, su cuerpo se heló- ¿Él...?
-
Sí, él regresó- dijo Hermione con voz suave. Narcisa suspiró ligeramente y meditó el asunto. Por supuesto. Él era el padre y no podría cambiar eso. Pero para conseguir la custodia, tendría que ser un modelo ejemplar, luego de todo lo sucedido.
¿Podría?
Mientras estaba camino a casa, Draco se había encontrado con otra sorpresa. Bueno, supuso que ese iba a ser el mes de las sorpresas, en la puerta de su casa.
-
Disculpe- dijo y ella, se dio la vuelta con un gesto petulante- ¿Necesita de algo?
-
Sí. Necesito, ver a Severus. ¿Está aquí? Creo que está aquí.
-
Sí, está con su esposa.
-
Necesito verlo- dijo la mujer, ignorando lo que él acababa de decir. El joven, negó con la cabeza y sonrió suavemente.
-
Su esposa y él, tendrán un bebé. Está muy ocupado, cuidándola- no supo por qué, pero eso le generó placer.
Bellatrix Lestrange, había regresado y estaba frente a su puerta. Draco entró en la casa, pero ella lo siguió hacia adentro.
No había comprendido el mensaje.
Al entrar, Eliane ya había corrido hacia él. Draco, soltó las llaves, para mirarla abrazar sus piernas. Nymphadora caminaba hacia ellos, cuando Bellatrix cortó su paso.
¿Qué estaba haciendo allí?
-
Entonces...- dijo, mirando su abultado vientre- estás embarazada.
-
Nymphadora, no creo que... ¿Lestrange?- preguntó Snape, en voz baja- ¿Qué estás haciendo aquí?
-
Severus, tenemos que hablar.
Nymphadora no dijo nada, pero el gesto de su rostro que percibió Snape, fue suficiente para comprender que eso era incómodo para ella.
-
Lo siento. Pero mi esposa y yo, estamos próximos a tener un hijo y por ahora, no tenemos tiempo para perderlo.
-
Es acerca de mí.
-
¿Debería importarme?
-
Severus, estoy embarazada.
Y entonces, el silencio reinó en el hogar.