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Historia 51688 — capítulo 16
-Bueno ya tuve demasiadas estupideces por hoy. Me largo -dijo Ben acabando con el
incómodo silencio entre los demás que miraban a Mark-
-Voy contigo amigo.-se le unió Justin que bostezaba cansado acercándose a las chicas
para saludarlas. Ben ya estaba en la esquina yno dirigió la palabra a nadie que no fuera
Justin- Nos vemos, señoritas...
-Gracias por todo. -agradeció Emily cuando Justin le dió un beso en la mejilla-
-¡Oh me la debes!-bromeó Justin y giñándole un ojo se juntó con el enfadado Ben que
no tenía intención de esperarlo- ¡Oye espérame, maldito!-le gritó mientras corría hacia
él-
Finalmente Mark se aproximó hacia las tres chicas que lo esperaban impacientes por
saber el estado de Daniel.
-¿Qué sucedió?-le cuestionó Emily al notar la expresión de desconcierto de Mark-
-Me atendió un médico cuando marque el número de teléfono de mi hijo.-comenzó a
decir Mark con aspecto deprimido- ...me informó que le suministraron un tranquilizante
muy fuerte y en gran cantidad.
-¿Tranquilizante?-exclamó exaltada Emily-
-Si- respondió soltando un profundo suspiro- Le hicieron lavaje de estómago por lo que
no pudo atenderme debido a que vomitaba por todos lados .-se manifestó una pausa
entre las chicas que intercambiaban miradas de tristeza- Les agradezco mucho que se
hayan encargado del bienestar de mi hijo y hayan llamado a este doctor porque
conociéndolo, es bastante probable de que casi lo llevaran a rastras al
hospital...-supuso Mark-
-Bueno...en realidad él...se desmayó antes de que con el médico acordáramos llevarlo-
se sincero Emily con timidez-
-¿ Tu eres Emily?-cuestionó el hombre.
-Sí, la misma...-respondió la chica ante aquella extraña pregunta-
-No quiero arruinarte la noche pero el doctor con el que hablé me comento que mi hijo
estaba muy molesto con una chica que lleva tu nombre , pero bueno él es así no te
preocupes.
-....está bien que la única fiesta que hace aquí para su cumpleaños no haya salido como
lo planeó pero no fue tu culpa...-continuaba Mark intentando "levantarle el ánimo" pero
no sabía pero no sabía que cada vez que hablaba empeoraba aquel momento- Mira,
ahora me voy a visitarlo porque todavía no le darán de alta ¿ Alguna de ustedes sabe
qué es lo que le pasó en la mano?
-Oh es una larga historia .-dijo Emily tratando de no recordar lo ocurrido-
-Claro y no tengo suficiente tiempo como para escucharla ahora…-murmuró Mark con
los bellos ojos clavados en el suelo. Hicieron falta sólo una fracción de segundos para
que éste volviera a la tierra, mirando a Emily con gesto de despedida- Gracias por
todo. A ustedes también se los agradezco.-dijo dirigiéndose a Katie y Natalie que
sonreían cohibidas- Ah y Emily descuida,a mi hijo ya se le pasará, sabrá
entenderte.
-Sí, eso espero, gracias. -dijo Emily sonriéndole débilmente-
-¡Bueno, hasta luego!-se despidió Mark estirando una mano impecable a las tres chicas
que exhaustas, bostezaban en esa nublada noche-
-¡Adiós!-gritaron, saludando a Mark con la mano mientras se subía en el elegante auto
haciendo lo mismo que ellas-
La mañana de un 24 de Julio resultó ser cálida y con algunas nubes blancas pintadas en
el aterciopelado cielo.
El teléfono no daba señales de movimiento y continuaba siendo observado por unos
ojos negros, sin descanso alguno.
Emily había estado esperando con impaciencia algún llamado referente a Daniel. Desde
que había llegado impaciente de la fiesta no logró pegar un ojo en absoluto.
Su madre Julie la había hablado por enésima vez para desayunar e ir a la escuela pero
no probó bocado, ni siquiera bajó, por fijar la vista en ese objeto que reposaba en
su mesita de noche alumbrado con un tenue brillo que emitía un lamparilla encendida
también sobre la mesa.
-¡Hija, llegarás tarde al colegio, baja ya!-exclamó Julie perdiendo la paciencia-
-¡No voy a desayunar, bajaré en unos segundos!-le respondió Emily mordiendo sus uñas
con desesperación- ¡Demonios, Daniel!
Una escandalosa vibración hizo que diera un brinco. Corrió hacia su teléfono
tropezando con las sábanas que había olvidado de apartarlas de su cuerpo. Los vellos se
le erizaron cuando por arte de magia una llamada de parte del doctor Robert se
vislumbró en la pantalla de su móvil. Estaba desesperada pero intentó conservar la
calma al atender.
-¿Hola?-comenzó a decir la chica con inseguridad, rogando que Daniel haya mejorado-
-Si ¿hablo con Emily?-preguntó la voz del otro lado-
-Si soy yo, dígame por favor que tiene buenas noticias.
-Me temo que no del todo. Hace unas horas dejé el hospital. En realidad Daniel perdió
una gran cantidad de sangre y le hicieron unos puntos en la mano.Lo que de verdad les
preocupa a los médicos no es la mano exactamente sino su organismo.Quedó muy
dañado por la droga que le suministraron. Él insiste en que se encuentra bien pero hoy
por ejemplo desde que le hicieron el lavaje de estómago no pudimos despertarlo…-hizo
una pausa prolongada, continua con voz áspera-...te seré sincero querida Emily...pero
algunos de los míos tienen esperanzas de que despierte y continúe siendo el mismo...
otros no.-dijo el doctor-
-¿Alguien se quedó con él en el hospital?-preguntó Emily con preocupación-
-No, lo que trato de explicarte es que su padre no quería tenerlo más ahí, así que pidió
permiso para llevarlo a su casa, y es extraño la verdad que hayan aceptado, dado su
estado. La cuestión es que llevó a su hermana, que es médica la cual me informó que
sigue igual, no ha dado muestras de movimientos.
-¡Pst!-siseó una voz tapando la respuesta de Robert-
Emily se volvió hacia la ventana que daba al ático con un susto inmediato con Robert
todavía por el teléfono preguntando qué sucedía.
Sorpresivamente, Daniel le sonreía con dificultad, sostenido por un grueso tallo de un
zarzal. Llevaba consigo el pecho descubierto en donde le traslucía la luz del sol y unos
tristes pijamas grises. Aún así conservaba su atractivo aunque tuviera pronunciadas
ojeras y palidez en su rostro.
Abrió sin pensar la ventana para verlo mejor y comprender que no era un juego de su
mente lo que veía.
-¡Daniel!-dijo Emily sin poder creer lo que sus ojos le mostraban. El muchacho la hizo
callar apoyando con debilidad un dedo índice sobre sus labios- ¿Pero qué haces aquí?
¿Acaso quieres morir?-preguntó aterrada acordándose de que todavía seguía en línea
con Robert- Oiga Robert, lo llamo más tarde...debo…debo ir a la escuela...-mintió la
niña, agradecida de que su madre por primera vez la dejara faltar ya que se había
callado o tal vez cansado de llamarla-
OJALA NO HAYA SIDO POCO EL CAPITULO,SINO ME DICEN JAJA :D GRAACIIAS MUCHAS GRACIAASS POR LOS COMENTARIOSS !! NO DEJARÉ DE SUUBIR =) LAS AMO CHICAS! AH Y POR FAVOR, SI LES GUSTA MI NOVE RECOMIENDENLA :D SERIA GENIAAL QUE LEAN MAS PERSONASS :)