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Te quise olvidar — capítulo 34
La casa estaba patas arriba, no sabía como había pasado esto, pero Alice lo había logrado de nuevo, su boda sería un evento social, bueno al menos para mí lo sería, trescientas personas eran las invitadas, y la casa apenas había un lugar en la que no hubiera o flores, listones, cosas blancas o regalos de boda.
Apenas si se podía caminar por aquí, en cuanto llegue a la sala, supe que había sido un error, ya que ahí estaban Nessie, Amanda, Carlie y Emma que se había convertido en mi hermana, con sus vestidos rosas idénticos, después de todos eran sus pequeñas damas de honor.
Pero también estaban tía Rose y tía Bella, y también llevaban vestidos iguales, solo que el de ellas era de otro estilo, pero del mismo color, ambas tenían una cara que era de fotografía, estuve a punto de reír, pero antes de que lo hiciera, Jack me tomo del brazo y me llevo a la sala.
-Vamos Ley, debo ver si tu vestido te queda - en ese momento la risa de Amanda, Nessie y Emma se escucho.
-Si Lele - repuso Amanda.
-Queremos ver que tal te queda el rosa - termino Emma y las tres rieron aun más.
El rosa no era uno de mis colores favoritos, pero mi madre adoraba ese color, suspire ya que el mío era igual al de mis primas, y mejor amiga, mamá había dicho que sus damas serían las mujeres más importantes en su vida, así que se podría decir que yo era la principal.
Jack me empujo detrás de una cortina, que habían improvisado como vestidor, en verdad que cuando esto terminara las iba a matar a las tres, pero ahora me colocaba el vestido, en cuanto salí, Jack me sonrió feliz.
-Eres a la única que le queda bien - me felicito.
-A todos tuviste que meterle un poco - repuso Amanda con indiferencia.
-¿Meterle? - repitió Jack con una mirada seria - apenas logre cerrarles el cierre.
Ahora yo fui la que eche a reír, mientras las tres sus rostros, tomaban un color rojo bastante fuerte, mientras Jack me hacía dar una vuelta para verme el vestido.
-No hay duda, te queda divino - su sonrisa me decía todo, después de todo en estos dos meses apenas había bajado de peso, cosa que me alegraba - tal vez, alguien no nos deje en toda lo noche, con esto.
-¿Y nosotras? - replico Emma - también nos vemos bien.
-Claro - respondió, observándolas - pero esperemos, que esta boda, no salgan unas cuatro más.
-¡Ni de broma! - replicaron mis tías al unísono.
Mientras el rostro de las tres se intensificaba el rojo, creo que ni Kellan, ni Embry, ni Nahuel, se iban a querer despegar de las bellezas de mis chicas, sonreí ante aquello. En ese momento escuche la puerta, giré observando a los tres chicos antes mencionados, enseguida Jack jalo una cortina que también había colocado para que la sala no se viera.
-No pueden verlas - replico - se puede arruinar la boda.
-¿Eso no solo es para el novio y la novia? - esa voz fue de Nahuel.
-Para Jack, cualquier vestido, que sea visto antes del evento, para el que fue creado, será un desastre - esa voz, la reconocería a distancia.
-Exacto - dijo Jack - un joven que me entiende.
Me quite el vestido lo más rápido que pude, y me vestí, de las cuatro fui la primera en salir, los tres chicos estaban realmente conmocionados, para poder decir algo, mientras Jake sonreía por la expresión de Jack y la de los chicos.
-Amor - al escuchar aquello, me hice a un lado, porque seguramente saldría dañada, si estorbaba el camino de Nessie hacía Nahuel - pensé que saldrías con los chicos.
-El mandilón de Jake - replico Embry - que no puede vivir sin Lele, "vamos, solo será un momento, necesito verla"
-Emma - mi novio observaba de forma asesina a Embry - o controlas a tu novio o yo no respondo.
-Por mí, haz lo que quieras - Emma elevo los hombros.
-Así que por eso, Embry no deseaba venir - bromeo Kellan - porque su Emmy no lo quiere ver.
-Cachorrita - Embry se acerco a Emma, ante el sobrenombre me eche a reí, a lo que recibí la mirada asesina de mi amiga - sabes que no fue mi intención.
-No me llames así - gruño Emma, al ver que yo reía.
-Vamos, es un bonito detalle - Amanda siempre buscando el lado bueno a todo - yo le digo bomboncito a Kellan.
-Que masculino - se burlo Nahuel, mientras Kellan se ponía rojo.
-Yo le digo ratoncito a Nahuel - repuso Nessie como si nada.
En ese momento Jake y yo estábamos literal en el piso, muriéndonos de risa de sus apodos, me controle un poco y los observe.
-¿Y tú Emma como le dices? - en ese momento mi mejor amiga se sonrojo - no puede ser tan malo, como los otros.
-Amorshi - respondió Embry.
Ante aquello mi risa aumento, en verdad no podía creer sus apodos, y se quejaban de Jake y de mí, pero por favor ellos estaban peor.
-¿Y ustedes? - Jake observo a los chicos.
-Calabacita - respondió Nahuel, haciendo que Nessie se sonrojara.
-Terroncito de azúcar - en verdad Kellan era malo para esto.
-Bueno, que ustedes no sean románticos, no es nuestro problema - replico Nessie.
-Deben tener alguna forma, melosa de llamarse - ante aquello ambos dejamos de reír - lo sabía, ¿cuál es? - la mirada de Amanda estaba sobre nosotros.
Nos miramos, y en ese momento sentí que mis mejillas se tornaban ligeramente rosadas, ya que si usábamos nombres cursis, pero eso era solo cuando, estábamos completamente solos, y eso ellos no debían saberlo.
-De ninguna forma - respondió Jake.
-¿A dónde iremos? - pregunte, desviando el tema.
-Vamos al cine - pidió Amanda - está la película que he esperado años a que salga.
-Muy bien - aceptó Kellan con una sonrisa tonta - lo que mi terroncito de azúcar desee.
-¿Vienen? - pregunto Amanda.
-¿Es la de amor? - pregunto Nessie, mi rubia prima asintió - muy bien cuenten con nosotros ¿no es así ratoncito?
-Yo voy - se unió Emma y por lo tanto Embry.
-¿Y ustedes? - todos los chicos de nuevo nos observaban.
-Sí - conteste, tomando la mano de Jake.
Así que salimos de la casa, era un día bastante lindo, ya que estaba el sol, cosa que muy pocas, y en verdad cuando digo pocas veces es enserio se ve en Forks, decidimos o mejor dicho decidieron que lo mejor era caminar. No quise quejarme, después de todos estaban emocionados.
Llevábamos como tres cuadras, cuando la agitación fue mayor, ya que ahora me dolía el pecho, como si hubiera corrido un maratón, en ese momento para acabarla me dio un ataque de tos, cerré los ojos para que el mareo no llegara, pero sabía que eso no serviría de mucho.
-Lo siento - ¿Por qué se disculpaba? - debí recordar, que aun no puedes hacer mucho esfuerzo físico.
-Estoy bien - sonreí levemente.
-Odio que me mientas - me espeto - chicos, nosotros nos quedamos aquí.
-¿Seguros? - supuse que Jake afirmo con la cabeza, ya que no escuche replica.
Trate de abrir los ojos, pero el mareo se hizo mayor, así que decidí mantenerlos cerrados, al menos hasta que me sintiera mejor.
-¿Necesitan ayuda? - en ese momento abrí los ojos, ya que esa voz, tenía al menos tres meses que no la escuchaba.
-Dorian - salió sin ser consciente.
-¿La conozco? - sus ojos me observaron confundido.
-Discúlpela - se apresuro a decir Jake - esta un tanto desorientada.
Solo asintió y se alejo de ahí, en verdad no podía ser que el no fuera mi Dorian, no después de que me había acostumbrado a él, suspire, comenzando a caminar, después de todo lo mejor era que regresara a casa.
-Espérame - replico Jake, que llego a mi lado en unos segundos - creo que es mejor que te lleve cargando.
Así que me subí a su espalda, comenzó a caminar hacia mi casa, después de todo necesitaba descansar, mañana sería el gran día de mi madre, tenía el regalo perfecto para ella, esperaba que le gustará.
-¿Ya está listo? - pregunto.
-Solo le faltan unos detalles - conteste - pero nada que no pueda arreglar en la noche, - le besé la mejilla - gracias por la música.
-Para eso estoy, leoncita - sonreí levemente.
-No creo que un lobito y una leona se lleven - bromee.
-¿Qué dices? - replico - si eso es lo interesante, saber que dos animales salvajes, lograron domarse, claro que el lobo tuvo más merito, ya que sobrevivir ante una leona y además lograr su amor es un logro digno de admirar.
-Te Amo - aspire su esencia.
-Yo más - ante eso sonreí.
El resto del camino fue en silencio, de hecho su olor era como un calmante, ya que ahora sentía mis ojos pesados.
-Llegamos - repuso Jake, en ese momento sentí el suelo en mis pies - lo mejor es que te deje descansar.
-No - lo tome de la mano - mis padres no van a llegar, ya que se quedarán en el hotel dónde será la recepción, así que quédate hacerme compañía.
-Una propuesta interesante - sonrió, mientras me besaba la frente - pero solo me quedaré a dormir.
-Me ofende - dije haciendo un leve puchero, que le hizo sonreír - soy una señorita decente, dormirá en un cuarto, alejado del mío.
-Eso ya no me agrado - su seriedad, me hizo reír levemente - pero tratare de aceptarlo.
Entramos a la casa, y bueno yo camine hacia la sala, para buscar una película, mientras mi novio buscaba botana en la cocina, encontré mi película favorita, y otra que era la favorita de Jake. Camine hacía mi recamara en dónde Jacob estaba ya recostado en mi cama, con cuatro enormes bolsas de papas y una soda para él y jugo de manzana para mí.
-¿Cuál primero? - pregunte, mostrándole las dos películas, estaba por responder - ya sabía, "Un amor para recordar" muy buena elección lobito.
-Te aprovechas - me miró con la nariz arrugada - de que todo lo que digas, para mí son ordenes ¿cierto?
-Un poco - acepte, recargándome en la cabecera.
Él colocó su cabeza en mis piernas, y sin más puse la película, cambie de posición como unas cien veces y por tal Jake lo hizo también, cuando por fin termino, estuve a punto de llorar, ya que después de todo ella moría y a parte de lo mismo que yo.
-Mi turno - Jake se levanto y coloco su película - no te asustes, aquí estaré yo para protegerte.
-Jake - lo mire apunto de reír - esa película la he visto cientos de veces y me pregunto como es que aun no te aburres de ella.
-Hannibal es buena - y sin más se recostó y me obligo a hacer lo mismo.
Me rodeo de la cintura y se coloco como miles de almohadas para que mi espalda no le estorbara, estaba a punto de quedarme dormida, cuando escuche su suave ronquido, lo bueno es que era su película favorita. Me levante con cuidado tratando de hacer el menor ruido.
Aunque parecía que no conocía a mi novio, podía pasar una manada de elefantes sobre él y seguiría dormido, lo observe y era realmente hermoso, creo que lo amo demasiado, ya que su boca medio abierta me resultaba sexy, y sus ronquidos se me hacían tiernos. De hecho parecía un pequeño, le eche un último vistazo, antes de salir.
Camine hacia mi pequeño estudio, el que mi madre había hecho para mí, estaba lleno de fotografías con mis amigos y mi familia, de hecho de eso estaba tapizado y bueno también de pósters de mis bandas favoritas, de dibujos míos y de mi madre, camine hacia el escritorio y tome la historia de mis padres, que jamás termine.
Sonreí levemente y saber que jamás iba a terminar, había una carta que me dolía ver, ya que en esa me despedía de Jake, cuando ya no estuviera aquí tendría que leerla, la carta iba a llegar a sus manos por Emma, a la cual también le había dejado una.
Observé el retrato de Dorian, lo había hecho cuando él había desaparecido, supuse o quise creer que cuando dejara de estar en este mundo, lo volvería a ver. Necesitaba a alguien conocido, siempre creí que cuando alguien moría se iba a un lugar hermoso, lleno de árboles y flores, campos verdes y un río con el agua más clara que hayas visto, ese era mi mundo después de la muerte y esperaba que así fuera.
Y deseaba esperar a Jake ahí, porque estaba segura que lo volvería a ver, o al menos eso anhelaba, que él llegara cuando fuera su turno de irse, que esperaba que se tardara mucho en llegar ese momento.
Después observe la hoja en donde estaba mi regalo, sonreí esperaba que mis padres disfrutaran su boda, y amaran a mi hermanito que le dieran todo el amor que yo no le iba a dar, sentí las lágrimas bajar por mis mejillas, y ahora si no había nadie que las limpiará y que me dijera que todo iba a estar bien.
Bueno cada vez esta mas cerca el final, espero ke les guste ^^
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