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Te quise olvidar — capítulo 24
Camine hacia la recamara de mamá para decirle que iba a salir con Emma y con Amanda a ver una película, abrí la puerta sin llamar, pues si estaba durmiendo seguramente la iba a despertar, pero cuando vi la escena casi brinco de la emoción mis padres se estaban besando.
-SI - bueno no pude retener todo.
-Leyna - dijeron al unísono, sorprendidos.
-Por fin - sonreí abiertamente - pensé que iba a tener que amarrarlos para que esto pasará.
Ambos rieron, mientras me hacía un espacio entre los dos, ambos me abrazaron mi sueño por fin se estaba cumpliendo, era feliz de volver a ser una familia lo era enserio.
-Pero echaron a perder mi plan perfecto de que se volvieran a unir - les reproche, haciendo un puchero digno de una niña de cuatro años.
-Amor - mamá me beso la mejilla - tus planes son un desastre y eso se debe a tu padre.
-Oye - me queje.
-Si estoy de acuerdo - repuso papá, ambos observábamos a mamá - oye, nosotros no somos malos planeando, lo que no deja que salgan perfecto es el destino.
-Exacto - concorde - pero si nuestros planes se hicieran serían los mejores.
-Claro - mamá rió levemente.
-¿A qué venias, muñeca? - pregunto papá besando mi cabello.
-¡Ah, sí! - al recordar que venía por un permiso que ahora ya no deseaba - pues Amanda y Emma me invitaron al cine, pero prefiero quedarme con ustedes.
-Debes ir - repuso mi madre - no quiero que te aburras aquí conmigo.
-Pero no me voy a aburrir - replique - es más podemos estar como una familia, ver películas.
-Creo que tu madre debe descansar - comento papá - así que es mejor que salgas con tus amigas, mientras yo velo los sueños de tu madre.
-Creo que es una forma de decirme que necesitan su espacio - bromee - pero está bien, me voy, para que disfruten tortolitos - eso último lo dije antes de cerrar la puerta.
[Dos meses después]
En dos meses todo cambia es cierto, mi madre comenzaba a caminar, algo que me alegraba de sobremanera, mis padres parecían que iban mejor que nunca, eso me hacía sentir plena, era feliz, solo había un inconveniente que eso se presentaba en las noches.
Jacob seguía apareciendo en mis sueños, apenas dormía por ello, odiaba tener que seguir pensando en él, cuando seguramente ni siquiera se acordaba de mí, pero el tiempo cura las heridas y las mías no serían la excepción, solo tenía que darle tiempo al corazón.
Me senté en una mesa de la cafetería, abrí un libro que había sacado de la biblioteca para mi trabajo de biología, después de todo la vida sigue y la mía seguía con o sin Jake.
-Le-le - al escuchar aquella voz, levante la vista del libro Nahuel me sonreía de lado - veo que estás muy estudiosa - bromeo.
-Solo leo para hacer mi trabajo - repuse elevando los hombros.
-Se supone que esta hora se usa para comer,- me reprocho - no para estudiar.
-No tengo hambre - respondí regresando mi vista al libro.
-Te notas pálida.
-Siempre he sido así - dije con indiferencia.
-¿Por qué discuten? - pregunto Amanda que se sentó a mi lado.
-Le estaba diciendo que debería comer - contesto Nahuel seriamente.
-Estoy de acuerdo - concordó Amanda - cada vez tu ropa va siendo más chica.
-Solo no tengo apetito - replique - además todo lo que veo me da nauseas.
-Estás embarazada - bromeo Amanda.
En ese momento sentí un escalofrío recorrer mi columna, Nahuel también pareció estremecerse, pero no podía estarlo, después de todo Jake se había cuidado, pero ¿y si estaba embarazada? ¿Cómo iba a decírselo a mis padres? Peor aun ¿Cómo se lo diría a Jake?
-No digas tonterías - replico Nahuel.
Amanda elevo una ceja, y su mirada fue de Nahuel a mí, poco a poco sus ojos azules tomaron un brillo como de entendimiento.
-Pero ustedes… - intercalaba la mirada entre ambos - no pueden… - parecía que quería que negáramos sus especulaciones - no me digan que…
-No - la voz de Nahuel se escucho ronca - no paso nada entre nosotros.
-¡Uff! - exclamo aliviada - ya estaba a punto de decirle a mi abuelo que te hiciera una prueba.
Se rió y yo me uní un tanto nerviosa, me disculpe y me levante de la mesa diciendo que debía ir a la biblioteca por un libro que necesitaba, pero camine hacia el baño, necesitaba hablar con Jacob, saque el móvil de la bolsa de mi pantalón, esperaba que siguiera siendo el mismo número, sino ¿Cómo diablos hablaría con él?
Marque ansiosa su número, solté un suspiro de alivio, cuando la llamada entró, espere como tres timbrazos antes de que contestara.
-¿Hola? - al escuchar su voz, mi corazón se acelero - ¿estás bien?
-Si - mi voz tembló ligeramente - Jacob - me costó más trabajo de lo que pensé decir ese nombre - tenemos un pequeño problema.
-¿De qué? - parecía un tanto angustiado.
-Te cuidaste el día que estuvimos juntos ¿cierto? - se hizo un silencio, ante aquello mi respiración aumento y las lágrimas amenazaban con salir - ¿no lo hiciste?
-La emoción del momento - le costo hablar - no estaba pensando.
-Entonces nuestro problema aumenta - mi voz se quebró - bueno al menos para mí ¿Qué voy a hacer con un bebé?
-Nana - en ese momento desee que estuviera aquí - tranquila, primero ¿estás segura?
-No - acepté - pero he tenido nauseas, me he sentido cansada, he tenido mareos y no tengo apetito.
Además de contar el retraso de casi un mes, vaya si que era torpe, ¿Cómo no pude darme cuenta antes? En ese momento las lágrimas ya bajaban por mis mejillas.
-No llores - me suplico - vamos a estar juntos en esto.
-Claro - no podía creer que aun la ironía saliera - sobre todo porque estás aquí.
-Comprare un boleto de avión, para esta tarde - respondió - solo tranquilízate, todo va a estar bien, no te voy a dejar con esto.
-Te odio ¿lo sabes? - le espete.
-Y yo Te Amo - supuse sonreía.
-Idiota - gruñí.
-Lo sé - suspiro - pero debo decir que mi vida ha sido un infierno.
-Lo mereces - fije mi vista en el espejo, mis lágrimas no parecían querer parar.
-Sí - cerré los ojos, esperando así retener las lágrimas - pero tú no.
-No debí dejarte ir - sonreí levemente - pero si regresas, no te desharás de mí, al menos no tan fácil.
-Lo sé - me recargué en la pared - Te Amo.
-Y yo a ti.
-Ahora debo irme - me mordí el labio para no suplicar porque no colgará.
-Nos vemos - me despedí.
Y después sin más colgué después de todo de nuevo lo vería, no importaba que estuviera embarazada, de hecho creo que sería feliz si lo estuviera, algo de Jake crecería dentro de mí, eso me encantaba.
Creo ke a partir de ahora el Leyna-Jacob sera mayor (si es ke antes no lo era ¬¬) espero les guste ^^
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