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Historia 51688 — capítulo 7
Como a los veinte minutos de que Emily dejó el restaurante, Vanessa reapareció en su casa,
temblando de pies a cabeza, cuando el reloj hacia su trabajo, marcando las 02:00 de la mañana.
-Vine a despedirme...-le dijo unos ratos después de que Emily le abriera la puerta-
-¿Ya te vas?-preguntó Emily con tristeza-
-Sí, tengo que volver a New York, ya es lunes y...debo ir al colegio...
-Pero no quiero que te marches ¡no quiero, no me dejes justo ahora!-le imploró la niña tirando
de su vestido-
-Lo sé, no puedo, yo no quiero irme pero debo hacerlo...No me hagas todo esto tan complejo.
-¡Te extrañaré!-lloraba Emily-
-¡Yo también amiga! Mira sólo debes esperar hasta el mes entrante que transcurrirán rápido, lo
presiento. -la animó Vanessa-
-Prométeme que me llamarás cada día...
-Es una promesa, te quiero…-respondió Vanessa abrazándola fuertemente, al verla llorar
desconsoladamente- Nena...también te sientes mal por lo de Daniel ¿no es así?
-Si…admito que sí, pero ahora que te vas me siento mucho peor, ya no es lo mismo estos días
que nos vemos solo un par de días, echo de menos todo los momentos que pasábamos juntas. -se
lamentó la joven secándose las grandes lágrimas-
-No debes sentirte así, yo volveré y reconozco que te pasaste de la raya con Daniel, puede que
tú no tengas la culpa de su comportamiento pero ahora a decirle eso...fuiste demasiado sincera, a
veces es malo serlo -le confesó Vanessa a su deprimida amiga-
-Ya lo sé, por eso quise disculparme pero…creo que no me hablará nunca más, no volverá a
decirme que no vio mucho mis ojos en otras personas y cuando tropiece con él no me
maltratará...
-¿Te gusta que haga hecho eso? Siempre supuse que eras un poco masoquista -se extrañó
Vanessa-
-¡Si! ¡No lo entiendes, él me gusta! ¡Lo que implica que todo lo que haga lo que diga…me
encanta! En estos días traté de encontrar la respuesta del porqué me gusta tanto...pero...creo que
nunca la encontraré. Solo me queda, resignarme… -explico Emily con tono soñador, sin prestar
atención a el rostro de su amiga que no podía creer lo que oía-
-Está bien amiga, no entendí nada de lo que dijiste pero lo importante es…que nos veremos
pronto ¡te adoro!
-Yo también. Hasta pronto.
Tras unos intensos abrazos y besos de despedida, Vanessa marchó a la casa de su padre que la
acompañaría al aeropuerto. Emily decidió intentar pegar un ojo debido a que en unas horas tenía
que transcurrir a clases, un lunes que resultó lluvioso en nieve y granizo.
Lo único que Emily desayunó cuando se levantó, fue una tostada caliente que mordió a toda
velocidad y atragantándose, partió a la escuela. Se sintió impotente con respecto a Daniel, no
sabía que decir o que hacer para que éste aceptara sus disculpas.
Como muchas de las veces, ingresó al frío salón en donde se lo vio nuevamente al histérico y
nervioso, Burt Wooton, que armaba el escenario con apresuramiento, y al mismo tiempo se
volvió hacia Emily y Daniel.
-Sr Radcliffe y Srita Johnson ¿supongo que practicaron el fin de semana sus guiones o me
equivoco?-preguntó el profesor mirando a ambos muchachos que se mostraron extrañados-
-Supone mal, señor. Yo estuve muy ocupado este fin de semana.-dijo Daniel, mirando con enojo
a Emily que mostraba en su rostro un dejo de culpa-
-¿Qué, tuvo una cita?-dijo el profesor con indiferencia y tras su casual "broma" rió con aire
incómodo. Daniel compuso una mirada de susto, preguntándose si el profesor se dedicaba a
espiarlo y rápidamente se sentó con sus amigos, dirigiendo los ojos a los de Emily, que no
cesaban de sentirse culpable-
-Ya veo, ahora el trabajo de ustedes dos será practicar con esmero y esfuerzo los guiones que
les di para que estudiaran, en cuanto salgan de esta sala. No sé cómo lo harán y en dónde ese es
su problema, pero no deben fallar en nada ya que son los personajes principales de esta obra,
que por cierto se llevará a cabo el mes entrante ¿correcto?
-Señor, no podemos mejor ejercitarnos… ¿por separado?-preguntó Daniel, observando a Emily
como si tuviera una enfermedad contagiosa-
-Oh Sr.Radcliffe no puedo creer que todavía mantengamos esta conversación…¡sus problemas
personales, fuera! Recuérdelo y le digo que le vendrá bien en el futuro...Y me atreveré a agregar
que el trabajo en equipo es mucho mejor -le espetó Burt, guiñándole un ojo que no fue devuelto
por Daniel-
El chico hizo una mueca de dolor pero Emily se mostraba radiante de felicidad porque si
practicaban juntos, ella aprovecharía la situación para disculparse.
-Correcto, ahora continuaremos con esta espectacular obra...Srita Johnson y Sr Radcliffe
acérquense para que los guie en esta parte que es la romántica y cautivadora...-dijo el profesor y
al notar que sus alumnos no entendían nada, exclamó: ¡El beso entre Romeo y Julieta, claro!
Como un imán las miradas de Emily y Daniel se entrelazaron.
-¿Acaso no sabían que Romeo y Julieta se besaban?-reía un muchacho de pelo rojo- ¡Ay Romeo,
bésame bésame!-se burló el chico, estirando los labios como para besar a alguien-
Daniel, eufórico, se abalanzó sobre el fastidioso joven. Las risas se apagaron, únicamente se
oían los golpes que Daniel le regalaba al chico y la voz del viejo profesor que imploraba:
-¡Sr Radcliffe, suéltelo suéltelo!-gritaba-
Emily corrió velozmente y trató de separarlos pero una alumna fortachona se levantó y le
replicó:
-Déjalos, no te entrometas ¿o también quieres pelear?-la desafió, tirándole de los pelos-
-Oye ¿qué crees que haces?-se defendió la muchacha, empujándola-
Las rabiosas chicas se daban empujones y arañazos, Emily no tuvo la intención de meterse en
problemas pero por instinto debía defenderse ante la agresión de la enorme chica.
El profesor salió volando para buscar ayuda, al sentirse incapaz de controlar aquello y cuando
menos lo esperaron, los cuatro alumnos aguardaban sentados en la oficina del director Stephen
Owen, que pidió hablar primero con la inmensa chica que desafió a Emily y con el chico de
cabello como el café.
Los intérpretes de Romeo y Julieta aguardaban afuera; uno con el ojo morado y la otra con
marcas de uñas en el rostro.
-¿Te duele mucho?-se animó a hablar Emily, mirando el morado de Daniel- ¿No quieres que te
traiga hielo o algo?
-No, estoy bien...¿y tú?
Emily abrió los ojos como platos, tratando d disimular su sorpresa
-¿Te preocupas por mi?
-No, sólo bueno...quizás un poco...Es que tu rostro se ve mal -terminó en decir Daniel, nervioso.
Se produjo un profundo silencio, en donde las miradas de ambos muchachos se cruzaron
penetrantemente y antes de que alguno pudiera argumentar una simple palabra, el director abrió
la puerta de su oficina dejando salir a la fortachona chica y al problemático alumno con rostro
desagradable q al ver a Danielle mostro una seña atrevida con un dedo levantado, al tiempo q
lanzaba una chillona risa.
Daniel furioso avanzó unos pasos hacia él para darle su merecido pero Emily lo calmó
agarrándolo del brazo.
-Déjalo, él no vale la pena...-lo tranquilizó Emily con una leve sonrisa viendo alejarse a ambos
estudiantes.
-¿Por qué será que ya no me sorprende verlo por aquí, Sr. Radcliffe? -dijo una voz grave a sus
espaldas. El director permanecía de pie en la puerta ,se trataba de un hombre alto ,con
abundante barba, imponía un gesto de profunda preocupación con una mezcla de desconfianza.
-Podría ser porque me ve seguido por su oficina, señor.
-Adelante, por favor. -ordeno el hombre, ofendido por la respuesta y la tranquilidad deDaniel-
Ambos adolescentes ingresaron al despacho del director, el cual se veía casi en penumbras.
Lustrosos cuadros colgaban de una apagada pared que estaba pintada de un azul viejo. Los
muchachos pensaron que el director era pésimo en decoración. En el fondo de la oficina se
ubicaba su escritorio, con tres asientos por los cuales cada uno ocupó.
-Bien. Creí que había entendido la lección Sr.Radcliffe, después del castigo que le impuse
cuando lo descubrí golpeando a...hum...¿cómo era su nombre? Ah sí ¿Jimmy Cooper no?-dijo
echando un vistazo a una larga lista q se encontraba en su escritorio .
-Sí pero no fue solo culpa mía, él...
-No quiero escuchar ninguna absurdaexcusa suya Sr. Radcliffe, le recuerdo que casi lo expulse
el pasado año y no dudaré en hacerlo esta vez ...-dijo Stephen interrumpiéndolo-
A usted y al señor Cooper siempre los atrapaba peleando, ahora me extraña que le tocara sufrir
con sus golpes al señor Cohen.
-Sí pero ambos me molestaron sino no hubiese…
-Sólo escuché luego tendrá una posibilidad de hablar ¿está bien?-intervino el director. Emily
solo oía lo que éste decía sin atreverse a articular palabra al lado derecho de Daniel y se
sobresaltó cuando el señor Stephen dirigió sus ojos a ella, todavía mostrando la misma actitud
severa con la que se dirigía a Daniel -¿y ustedjovencita no es nuestra nueva alumna?
-Así es pero yo…
-Ambos sufrirán un castigo por esto, nadie hace escándalos en ésta escuela y creo que en
ninguna lo permiten, muchos menos cuando un profesor trata de dar clases y no lo consigue por
el atrevimiento de sus propios alumnos. Me encargué de castigar a sus otros compañeros que
acaban de marcharse y seríainjusto demi parte que no lo hiciera con ustedes .-interrumpió
nuevamente y los miró fijo ignorando las miradas de suplica de los jóvenes- y ¿saben? Lo estuve
meditando y… ¡me vienen como anillo al dedo! Mi hermano es pescador ¡sí! él ama su trabajo y
como ahora se quebró un tobillo por un terrible y gracioso accidente, que no viene al caso,
tendrán que hacerlo ustedes ¿fantástico, no? -exclamó el director al ver los rostros de
perplejidad de sus alumnos.
-Esto es una broma ¿verdad?-se preguntó Daniel incrédulo-
-No, por favor diga que si lo es, aborrezco los pescados .-le imploró Emily -
-Ningún castigo que yo sepa es bueno, señores. Y yo estoy a cargo de elegir cuales les tocara a
ustedes. ¿O mejor prefieren que los expulse?
-Pero no puede expulsarnos por esto, yo sólo me defendí...-dijo Emily con tristeza-
-Puedo expulsarlos por esto ¿soy el director, no? El período del castigo es de 3 días. Comienzan
mañana luego del colegio, ésta es la dirección del puerto por donde parten los barcos pesqueros
-estiró un papel que fue tomado por Daniel que lo leía con impaciencia- Allí ya los esperará un
empleado de mi hermano para explicarles todo. Que tengan mucha suerte, y ya pueden retirarse.
-¡Diablos!-lanzó Daniel mientras caminaban por los pasillos que estaban vacíos y silenciosos ya
que los demás estudiantes se encontraban en sus clases correspondientes- Y todo esto es por tu
culpa. -replicó, girando su cuerpo para mirar a Emily- Desde que te me acercas todo me sale
mal.
-Ah ahora resulta que yo ocasioné todo esto ¿no?-dijo Emily enfadada- ¿Te olvidas que tú te le
abalanzaste a nuestro compañero? Resulta muy simple hacerte enfurecer, yo únicamente soy una
estúpida que quiso defenderte.
-Si exacto, parece que lo eres ¡te dije que no necesito tu ayuda ni de tu lástima!-gritó Daniel-
-¡No te tengo lástima!
-¿Ah no? Entonces hazme un favor y ¡no te me acerques, a menos que tengamos que actuar y
cuando vayamos en busca de esos malditos pescados!-dijo Daniel con un ataque de cólera, se
tocó con cuidado el morado del ojo, maldiciendo por lo bajo-
-¿Estás bien?-se inquietó Emily- En serio Daniel, no seas tan terco. Tu ojo se ve mal.
-Ya te dije que estoy perfecto, ahora si me disculpas debo ir a clases.
Sola, Emily permaneció de pie mirando aquel punto en donde había desaparecido Daniel y
preguntándose por enésima vez, por que lo quería con tanta intensidad.
La espesa nieve blanca había parado de caer en el antiguo Londres ya que la primavera se
acercaba finalizando el frío y las nevadas.
Emily permanecía profundamente dormida en su cama de colchón alto y sábanas lilas, que
combinaban con las cortinas de su habitación. Su reloj de mesa sonaba por quinta vez pero la
niña no daba señales de oírlo. Cuando la aguja marcó con aspereza las 12:00, el ruido de la
puerta que se abría sofocó el silencio.
-Hija creía que ya te habías despertado. -la regañó su madre y observando que no se movía en lo
absoluto, la despojó de las sábanas-
-¿Qué sucede?-dijo Emily tratando de abrir los ojos- Sólo unos minutos más…
-¡Ya son las doce! Como creí que ya te habías levantado hice pasar a un atractivo chico que te
buscaba en la puerta.
-¿Cómo? ¿A quién?-dijo Emily dando un salto-
-Al mismo muchacho apuesto con el que te encontré la otra vez en tu habitación, que por cierto
me pareció un buen partido para ti, preciosa...
-¡Mamá! ¡Ya basta!-se ruborizó la joven- ¿Por qué no me despertaste?
-También me dijo que te busca para que juntos cumplieran su castigo...¿puedes explicarme eso?-
dijo mirándola ceñuda-
-Sí, te lo explicaré luego madre, debo ir a ponerme linda…Hem…a vestirme para bajar a ver a
Daniel…-reanudo, sonrojándose-
-De acuerdo, cuando regreses estaré esperándote para aquella explicación. -le dijo Julie,
amenazadoramente- Me voy al trabajo, y la próxima no te quedes tan tarde a practicar guitarra
por que igual irás a clases. Adiós. Te quiero.-dijo Julie plantándole un beso en la mejilla-
-También yo…adiós.
Se vistió con extrema rapidez, con una sencilla remera verde agua y unos pantalones negros;
después de todo no le parecía correcto vestirse como una princesa para ir a pescar aunque sí
para ser vista por Daniel.
Bajó las escaleras, vacilante pero antes se miró en un espejo cercano para verificar si se veía
bien. Cuando lo hizo, allí se lo veía al muchacho de ojos como faros, que la miraba con la
misma expresión de enojo.
-Creía que no vendrías y ya me iba a ir sólo, así que me acordé por donde vivías y quise pasar. -
anunció Daniel y con frialdad le preguntó: ¿Qué te pasó?
-También me da gusto verte...-dijo Emily con sarcasmo-Y me dormí. Veo que tu ojo está mejor.
-expresó, llevando la vista al ojo del joven-
-Si ¿viste que no necesitaba de tu ayuda?-manifestó Daniel con testarudez- Vamos, que
llegaremos tarde.
-¿Pero dónde es? ¿Y en qué vamos a ir?-preguntó Emily confundida-
-En mi motocicleta, claro...
-¿En tu qué..?-preguntó la chica sin dar créditos a sus oídos-
Pero antes de que se lo escuchara replicar a Daniel, éste ya se había puesto el casco de
protección y ambos se hallaban frente a una motocicleta mediana y de un color verde oscuro.
-Que caballero eres. No pensarás dejarme a mi sin casco ¿verdad? Mira, si resbalamos y yo me
quiebro el cuello o si me doy con el asfalto o si...
-¡Bueno, ya!-gritó Daniel, con inquietud- Ten -dijo tendiéndole el casco- Que dramática eres.
-Si, por algo me gusta la actuación…-dijo Emily mostrándole una sonrisa y acomodando sobre
su cabeza el gran casco, satisfecha-
-Sube ya. -la apresuró Daniel que ya estaba sentado en la moto y observando cómo se arreglaba
el cabello-
-De acuerdo, no te enojes. Ahí voy.
Emily con nerviosismo levantó la pierna izquierda y se impulsó con la derecha y al cabo de unos
segundos se encontraba detrás de Daniel que parecía saber lo que hacía.
-No sabía que tenías una motocicleta. -comentó Emily-
-¿Deberías? ¡Agárrate fuerte!-le aconsejó cuando aceleró el vehículo que salió disparado como
un cohete-
-¡AHHHHHHH!-gritaba Emily horrorizada, al tiempo que se sujetaba fuertemente del
muchacho-
GRACIAS A TODAS LAS QUE LEEN, SON MARAVILLOSAS! SI QUIEREN QUE LES RECOMIENDA SUS FIC, SOLO HAGANMELO SABER, NO HAY PROBLEMA EN HACERLO! LAS AMO.
FIC RECOMENDADO en este link: Novela llamada: ARCHIVOS OCULTOS LA PRIMERA PARTE, ES DE DANIEL RADCLIFFE http://www.potterfics.com/historias/44563 la SEGUNDA PARTE EN ESTE LINK http://www.potterfics.com/historias/51055