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Historia 51692 — capítulo 5
Como veis, los títulos de mis capítulos no son muy buenos, pero espero que lo de dentro sí....(o por lo menos un poquito). Aquí está un nuevo capítulo:
Era el día de la visita a Hogsmeade y Ginny estaba emocionada. Se levantó pronto porque no podía dormir, y aprovechó para arreglarse cuidadosamente. Hermione le había dicho que iban a ir ella y Ron a verla, y que quizás llevaran alguna sorpresa. Ginny llevaba toda la semana pensando en cuál podría ser la sorpresa, y se había ilusionado imaginando que quizás fuera a ir Harry.
Bajó con el resto de los alumnos al vestíbulo central de Hogwarts hablando con Luna y Neville:
- ¡Ginny! Ven con nosotros al pueblo. Vamos a ir a correos a....
- Luego os veremos allí. He quedado con Ron y Hermione en la puerta de entrada.
- Bueno, pues nosotros nos vamos. Ya os veremos allí - Dijo Luna tomando a Neville del brazo.
Ginny miró hacia fuera. Parecía que se estaba acercando algo.... Era una lechuza, que se paró delante de ella. Llevaba una carta y un paquete:
"Ginny:
Lo sentimos mucho, pero no podemos ir. Ron tiene un examen el lunes y yo tengo que hacer una sustitución. Avísame con la próxima visita a Hogsmeade, ¿de acuerdo?. De todas maneras, te mando tu regalo, espero que te guste.
Besos:
Hermione.
Ps: Herry me ha regalado entradas para los Chuddley Cannons en Navidad. Hay una para tí, así que no hagas planes. Ron"
A Ginny se le hundió el estómago y se esforzó por no llorar. Avanzando casi a ciegas, tiró el regalo a la primera papelera que encontró y se dirigió a su habitación.
- ¿Ginevra?
No hizo caso.
- ¿Qué? ¿Tu novio superfamoso te ha abandonado y sus amiguitos no te hacen caso?
Ginny pareció despertar de su sueño, y se dirigió hacia la voz sacando la varita.
- ¡Expelliarmus!
Su varita salió volando y vió a Draco Malfoy que la miraba sonriente.
- ¡Por fin eres tú!
- ¿Qué quieres decir?¡Déjame en paz!
- Ginevra, por favor - Dijo Draco, agarrándola del brazo - Todo este curso no has sido tú. Vas mustia y desconsolada, no haciendo caso a nadie, ni siquiera a Luna y Neville, y hoy.... No sé qué habría en esa carta, pero en vez de ir al pueblo a encontrarte con tus amigos, te vas tú sola a la habitación.
- No me apetece nada estar con nadie - Dijo en tono monocorde.
- ¿Ves? Es a eso a lo que me refería. Ellos están fuera y tú aquí. Si son tus amigos, te esperarán, pero tú también tienes que hacer tu vida.
Ginny le miró pensativa. Era verdad que se había propuesto olvidar a Harry, pero no lo había intentado realmente, y también tenía un poco olvidados a Luna y a Neville....
- ¡Venga, vamos! - Dijo con decisión.
Draco se quedó descolocado:
- ¿A dónde?
- ¡A Hogsmeade! Tengo que comprar unas cosas - Ginny le tomó de la mano a la vez que tiraba de él.
Draco emitió alguna protesta, aunque se dejó arrastrar por Ginny, viendo como a ésta parecía haberle sentado bien lo que le había dicho.
De camino al pueblo ninguno dijo ni una palabra. Ginny se sentía un poco avergonzada por cómo había arrastrado a Draco ¡Había cogido a Draco Malfoy de la mano! y éste caminaba con las manos en los bolsillos, mirando a su alrededor.
Cuando llegaron a la entrada del pueblo Ginny se volvió hacia él:
- Muchas gracias por abrirme los ojos, Draco.
Y resueltamente se dió la vuelta y empezó a buscar a Luna y a Neville.
- Hasta luego, Ginevra - Draco la observó caminar un poco, y luego se dirigió hacia un grupo de chicos de Slytherin.
Aquel mismo día por la tarde Draco se dirigió al Pub y allí le alegró comprobar que Ginny estaba charlando alegremente con varios compañeros.
Aquella noche, cuando Ginny entró en su habitación, se quedó sorprendida al ver el paquete que le había enviado Hermione encima de su cama. Lo miró un momento, y lo abrió resueltamente. Era una foto en la que aparecían Hermione, Ron y ella un día en su casa. La examinó atentamente, y después la puso encima de su cama.
Algunos días después, en la siguiente guardia:
- ¡Muchas gracias, Draco! Después de lo que me dijiste, he decidido disfrutar más. Precisamente la semana que viene se va a celebrar una fiesta en la Sala de los Menesteres, y voy a ir. También no sé cómo darte las gracias por llevar el paquete que tiré a la basura a mi habitación, era una foto de....
- ¿Sabes una cosa? - La interrumpió Draco bruscamente - Prefería las guardias antes, cuando íbamos en silencio. Así no me puedo concentrar en nada. Lo que te dije fue por hacerte un favor, para que dejaras de parecer una amargada, pero tampoco quiero que pienses que voy a ser tu confidente.
Ginny se sintió ponerse muy roja, al tiempo que algo como hierro ardiente le atravesaba el pecho.
Siguieron el resto de la vigilancia en silencio, aunque éste no era cómodo y relajante como otros anteriores.
Aquella noche, en su dormitorio, Ginny descargó su frustración contra la almohada: ¿Cómo podía ese….? Aunque en algo tenía razón, y se rió amargamente: ¿Cómo había sido tan tonta de pensar que Draco Malfoy querría ser algo suyo? Desde ahora le consideraría como otro compañero, y ya está.
Por su parte, en su dormitorio, cierto muchacho rubio tampoco podía dormir….
¿No os imaginaríais que todo fuera a ser tan fá cil, no? Hay que sufrir un poquito....