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Historia 51688 — capítulo 5
El viernes terminaba dando paso a un sábado helado con apenas una presencia de
reflejos de un sol oculto por nubes que parecían colgadas en el firmamento.
Emily partió desde muy temprano con su uniforme de camarera hacia el bar conocido
como "Cafe's Mark", todavía meditando en lo que había sucedido el día anterior.
Se preguntaba si Daniel, se había enfadado o si le había avergonzado que su madre los
haya descubierto muy cerca el uno del otro en su habitación, mientras caminaba
mirando el montón de nieve que se acumulaba en el gris suelo.
Hizo la misma rutina de los sábados en la cafetería: colaboró con su padre, pidiendo la
orden, yendo y viniendo con grandes tazas de delicioso café y facturas calientes a una
pareja de ancianos que resultaron ser muy simpáticos con ella.
El dueño del bar, Mark, solía ofrecerle a Emily que subiera a un deforme escenario
ubicado en la parte izquierda del bar, para que tocara su guitarra y cantara para
entretener a las personas y tornar el ambiente más divertido. Ella nunca se negaba
aunque no estaba segura si su voz estaba hecha para el canto y solo lo hacía cuando
estaba a solas. Igualmente lo intentó, acompañada con los bellos acordes de su guitarra,
feliz por ver a la gente que aplaudían al instante.
Ya iba por su cuarta canción y varias parejas se animaban a bailar en el centro, con
desbordante romanticismo.
Emily se veía encantada por la reacción que producía su música. En segundos
posteriores dirigió la vista involuntariamente hacia el fondo de la cafetería en donde la
puerta se abría de par en par dejando ver, otra vez, a Daniel : el chico de ojos del cielo.
El muchacho no apartaba la vista de la pasmada y ruborizada Emily que hizo un gran
esfuerzo para no olvidarse de la letra de la canción y de seguir el ritmo con su guitarra.
Las profundas miradas fueron interrumpidas por la voz de su padre, Robert, que la
llamaba con tono preocupado, pidiéndole que bajara del escenario.
La niña extrañada no discutió y fue directo a donde su padre la esperaba.
-Linda, el hijo de mi jefe está aquí...me gustaría que tengas el honor de atenderlo como
es debido...-dijo Robert seriamente-
-¿Pero quién...?-no terminó la frase al ver que su padre señalaba a Daniel Radcliffe, ni
más ni menos, conversando con su padre, Mark Radcliffe.
Emily sintió un vuelco en el estómago y su rostro se encendió nuevamente - Padre ¿no
puedes atenderlo tú? Es que…ya sabes…tienes más experiencia…y yo no...
-Oh me encantaría cielo, pero estoy muy ocupado ¿sabes? Y déjate de tonterías, tu
también lo haces muy bien. -dijo Robert, animándola, se retiró para terminar con lo
suyo-
Emily, dio unos pasos hacia el muchacho que había finalizado la conversación con
Mark, y se hallaba de pie junto a la puerta que se abría de vez en cuando.
-Hola, Daniel…¿qué te sirvo?-le ofreció la muchacha, extremadamente nerviosa-
-No, sólo vine a hablar con mi padre. Gracias de todos modos.
-Ah entiendo.
-Así que trabajas aquí.
-No, bueno si pero yo sólo vengo únicamente los sábados a darle una mano a mi
padre...-se apresuró a aclarar la chica- No tenía idea de que fueras el hijo del dueño y
jefe de mi padre. Al parecer, bueno… siempre…nos encontramos…
-Si, por mera casualidad…oye cantas muy bien...-añadió Daniel pero sin mostrar
afecto, nada de sonrisas. La observaba examinando cada detalle de su rostro y
dándose cuenta de que la incomodaba la desvió un poco, agregando:- Y te agradezco
por lo de anoche..por curarme la herida...
-Oh no fue nada. -respondió Emily sonrojándose ligeramente-
-Pues claro que no, yo tengo el poder de decirle a mi padre que despida al tuyo y se
queden sin trabajo, no me importaría hacerlo.
-Disculpa ¿qué dices?
-Todo este teatro de pura bondad hacia mí es solo la lástima que me tienes. ¡Ya deja de
mentirme!-gritó el chico con rabia, al ver que Emily iba a contradecirlo-
-No sé de qué me hablas ... -susurró Emily atemorizada-
-No te hagas la tonta, todos los de la escuela andan comentando que te enteraste sobre
mis ex novias, de que mi fácil enamoramiento y que ellas sólo me usaban...Pero sabes
¡Ya no más! No confiaré más en ellas ni en ninguna, no seré engañado de nuevo y te
digo algo ¡No necesito que te me acerques ni que me defiendas!¡No necesito tu lástima!
-Pero eso que dices no es cierto...yo no…
- No te creo ¿O en la escuela sólo comentan porque tienen ganas?
-Tú sabes cómo son algunas personas, hablan porque entrometerse en la vida de los
demás significa supasatiempo…
-¿Lo dices por experiencia? Entonces fue en vano que te defendiera de Jimmy ¿no?
-No te entiendo…por eso…peleaban...¿por mi?
-Cada año que algún alumno nuevo ingresa tiende a fastidiarlo, yo, te defendí, ahora no
hará falta que te preocupes, estas asegurada, tu viste como le deje la cara.
-Gracias, no hacía falta. Pero …creo que no solo a los nuevos fastidia…
-Pues no, estas en lo cierto.
-Yo no te tengo lastima, Daniel -aclaro Emily sonriéndole con ternura-
Su corazón se torno amargo, al dirigir los ojos fuera del bar. Linda permanecía de pie en
el asfalto, reía con ganas junto con un chico moreno de ojos verdes.
Se llevo una sorpresa al notar que el rubio a quien lo vio con ella en otra oportunidad,
no parecía su novio ni nada suyo. Esa chica odiosa poseía diversos pretendientes o
"amigos" y Emily ni uno solo, eso era bastante injusto.
Pero Danielse había retirado rápidamente, notando la atención de Emily hacia Linda.
Dió un portazo, y en el preciso instante que un hombre entraba por allí, casi lo hizo caer
por lo brutal que se movía. Pero a pesar de todo, no se percato de la atención que
ocasionó su enojo y únicamente observaba con fastidio a Linda desde el vidrio
ignorando a las personas que murmuraban palabras incomprensibles, por su inmediata
reacción violenta.
El muchacho conocía a Linda y ahora le estaba replicando palabras que Emily no tuvo
la suerte de escuchar. La chica también le respondió algunas cosas y luego, con prisa e
ira, Daniel arremetió por marcharse, fulminando a ambos jóvenes con la mirada, y
olvidándose, una vez más, de la existencia de Emily.
Emily se sentía completamente confundida ante la actitud de Daniel y todavía no se
olvidaba de las cabezas que giraban hacia él, ante aquella dramática escena. Su padre y
Mark, habían dejado sus quehaceres para prestar suma atención a lo que acababa de
ocurrir, con rostro de profunda confusión.
Cuando todos descubrieron que Daniel discutía con Linda, Mark fue tras su hijo justo en
lo que lo vio irse, lleno de bronca y malestar.
Emily sin poder soportar oír esas molestas voces y observar a todos los curiosos, salió
corriendo hacia su casa en el momento en que la aguja del reloj marcaba las 12:00 del
mediodía y sin escuchar la voz de su padre que gritó "¡Emily, espera!".
En cuanto llegó, fue directo a su pintoresca habitación, levantó el tubo del teléfono con
el propósito de contarle todo a su mejor amiga Vanessa que siempre la escuchaba. Esta
le había prometido que la llamaría para que le diera alguna noticia de la cita que tanto
habían hablado pero todavía no lo había hecho. Pensaba que a lo mejor estaba ocupada
en algo o que tal vez sólo quería pasar más tiempo con su padre cosa que no tenía nada
de malo.
Pero necesitaba marcar su número para contarle lo que acababa de suceder con Daniel
que le gustaba tanto pero que también detestaba que se comportara de esa forma tan
impredecible y misterioso al mismo tiempo. ¿Acaso ella tenía la culpa que todas sus
novias resultaran ser infieles? Creía que no, y cualquiera que haya hecho pasar el
chisme de que ella le tenía lástima mentía, porque de hecho estaba dispuesta a hacerle
ver que era distinta y que únicamente quería verlo feliz.
Vanessa, le repetía siempre que ser tan buena persona podía llegar también a dañarla.
Lo cierto: Emily creía profundamente en el amor a primera vista porque ya la atrapó
desprevenida.
La morocha amiga apareció en su puerta, a los diez minutos que hablaban por teléfono.
Resultaba ser que su amiga había ido a visitar la empresa de trabajo con su padre y que
por eso no la llamaba. Con rostro de preocupación entró a la casa de Emily que se veía
afligida y amargada.
-Te tengo una buena noticia, amiga y ojalá que pueda cambiar esa expresión en tu
rostro…-dijo Vanessa-
-Lo dudo, pero adelante. -dijo Emily al instante que subían a su cuarto-
-¡Zac ya invitó a un amigo! Dice que es algo desconfiado pero en fin espero que sea
lindo, y divertido que es la virtud que más necesitas. -comentó la joven queriendo
levantarle el ánimo-
-Ah…que bueno…
-Vamos ¡Anímate! ¿Quién sabe no? A lo mejor...llegue a ser ¡el amor de tu vida!
-Por favor que ridiculez dices…pero ¿cómo es su nombre, no sabes nada en serio?-
preguntó la chica, un poco más alegre-
-Que ansiosa eres. Pero no, no me dijo nada...Lo único que me comentó fue que lo
sabrás cuando lo veas...
-¿De veras? Dile a tu novio que es muy inteligente y que ni yo lo había pensado, si no lo
decía -dijo Emily con sarcasmo, mientras su amiga reía con ganas-
-Si suele ser un tanto...divertido...
Fuertes carcajadas resonaron en la habitación, las confidentes amigas se divertían
contándose anécdotas y sobre todo esos largos días en que lamentablemente la distancia
las separó. Vanessa sin poder acabar de narrarle la historia de cómo había conocido a
Zac, decidió quedarse a dormir, no sin antes marcar el número de su padre y avisarle
que volvería temprano.
Y así fue, tuvieron una extensa platica y exhaustas y con profundo sueño,
permanecieron dormidas, mientras el paisaje del viejo Londres se pintaba de blanco
gracias a la helada nieve que resbalaba del desabrido cielo.
Ok, ahora comienzo a recomendar fics...adoré este.. de mi amiga Wasp haha es increible trata de Daniel Radcliffe, les encantara en serio, ella es fuente de mi inspiracion! la primera parte esta en éste link pasen por favorr! y la segunda parte esta aquí ahh casi me olvido! a su nueva novela también! es una geniia esta chica!jajaj este es el link, recien lo comienza al fic , lleva el nombre de Archivos Ocultos! leanla, gracias!
GRACIAS A LOS QUE RECOMENDARON MI FIC, EN SERIO! LAS AMO!