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Historia 51569 — capítulo 5
Ese lunes,Clarissa entró de la mano de Hernán a la sala de profesores de la Escuela de Bellas Artes.
Habían dormido juntos después de todo,como él había querido,aunque sus pieles ni siquiera habían intervenido en un solo roce.
Solo habían compartido ese fin de semana,la enorme cama de él,en una compañía de aristas casi fraternales,para suavizar aquella angustia que se había apoderado de Clarissa.
Y a pesar de que ambos habían estado muy juntos,Hernán sabía perfectamente que no había sido así.Que esa pared intangible,imposible de visualizar,se había interpuesto una vez más entre los dos.
-Buenos días,dijeron saludando con un beso a Amanda y a Julia,que ante su llegada,habían cortado abruptamente la intensa conversación que mantenían.
-¿Chicas quieren que les traiga un café?-preguntó Hernán muy atento,mientras ya había servido uno a Clarissa como buen detalle,a pesar de que ambos ya habían desayunado juntos en su casa.
-Yo te aceptaría uno.-dijo Amanda,mirando con rabia como ese hombre que ella quería,la dejaba en un segundo plano que la enfermaba.Y hasta la simple idea de que Clarissa hubiera sido convidada primero,ya había sido motivo suficiente para que desplegara su malas energías.
Llevaba calzas de color azul fuerte y una casaca larga con chillones arabescos,que le daban un aspecto demasiado extraño,sumada esa imagen a su cabello siempre revuelto y a la cara con el maquillaje ausente.
Clarissa,a pesar de que no había oído maldiciones como la noche de su cumpleaños,comenzó a percibir el fastidio como una realidad negativa e imposible de ocultar.
-Hernán me voy a tomar el café afuera.Quiero conversar un rato con Tamara.-dijo refiriéndose a la encantadora,excéntrica, así como también interesante directora del instituto.
-Te acompaño.Yo también hace rato que no hablo con ella.-dijo él entendiendo perfectamente que Clarissa había querido dejar a las dos amigas retomar la charla.
-Cruzaron a Martín y a Pedro,y les hicieron señas para que no entraran al salón ,y luego se reunieron a conversar un rato antes de las primeras cátedras,con Tessi,que como era su costumbre,había llegado sobre la hora.
-¿Qué sabes de estos dos?-interrogó Amanda,una vez que se quedara a solas con Julia.
-Todo.-respondió ella.Clarissa es mi amiga y hablamos muchas veces.No sé de que te extrañas...
-Entonces cuéntame.¿Son novios?.Porque él está demasiado empalagoso con ella.Pero yo nunca los veo concretar nada.-siguió Amanda masticando rabia en las frases.
-Ellos se quieren mucho hace tiempo.Es lo único que te puedo decir.
-¿No somos amigas?¿Por qué me ocultas información?Acaso no dices que me quieres mucho,que soy la hermana que nunca tuviste...y te niegas a responderme.¿No ves que Hernán es mi tipo de hombre?¿No me conoces los gustos acaso?.
-Mira Amanda,te voy a responder con generalidades que en definitiva todos manejamos aquí,aunque tú no quieras entenderlas.Clarissa adora a Hernán pero no lo ama y él a ella sí.Fin de la historia.
-Tú tienes que saber más.-insistió.
-Como eres Amanda,y encima sabes perfectamente que te quiero mucho más que a Clarissa.Ella lo sabe;porque yo se lo hago muy evidente,y se aparta.Pero la relación que tengo con ella si bien no es como la tuya,no es motivo para que yo te cuente cosas que a tí no te deberían interesar.
-Hernán me interesa.Y anda de sirviente de "tu amiga" que se cree mucho para rechazarlo.
-Ella lo quiere.Y no se cree nada.Y ya no te abuses de que soy buena y tranquila.-dijo Julia algo molesta,dejando su asiento,y agregó desde la puerta.-Te dejo sola para que te calmes y pienses un poco.Yo por lo pronto voy a ver si bailando me quito estas contracturas que me dejaste.
-Vete "mejor amiga".-le dijo Amanda tomándose el café,mientras Julia se iba sin decirle una palabra más.
-Un nombre y una profesión...vamos mente...respóndeme...-se decía Ryan una y otra vez.
El día anterior habían sido los ceremoniosos funerales en el reino,y no había tenido ni tiempo ni ganas de forjarse una nueva identidad en función de la búsqueda que emprendería.
Todos habían llorado la partida del rey,y él no había sido la excepción.No había hablado con su amigo Jethro,y sentía una creciente soledad mezclada con el temor lógico de la tremenda responsabilidad que tenía entre sus manos.
-Escuela de Bellas Artes...un parque enfrente...letreros en una lengua común...una bandera desplegada en un mástil...esos colores que indican la nación...piensa luego en la ciudad...la música que tocaba la banda en el parque...concéntrate...-se decía intensamente,como Arhon le había dicho.
Todo le cerró.Buscó en viejos libros de geografía de aquel mundo.Identificó la bandera,la ciudad con esa música que todavía resonaba en su enajenada mente...
Al menos ya podría pasar con esos datos el puente de la luna.Sabía de la escuela,y de ese parque cuyo nombre visitó de inmediato sus recuerdos Parque Pinar Central...
Unía las piezas y sonreía después de mucho llanto en su rostro pálido y demacrado por las lágrimas.
-Un nombre...que se parezca al mío...-pensaba animado.
-Creo que seré Ian...o Yan...Ian...será mejor-se decía como un chico entusiasmado escribiendo su nuevo nombre.-Ian del Castillo...aunque suene a ridícula ironía...-decía riendo solo y anotando apuntes.-Es solo el disfraz...nunca dejaré mi identidad de lado...solo será para acercarme a tí...que seguro serás aquella,también en otro disfraz mundano como el que usaré yo...-dijo expulsando a la sonrisa de su cara,mientras la pena lo hacía su presa nuevamente,al recordar a Tylah.
-Una profesión...relacionada con el arte...si voy a fingir un rol que no tengo...que mejor que un actor para representar.Un docente en la cátedra de teatro...eso haré.-se decía entre apenado y enérgico.
La mente estaba funcionando gracias a los consejos de Arhon.Había luna llena por aquellas jornadas,por lo que antes de que el astro de esas características menguara sin remedio,debía partir.Lo sabía bien.Ya nada sería igual.
Golpes a la puerta de su recámara,lo extrayeron de sus postulados,a los cuales antes de dirigirse a abrir,ocultó entre los papeles de su escritorio.
-Ryan...apenas has cruzado palabra conmigo hermano...¿qué te sucede?-preguntó Jethro ingresando a la habitación con una confianza absoluta.
-Encargos póstumos de mi rey.Misiones que debo cumplir.Por eso estoy encerrado aquí ultimando detalles.
-¿Y de qué se trata?-preguntó su amigo.
-Trámites de una investigación que debo hacer.Nada importante.-dijo sin dar apreciaciones concretas,tal como Arhon le había aconsejado.
-Pero dime más...-insistió Jethro tendido sobre la cama como si fuese suya.
-Me iré al otro mundo tras el puente.Mi rey quiso encargarme un informe.
En función de estudiar las costumbres...ya sabes...su sueño era poder hallar la fraternidad entre nuestras existencias paralelas...ideas utópicas de mi señor...pero...yo cumpliré su voluntad...aunque otro luego investigue en base a mis datos...-dijo Ryan ya ensayando su rol teatral con maestría.
-No se hable más.Me voy contigo.-dijo Jethro dejando la cama de un salto veloz.
-No puedes.Además no tardaré mucho.-le respondió sabiendo que aquella empresa era individual y secreta.
-Está bien amigo.Entiendo.Abúrrete solo del otro lado del puente...pero sal un poco de tu cueva que cada vez estás más pálido.Yo también sufro la muerte de mi rey...pero no me sepulto en vida como tú.-agregó Jethro enfilando hacia la salida.
-Te haré caso.Luego tomaré un poco de aire.-le respondió Ryan viéndolo abandonar la recámara,y suspirando con alivio.Su versión oficial había resultado creíble.
Todo marchaba bien.