Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Te quise olvidar · de

Te quise olvidar — capítulo 14

Entre al estudio en donde mi madre trabajaba, ese era su lugar, casi nunca me dejaba entrar, ya que había hecho uno para mí diciéndome, que ese sería el lugar en donde yo me podría desahogar y ella jamás entraría, al igual que el de ella, solo era para Alice.

Abrí la puerta lentamente, estaba lleno de dibujos y cuadros noté que la mayoría eran mis dibujos de kínder, sonreí levemente, pero noté un cuadro en el centro, era un bosque, estaba anocheciendo y al fondo se veía una pareja, camine hacia él, era mío pensé que lo había perdido, pero no mi madre lo tenía.

No era muy bueno, de hecho no era buena pintando, pero era una de las cosas que más me tranquilizaba, mamá me lo había inculcado, ya que ella si era una excelente pintora, pero le gustaba más la ropa.

Camine hacia su escritorio que estaba rodeado de bocetos, y encima había aun más, mi madre dos horas diarias se encerraba aquí, y bueno ya entendía la razón, observe los bocetos y todos eran buenos.

¿Qué iba a pasar con la línea "ángel" sin mi madre? Todo por lo que había soñado estaba a punto de irse por la borda, había luchado demasiado por esa línea y más por su boutique, pero ahora todo parecía estar por desaparecer.

Me mordí el labio, cuando un sollozo quiso salir, mi madre no iba a tardar mucho en despertar, aunque ya había pasado dos meses, la opresión del pecho se hizo más grande, me senté frente a su escritorio y sin más comencé a acomodar sus bocetos.

Necesitaba despejar mi mente, y pues fue lo único que podía hacer en ese lugar, además de que quería sentirme en contacto con mi madre, debajo de todo eso, encontré un cuaderno, que en la portada decía el nombre de mamá, lo abrí pensé que serían más bocetos.

Pero no, era como un diario, nunca creí que mi madre fuera de esto, siempre creí que sería Bella su diario humano, pero si era de esas chicas que tenían su diario, eleve las cejas, aquí había una diferencia entre ella y yo, a mi me chocaba tener que escribir en un cuaderno lo que pensaba, de hecho para que hacerlo, si alguien chismoso podía leerlo, como ahora, pero yo no era una chismosa, yo era curiosa.

Comencé a hojear el diario, parecía que esto empezaba desde que había comenzado a salir con papá, me emocione, ya que sería como leer un libro sobre la historia romántica de Alice y Jasper.

Soy la mujer más feliz, por fin me pidió que fuera su novia, veníamos de regreso del cine, la película fue triste, pero la verdad no le puse mucha atención ya que con Jasper a mi lado, no puedo poner atención a nada.

Pero en lo que iba, veníamos caminando, me tomo de la mano, estuve a punto de gritar de la emoción pero me contuve y bueno seguimos con el camino, cuando llegamos frente a mi casa, me detuvo y me tomo las dos manos, yo lo observe un tanto ansiosa y de sus hermosos labios salió.

-Alice - de su boca suena mejor mi nombre - no sé cómo decir esto - este hombre puede lograr que mis ansias crezcan - Allie, me gustas - mi corazón comenzó a latir con fuerza - ¿te gustaría ser mi novia?

Y obvio conoces la respuesta, bueno de hecho mi contestación no fue verbal, me lance a sus brazos y por poco cae, pero gracias al cielo, tiene buen equilibrio, lo bese, no soy muy buena con ello, pero no pareció molestarle, ya que no me separo.

Así que ahora ya soy la novia de Jasper Hale, se siente tan bien serlo, tengo que contárselo a Bella, pero antes quería escribirlo.

-Nana

  • ante aquella voz cerré el diario - enana ¿Dónde estás?

Conocía esa voz, además solo una persona me llamaba así, tome el diario y salí del estudio, camine hacia la sala en donde Jacob estaba de pie, esperando a que bajara.

-¿Qué haces aquí? - pregunte oscamente.

-Vine a buscarte - respondió con una media sonrisa.

-¿Para qué? - camino hacia mí y yo retrocedí.

-¿Qué pasa? - su mirada negra mostraba confusión.

-Nada

  • respondí - ¿Qué haces aquí?

-Vine por mi mejor amiga - respondió tranquilamente.

-¿Mejor amiga? - lo observe con una ceja levantada - después de dos meses sin que me hables, ¿crees que sigo siendo tu mejor amiga?

-Nana

  • su rostro mostraba cierto dolor - sé que no hemos hablado, pero mi cariño por ti es igual.

-A Nahuel no le agrada que este contigo - le di la espalda - así que es mejor que esto de la amistad termine.

-¿Terminas esto por Nahuel? - estaba enojado lo sabía.

-Tú la terminaste antes por Renesmee - le espete - prometiste que siempre estarías conmigo, y me dejaste en los momentos que más te necesitaba, así que para que fingir que somos amigos, dile a Renesmee que no se preocupe por mí, que yo no le quitaré al novio.

-Nana

  • su voz mostraba sorpresa.

-Leyna

  • lo corregí - siempre odie ese estúpido sobrenombre - me dolía el alma, pero me sentía traicionada - ahora vete.

-Termine a Renesmee - ante aquello, arrugue la nariz - nadie es más importante que tú, me harte de que no me dejará estar contigo, por eso terminamos.

Me mordí la lengua, me dolía no haber estado con él todo ese tiempo, para que acabara por una simple oración, lo vi darse la vuelta, estaba por irse, mi cuerpo me gritaba que lo abrazara, mi alma decía lo mismo, pero mi mente decía que lo mejor era dejarlo irse.

La puerta se cerró y yo seguía debatiéndome entre, si dejarlo ir o retenerlo, cinco segundos más de batalla interna y por fin salí corriendo, estaba como a una cuadra, sin importarme nada corrí hacia él y lo abrace por la espalda, y solloce con fuerza.

-No me dejes - le pedí - te necesito.

-Nan… digo Leyna - se giró y me abrazo - siempre estaré contigo.

-Dime Nana - me acurruque en su pecho.

-Me acabas de decir que lo odias - susurro.

-Sí - acepte - pero es diferente cuando tú lo dices.

-Lo siento - beso mi frente - sé que debí estar para ti, pero tu prima es medio psicópata.

-Ya sé - sonreí levemente - pero es bueno que regreses a ser mi Jake.

-¿Tú Jake? - me tomo el rostro y me lo elevo, para verlo directo a los ojos.

-Mi mejor amigo - le sonreí suavemente.

Simplemente me beso la frente, me abrazo por los hombros y caminamos hacia la casa, en ese momento una chica de cabello negro un poco más alta que yo, delgada, bastante voluminosa, y ojos grises verdosos, se acercaba.

-Hola

  • nos saludo - se te cayo esto - me entrego el diario.

-Gracias

  • sonreí levemente.

-Soy Kendra Grint - se presento - y me acabo de mudar a la casa 15 - señalo una casa que se encontraba a dos de la mía.

-Soy Jacob Black - enseguida Jake le extendió la mano - y ella es Leyna Hale.

-Hacen una linda pareja - nos sonrió afablemente.

-No somos novios - repuso dejando de abrazarme - solo somos amigos.

Ella sonrió estúpidamente, puse los ojos en blanco, esa chica simplemente no me daba buena espina, pero parecía que a mi mejor amigo le valía lo que su ropa dijera, llevaba un short de mezclilla y una blusa blanca sin mangas, me preguntaba cómo no se moría de frío, y entonces recordé que las zorras tenían pelaje.

-Jake

  • llame, pero él parecía idiotizado con la chica - es mejor entrar.

-Ve tú - y me empujo hacia la casa.

Bien, esto era magnifico, el idiota de mi amigo coqueteando con la zorra de mi vecina, entre a la casa, y en el marco de la cocina estaba Nahuel, arrugue un poco la nariz al verlo ahí.

-Feliz aniversario - me entrego un rosa blanca.

-Eres bueno para las fechas - comente con una media sonrisa - lástima que yo no lo sea, y se me haya pasado.

-Bueno es comprensible - me tomo de la cintura y unió nuestras frentes - no estás en los mejores momentos - clavo su mirada en la mía - te notas cansada y débil.

-No he dormido mucho - susurre.

En ese momento sentí como todo se comenzaba a poner negro, las fuerzas de mi cuerpo se iban, y sin más todo se puso negro.

No sé cuánto tiempo estuve en la inconsciencia, pero no creía que hubiera sido mucho, cuando abrí los ojos estaba recostada en mi cama, me incorpore, pero fue un error porque todo me dio vueltas, sentí las manos de alguien haciendo que me volviera a recostar.

-Tío Jasper ya viene en camino - en ese momento me di cuenta que era Amanda.

-¿Qué haces aquí? - pregunte cerrando los ojos para ver si así se iba el mareo.

-Pues se supone que Jake te llevaría al hospital - respondió posando su mano en mi frente - pero eso debió de haber sido hacía casi dos horas, así que le dije a Kellan y decidimos venir.

-Quiero agua - de pronto sentí la nausea.

Escuche movimiento, pero no quería abrir los ojos, sentí como alguien me tomaba la mano y por lo rasposa supuse sería Nahuel, en cuanto tome el vaso, la misma mano me ayudo a llevármelo a los labios. Di un sorbo largo, esperando que así se fuera la nausea y la quemazón de la garganta.

-¿Mejor?

  • me pregunto Nahuel a mi lado.

-Un poco - susurre.

-¿Quieres algo más?

-No - apreté su mano y abrí los ojos - Feliz Aniversario.

Simplemente sonrió besándome la punta de la nariz, Amanda camino hacia mí ycoloco el termómetro en la boca, no sé si he dicho que mi prima tiene instinto de madre, y aquí se notaba, su mirada azul mostraba preocupación.

-Le-le

  • en el marco de la puerta estaba Kellan - nos diste un susto de muerte, pero ya viene tu padre.

-Kell

  • llamo Amanda.

No vi que hizo, solo los vi salir de la recamara, espere a que el termómetro sonara, para quitármelo de la boca, pero antes de verlo, de nuevo mi rubia prima entró y fijo su vista en él.

-38.5

  • susurro - ¿has estado comiendo?

-No, mucho - respondió Nahuel - he intentado que coma más, pero simplemente rechaza la comida, Emma ha tratado de obligarla, pero parece que con el único que come, es con Jacob.

-Leyna

  • me reprocho - ¿crees que esto de matarte de hambre le ayuda a alguien?

-No quiero morir de hambre - me defendí - solo que nada me entra.

-Pues tendrás que comer - me miro seriamente - o vas a terminar enfermando como ahora.

-Estoy bien - dije suavemente.

-¿Por qué tanto alboroto? - ante esa voz, sentí cierto alivio.

-Jacob, vete - gruño Nahuel - solo quitas espacio.

-Enana

  • le importo un comino lo que mi novio le dijo - no puedo creer que te dejo dos minutos sola, y acabes en la cama.

-Oye

  • le golpe el brazo, al entender el doble sentido de su frase.

Su mirada se clavo en la mía, y en ese momento sus ojos negros mostraban angustia, ¿me veía tan mal? Me beso la frente y se sentó de mi lado derecho, entrelazo su mano con la mía, escuche un gruñido por parte de Nahuel, pero no podía ni moverme, las pocas fuerzas que había recuperado se estaban yendo de nuevo.

voy actualizar cada vez ke tenga 7 comentarios (de diferentes personas)

Capitulo dedicado a:

ana ptter

erika_cullen

swanand cullen

sole-cullen

bitha_granger

Zhere StAr De Black

sammy_diggory_cullen