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Historia 51916 — capítulo 4
Capítulo 4
Blade, Jennifer y la pequeña Ana seguían intentando salir del hospital pero estaban rodeados de caníbales y el miedo no les dejaba seguir.
Ana: Tengo hambre.
Jennifer: No te preocupes pronto saldremos de aquí y comeremos algo ¿verdad Blade?
Decía mientras tomaba a la niña.
Blade: Si, cuando salgamos os invitaréa comer.
Ana: ¿Lo que queramos?
Blade: Lo que queráis.
Ana: Pues yo quiero una tarta de chocolate y nata y un perrito.
Blade: He dicho que iba a compraros de comer no animales.
Ana: (Se ríe) No tonto, un perrito de comer.
Jennifer miraba a Blade sonriendo, sabía que él no tenía ni idea de si iban a salir vivos o no de allí pero no dejaba que ellas decayeran ni un momento.
Pararon a descansar un rato ya que la pequeña se había quedado dormida.
Jennifer: ¿Crees que saldremos de aquí con vida? Estamos rodeados de esos seres y tú estás herido no podrías con todos solo.
Blade: No te preocupes me ocuparé de que tu y la niña salgáis de aquí con vida y por la herida no te preocupes casi no me duele.
Los dos estaban sentados en el suelo uno al lado del otro mirándose fijamente a los ojos. Jennifer se puso colorada de repente y apartó la mirada.
Jennifer: (¿Qué me ocurre, por que tengo el corazón tan acelerado de repente, será el miedo o……?)
De repente se oyó un ruido. Blade se levantó.
Blade: ¿Qué ha sido ese ruido?
Jennifer: Parece que hayan tirado la puerta abajo.
Después de decir eso empezaron a entrar más y más caníbales a la habitación.
Blade: ¡ATRÁS, no voy a dejar que las toquéis! (Levanta un armario en peso y lo lanza con fuerza)
Eso apenas sirvió para derribar unos cuantos, pero ellos seguían entrando uno detrás de otro. Del esfuerzo que supuso levantar el armario la herida comenzo a sangrar a borbotones.
Jennifer: Blade, ¡¡¡BLADE!!!
Blade: ¡Mierda! Me estoy mareando, por favor toma mi vida pero sálvalas a ellas te lo suplico (decía mientras se desangraba). Fue… fuera mal.. maldi...tos marchaos… mar… (Cae al suelo)
Jennifer: ¡¡¡BLADEEE!!!
De repente una ventana fue atravesada por una moto y su piloto como si hubiera sido enviado por el mismo demonio. El motorista bajó de la moto y con unas katanas comenzó a descuartizar a todos los monstruos como si de trozos de papel se tratara. La sangre manchó toda la habitación, aquello parecía la carnicería de los horrores, todo lleno de vísceras. El motorista enfundó sus katanas y fue hacia Blade y lo agarró de la camiseta.
Jennifer: ¿Déjale en paz? (Decía tirándole del brazo)
¿?¿: Te dije que cogieras a tu madre y te fueras de aquí, hijo mío.
Jennifer lo soltó, se sentó en el suelo dejándose caer y comenzó a llorar.
FIN DEL CAPÍTULO