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Historia 51688 — capítulo 26
-Aguarda Tom -lo detuvo Mark. Ya se había aproximado a ambos, cuando el lindo chico sin más preámbulos se dirigía a la sala donde yacía Daniel durmiendo - Quiero hablar contigo -le espetó. En el rostro de Mark continuaba la misma expresión de advertencia de aquella vez en la que Tom se enfureció-
-Adivina qué. Yo no -dijo el muchacho con cara de pocos amigos-
Mark lo tomó con bastante fuerza del brazo y le murmuraba palabras que por suerte, Emily agradeció entender.
-No es buena idea,deja de hacerte el rebelde, no quiero problemas Tom...
-Nunca es el momento.Siempre que me ocupo de venir me dices lo mismo -se quejó Tom.Ambos hablaban molestos,luchando por no alterarse ni levantar lo suficientemente la voz para despertar a la secretaria que seguía en pleno sueño.
-¡Déjeme pasar!-ordenó el joven empujando a Mark que le impedía el paso-
-No lo entiendes,Tom.-dijo Mark sin apartarse de su camino-… ¡Mi hijo tiene amnesia!
Al escuchar la noticia,Tom detuvo los forcejeos y miró a su tío,confundido.Luego a Emily para confirmar que lo que le decía Mark era cierto. Ella asintió fijando la vista en el suelo.No comprendía la razón por la que Tom no podía ver a Daniel pero los escuchó atentamente mientras discutían.
-¿Cómo?-preguntó el rubio joven más fastidiado al no obtener ninguna otra explicación de Mark-
-Y creo que no será conveniente arriesgarnos a hablarle si no sabemos exactamente qué es lo que recuerdo y que no.
-¡Pero yo ya cambié!¡Fui a esa maldita Institución de Menores! ¿Piensa que allí nos trataban como reyes? No fue así, si es lo que piensa.Lo admito,lo merecía por meter en problemas a su hijo,pero no acepté cambiar para que luego venga a refregarme el pasado como si me fuera fácil olvidarlo.
-No estoy diciendo lo contrario, sólo que no lo entiendes. Fuiste a esa escuela todo el año pasado intentando cambiar, yo lo sé pero mira, Daniel podría olvidar meses, días hasta años, es lo que el médico me informó, si en el caso en que Daniel no recuerde nada del año pasado en que intentaste ir a la institución por tu comportamiento no recordará que cambiaste, solo lo malo de ti o lo mucho que te odiaba y sólo seguirá creyendo que eres un vil vendedor de…
-No se atreva a decirlo -intervino Tom secamente-
-De acuerdo, pero también podría recordar la parte buena de ti, de su fraternal amistad, pero debo verificarlo y el médico debe seguir controlando su estado. ¿Me comprendes?
Mark dejó escapar un profundo suspiro como para calmar sus nervios e impulsos asesinos.Tom se sujetaba los pelos rubios y de increíble brillo.
-Tom.Daniel sólo quería tus disculpas.-dijo Mark nuevamente con serenidad.La secretaria se había retirado unos segundos antes,al notar que la escena escandalosa dio a concluir- Eso sencillamente.
-Creo que estoy de más aquí -dijo Emily, sintiendo incómoda.
-Emily…-soltó Mark que no quería que se enojara-
-¡No,no,no! Esta bien.Iré a ver si Daniel despertó, podrán hablar solos más tranquilos -replicó la chica-
-¿Estás segura?-preguntó Mark con seriedad-Mira que aún no sabemos que recuerda y que no, y yo quería comprobarlo para ahorrarte ese mal momento.
-Yo no tengo problema en confirmarlo, en serio, es seguro que no me recuerda por qué pregunto quién era, y después de eso creo que ya pasó lo doloroso.
Mark lo asimiló por un segundo y luego asintió no muy convencido. Veía a Emily una persona muy sensible pero la verdad no sabía por todas que ella había pasado.
-Señorita -la detuvo la voz de la secretaria cuando estaba a punto de entrar a la sala- Los horarios de visita finalizarán en unos 10 minutos.Son las 2.00. El rostro severo de la mujer mostró un repentino tic nervioso e hizo que incomodara a Emily al observarla.
-Claro -aceptó de mala gana, porque sabía que no era suficiente tiempo el que quería pasar con Daniel-
Hundió el picaporte para así traspasar la pálida puerta.Dentro,el ambiente se hallaba oscuro.Pensó que el propio Daniel había apagado las luces porque Mark al salir las había dejado encendidas.
Sin más rodeos, Emily se aproximó hacia una minúscula lámpara para terminar con las penumbras de aquella sala.Al hacerlo,el bulto que se hallaba inmóvil en un instante sobre la cama,se movió al presenciar la molestia de la luz amarillenta,dejando ver un rostro que Emily no había llegado a conocer:de confusión y ensueño.Daniel continuaba con los ojos cerrados sin acostumbrarlos a la tenue luz ya que los cubría con las manos.
-¡Apaguen la luz! Maldición -lanzó Daniel.Emily se acercó un poco más a su rostro,sonriendo al ver la belleza frente a ella-
-Daniel...soy yo.Emily.
Un escalofrío recorrió la nuca de la muchacha.Sintió extraño ese momento.Tener que presentarse por segunda vez no era algo que sucedía a menudo y no precisamente luego de haber besado a aquella persona y haberlo visto con el torso desnudo y resplandeciente.
Daniel con un movimiento brusco y veloz, se sentó en la cama, parpadeando varias veces seguidas para ambientar sus azules ojos con la iluminada sala.Lanzó un gritito de asombro sin apartar la mirada de Emily que no hacía más que sonreírle,luchando por no emocionarse demasiado.
-Eres real -decía,sin dejar de señalarla como si Emily fuera un espejismo-Entonces,no sólo estas en mi mente ni en mis sueños.Eres real -repetía para sí. Emily como le sucedía seguido últimamente,no comprendió nada sobre lo que Daniel decía- No respondiste la última vez que te vi.Creí que había soñado. Te pregunté quién eres, y te fuiste...corriendo.
Recordó ese día con intensa claridad cuando le había atacado el pánico.
-Yo soy Emily...-respondió la joven tratando de no hablar como se hace con un loco-
-No -la contradijo él- No pregunté tu nombre aunque me agradó saberlo. Me refiero a qué función cumpliste en mi vida.
-Eso no puedo contestarte pero diría que tu una muy importante en la mía.
-¿Por qué no recuerdo nada más que tu bello rostro?
Ella sonrió con esplendor al oír ese cumplido, agachó la mirada, no quería que Daniel viera que su "bello rostro" había adoptado un color rojo intenso.
-¡Oh no! ¿Eres mi novia o algo por el estilo?-se alarmó Daniel que aparentemente no deseaba hacerle daño a causa de su olvido. Sí, desde ese instante en que lo vio tendido en la cama,ya pudo asegurar que ese muchacho era aquel débil aficionado al enamoramiento que no tuvo oportunidad de conocer. No se decepcionó para nada.Le estaba comenzando a gustar también- Porque si es así te estás tomando bastante bien todo esto.
-No precisamente -corrigió ella,luchando con el llanto.No sabía con exactitud qué llegaron a ser los dos.Y si empezaba a contar toda la historia nadie la pararía después.Sinceramente era muy extensa y complicada y si comenzaba a narrarla sólo se vería a la luz su versión. ¿Cómo nunca pudo saber los sentimientos de Daniel hacia ella?-
-Hum. Lo siento.
-No es tu culpa -dijo, secando con rapidez la primera lágrima que delató su estado- Y no creo que llegué a ser tu novia, para ser realista.
-¿Mi amante, tal vez?-bromeó el muchacho, con finalidad de animarla-
Y tuvo éxito.Estruendosas carcajadas retumbaron en la sala.Emily rogaba no haberse puesto colorada al reír.
Nuevamente, pedía mucho.
Se abalanzó sobre él sin pensarlo rodeando su cuello. La calidez de su cuerpo hacía que se sintiera protegida ante cualquier amenaza. Lágrimas caían de su rosada mejilla con total facilidad, pero esta vez no eran de tristeza.
Daniel sorprendido, tardó en rodearle la cintura con los brazos, sonriendo ante aquel afecto.
Emily acarició con cariño la nuca del muchacho, provocándole cosquillas. Fijó su vista ahí, justo en el medio.Nunca le había visto esa pequeña figura negra en forma de espiral.Fijó más la mirada y se percató de que se trataba de un tatuaje muy familiar. Un dragón que lanzaba leves llamas de fuego por el hocico. Emily se separó de Daniel y lo miró con firmeza.
x) las amo!! dejen comentarios!!!!!!!!!!!