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Historia 51741 — capítulo 5
Era un caluroso sábado, y una castaña de ojos miel caminaba por un pasillo desierto del castillo, y, cada tanto, soltaba alguna lágrima. No eran lágrimas de tristeza, si no de confusión. Esas descargas que había sentido cuando cierto rubio la basó, no las había sentido nunca… pero por otra parte, ese rubio, era Draco Malfoy, el peor enemigo de su mejor amigo Harry Potter. Estaba comenzando a sentir algo por él, algo que no podía permitirse, estaba comenzando a enamorarse de Draco… En ese momento soltó otras lágrimas de confusión, y un apuesto rubio de profundos ojos negros la vio.
-¡Hey, Hermione! ¿Por qué lloras?- Preguntó acercándose a ella notoriamente preocupado.
-No es nada Theo, mejor déjame- respondió la chica.
-No, no lo haré- contestó tercamente Theo mientras la abrazaba. Ella se aferró a él fuertemente, dejando escapar unos sollozos en sus brazos. Después de unos minutos así, él se separó un poco y con una mano levantó la barbilla de ella para poder ver bien su cara, y poco a poco se fue acercando a esos labios rosados, que deseaba desde que los vio.
-No… Por favor…-suplicó Hermione.
-Shh…- le susurró él, y lentamente fue acercándose más a su boca.
-¡No, Theo! No quiero- dicho esto, se soltó de él y salió corriendo mientras nuevas lágrimas brotaban de sus ojos.
En ese momento giró por otro pasillo y se chocó con cierto rubio platinado que la sostuvo antes de que cayera al suelo.
-¡¡HERMIONE!!- Gritaba Theo mientras corría tras ella.
-¿Estás bien?- preguntó Draco mirando los ojos de Hermione
-¡Déjame ir! ¡Déjame ir!- suplicaba la castaña.
-No, tú te quedas aquí, y me dices que ha ocurrido- la aferró fuertemente contra su cuerpo, tomándola por la cintura, lo que a ambos les dio una nueva serie de fuertes descargas.
Hermione, logró salir a duras penas de aquel transe, pero no se soltó de Draco, pues no quería. Simplemente lo miró a los ojos apenada e intentó contestar:
-No ha…
Pero no terminó la frase porque en ese instante llegó Theo y le dijo:
-Lo siento, Herms. No se lo que me ocurrió en ese pasillo, fue un impulso no volverá a pasar, lo prometo… ¿Qué haces abrazada a Malfoy?
-¿Qué hiciste, Nott?- Preguntó Draco, ignorando olímpicamente la pregunta, mientras se giraba a verlo de frente sin soltar a Hermione, que tampoco luchaba por liberarse.
-Eso no te incumbe, Malfoy. Son cosas nuestras- respondió Theo fulminándolo con la mirada.
-Te dije que no te quería cerca de ella- le dijo Draco, ahora mucho más cerca de Theo. Había soltado a Hermione pero la había tomado de la mano y la había puesto detrás de él. Ella no se negaba, pero miraba aterrada a los dos chicos, mientras nuevas lágrimas caían por su rostro como una laguna.
-Tú no eres nadie para elegir con quien puede o no juntarse Herms- le espetó Theo.
-¡Ya basta, los dos!- gritó desesperada Hermione separándose de Draco. Ambos miraron preocupados a Hermione.- ¿No ven qué haciendo estas cosas me lastiman?- les gritó, y dicho esto, intentó irse de allí, pero Draco la giró del brazo.
-Lo siento, Hemione. No volverá a ocurrir…-le prometió Draco, rogándole con la mirada.
-Hermione, por lo que pasó en el pasillo… de verdad lo siento, fue un impulso, nada mas… Yo te quiero Herms- le dijo Theo mientras tomaba sus manos con delicadeza. La castaña lloraba aun más. Estaba muy confundida, no sabía que hacer.
-¿Por qué no te vuelves con Daphne Greengrass?- le preguntó Draco molesto por el acto del chico.
Éste se volvió y golpeó fuertemente la nariz de Draco. Pero, por supuesto, el rubio platinado no se quedó de brazos cruzados, en seguida le dio un golpe que le quebró la mandíbula a Theo.
-¡¡YA BASTA!!- grito Hermione.- ¡¡PETRIFICUS TOTALUS!!- Ambos chicos cayeron rígidos e inmóviles en el suelo, y solo la miraban a ella evidentemente apenados.- ¡¿NO VEN QUE ME LASTIMAN, ME CONFUNDEN?!- Gritaba mientras lloraba y sollozaba sin consuelo. Los miró con desprecio por última vez, y salió corrido hacia su habitación.