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Historia 51688 — capítulo 27
-¿Qué tienes?-interrogó Daniel ante la expresión de Emily-
-Nada. Tienes un tatuaje. En la nunca.
-Oh...si.-confirmó el joven. Su actitud se tornó extraña.Daniel miraba nervioso para cualquier lugar que no fueran los ojos de la chica que estaban clavados en los suyos, entrecerrados de sospecha-
-Nunca había reparado en el -mencionó Emily.Era cierto,jamás en las ocasiones que pasó con Daniel vio ese tatuaje.Debió ser por su tamaño minúsculo que sólo se podía observar con notoriedad si uno se acercaba a escasa distancia de el. De pronto sus manos comenzaron a sudar, sabía perfectamente que era el mismo tatuaje que llevaba ella y en el mismo lugar, pero igualmente quería sacarle más información. No iba a perder nada si lo ayudaba a recordar - ¿Es el símbolo de algo, qué significa?-curioseó la muchacha-
-No tengo idea -contestó Daniel sin darle importancia aunque seguía esquivándola con la mirada.Inmediatamente vió conveniente cambiar de tema- Oye perdón por no recordar,tu sabes.
-Ya te dije que no es tu culpa,Dan -Al rato,recordó que no le gustaba que le digan así,y compuso un rostro de disculpa- Lo siento, me había olvidado que…
-¿Por qué te disculpas?-se sorprendió el chico interrumpiéndola-
-Porque no te gusta que te digan Dan.
-¿Ah no?Pues debo admitir que supe ser un maldito amargado.-concedió Daniel riendo-
Emily sólo sonrió,aliviada.El antiguo Daniel se encontraba presente y eso ya era seguro. Simpático.Bromista.Atractivo.Siempre atractivo.Era la único que no había cambiado en él.
-Daniel yo sé que no recuerdas periodos de tu vida pero te diré que tengo el mismo tatuaje que tu, y que…
-¿Qué? ¡NOOOOOOOO!-exclamó el chico atemorizado. Hizo que al instante ella se sobresaltara, confirmó que si se acordaba del significado del aquella marca pero que tenía el propósito de ocultarle la verdad. Daniel respiraba profundo, se aplastaba el cráneo y dejaba escapar saliva por toda su boca, parecía un verdadero demente.
-¿Daniel qué tienes? No quise asustarte… por favor, dime que te sucede…
El levanto la cabeza con brusquedad mirándola sin pestañear.
-Vete -susurró Daniel, con tranquilidad, Emily no comprendía nada.
-¿Qué…? No Daniel no voy a …
-¡LARGO, VETE DE AQUÍ!-gritó descontroladamente- ¿Qué esperas?¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡LARGO!!!!!!!!!
Emily corrió hacia la puerta, pero se paró en seco, no iba a ser más la débil ni la miedosa que era siempre, si Daniel ya no era el mismo ella tampoco lo sería, aquellos tatuajes eran su conexión.
-No me iré -afirmó volteándose hacia su rostro. Daniel la miró con impotencia y asombro- Intento hablar contigo y me corres, no te entiendo. Las cosas es mejor hablarlas, Daniel. Desahógate conmigo.
El muchacho quedó más relajado, cuando alguien se te enfrenta con firmeza y valentía así lo dejas.
-¿Tú también vendías drogas?-se animó a preguntar el joven.
-No, sólo las consumía… ¿Tu sabes que es la marca de drogadictos y vendedores?
-Si, por eso reaccioné así, no quise espantarte lo que pasa es que todo en mi mente volvió.
-¿Todo?-preguntó rápidamente Emily, estaba entusiasmada.
-Descuida, sólo lo de aquel horrible año en el que pertenecí a ese grupo. Fui un estúpido al dejarme llevar por esas malas compañías…
-Sí, yo también.
Era increíble lo mucho que tenían en común.
-¿Sabes? Mi padre me habló de mi enfermedad. A veces pienso que me parezco a un anciano que casi se olvida de hasta su propio nombre. Por si menciono algo que ya te lo dije en algún otro momento, házmelo saber ¿eh?
Ambos rieron esta vez. Hasta que Daniel tomó de nuevo la palabra, poniéndose serio.
-El médico me recomendó que usara el sentido del tacto en personas u objetos que así podría ayudar mucho a mi mente. Atendió varios casos de los míos por eso, ya tuvo experiencia.
-¿De veras? Pero eso es una buena noticia,Dan.Quiere decir que hay posibilidades de que vuelvas a recordar -se alegró Emily.Al menos lo estaba más que el chico,que no parecía tan entusiasta.-¿Pero no estás contento?
-Mis amigos vinieron tantas veces que ya estoy resignándome. Ellos me hablan,me muestran cosas que no tienen valor alguno al menos para mí. Veo sus caras decepcionadas cuando se marchan.Por supuesto que a ellos si los recuerdo, porque son amigos desde que yo era pequeño,únicamente no recuerdo los acontecimientos que pase con ellos. Si, sólo recuerdo cuando entré a la escuela y luego, aparecí aquí.En el lugar donde menos deseo estar.Detesto los hospitales,son tan tristes y huelen a alcohol todo el tiempo.
-Eso ya lo sabía -murmuró Emily-
-Emily ¿tu acaso me conociste el año pasado?-dijo, haciéndola entrar en razón- Mi cumpleaños fue el 23,mis amigos me hablaron que me puse como descompuesto en esa fiesta que hice.
-No no, yo te conocí este año.
-Exacto, el médico me dijo que lo más probable es que los periodos más cercanos antes de sufrir la sobredosis se me hayan borrado. No recuerdo nada, nada de este año. Está bien que haya sido un drogadicto...pero, quizás esté aquí vivo y de excelente estado físico (aunque no mental) para no cometer los mismos errores…¿no crees? Creo que la vida me ha dado una segunda oportunidad.
Emily lo miró realmente afligida.No supo que responder.¿Y si había sospechado todo ese tiempo de Linda y todo haya sido acto propio del mismísimo Daniel? No podía ser así,aunque no tenía pruebas para culparla, sólo aquel día lo había visto tomando cerveza junto Linda animándolo a que lo haga. En realidad no pudo ver nada como para asegurar algo. Al final no quiso darle la razón a su padre sobre lo que pensaba de Daniel, pero nunca consideró su opinión.No quería pensar eso. ¿Dan drogándose nuevamente?
-¿Pero no recuerdas nada de lo que te pasó esa noche, entonces?-quiso saber-
- Nada, soy una causa perdida en eso. Adam mencionó que me sería menos pesado si elegía a una persona que me ayudara a recordar. Te mencionó a ti. Dijo que por tus acciones te importo bastante de lo que podría admitir.Mi padre me contó que tú misma me salvaste la vida esa noche, la de mi cumpleaños. Si es así, tu eres la elegida. Durante mis horarios de visitas,nunca recibí un abrazo de parte de nadie,hasta hoy…necesitaba uno. Y mucho.
De golpe se abrió la puerta produciendo que ambos adolescentes giraran a mirar.Mark se dejó ver tras ésta, avisándole a Emily que debía dejar descansar a su hijo.
Con las dudas en la cabeza se despidió de él, no con el mismo entusiasmo que traía antes sino con la imagen de un Daniel quien podría seguir teniendo un acercamiento remoto a las drogas.