← Historia 51569 · de
Historia 51569 — capítulo 30
El resto de la semana transcurrió entre miles de preparativos para la gala que tanta importancia tenía para la directora.
El coro ya sabía lo que debía interpretar,Tessi había comenzado a trabajar en los decorados de la obra mientras sus alumnos realizaban los diseños temáticos sobre las telas utilizando diferentes materiales y texuras,y Amanda por su parte había puesto a los suyos a esculpir castillos.
Julia ya había comenzado las pruebas tempranas de vestuario para los que la acompañarían en sus bailes,y todas sus coreografías que siempre habían ostentado el buen gusto,con más razón en aquellas instancias,se veían acentuadas de profesionalismo.
Y Pedro y Martín habían logrado extraer de sus alumnos las mejores expresiones literarias para volcarlas en una gaceta que se distribuiría esa noche entre los invitados.
Pero su mayor creación había sido la tarea conjunta de plasmar en palabras un texto maravilloso,producto de la transmisión de pensamientos de Ryan,que les había obsequiado algo más que inspiración.
Se trataba de una obra romántica,en la cual un anciano rey de un universo paralelo,instruía al más confiable de sus hombres para recuperar un tesoro perdido de ojos danzantes,que significaba mucho más que el amor de su vida.
El guión,de contados personajes,el rey,la reina,un duro hombre de confianza,el noble caballero y su joya,estaba impecablemente escrito,con una poesía maravillosa,que había sorprendido a todos por la luminosidad de la redacción,como si una mano angelada hubiera dictado a los escritores aquellas frases delicadas y majestuosas.Y en definitiva,era eso lo que había sucedido.
Sin embargo,más allá de los aspectos técnicos y profesionales de su vida,parecía ser que un único vestigio de la conocida Clarissa era el que se quedaba para actuar,como al fin de cuentas siempre había hecho.Parecía permanecer para jugar ese antiguo rol,que se escapaba como la arena de un reloj en un tiempo que estaba llegando a su fin.
Porque Tylah se había distanciado bastante de Hernán,al que sentía cada vez más lejano,aunque jamás menos querido.
Sabía que tenía que despedirse de él,y sabía también que si lo hacía a solas,sería una experiencia demasiado traumática,y además si demoraba los pasos de su adios y los dejaba para la fecha de la última luna,temía que esa princesa dueña de su ser,la condujera hacia un trato más lejano aún por lógica.Porque ese afecto no le correspondería a ella,sino a esa profesora de teatro que guardó su lugar por años oculta en su interior.
Además había pasado todas y cada una de las noches con Ryan,y ese fuego sereno de sus brazos ponía cada vez más barreras emocionales entre ella y ese hermano que sin remedio,estaba dando los primeros y sentidos pasos de la despedida.
Ese nuevo martes de ensayos,que marcaba más cercanía con el día de la llegada,como Ryan decía,tenían a la cada vez más desdibujada profesora de teatro sentada sola en la sala de docentes,y a todos los demás reunidos una vez más en el auditorio,esperando por ella,que bebía su café preocupada por el único hombre que significaba aún más afecto que sus distantes padres adoptivos,ubicados del otro lado del mapa.
Hernán y el adios no eran palabras compatibles,y esa Clarissa que aún se resistía a dejar de respirar,se aferraba a ese nombre bendito,pensando en la manera más sencilla de dejar de existir en su vida sin causarle sufrimiento.
-Tylah...¿Por qué no vienes?.Tu predestinado se inquieta cuando te pierdes del alcance de sus ojos...-le dijo Jethro sentándose junto a ella a la mesa.
-Dile que ya voy...solo pensaba...Clarissa pensaba por mi...
-Hernán,tus compañeros y tus padres adoptivos.En ese orden y no necesito leer tu mente para saber que piensas.
-Me duele.-le respondió ya sin ocultar su llanto,sin saber que cada lágrima suya derramada significaba ácido en el corazón de ese hombre que la amaba al borde de las esperanzas perdidas.
La abrazó sin plantearse si aquello era correcto o incorrecto,y ella se lo permitió intuyendo que aquel cariño llegaba desde su costado fraternal.
-No llores.Yo voy a ayudarte aunque Ryan no me deje "jugar" con la gente como él dice.Por algo se trata de seres limitados y en este caso bien vale que nosotros los poderosos saquemos a relucir nuestro poderío.La causa lo vale.-dijo Jethro sin cortar con la serena y encantadora calidez del abrazo.
-¿Qué se puede hacer?-preguntó ella.
-Que te olviden.Que desaparezcas en la memoria de todos aquellos que te conocieron.Es la única manera de que no sufran tu partida.
-Nada de eso.No vinimos aquí para jugar con los seres de este mundo a nuestro antojo.-dijo Ryan hallando a su mujer abrazada a otro hombre,y escuchando aquella perturbadora sugerencia.
Tylah se despegó de su nuevo familiar que una vez más volvió a perderla,y se ubicó al calor de los brazos apropiados.Ryan la contuvo desterrando a los celos que había sentido como un fuego al contemplar aquella escena,y la miró a los ojos tristes.
-Eso no se puede hacer linda.No podemos jugar con nuestra superioridad cuando se trata de los afectos ajenos.Sería cruel.
-Más cruel sería que sufrieran por mi culpa.-le respondió Tylah,mientras Jethro asentía.
-Quitarles el sufrimiento.Si no me recuerdan,no van a llorar ni me van a extrañar.Se trata de los que alguna vez fueron míos Ryan...-insistió desde la última fortaleza de Clarissa.
-No seas orgulloso amigo.Que tus celos infundados no te cieguen y admite que tuve una excelente idea.Yo lo haría.Tu no tendrías que manipular nada.Reconoce que se trata de un buen plan,y deja de lado los temas personales.
-No estoy celoso.-respondió Ryan bastante alterado para lo sereno que se mostraba siempre,mientras Jethro lograba sacarlo de su línea.
-Que no se diga más entonces.Quédate tranquila princesa,que si de mi depende,nadie derramará una sola lágrima por tu causa.Aunque tu prometido jamás lo admita,te he ayudado mucho hoy.-dijo Jethro apuntando su mirada enigmática hacia los ojos más esperanzados de Tylah,que se quedó a solas con su predestinado,cuando él luego de su frase puntual y tajante,abandonara el salón.
-¿Qué te pasa Ryan,no confías en mi?.
-No confío en Jethro.Creo que se ha vuelto un desconocido para mi.Todo el tiempo me está desafiando.
-Solo me quiso ayudar.Me vio triste.Creo que me aprecia como a su familia.No te enojes con él.Lo que siento por tí no se compara con ningún cariño...
-Lo se.Perdona.Es que por más que yo provenga desde otro universo,los celos de ver a tu dama en brazos de alguien más se sienten igual.
-Pero yo te amo.
-Y yo a tí.-le dijo acercándola a su pecho,y continuó.-¿Sabes que haremos para que todo sea alegría?
-Dime.-le respondió ella con los ojos llenos de entusiasmo.
-Una fiesta de despedida.Aquí en la academia con tus seres queridos.Y si tus padres no pueden llegar les hablas por...tel...
-Teléfono,o internet.-deja esas cuestiones.
-Una fiesta en la cual dices que te quieres despedir antes de tu viaje.Sin lágrimas.Todo felicidad.Y luego no me opondré a que Jethro haga su trabajo.Si tu eres feliz...yo solo quiero que sonrías.
-Lo haré en tanto estés conmigo.
-Entonces te pasarás la vida sonriendo,porque yo nunca te voy a dejar.