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Te quise olvidar — capítulo 4

Llegamos a la primera clase que me tocaba con Kellan, Danielle, Claire y Jake, me senté al lado de mi mejor amigo que venía con una sonrisa de oreja a oreja, eso quería decir que le había ido bien, con el regalo de mi prima, el profesor de Cálculo entro al aula, pero en verdad yo no era mala con eso, bueno al menos en los ejercicios que ponía, no lo era.

Pero en el examen era una cosa totalmente diferente, no entendía ni un ejercicio y por lo regular salía bastante mal, cosa que a mi padre no le agradaba y cuando iba a quedarme con él, un día ya fuera la tarde del viernes o la mañana del sábado, me obligaba a repasarlo con él.

No era tan malo o al menos eso era, antes de que conociera a María una ingeniera industrial, y bueno ahora mis repasos eran con ella, tal vez todos tenían razón y debía darle una oportunidad, pero es que las mujeres de mi padre eran cada cosa, pero al menos esta tenía una casa y no vivía con papá, aunque casi era como si viviera con él.

Se iba bastante tarde y después regresaba a primera hora en la mañana, me preguntaba si solo lo hacían cuando yo iba a quedarme con él. Observe como el profesor comenzaba a poner los ejercicios en el pizarrón, y mis amigos comenzaban a anotarlos, abrí mi cuaderno sin muchas ganas y comencé a escribir en él.

Pero antes de comenzar a resolver los problemas, escuche la puerta del salón abrirse, por inercia levante la mirada y ahí estaba un chico un poco más alto que Jake, cabello castaño obscuro, bastante corto, ojos azules un poco más claros que los míos, recordaba haberlo visto en algún otro lado.

-Lo siento - se disculpo - pero acabo de llegar y me dijeron que esta era mi primera clase.

-Pase

  • contesto secamente el profesor, observo la tarjeta que le dio, en donde tenía que firmar y dijo - señor Nahuel Black.

Ya sabía yo que lo conocía y como no lo iba a hacer, si era el primo de mi mejor amigo y el niño que hizo mi vida un infierno en mi infancia, pero sus padres se habían mudado a Francia cuando teníamos 10 años, pero parecía que la vida no le agradaba la idea de que fuera feliz.

Observe a Jacob, que me sonreía culpable, no podía creer que mi mejor amigo me ocultara que su horrible primo regresaba a Forks, suspire, sin ni siquiera mirarlo, clave mi mirada en mi cuaderno, tratando de seguir con mi trabajo, escuche como caminaba hacia la banca desocupada delante de Jake, pero no puse atención.

-Señorita Hale - al escuchar mi apellido levante la mirada - de nuevo haciendo otra cosa en mi clase.

-Lo siento - me disculpe - pero es que ya termine los problemas.

-Pues podría decirme - me extendió la mano para que le pusiera mi libreta - en vez de ponerse a escribir.

Me sonroje levemente, mientras cerraba el cuaderno en donde estaba continuando un poco la historia, observe como sacaba su bolígrafo y sin más comenzaba a tachar y a poner cosas, dirigí mi vista y los ojos de Nahuel estaban sobre mí.

-La última está mal - me entrego mi cuaderno, con el último problema resuelto - páselo a limpio.

No conteste, simplemente tome mi libreta y corregí el problema o mejor dicho solo lo pase a limpio, en cuanto termine el profesor nos dejo salir, guarde todas mis cosas en la mochila, Jake estaba de pie esperando a que terminara, ya que la mayoría de nuestras clases eran juntos, de hecho que mi mejor amigo resultara sexy, hasta para mujeres maduras, era de ayuda.

Ya que una linda sonrisa y nuestros horarios quedaron iguales, aunque eso complicaba las cosas, ya que Jake no dejaba que nadie del sexo opuesto se me acercara, ahora recordaba porque no tenía novio, pues era por mi hermanito adoptivo o putativo.

Pero además no necesitaba algo así, no tenía tiempo para novios, y menos con lo que quería hacer con mis padres, los noviazgos solo quitaban el tiempo y eso lo veía con todas mis amigas, aunque Jake todos los viernes era libre para mí, según él, ya que cada viernes hacíamos algo distinto, pero solo él y yo, no importaba con quien estuviera saliendo, y bueno parecía que Nessie lo había entendido perfecto, además era mi prima, dudaba que desconfiara de mí.

Salimos del salón, sin decir nada, la mayoría de las veces estaba molestándolo con algo, pero en ese momento  no me sentía con ganas de hablar.

-Lo siento - se disculpó - pero me hizo prometerle que no te diría que vendría.

-No importa - susurre.

-Vamos Nana, él ya cambio - repuso suavemente - no es el mismo niño de diez años, que  te maltrataba.

-Si - en verdad no me importaba.

-Debes darle una oportunidad.

-No se la estoy negando - replique sin dejar de observar mis tenis.

No dijo nada, seguimos nuestro camino hacia nuestra siguiente clase, que sería Literatura, continúe escribiendo lo que había dejado en clase de Cálculo, el resto de las clases se me fueron sumamente rápido, cuando terminaron las clases.

Camine con Jake al estacionamiento para que me diera mi maleta y pudiera disfrutar su primer viernes sin mí.

-¿Segura, que no puedo llevarte a casa de tu padre? - pregunto por tercera vez.

-Papá dijo que vendría por mí - conteste - además hoy tendrás un viernes sin mí.

-Eso me angustia - bromeo - desde que tengo memoria los viernes son nuestros.

-Solo será este - le asegure - ahora vete y nos vemos el lunes en mi casa.

-Te quiero - dejo un beso en mi frente - te cuidas, y no hagas enojar a María.

-Ok, papá Jake - sonreí - y yo también te quiero.

-Nos vemos.

Y sin más subió al Rabbit, debía buscar un nombre para su carro y molestarlo con ello, camine hacia unas bancas que estaban en el estacionamiento, esperando a que papá no tardara en llegar, salimos a las 2, papá a lo mucho llegaría a las 2:30.

Me coloque los audífonos del i-pod y deje que la música se llevara, mi irritación,  quería pasar un fin de semana tranquila con mi padre y esa mujer no me lo iba a quitar, cerré los ojos dejándome llevar por la música.

Observe el reloj y marcaba las 3, no podía ser que mi padre se olvidara de venir por mí, suspire comenzando a juguetear con el celular, el estacionamiento comenzaba a quedarse vacío y no había señales de papá, de nuevo clave mi mirada en el reloj 4:15, dos horas de retraso.

Suspire y tome el celular para hablarle y preguntarle que había pasado, pero nada, llame cuatro veces a su celular y nada, después decidí marcar al hospital, tal vez había tenido una cirugía de urgencia.

-Buenas tardes, consultorio del doctor Hale ¿en qué puedo ayudarle?

  • contesto Emily que era la secretaria de papá.

-Hola Emily - salude - disculpa, ¿está papá?

-Hola Ley - contesto mi saludo - y tu padre salió con María, dijo que iban a ver algunas cosas para su casa.

-¿No sabes si tenía que hacer algo importante? - pregunte esperanzada.

-No - ante eso sentí mis ojos arder - ¿quieres que le diga algo a tu padre?

-No - mis mejillas ya estaban húmedas - gracias, hasta luego Emily.

-Adiós Ley.

Me levante de la banca, y con mi mochila y la maleta comencé a caminar fuera de la escuela, esto era como cuando olvidaba ir a mis recitales de piano, o los de  ballet, pero claro siempre tenía la excusa de que había tenido una cirugía, pero ahora no había nada.

Me sentía traicionada y dolida, porque había sido lastimada por la segunda persona que más confiaba, pero claro siempre tienes que darte cuenta que la vida no es un cuento de hadas por las malas. Cuando llegue a la avenida, busque la cartera, para pagar un taxi y entonces me di cuenta que la había dejado en el carro de Jake.

En verdad no podía irme peor, creo que hoy no era mi día y bueno para llegar a mi casa, eran como doce kilómetros y bueno eso era lo de menos, porque los había caminado, pero siempre iba o con Jake, o con Seth o con alguna de mis amigas o primas y sin una maleta.

Suspire antes de comenzar mi camino, observe como un Jetta negro se estacionaba frente a mí, observe al dueño del carro y me sentí aun peor.

-Parece que se olvidaron de ti - me sonrió levemente.

-Lárgate

  • gruñí - no necesito tus burlas.

-Leyna ya no tengo 10 años, para seguirme burlando de ti - se quejo - así que sube y te llevo a tu casa.

-No - comencé a caminar.

-No seas caprichosa - me espeto - no se ve muy ligera esa maleta y mucho menos tu mochila.

-Iré con mi abuelo y le diré que me lleve - en verdad no deseaba subir con ese pesado - pero gracias de todas formas.

-Eres tan obstinada - bufo molesto - pero está bien, vete caminando.

Y sin más el carro desapareció, creo que debí de haber aceptado irme con él, pero en ese momento a quien necesitaba era a mi madre, seque mis mejillas y estaba por marcar el celular de mamá, cuando escuche la bocina de un auto, me di la vuelta y observe que era un Volvo S60, gris plata y los vidrios polarizados.

-¿Qué paso cielo? - pregunto tío Edward estacionando el auto frente a mí y bajando de él. Era un hombre como de 1.90, cabello rubio cobrizo y rizado y ojos verdes, los ojos a pesar de ser de otro color eran parecidos a los de mi madre.

-¿En verdad quieres saber? - sentí como las lágrimas de nuevo amenazaban con salir.

-Tu padre debe tener una excusa - camino hacia mí y me abrazo.

-¿Cómo qué? - ahora las gotas saladas salían con más fuerza - que salió a comer con María y eso le hizo olvidar a su única hija.

-Tu madre está furiosa - sus manos acariciaban mi cabello - créeme cariño, Jasper se las verá negras cuando llegue a tu casa.

-¿Me llevas a casa? - le pedí con un hilo de voz.

-De hecho vine por ti - me beso la frente - así que vamos.

Tomo mi maleta y la subió a la cajuela, mientras yo entraba del lado del copiloto, tío Edward era el hermano mayor de mamá, se llevaban por dos años, así que era de la edad de papá. Un minuto después subió al auto y lo puso en marcha.

-¿Quieres música? - pregunto suavemente.

Negué con la cabeza, fije mi vista en el ventana, observe los árboles pasar, suspire, no entendía en que momento mi vida de ensueño, se había vuelto esto, no lo sabía.

-Ley

  • gire mi vista hacia el conductor - yo atendí tus momentos de depresión, y esa mirada que tienes es la misma que hace doce años, tengo que repetirte que tú no tuviste la culpa de esto.

-¿Qué paso? - pregunte - solo recuerdo que desperté en el hospital y mis padres ya no estaban abrazados como antes, cada uno estaba en su mundo, ya no compartían sus pensamientos.

-Debes hablar eso con tu madre - fue su seca respuesta.

Habían pasado casi trece años y aun no entendía que había pasado, como dije solo tenía recuerdos del hospital, y de mis padres separados, cuando salí de ese lugar, no regresamos a la casa donde había vivido hasta ese momento, nos fuimos a vivir con mi abuelo Edward, que se había quedado viudo desde que mi madre tenía 14 años, así que no había conocido a mi abuela.

A pesar de tener 4 años veía todo lo que pasaba, en esa casa entraban y salían abogados, mi padre nunca piso esa casa, siempre que lo veía, era porque iba a recogerme al kínder y bueno después mi madre llegaba sollozando y abofeteaba a mi padre y me tomaba en brazos.

Es complicado entender una vida de la cual no quieren darte datos de que paso, lo único que sabes es que los padres enamorados, de la noche a la mañana dejaron de serlo, tal vez Jake tenía razón y debía dejar que cada uno siguiera con su vida.

Bueno antes que nada kiero recomendarles algunos fic, como el de Izabella_Cullenhttp://www.potterfics.com/historias/49946

"¿Con quien esta mi corazón? ¿Edward o Jake?"y ahora uno de EmilyDan_novelas

http://www.potterfics.com/historias/51688**se llama****"Déjate Amar"**

Capitulo dedicado a:

ana ptter

EmilyDan_novelas

erika_cullen

sole-cullen

Izabella_Cullen