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Te quise olvidar — capítulo 31

Camine por largo rato en el parque, en verdad necesitaba despejar mi mente, que llegara alguna idea a mi cabeza de explicar el porque había mencionado a Dorian, y más darle una explicación de quien era.

-Debemos regresar - repuso Dorian - tu abuelo comenzara a preocuparse.

No conteste, simplemente comencé a caminar hacia casa de Rebecca, después de todo, mi estómago comenzaba a pedir por alimento, aun no tenía nada para disculparme.

Llegue a la casa más rápido de lo que creí, abrí la puerta y note que no había nadie, algo que me alegraba, así no tendría a mi abuelo sobre mí, viendo que comía y que no, camine hacia la sala y en ese momento sentí mi corazón hacerse pedazos, ya que la imagen de Jacob besando a Camille no era lo que necesitaba.

-Lamento interrumpir - repuse con la voz un tanto temblorosa - pero ¿Dónde esta mi abuelo?

-Salió - fue su seca respuesta.

Sin más salí de ese lugar, sentí mis ojos arder, sabía lo que venía ahora, de nuevo llorar, sentirme mal por él, subí a la recamara y sin más el llanto se hizo presente, era tan débil y patética, lo sabía, pero no por eso podía dejar de sentir la opresión en el pecho.

-Una prueba más - susurro Dorian - no deben estar juntos.

-Ya entendí - me mordí el labio - no es necesario que lo repitas.

-Sé que duele - solloce con más fuerza - pero te ayudara a crecer, después de todo ya Bella te lo dijo, estás a un corazón roto menos de encontrar a tu verdadero amor.

Tal vez eso era cierto, escondí mi rostro en la almohada, tratando de apagar los sollozos, pero el dolor en el alma era más grande de lo que podía soportar, en verdad eso de creer que los cuentos de hadas se hacen realidad, y ver que no son más que cuentos infantiles, que jamás estarán en la vida real, duele y demasiado.

-Lo siento - escuche en el marco de la puerta.

-Olvídalo - susurre - solo vete.

-Debemos hablar - me pidió - déjame explicarte.

-Ya no importa - repuse, sentándome en la cama - solo sal de aquí.

-Nana - sentí como mi corazón se desgarraba por aquello - Te Amo.

-Cállate - le espete - no quiero oír nada de tus mentiras, me cansé.

-Estaba celoso - se defendió - ¿dime quien diablos es Dorian?

Me sequé los rastros de lágrimas, y lo mire con dolor, decepción y sobre todo con amor, después de todo lo amaba con demasiada fuerza.

-Dorian, es alguien que me cuida y me protege y sobre todo me consuela - respondí - cuando tú me destrozas, cuando dejas mi corazón en el suelo, es él que tiene que recogerlo y curarlo, al menos lo que puede.

-Camille no significa nada en mi vida - sus ojos mostraban sufrimiento - perdóname, no pienso cuando siento que te puedo perder.

-Ya lo hiciste - suspire - de hecho creo que debiste guardar tus sentimientos, debiste dejarme seguir con Nahuel - necesitaba sacar todo - dejarme amarlo, y tú solo ser mi mejor amigo, él que estaba siempre consolándome, dándome consejos, secando mis lágrimas - él no trato de decir nada - pero hiciste todo mal, ahora en vez de calmar mi llanto tú lo provocas.

-Lo guarde - me espeto - por años lo hice, sabía que yo no era bueno para ti, fue por eso que jamás te dije lo que sentía por ti, pero necesitaba estar a tu lado, proteger tu corazón de quien quisiera dañarlo.

-Y ahora tú lo has destrozado - replique - no soy nadie sin ti, todos lo saben; el único que no se da cuenta de ello eres tú. Me he vuelto dependiente de ti, siempre supe que te amaba, siempre lo hice, pero sabía que si lo demostraba iba a sufrir y aquí están los resultados. Debiste dejar que mis sentimientos siguieran escondidos - lo mire con rabia - ese día en el hospital, tenías que haber dicho que Nahuel estaba celoso, que por eso te quería lejos, te habría creído como siempre, lo habría hecho.

-Lo sé - me sonrió amargamente - pero me estaba ahogando con lo que sentía por ti.

-Te hubieras ahogado con eso - mis lágrimas de nuevo salían - el único que sufriría serías tú - caí de rodillas - solo tú, yo no tendría que sentirme patética por suplicarte por un poco de amor, por las migajas que solo puedes darme.

-Me arrepiento - me abrazo con fuerza - no sabes como quisiera, regresar el tiempo, y mentirte, decirte que el celoso era Nahuel. Decirte que era un paranoico que creía que le iba a quitar a su novia, mentirte, como lo he hecho desde hacía cuatro años.

-Enséñame a olvidar - le suplique - dime como vivir sin ti o al menos, la forma en que haces, para poder involucrarte con alguien más. Dime como eres feliz.

-Miento - susurro - siempre lo hago - me acaricio el cabello - solo contigo, era en verdad yo, solo tú conoces al verdadero Jacob, y lamento todo el daño que te hice, sé que no lo creerás, pero cada lágrima tuya es una daga en mi alma.

-¿Por qué me lastimas? - pregunte aferrándome a él.

-No sé amar - respondió suavemente - Te Amo, pero no sé demostrarlo, y sé que no basta el solo escucharlo, que necesitas que mis actos lo demuestren, suelen decir que un acto vale más que mil palabras.

-Es mejor que todo termine - me dolía decir aquellas palabras, pero era lo mejor - decir adiós, de una mejor forma que la primera vez, nos ayudara a cerrar este ciclo.

-¿Lo crees? - el nudo en mi garganta me impedía hablar - estoy atado a ti, eres parte de mi vida, y en verdad dudo que te deje de amar.

-Debemos intentarlo - susurre - hoy me iré, hoy tu y yo nos diremos adiós de la forma en que esa vez no pudimos.

-No te iré a dejar al aeropuerto - repuso secamente - soy malo para decir adiós.

-Dime adiós aquí - me separé de él.

-No quiero que te vayas - me abrazo, y terminamos en el suelo - te necesito aquí.

-No quiero sufrir más - respondí, acariciando su mejilla - mi corazón no lo soportara.

-Entonces te diré un secreto - me beso la barbilla - te mentí - arrugue la nariz al no entender - cuando te dije, que me había acostado con varias mujeres, era mentira - me sonrió débilmente - creí que te darías cuenta cuando estuvimos juntos, estaba muerto de miedo, de lastimarte.

-Bromeas - pero sus ojos, me dijeron que era cierto - ¿fui tu primera vez? - asintió levemente - ¿y lo de Kendra?

-Celos por Nahuel - suspiro - soy un idiota, sé que Nahuel es mucho mejor que yo para ti, y me molesta saberlo, fue por eso que trate de alejarte de mí, y que fueras con él.

-Estás loco - replique - no puedo creer que me hayas mentido.

-Lo siento - me beso la mejilla - pero debía venir a California, ya estaba todo, así que creí que lo mejor es que te decepcionarás de mí, y fueras a brazos de Nahuel.

-Me lavas tan rápido el cerebro - le reproche - a cualquier otro, lo habría golpeado, de hecho ni siquiera habría venido a buscarlo, pero te aseguro que habría dejado que mi orgullo hablara - me observo sin entender - contigo no puedo ni enojarme, con un simple lo siento lo solucionas todo - lo mire fríamente - y te odio por eso, porque me tienes en tus manos y lo aprovechas para lastimarme.

-¿Estoy perdonado? - me sonrió de lado.

En ese momento recordé una canción, que en verdad venía perfectamente a lo que sentía por Jake.

Engáñame, olvídame, que le importa al corazón

si mi amor está firmado para ti sin condición

Sus ojos se clavaron en los míos, y en verdad eso era cierto, no me importaba, mientras él siguiera conmigo.

Castígame y miénteme, te confieso me da igual

hace tiempo ha decidido mi corazón a quien amar.

Creo que desde que nos habíamos conocido, lo había elegido a él, los demás solo habían sido tratando de olvidarme de él, pero mi corazón siempre le había pertenecido.

No importan tus amores, no importa tu pasado

tus pequeños errores ya los he perdonado

mucho antes de pecar.

Y eso era verdad, no importaba cuáles fueran sus errores, para mí no tenían la menor importancia, porque todos ellos ya estaban perdonados, mucho antes de siquiera los imaginara.

Y no hay nada que hacer,

yo nací para amarte y amarte sin final

algún día lo sé, el caudal desbordado

de tus aguas llega al mar.

Nada va a detener el impulso de amar

que me dicta el corazón

yo nací para amarte, yo nací para amarte

más allá de la razón.

Acaricie su mejilla, en donde una lágrima traidora ya bajaba, tomo mi mano y la beso, después bajo a la muñeca.

Después al fin aprenderás

a aceptar mi corazón, si el amor es verdadero

no se rinde ante el dolor,

te esperaré, no importa cuando me hieras

sin piedad

el destino está marcado serás mío nada más.

Y creo que yo ya le había demostrado queel mío era verdadero, después de todo aquí seguía sin importar las heridas del corazón. Y seguiría hasta que aceptara que me amaba, sin importar cuantas heridas más se llevara mi corazón

Y no hay nada que hacer,

yo nací para amarte y amarte sin final

algún día lo sé, el caudal desbordado

de tus aguas llega al mar.

Nada va a detener el impulso de amar

que me dicta el corazón

yo nací para amarte, yo nací para amarte

más allá de la razón.

-La última vez - me susurro - prometo que será la última vez, que besé otros labios que no sean los tuyos, que toque otro cuerpo - sentí sus manos bajar a mis piernas - la última vez que te lastime.

-Te Amo - tome su rostro entre mis manos - y voy a estar aquí, siempre, a tu lado, después de todo es mi lugar, donde tú estés yo voy a estar.

-Mi lugar es entre tus brazos - me beso suavemente - y siempre quiero estar ahí.

Lo bese sin importarme nada, necesitaba saber que estaba ahí, que era él, quien comenzaba a acariciarme, que eran sus manos las que me desnudaban, que eran sus labios los que besaban y mordían mi cuello, que era él quien estaba aquí, haciéndome el amor, que después de todo su corazón me pertenecía.

Antes ke nada la canción es de Alejandro Fernández, se llama "Yo nací para amarte" la estaba escuchando y creo ke a Ley le keda perfecta. Espero ke no odien mucho a Jake n.nU

Capitulo dedicado a:

bitha_granger

mercysalvatore

Zhere StAr De Black

sole-cullen