← Historia 51692 · de
Historia 51692 — capítulo 6
Nuevo capítulo. Espero q os guste!!
Los días fueron pasando, y poco tiempo antes de la fiesta Ginny decidió por fin con quién iría. Era un chico Ravenclaw llamado Frederic.
Le pidió a Luna, que iba a ir sola, aunque allí estarían con más gente, que le ayudara a pintarse y a peinarse.
Le habían pedido a la Directora McGonagall que les prestara el Gran Comedor, y ésta había accedido, aunque cuando le pidieron si podrían invitar a gente de fuera del Colegio, les dijo que no.
La fiesta había sido idea de los alumnos de 6º para celebrar Halloween, y la verdad es que había sido una buena idea: habían decorado las paredes con pegatinas en 3D y habían encantado unos esqueletos para que bailaran.
Los profesores deban una vuelta por allí de vez en cuando, aunque dejaban a los alumnos tranquilos, en general.
Ginny estuvo un buen rato bailando con Luna, pues Frederic le había dicho que de momento no le apetecía, y estaba hablando con sus amigos y mirándolas de vez en cuando.
Ginny se fijó en que Draco no estaba bailando con nadie tampoco, aunque apartó rápidamente la vista cuando le pareció que miraba hacia ella, pues de momento las cosas iban medianamente bien entre ellos, y no quería que se estropearan.
Al cabo de un rato se sintió cansada y cambió de sitio con Neville, que le lanzó una mirada suplicante, pues bailar con Luna a veces era difícil. Se rió un poco viéndolos, y casi no se dió cuenta cuando Frederic se acercó a ella:
- Toma, ¿Quieres un poco de ponche?
- ¡Gracias, estaba sedienta! - Dijo tomando el vaso de sus manos y bebiendo un gran trago. Al momento se puso a toser - ¿Qué lleva esto?
- Le hemos echado un poquito de un chupito muy suave que nos vendió la Señorita Rosmerta el otro día.
Ginny se quedó dudando, pero vió a la profesora Sprout con un vaso sirviéndose también, y además estaba sedienta, así que se tomó otro par de vasos mientras charlaba con Frederic.
Después le entró una extraña animación, que la tuvo bailando otro buen rato. Cada poco aparecía Frederic para darle otro vaso de ponche.
De pronto se sintió algo mareada y se acercó a una de las puertas. Sintió que le tomaban de la mano y le decían:
- Ven conmigo, en un rato te sentirás mejor.
Ella se sentía algo atontada y aún mareada, así que asintió mientras la llevaban a la Sala de los Menesteres.
Una vez allí Frederic le soltó un momento la mano, mientras pasaba por delante de ella dos veces. A la tercera salió disparado contra la pared, y apareció Draco Malfoy sosteniendo una varita.
- ¿Estás bien? - Dijo, sacudiendo un poco a Ginny de los hombros.
- ¿Qué.... haces.... aquí....? - Dijo ésta, articulando con dificultad.
- ¡Mira, niña tonta!
Draco abrió la puerta de la Sala de los Menesteres y Ginny vió una gran cama circular, con cojines extendidos por todos lados, espejos en el techo y las paredes y un gran jacuzzi en el centro.
- ¡Te han puesto algo en la bebida, y Frederic te ha traído aquí para aprovecharse!
Draco cerró la puerta y pasó tres veces por delante. Cuando abrió la puerta, Ginny vió una habitación bastante parecida a la suya. Dió un paso hacia dentro, y notó como perdía el conocimiento.
El resto de la noche estuvo durmiendo y despertando con ganas de vomitar, y aunque todo estaba borroso en su mente, creía recordar a Draco sosteniéndole una palangana y sujetándole el pelo.
Cuando abrió los ojos DFraco no estaba allí, así Ginny pensó que al fin y al cabo todo había sido un sueño, pero en ese momento apareció un elfo doméstico con una bandeja:
- El señor me ha dicho que le trajera el desayuno.
- No tengo hambre, gracias - Gimió Ginny, mirando con asco la bandeja.
- Aquí tiene un remedio que le hará sentirse mucho mejor.
Lo olió con precaución y tomó un sorbo. No sabía mal, y al poco, comprobó que efectivamente se sentía mucho mejor.
Se dirigió sigilosamente hacia su habitación, y una vez allí, intentó pensar en lo que había sucedido el día anterior, pero como si la hubiera olido, Luna llamó suavemente a la puerta de su habitación:
- Hola, ¿acabas de llegar?
Ginny le contó lo que recordaba del día anterior, y lo que había hecho Draco por ella.
- Por eso Frederic tiene un ojo morado....
- Quiero agradecérselo de algún modo a Draco, pero la última vez él se enfadó mucho cuando se lo dije.
- Mándale un regalo.
- Pero tendría que ser algo que no pudiera devolver....
Ambas empezaron a pensar....
Ya quedaba poco para Navidad, y Ginny, que no quería dejar todo para el último momento, estaba colocando sus cosas cuando llamaron a la puerta de su habitación:
- ¡Adelante!
Draco entró dando un portazo:
- ¡¿Qué se supone que es esto?! - Dijo, con una cestita en la mano.
Ginny sonrió:
- Un gatito. Es para agradecerte lo que hiciste el día de la fiesta por mí, además, pronto será Navidad....
Draco dejó la cesta encima de la cama:
- ¿Un gato? ¿Para qué quiero yo un gato?
- Es una gatita, y mira, la gustas.
Draco miró hacia abajo: La gatita había salido de la cesta, y maullaba mientras intentaba subir por su túnica.
- Muy bien, me la quedaré - Gruñó mientras la cogía en brazos - Pero no sé si la volveré a traer después de las vacaciones.
Contempló un tiempo como Ginny seguía colocando sus cosas:
- Ginevra, ¿Qué vas a hacer en Navidad?
- Iré a mi casa, a La Madriguera. Si quieres pasarte algún día.... - Dijo, dudando mientras le miraba.
- No creo que sea muy buena idea, puede que tu hermanito quisiera matarme.... todos tus hermanos. Yo estáre en la casa de campo de mis padres. Si ocurre algo.... Bueno, antes de hacer locuras como en Halloween, consulta conmigo.
Ginny contempló como se cerraba la puerta con una sensación cálida en el pecho. ¡Draco quería protegerla! Después su corazón se encogió: ¿Sentía algo por Draco Malfoy?
Aquí está, recién salidito del horno. Como os he dicho antes, espero que os haya gustado, y que comentéis....