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Historia 51692 — capítulo 2

Cuelgo un nuevo capítulo, porque la semana que viene no voy a estar aquí, para que no me echeís mucho de menos..... Espero que os guste:

     - Pásame la sal. Por cierto, Ron, el Ministro de Magia me ha pedido que te diga que debes estar en dos semanas allí, pues empieza tu formación.

     - ¿De qué estáis hablando? - Preguntó Ginny, curiosa.

     - El Ministerio ha ofrecido plazas donde quieran a Harry, Hermione y Ron.

     - ¿Sin acabar el Colegio? - Ginny procuró no sentirse decepcionada. Le habría hecho ilusión ir al mismo curso que Ron, Hermione y.... Harry.

     - Nos dió la oportunidad de acabar en Hogwarts antes de tiempo, y no quisimos desaprovecharlo - Dijo Ron, encogiéndose de hombros.- Bueno, Hermione sí que quería acabar, pero cuando le aseguraron que estaba en un nivel muy avanzado y que podría preguntar cualquier duda que tuviera, decidió hacerse Medimago. Por cierto, viene la semana que viene, porque ella también empieza su formación ya.

     Efectivamente, un día de la siguiente semana, cuando Ginny volvió de la tienda, se encontró con Hermione desempacando en su habitación.

     Las dos amigas se abrazaron y se contaron las novedades que había en su vida.

     Ginny preguntó discretamente, y sintió una punzada de decepción en el pecho cuando se enteró de que Hermione había venido sola.

     - Ginny, ya sé que te gustaría que Harry estuviera aquí, pero....

     - Sí, lo sé. Ha vivido una situación muy dura, y le tengo que dar algo de tiempo.

     - Ni siquiera nosotros le hemos visto mucho últimamente. Está algo raro, aunque supongo que es lógico. Él todavía no ha decidido qué va a hacer. Quizás vuelva al Colegio - Hermione le guiñó un ojo a su amiga, que se animó visiblemente.

     Las siguientes dos semanas pasaron muy rápido con Ron y Hermione allí. Ginny se pidió un día libre y ellos la acompañaron al Callejón Diagon a comprar las cosas necesarias para el nuevo curso. Se dió cuenta de que había algo entre ellos, pero cuando se lo preguntó directamente a Hermione, ésta se sonrojó y dijo:

     - Cuando Ron me toca sin querer, me da un vuelco el corazón, pero yo no sé si él siente lo mismo, o me ve sólo como a una hermana pequeña. Le voy a dar algo de tiempo, a ver si se decide.

     El día antes del comienzo de las clases se preparó una gran comida para reunir a la familia y para homenajear a Harry, Hermione y Ron antes de salir al mundo laboral.

     Ginny se acicaló mucho, recogiéndose el pelo en un moño desenfadado, y poniéndose un vestido verde que le quedaba muy bien, dejándole la mayor parte de las piernas al aire. Estaba muy contenta, porque había recibido una carta de Luna diciéndole que también ella volvía al Colegio.

    Junto con Hermione ayudó a su madre a prepararlo todo, pues Fleur estaba llevando un poco mal su embarazo, y debía tener mucho reposo.

    Cuando ya estaban a punto de empezar a comer, apareció Harry. Estaba vestido de una manera muy informal, tipo muggle, y.... ¡No llevaba gafas! Cuando le preguntaron por ello, respondió que había decidido ponerse lentillas.

    Lamentablemente Ginny estaba en el otro lado de la mesa, pero le pareció que estaba muy atractivo, y decidió hablar con él después de comer.

     Él estuvo un poco raro toda la comida, haciendo chistes y diciendo fanfarronadas, sin mirar a Ginny ni una vez, acaparando toda la conversación. En los postres se levantó inesperadamente, pues dijo que tenía cosas que hacer, relacionadas con su futuro, aunque no quiso aclarar cuáles.

     El resto del día pasó rápidamente, pues Andrómeda vino a visitarlos con Teddy, y Ginny y Hermione se lo pasaron bomba cuidándole.

     - Harry se ha ido muy rápido, ¿Verdad?

     - Ha dicho que tenía que ir a hablar de su futuro con alguien, pero a mí no me ha dicho nada, y a Ron tampoco.

    - ¿No? - Preguntó Ginny, sorprendida.

    - Ni una palabra - Le gritó Hermione, corriendo detrás de Teddy, que a su vez iba detrás de una gallina.

     Ginny se pasó toda la noche pensando en porqué Harry no les había dicho nada de lo que pensaba hacer a sus amigos, y, secretamente, deseaba que apareciera al día siguiente por sorpresa en la estación.

    En el andén, Ginny, junto a su madre, esperaba la salida del tren. Ese año estaba más tranquilo que de costumbre, ya que había bastantes alumnos que no iban a retomar sus clases.

     Ron y Hermione aparecieron en la estación:

     - ¿Dónde estábais?. Casi no os podéis despedir de Ginny - Les riñó la señora Weasley.

     - Fue cosa de Ron. Se apareció en un comercio muggle, y me tocó buscarle - Refunfuñó Hermione, a la que le gustaba ser puntual.

     - Si no me hubieras puesto nervioso repitiéndome donde tenía que aparecerme....

     En ese momento, mientras sonaba el silbato del tren para embarcar, unos muchachos entraron corriendo en la estación:

     - ¡Mirad, mirad! Harry Potter hizo ayer las pruebas, y es el nuevo buscador de los Chuddley Cannons!

     - ¡¡¡¡¡Qué!!!!- Los tres se miraron con ojos como platos, pero no les dió tiempo a decir nada, pues la señora Weasley empujó a Ginny dentro del tren, que estaba a punto de partir.