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Te quise olvidar — capítulo 6
Después de todo si había sido mi culpa, por no pedir simplemente que me llevara a ver a papá, aunque después del divorcio, papá se refugió en las mujeres, había salido con bastantes, nunca había dejado un lapso de tiempo sin nadie, mientras mi madre, se había refugiado en cuidarme y su boutique y su ropa.
Apenas si salía, de hecho solo salía conmigo o con el idiota de Jack, mi madre solía decir que era gay, pero por favor si lo fuera no vería a mi madre como lo hacía, pero ella era tan despistada que no lo notaba, pero antes muerta que dejar que esa cosa saliera con mi madre.
Tal vez esa sería una solución, buscarle pareja a mamá y tal vez los instintos de papá, harían una reconciliación. Pero que tal si se enamoraban, no mejor lo de pareja no.
Suspire frustrada, necesitaba ayuda para esto, no podía ser que no tuviera creatividad, para unir a mis padres, no podía ser tan complicado ¿cierto?
Pero no pude seguir pensando, porque llamaron a la puerta de mi recamara, apenas si la escuche, debido a la música, me levante del suelo, en donde tenía la libreta en donde escribía mi trabajo de Literatura, estaba descalza y en pijama, después de todo estaban por ser las 8 y no iría a ningún lugar.
Camine esquivando todas las cosas que había en el suelo, mi madre tenía razón, era un desorden, pero pues así me quería, sonreí ante eso y escuche como de nuevo llamaban a la puerta, apague el estéreo y bueno cuando iba de camino hacia la puerta, para por fin abrir, mis pies se enredaron con mi suéter y caí tirando un joyero que María me había dado.
-Leyna
- esa voz era de papá - ¿estás bien, cariño?
-Si - conteste chupándome la palma de la mano en donde me había cortado, pero por fin llegue a la puerta - hola.
-Lo lamento - fue lo primero que dijo.
-No importa - conteste elevando los hombros - no es, como si fuera la primera vez.
-Ley, sabes que jamás me olvidaría de mi única princesa - odiaba los cuentos de princesas, otro punto que me hacía más anti-romántica - pero te tengo una sorpresa.
-¿Me compraste un perro? - pregunte emocionada.
-Mejor que eso - su sonrisa se ensancho.
-¿Por fin tendré auto? - estaba a punto de ponerme a brincar de la emoción y la alegría.
-No - en ese momento eleve una ceja - es algo que has querido desde siempre.
Me puse a reflexionar, lo que quería es que ellos, o sea Jasper y Alice regresarán a formar una familia, pero dudaba que eso sucediera al menos no en ese momento.
-No lo sé - acepte diez minutos después.
-María está embarazada - ante aquello sentí como mi sangre hervía - por fin vas a tener el hermanito que tanto deseaste.
-¿Estás bromeando? - ante aquello la sonrisa de papá desapareció - porque si es así, es muy mala.
-Leyna
- su voz fue seria, eso quería decir que la horrible bruja si estaba embarazada
- hoy fuimos a recoger sus estudios, y dio positivo ¿no te emociona?
-¿La verdad? - mi voz fue seca, mi padre asintió - no, y bueno si esa mujer tiene un hijo tuyo, no va a ser mi hermano, y cuando nazca no me llames a conocerlo porque no iré y si eso es todo, te agradezco que vinieras a disculparte, pero olvida que vaya a TU casa.
-Te comportas como una niña caprichosa - me espeto - el bebé de María será tu hermano.
-No - lo mire seriamente - y ahora vete y espero que a ese "hijo tuyo" - dibuje las comillas, - no lo dejes plantado.
-Ya te pedí disculpas - replico - y tu madre dijo que aun podías irte a quedar conmigo.
-No iré - dije tajantemente - y menos con esa bruja.
-Leyna
- me miro amenazadoramente - no le digas así.
-¿Por qué no vas y formas una familia con ella y a mí me dejas en paz? - ante eso sentí su mano en mi mejilla.
-No me hables así - me reprocho - recuerda que soy tu padre.
-No lo eres - ante eso mi dolor era demasiado y tenía que sacarlo de alguna manera
- dejarme quedar unos días en tu casa, mientras te besuqueas con cualquier mujer que se te cruce por enfrente, no es llamarse padre - sus ojos azules me observaron con cierto dolor - o dime ¿a cuántas presentaciones de ballet o de piano has ido en los últimos 10 años?
No hubo respuesta, lo sabía, sentía mi mejilla caliente, pero no derrame ninguna lágrima frente a él, en ese momento el gran Jasper Hale se derrumbó, sus ojos azules se cristalizaron, sabía que buscaba las palabras exactas para tranquilizarme y que cambiara de opinión o tal vez para defenderse.
-Lo siento - susurro - sé que no soy el padre que quisieras, y también sé que mereces uno mejor, tal vez como Edward o Emmett.
-No - me abrace a él con fuerza - lo siento, no quise decirte eso, pero me duele, ya no seré tu nenita cuando ese bebé nazca.
-¡Oh, cariño! - me beso el cabello - nadie vendrá a ocupar tu lugar, siempre serás la bebita de papá, nadie podrá quitar ese lugar que te ganaste, cuando te sostuve entre mis brazos, eras tan pequeña.
-Te quiero - no deseaba que comenzara a divagar de cuando era bebé.
-Yo te adoro - beso mi frente - ¿y ahora vienes conmigo?
-Creo que quiero asimilar un poco las cosas, de que tendré un hermano - me separe suavemente de él - así que me quedaré aquí.
-Muy bien - acepto - pero la próxima semana te quedarás en casa.
-La próxima semana, es día de campamento con Jake, a menos ¿Qué quieras acompañarnos? - sabía que odiaba ese tipo de lugares.
-Suena bien - acepto - creo que un poco de aire libre me hará bien.
Solo sonreí, ya que no podía creer que hubiera aceptado, me beso de nuevo la frente y se fue, en ese momento de nuevo me desmorone, dentro de mis planes no se veía un bebé, y ahora ese niño me estorbaba en mi meta.
Necesitaba a mi mejor amigo, camine hacia el teléfono y en cuanto lo tuve me tire en la cama, marque su número de memoria, espere con impaciencia a que contestará.
-¿Diga?
-Hola, Billy - salude con una media sonrisa - ¿está Jake?
-Lo siento, Le-le - contesto - pero Jake se fue hace una hora con Renesmee.
-¡Ah!
- mostré cierta desilusión - bueno dile que si puede marcarme cuando llegue.
-Yo le digo - repuso suavemente - pero ahora dime ¿Cómo has estado?
-Bien
- sonreí levemente - un poco atareada con tareas y sin tener a mi mejor amigo todos los días, pero bastante bien ¿y tú?
-También bien - contesto y supuse que sonreía - y bueno sé que Jake te quiere, y que jamás habrá una chica más importante que tú.
-Supongo que Nessie debe ser más importante, es su novia - eleve los hombros.
-Supongo - contesto serenamente - bueno Le-le, espero que vengas pronto, se extraña tu presencia en esta casa.
-Gracias, Billy - sonreí levemente - pero el próximo viernes nos vemos ¿no?
-Jamás me pierdo el campamento - comento entusiasmado - nos vemos.
-Hasta luego.
Y después sin más colgó, me gire sobre la cama y quede boca arriba, observando el techo, suspire que tal si le hablaba a Amanda, seguramente ella tendría un plan, en el que mis padres estuvieran juntos y el bebé no afectara mucho eso.
Estaba tan concentrada en eso, que el ruido de algo romperse me hizo dar un pequeño brinquito, me levante de la cama corriendo y baje las escaleras, a la mitad mi madre recogía el vaso de vidrio que había tirado.
-¿Estás bien? - pregunte examinando a mi madre.
Sus ojos miel estaban un tanto opacos y sus manos temblaban ligeramente, ¿Qué era lo que le pasaba?, camine hacia ella y le ayude a recoger los trozos de vidrio. Mi madre no me observo, siguió con su vista fija en lo que estaba haciendo, cosa que me extraño, pero no dije nada.
Terminamos de recoger los vidrios y ahora estaba en la cocina, sirviéndome un vaso de leche, mi madre estaba sentada en el desayunador, con la vista perdida, no me gustaba verla así, pero parecía como un zombi, así que decidí a esperar a que ella hablara.
-¿Qué te pareció la noticia? - pregunto después de un rato.
-¿Qué noticia? - eleve una ceja al no entender a que se refería.
-La de tu nuevo hermano - su voz tembló levemente.
-Pues no lo sé - seguía confundida - siempre pensé que mis hermanos, tendrían los mismos padres, no solo uno.
-Ley
- susurro - ¿te molestaría que yo rehiciera mi vida?
Estuve a punto de gritar, pero en verdad odiaba que Jake tuviera razón, si ya sé creo que soy bipolar hace unos momentos, estaba segura de acabar uniéndolos, pero ahora que veía esto un poco más claro, parecía que mi padre era feliz con la lombriz esa de María y yo no era nadie para no aceptar que mi madre buscara el amor.
-¿Si dijera que sí? ¿Qué pasaría? - clave mi mirada en ella.
-Pues creo que respetaría tu decisión - mi madre es la mejor del mundo y es por eso que yo no era nadie para quitarle la oportunidad de amar - además, no hay nadie más importante que tú.
-Eres bella madre - la abrace con una media sonrisa - y es por eso, que no debes de pedir mi opinión, solo que no sea Jack, por favor.
-Jajaja, cielo, ya te dije que él es gay - me beso ambas mejillas.
-Pues no se le nota mucho - replique roncamente.
-Creo que te caerá muy bien - se separo de mi aun sonriendo.
-Espera
- salió de mis labios sin pensarlo - ¿ya sales con alguien?
-Formalmente aun no - esa sonrisa me recordaba a las de mis amigas, pero no podía ser cierto
- pero quería ver si podemos invitarlo a cenar.
-¿Hoy?
- arrugue la nariz - ¿no crees que es muy rápido?
-Te aseguro que te caerá excelente, además no hay nada que hacer - mi madre en ocasiones solía ser la pequeña de la casa.
-Muy bien - acepte - iré a ducharme y a cambiarme.
-Eres un encanto, cariño - beso mi mejilla.
Suspire, mi madre solía ser más infantil que yo, pero era por eso que era mi mejor amiga, y la adoraba tal y como era, jamás cambiaría a Alice Cullen por nada del mundo.
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